20/11/12

LA RECUPERACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO-EDUCATIVO 
MUSEOS DE PEDAGOGÍA, ENSEÑANZA Y EDUCACIÓN Y POSIBILIDADES DIDÁCTICAS
(Fragmentos)
Pablo Álvarez Domínguez *
Universidad de Valencia

“Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías;
breve y eficaz por medio de ejemplos”
Séneca

El conocimiento del pasado, la recuperación de la memoria, y la puesta en valor, exposición y difusión de cuanto propició lo que hoy somos y tenemos, tal vez sea una de las más inspiradoras, clarificadoras y necesarias perspectivas desde las que afrontar socioculturalmente un firme compromiso con los retos, posibilidades y aspiraciones presentes y futuras de cualquier sociedad civil. Promover y desarrollar el estudio, la salvaguarda, exhibición y propagación de nuestro legado cultural e histórico-educativo (Ruíz, 2010), ha de constituir un reto emergente para los profesionales de la educación, el arte, la historia, la ciencia y la cultura. 

Hacer los Museos de Pedagogía, Enseñanza y Educación -tradicionalmente conocidos como museos pedagógicos-, más cercanos, comprensibles, participativos y amenos es un desafío importante al que debe hacer frente una nueva didáctica del patrimonio histórico-educativo (Álvarez, 2009a).

El patrimonio cultural e histórico-educativo, no sólo nos permite entender mejor el papel de la educación en el mundo a través del tiempo, sino que nos ayuda a apreciar con mayor intensidad la dimensión moral y ética de la propia vida humana. Ante la necesidad de propiciar procesos de enseñanza - aprendizaje ligados al estudio de la cultura patrimonial, de forma didáctica, comunicativa, atractiva, eficaz y democrática, entendemos que se ha de dar a conocer el patrimonio histórico-educativo a la sociedad, resultando preciso favorecer oportunidades para diseñar y desarrollar una serie de experiencias educativas ricas en contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, capaces de fomentar la creatividad de las personas, mientras contribuyen a su desarrollo integral (Pastor, 2004). 

La didáctica en el museo (Montenegro, 2005) tiene como fin principal el de proporcionar al visitante los medios para entender e interpretar una determinada obra o bien patrimonial; esto supone un ejercicio de información al visitante y al mismo tiempo hacerle partícipe del proceso descubridor, convirtiéndolo en un elemento activo. Los museos tradicionales han ido incorporando poco a poco nuevas iniciativas para hacer llegar al público su obra. Muchas veces se reduce esta actividad a la realización de fichas didácticas, trípticos y cuadernillos monográficos adecuados a distintos sectores (normalmente destinados a estudiantes y clasificados según su nivel de conocimientos), pero otros museos ya han incorporado talleres pedagógicos así como actividades complementarias como cursos y animación cultural en su quehacer habitual. A esta actividad y estudio le hacen frente los Departamentos de Educación y Acción Cultural, un nuevo órgano del museo, que se ha venido a sumar a los de Gestión y Conservación, entre otros. El museo didáctico como referente educador en la sociedad (Montenegro, 2005), va dirigido a todas las edades y condiciones ligadas a las mismas. La problemática aparece cuando tenemos que enfrentarnos al gran público, es decir, a toda clase de públicos. Lo cierto es que el museo no selecciona a sus visitantes, así que debe intentar buscar una metodología común a todas las edades y condiciones; tarea ardua y sin una respuesta contundente en la gran mayoría de los casos. 

Y, precisamente, a través del desarrollo de un seminario que hemos venido a titular: “Museos de Pedagogía, Educación y Enseñanza y posibilidades didácticas”, hemos puesto empeño en afrontar un importante reto museístico-didáctico, ligado a interpretar y difundir el patrimonio cultural e histórico-educativo (Santacana y Serrat, 2005). Un Museo de Pedagogía, Educación y Enseñanza es un “pueblo” construido en el que residen los recuerdos y evocaciones de quienes aprendieron a leer y a contar recitando de memoria; es la “ciudad” proyectada de quienes dejaron educarse a través de rígidas disciplinas, castigos, regla y mano dura; es el “municipio” fundado en el que el hambre del maestro de escuela se da cita con la institucionalización del sistema educativo; es la “capital” de la cultura de la educación con mayúsculas; es la ”villa” instituida de quienes con pluma y tinta negra sobre viejos pupitres, plasmaban en papel amarillo las historias de las mayores aspiraciones para la vida; es la “aldea” instaurada en la que la rebeldía escolar de hoy, se encuentra con la sumisión de la escuela del ayer; es el “país” posible en el que pernoctan emociones, sentimientos, circunstancias, objetos, lecciones, palabras y recuerdos que vienen a conformar el patrimonio histórico-educativo -material e inmaterial- de la humanidad; es la “mansión” erigida que nos permite respirar el aire más puro del tiempo educativo; es la “metrópoli” fundada en la que la máquina de escribir cede su puesto al ordenador portátil; es la “casa” añorada de una infancia que en el presente se hace mayor; es la “playa” perfecta para construir castillos de ilusiones, jugar al coro, a las canicas o con la peonza, y refrescar el espíritu de la niñez recitando un trabalenguas o cantando una nana; es un “templo” moral, político e ideológico en el que es posible aunar esfuerzos para cambiar la educación del presente, proyectando la del mañana; es sencillamente, la “catedral” del siglo XXI de la ciencia pedagógica, fortificada con la memoria testimonial del pasado históricoeducativo.

