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26/7/19

AVATARES DE LA PROPIA HISTORIA 
Las dificultades iniciales para ubicar la 
Escuela Normal de Quilmes
Investig. Raquel Gail

  Esta nota está especialmente
dedicada a Cristina e Ivana

La Ley de Presupuesto de 1912 prescribía la creación de cuatro Escuelas Normales, una de las cuales habría de ser la de Quilmes. Su Director fue designado, así como la totalidad del personal necesario. Entre las primerísimas tareas del Director estaba la de encontrar el local adecuado para su funcionamiento.

No fue sencilla su labor.

Cuando tuvo el ofrecimiento de la Directora de la Escuela Nº 1 que le cedía parte del flamante edificio, se suscitaron las diferencias de opinión entre las autoridades nacionales y las provinciales, que objetaban la cesión.

Escuela Nº 1 de Quilmes

Pueden leerse en las páginas de la Revista de Educación las discusiones libradas en el seno del Consejo General de Educación bonaerense.

En la sesión del 2 de abril de 1913, presidida por el Consejero Dr. M. Gascón, se registró la siguiente acta:

[...] "A esta altura de la sesión se entró a considerar el punto relativo a la cesión temporaria de edificios en Lomas de Zamora y Quilmes, al Consejo Nacional de Educación, quien instalaría en ellos establecimientos de enseñanza normal.
Requerida la presencia del señor Director General, y mientras este funcionario llegara, se resolvió pasar a cuarto intermedio, siendo las cuatro y cinco pasado meridiano.
A las cuatro y veinte pasado meridiano y bajo la presidencia del Dr. Urien, con la asistencia de los mismos señores Consejeros, se dispuso entrar a considerar el asunto de que se habla en el párrafo anterior, a cuyo efecto la Secretaría dio lectura al siguiente despacho de Comisión:

Expediente 1487, año 1913 Consejo Nacional de Educación pide edificios en Quilmes y Lomas de Zamora.

Honorable Consejo: la Comisión de Asuntos Técnicos -
"Considerando:
1º Que la provincia necesita maestros normales para sus escuelas, pues el número de los existentes no alcanza a satisfacer las exigencias cada vez mayores de la educación común;
2º Que uno de los medios de conseguir este propósito sería el establecimiento de escuelas normales profesionales a que está autorizado el Consejo General por la ley de educación, así como para contratar en el extranjero los maestros que ellas requieran;
3º Que no bastan las rentas escolares provinciales para la creación de establecimientos de enseñanza normal y es deber imperioso en las circunstancias presentes consagrar el mayor número de recursos a las masas analfabetas que arrojan un porcentaje crecido en la Provincia, todo lo cual se consulta en la propuesta del Consejo Nacional de Educación, que, al par de encargarse de una buena parte de la enseñanza infantil, contribuye a la formación del magisterio sin erogación para la Provincia;
4º Que así lo han entendido siempre las autoridades superiores, que de veinte años a esta parte han manejado la administración escolar de la Provincia;
5º Que el derecho para la cesión temporaria de los edificios solicitados nace, no sólo de las consideraciones anteriores, sino también del artículo 26, inciso 12, de la Ley de Educación, y artículo 5º, de la ley de reformas de la misma, que confieren al Consejo General la administración de los bienes escolares, sino también del artículo 4º de la Ley de Edificación que la faculta hasta para enajenarlos en condiciones determinadas;
6º Que el argumento hecho respecto al artículo 8º de esta última ley, por el cual se obliga a la Dirección General a entregar al Poder Ejecutivo el importe de los alquileres economizados por la construcción de los nuevos edificios, a medida que estos se terminen, con objeto de servir los títulos del emprestito que los originó, tampoco puede detener al Honorable Consejo, por cuanto en su presupuesto sancionado por la Legislatura existe la partida destinada a eso servicios; 
7º Que aparte de las ventajas de orden intelectual y moral que el convenio representa, las hay también de orden económico, puesto que el Consejo Nacional de Educación gestionará fondos para las reparaciones que de tiempo atrás estos edificios necesitan; 
8º Que conviene, sin embargo, fijar un plazo prudencial que facilite al Consejo Nacional de Educación la manera de satisfacer las exigencias de los vecindarios, en lo relativo al funcionamiento de escuelas normales y a la construcción de nuevos edificios nacionales que les den estabilidad y permitan a la Dirección General, una vez terminados, aumentar los beneficios de la educación con las comodidades que la incorporación de sus propio edificios le traerá. 
Por estas consideraciones, la Comisión Técnica opina que debe aceptarse la propuesta del Consejo Nacional de Educación, pero fijando el plazo de cinco años, para que estos edificios vuelvan a su poder." 
M. Valenzuela, A. Tassi 

Puesto en discusión el despacho anterior y una vez que la Secretaría hubo leído todos los antecedentes relacionados con el asunto, el señor Consejero Gascón manifestó que, según su manera de pensar y basándose en fundamentos de orden legal, el Honorable Consejo no se encontraba en condiciones de proceder a la cesión de los edificios solicitados, arguyendo al efecto disposiciones categóricas del Código Civil, declarando por último que, a su entender, la solución de este punto depende de una expresa autorización legislativa. Agregó que deseaba quedase constancia de sus manifestaciones, a objeto de salvar su responsabilidad personal. 

El señor Consejero Palomeque, entendiendo también que la cesión en tela de juicio, no podría hacerse sin la previa autorización legislativa, fundamentada por el doctor Gascón, declaró que, no obstante suponer beneficiosa para los intereses educacionales la cesión temporaria en cuestión, se veía en la necesidad de no votarla por encontrarse con un obstáculo de carácter legal, cuya regularización sólo podría hallarla una ley que autoridad competente dictase.

El señor Consejero Gascón dijo que, considerada la cuestión bajo el punto de vista de las mejoras educacionales de la república, su opinión sería favorable en todo sentido, pero la faz legal de la cuestión se oponía abiertamente a la resolución que se gestionaba.

El señor Consejero Valenzuela expuso que, consecuente con su manera de pensar, era un respetuoso de la ley escrita y que, estudiando la de educación, había entendido, creyendo darles una interpretación justa, que si el Honorable Consejo ejerce actos de administración respecto de sus bienes, la cesión era factible desde el momento que la Institución, recibiendo, en cambio de aquél, préstamo temporario, beneficios de orden moral y material, ejecutaba un acto de administración que importaba una obra de buen gobierno.

El señor Consejero Meabe fué de opinión que siempre que en el contrato que se celebrara se incluyeran cláusulas categóricas que, fijas en el plazo y la fecha de la devolución de los edificios, quedaba aclarada la cuestión.

Inauguración de la Escuela Normal en la Escuela Nº 1 (1912)
El señor Consejero Hoyo declaró su oposición al dictamen de la Comisión, por el que se recomendaba el traspaso temporario de los edificios escolares de Quilmes y Lomas de Zamora, y a este respecto, abundando en razones de orden circunstancial, económico y legal, manifestó su disconformidad con la cesión referida.

El señor Consejero Tassi dijo que, por razones de interés general, como era la del aumento de inscripción a las escuelas, lo que implicaba la disminución del analfabetismo, se mostraba partidario de la cesión en debate.

 La Presidencia, a su vez, declaró que, teniendo en cuenta la objetividad de los edificios, cuya cesión gestionábase, -objetividad perfectamente aclarada en la Ley de Edificación- se oponía al traspaso aludido, por impedirlo así la faz legal del asunto, que en vista de la argumentación jurídica producida por el doctor Gascón y el examen detallado del caso verificado en el curso del debate, su opinión se decidía en el sentido de negar el concurso solicitado por la autoridad nacional; y que, si bien era cierto, las facultades del Honorable Consejo, respecto a la administración de sus bienes, también lo era que esas cláusulas restrictivas no importaban una libertad de acción, que no había que confundir con prerrogativas citadas en una ley, cuyas limitaciones las establece la ley misma y sus reglamentaciones.

Cerrado el debate y previo un asentamiento general, se dispuso postergar para la próxima sesión la votación de este asunto." [...]

ENRIQUE C. URIEN
Tomás A. Guido

Dirección General de Escuelas en construcción, La Plata

SESIÓN DEL 9 DE ABRIL DE 1913
Presidencia del doctor Enrique C. Urien
Presentes: Dr. M Gascón, Sr. e. Hoyo. Sr. A. Maebe, Sr. E. A. Palomeque, Sr. A. Tassi, Sr. M. Valenzuela, Sr. C. Vega Belgrano

En la ciudad de La Plata, a los nueve días del mes de Abril del año mil novecientos trece, reunidos en la sala de deliberaciones los señores miembros del Honorable Consejo General de Educación que al margen se designan, bajo la presidencia del doctor Enrique cesar urien, se declaró abierta la sesión siendo la una y cuarenta pasado meridiano.