En un Museo de Pedagogía, Educación y Enseñanza, la buena didáctica es aquella que es capaz de propiciar que el pensamiento del otro no se interrumpa, permitiéndole sin notarlo, ir tomando buena una dirección interpretativa y sensibilizadora en torno al ajuar etnográfico de la escuela (Álvarez, 2009a). He aquí nuestra mayor pretensión y reivindicación en loque respecta al desarrollo de nuevas ideas, proyectos y planteamientos didácticos que posibiliten desde las instituciones museístico-pedagógicas acercar el patrimonio histórico-educativo y la cultura material e inmaterial de la escuela a toda la sociedad.

Reflexiones finales a modo de conclusión

Los educadores de museos y/o profesionales de la educación vinculados al museísmo pedagógico tienen una misión importante a la que hacer frente, debido a su papel de enlace entre el museo y la sociedad: genera propuestas para mejorar la adquisición de conocimientos, que precisamente en el museo se produce de forma distinta que en los centros de educación formal (Huerta, 2007). La esencia de una educación patrimonial transmitida a través de los Museos de Pedagogía, Enseñanza y Educación ha de consistir en hacer partícipes a los visitantes de los valores humanos y bienes histórico-educativos que son objeto de exposición. 

Los museos, en general, están cada vez más concienciados de la importancia de fidelizar a su público y para ello necesitan desarrollar programas y actividades educativas que atraigan a segmentos más variados de la población. Las reflexiones y pensamientos vertidos en este trabajo, no hacen más que poner de manifiesto que la función principal de la didáctica en el Museo de Pedagogía, Enseñanza y Educación, ha de concretarse principalmente en ofrecer una serie de elementos a los visitantes para que sean capaces de establecer un diálogo con el ajuar etnográfico de la escuela y con la cultura y memoria escolar. Una educación patrimonial museístico-pedagógica ha de plantearse alcanzar los siguientes objetivos:

a) Dar a conocer el patrimonio histórico-educativo a la población en general.
b) Concienciar a la población de la necesidad de preservarlo, para legarlo a las generaciones futuras.
c) Proporcionar a la población -a través de la creación de Museos de Pedagogía, Educación y Enseñanza, y desarrollo de políticas de difusión patrimonial-, el goce de la contemplación y comprensión del valor y significado del patrimonio histórico-educativo, para contribuir a su enriquecimiento personal.

Enseñar, instruir y exponer con claridad son principios básicos de la didáctica museística (Pastor, 2004). Una correcta utilización del patrimonio para la educación ha de posibilitar:

a) Desarrollar propuestas didácticas más significativas e interesantes para todo tipo de público.
b) Hacer revivir el pasado de la escuela al visitante de una manera amena, entretenida, significativa y lúdica.
c) Hacer que el visitante se emocione proyectando miradas al pasado, presente y futuro de la institución escolar.

En definitiva, entendemos que la didáctica del patrimonio históricoeducativo (Álvarez, 2009a) tiene un futuro alentador por delante: se trata de una didáctica compleja, pero que puede ayudarnos a comprender mejor nuestro mundo y nuestra sociedad; porque como apuntara Morín (2004), la sociedad está presente en cada individuo como un todo, a través de su lenguaje, sus normas, su cultura y su patrimonio histórico, artístico, cultural y educativo. La didáctica del patrimonio histórico-educativo tiene por delante un reto importante: configurar y delimitar una propuesta de fundamentación pedagógica para los Museos de Pedagogía, Enseñanza y Educación, destacando en especial su función como escenario para la construcción de aprendizajes dentro de un paradigma complejo de exploración, constructivismo y descubrimiento.