Leída el acta de la anterior, el señor Consejero Tassi manifestó que en el asunto que lleva el número 1, su moción había consistido en que no se fundaran verbalmente los despachos de Comisión, cuando no fueran observados por algún señor Consejero, con lo cual se abreviaría el tiempo en las sesiones. Después de esta observación, se dió [sic]  por aprobada y se firmó el acta referida, pasándose a tratar los asuntos en cartera.

1
Expediente 1487, año 1913 Consejo Nacional de Educación pide edificios en Quilmes y Lomas de Zamora.

Habiéndose resuelto considerar el expediente que al margen se designa, el señor Consejero Valenzuela manifestó que, en vista de la argumentación legal, aducida en la sesión anterior, opuesta a la cesión de edificios en Quilmes y Lomas de Zamora, había creído de su deber consultar el caso con abogados experimentados, los que le habían hecho entender que las opiniones vertidas en aquella argumentación no eran aplicables a la presente cuestión, por tratarse de asuntos administrativos y no de relaciones jurídicas entre particulares; pero que la Comisión, deseosa de aunar voluntades, había pensado agregar una pequeña modificación al despacho primitivo, consistente en mantener aquél con una cláusula que estipulase que se haría la cesión por cinco años, previa autorización legislativa.

El señor Consejero Hoyo se opuso a esta modificación entendiendo que el Honorable Consejo no tenía que indicar procedimientos a la autoridad peticionante de la cesión en debate.

La Presidencia, después de un breve cambio de ideas, determinó poner a votación si se cedían o no los edificios solicitados.

El señor Consejero Valenzuela expresó su opinión contraria a esta votación, explicando que lo que debía votarse era el despacho de la Comisión con el agregado propuesto.

Se produjo, con este motivo, un cambio de opiniones respecto al procedimiento a seguirse, disponiéndose, por último, votar el despacho de la Comisión en la forma presentada primitivamente, en contra de la opinión del señor Consejero Valenzuela, que insistía en su manera de pensar, que lo que debía votarse era el despacho de la Comisión con el agregado propuesto en esta sesión.

Puesto a votación el despacho primitivo de la Comisión de Asuntos Técnicos, que consta en el acta de la sesión anterior, se rechazó.

Acto seguido, el señor Consejero Palomeque propuso solucionar el asunto indicando se manifestara al Consejo Nacional de Educación que este Honorable Consejo piensa que no puede acceder a lo que solicita aquél, en virtud de carecer de facultades legales para hacer la cesión de los edificios que se peticionan.

El señor Consejero Valenzuela opinó que podría agregarse a la fórmula anterior un artículo que dijera: que el Consejo Nacional podría dirigirse, si lo estimaba conveniente, a la Honorable Legislatura, solicitando la cesión que gestionaba.

Se dispuso, en definitiva, votar la proposición formulada por el señor Consejero Palomeque, que obtuvo aprobación, dándose por terminado el asunto."

No obstante, la cuestión no finalizó prontamente de esta manera. En diciembre del mismo año vuelve a tratarse el asunto del edificio que requería la Escuela Normal de Quilmes, y se publica lo resuelto en la Revista de Educación Año LV, Tomo LXV, de enero y febrero de 1914, que en las páginas 125 y 126 dice lo siguiente:

"SESIÓN DEL 10 DE DICIEMBRE DE 1913
 23 

Expediente 8225, año 1913, desalojo de la escuela normal del local de la Nº 1.-

Honorable Consejo:
Vuestras Comisiones Técnica y de Asuntos Legales, en vista de lo resuelto por el Honorable Consejo en 9 de Abril [sic] del corriente año, os aconsejan resolver:

1º Gestiónese del Consejo nacional el traslado de la Escuela Normal de Quilmes del edificio fiscal de la Provincia a otro local.

2º Invítese al Director General a explicar por qué razón funciona la Escuela Normal citada en el edificio de la escuela provincial, cuando el Honorable Consejo resolvió no acceder a la cesión del edificio.

R. A. Palomeque, M. Valenzuela, C. Vega Belgrano, M. Gascón

Apoyando el dictamen que antecede, el señor Consejero Hoyo explicó los inconvenientes que traía el funcionamiento de la Escuela Normal en el edificio de la número 1 y los perjuicios consiguientes a la marcha de las escuelas provinciales.

En definitiva se aprobó el dictamen adoptándolo como resolución y aclarando que el Honorable Consejo esperaría las explicaciones pedidas en el artículo 2º del citado despacho.

Inmediatamente se levantó la sesión, siendo las cuatro y veinte pasado meridiano.