Bibliografía

- Álvarez, Pablo (dir.) (2009a): Pedagogía Museística: didáctica, virtualidad y difusión del patrimonio histórico-educativo. Sevilla: Vicerrectorado de Relaciones Institucionales. Universidad de Sevilla. A3D Edición Digital.
- Álvarez, Pablo (2009b): Nuevas Tecnologías e Historia de la Educación. El Museo Didáctico Virtual del Patrimonio Histórico Educativo Andaluz. En Experiencias Didácticas. Sevilla: Csif. Sector Enseñanza, pp. 1-22.
- Álvarez, Pablo (2009c): El Museo Didáctico Virtual del Patrimonio Histórico-Educativo Andaluz como recurso para la enseñanza de la Historia de la Educación. En Berruezo Albéniz, M.R. y Conejero López, S.: El Largo Camino Hacia una Educación Inclusiva: la Educación Especial y Social del Siglo XIX a Nuestros Días. Vol 2. Pamplona-Iruñea: SEDHE, pp. 563-572.
- Álvarez, Pablo (2010a): El conocimiento y difusión del patrimonio histórico-educativo de Andalucía en Internet a través del Museo Pedagógico Andaluz. CABÁS: patrimonio histórico-educativo, nº 3. [En línea].
- Álvarez, Pablo (2010b): La difusión e interpretación del patrimonio histórico-educativo como tema de estudio en el Centro de Formación Permanente de la Universidad de Sevilla. CABÁS: patrimonio históricoeducativo, nº 3. [En línea].
- Huerta, Ricard (2007): Maestros y museos: educar desde la invisibilidad. Valencia: Universidad de Valencia. 
- Juan, Víctor (coord.) (2008): Museos pedagógicos, La memoria recuperada. Huesca: Museo Pedagógico de Aragón.
- Martín, Bienvenido (2010): Centro propio Museo Pedagógico de la Universidad de Salamanca. Eslabón de unión entre nuestra historia y los aprendizajes futuros. Cabás: Revista del Centro de Recursos, Interpretación y Estudios en materia educativa, nº. 4. [En línea].
- Montenegro, Jacinto (2005): La utilización didáctica del museo. Hacia una educación integral. Zaragoza: Egido Editorial.
- Morín, Edgar (2004): Introducción al pensamiento complejo. Barcelona: Gedisa.
- Pastor, M. Inmaculada (2004). Pedagogía museística: nuevas perspectivas y tendencias actuales. Barcelona: Ariel.
- Peña, Vicente (coord.) (2003): I Foro Ibérico de Museísmo Pedagóxico. O museísmo pedagóxico en España e Portugal: itinerarios, experiencias e perspectivas. Actas 2001. Santiago de Compostela: Museo Pedagóxico de Galicia, Consellería de Educación e Ordenación Universitaria da Xunta de Galicia.
- Ruíz, Julio (ed.) (2010): El patrimonio histórico-educativo: su conservación y estudio. Madrid: Biblioteca Nueva.
- Santacana, Joan y Serrat, Nùria (coord.) (2005): Museografía didáctica. Barcelona: Ariel.

fotopablo.jpg  * Licenciado en Pedagogía (2004) (Premio Extraordinario Fin de Carrera) y Doctor en Pedagogía por la Universidad de Sevilla (2010) (Premio Extraordinario de Doctorado). Ha sido profesor de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de la Universidad de Valencia. Actualmente, es profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. Entre sus líneas de investigación se encuentran: pedagogía museística, museología de la educación, museografía didáctica, Historia de la Educación, estudio y recuperación del patrimonio histórico-educativo, memoria de la educación, etc. Autor de multitud de publicaciones en revistas, libros, etc., relacionadas con sus líneas de investigación. Ha impartido multitud de conferencias relacionadas con su línea de investigación. Es miembro de diferentes proyectos de investigación (i+D+I, Excelencia, etc.) con las Universidad de Sevilla, Granada, Valencia y UNED. Ha realizado diferentes estancias de investigación en Universidades españolas y extranjeras. Es coordinador científico de actividades didácticas y de difusión del Museo Didáctico Virtual del Patrimonio Histórico Educativo Andaluz. Ha sido comisario de diversas exposiciones de temática patrimonial histórico-educativa. Ha sido director de diferentes cursos de Extensión Universitaria del Servicio de Formación Permanente de la Universidad de Sevilla relacionados con posibilidades didácticas para la difusión e interpretación del Patrimonio Cultural e Histórico-Educativo. Miembro del Grupo de Investigación del Plan Andaluz de Investigación, HUM 206. Miembro de la Sociedad Española de Historia de la Educación (SEDHE) y de la Sociedad Española para el Estudio del Patrimonio Histórico-Educativo (SEPHE). Director técnico del Museo Pedagógico de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. Secretario de la Asociación Universitaria para la Conservación y Estudio del Patrimonio Educativo (AUCEPE). Miembro de diferentes consejos editoriales, científicos y de redacción de diversas revistas educativas.

Fuente: http://revista.muesca.es/index.php/remository?func=startdown&id=90 (Véase artículo completo)
http://www.museosyeducacion.com/quiene-somos.html

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