ENRIQUE C. URIEN (1)
Julio D. Urdaniz"

Alumnos del Departamento de Aplicación de la Escuela Normal
en el edificio de la Escuela Nº 1 de Quilmes

(1)  A la sazón, Director General de Escuelas de la Provincia.

VÉASE nuestra nota previa del 26/8/13: "UNA PERLA DE NUESTRA HISTORIA y otras cuestiones relacionadas". Investig. Raquel Gail

NOTA: Esta entrada ya ha sido publicada el 5 de octubre de 2014.

26/4/19

 Por Chalo Agnelli
 viernes, 26 de abril de 2019

El 19 de marzo de 1852 Martín de La Serna [1] juez de paz del partido de Quilmes y Pago de la Magdalena pide al gobernador de Buenos Aires don Vicente López y Planes la división del extenso partido de Quilmes en dos: al NE y NO - sobre la superficie de los tres primeros cuarteles de la antigua jurisdicción de Quilmes - Barracas al Sur - y al SE y SO, Quilmes, limitados por el arroyo Domínico. O sea, el Partido de Barracas al Sur y el Partido de Quilmes en una extensión menor. El primer juez de paz designado para Quilmes, por el gobernador, fue don Andrés Baranda, [2] un terrateniente y hombre con proyecciones de progreso de la época. Fue tan fructífera su administración que luego fue electo por sus vecinos varias veces, casi hasta pocos días antes de su muerte. Uno de sus aspectos más característicos fue la preocupación por la educación y rodearse de gente positiva para acompañar sus funciones como el preceptor Robustiano Pérez que lo acompañó como secretario del juzgado y luego de la Municipalidad.[3]

Don Andrés Baranda

QUILMES PIONERA DE LA EDUCACIÓN POPULAR 

En 1960, Don Andrés Baranda y los municipales que lo acompañaron ese año, impulsados por la campaña orquestada por el Departamento de Escuelas lanzaron un Acuerdo Municipal implantando la obligatoriedad de la enseñanza primaria, adelantándose 15 años a la Ley de Educación Común N° 888 de Buenos Aires, promulgada el 26 de setiembre de 1875 y 24 años a la la Ley 1420 de educación común, gratuita, obligatoria, gradual y laica que se promulgó el 8 de julio 1884 (Baranda no pudo ver este triunfo pues falleció en 1880), bajo la presidencia de Julio Argentino Roca y como Ministro de Justicia, Culto, e Instrucción Pública el Dr. Eduardo Wilde, sobrino del Dr. José Antonio Wilde que en 1860 era municipal (concejal) junto a Pedro Costa, Juan García, Benito Risso, Mariano Solla, Bernardo Zerdani, a quienes no hay que olvidar pues acompañaron el Acuerdo de don Andrés Baranda. 

ANTECEDES NACIONALES Y PROVINCIALES [4]

El 16 de octubre de 1854 se había promulgado la ley de municipalidades la que creaba en su capítulo 39, artículo 33, una Comisión de educación a la que le correspondía la ilustración intelectual y moral de ambos sexos, quedando a su cuidado las escuelas de primeras letras, las de artes y oficios, los asilos y las obras de beneficencia. El 23 de febrero de 1855, el Consejo de Instrucción Pública, tendría a su cargo la dirección de la enseñanza primaria y los estudios universitarios, siendo su presidente el Rector de la Universidad. 

Ante la ineficacia de dicho Consejo, se dictó el decreto de 7 de junio de 1856, el que "considerando que el desarrollo de la instrucción primaria costeada por el Estado, hace indispensable una activa y continua vigilancia sobre los establecimientos en que ella se da, y a pesar del celo y la inteligencia con que lo desempeña, siendo el cargo de jefe del Departamento de Escuelas el Rector de la Universidad" agrega que no siendo posible que él sólo pudiera contraerse a ambas tareas, termina nombrando a Sarmiento en el cargo de Jefe del Departamento de Escuelas en el que actuará hasta 1861. 

ACUERDO MUNICIPAL [5]

Siendo la prosperidad de los pueblos el fruto del cultivo de la inteligencia de la juventud; y la educación de las masas la base de toda su felicidad; la MUNICIPALIDAD resuelta á favorecer á todo trance su desarrollo, lo mismo que á reprimir la culpable apatía y neglijencia de algunos padres, quienes, desoyendo la voz de la razón, de la equidad y de sus propias conciencias, menosprecian los medios fáciles que se les brinda para alcanzar sin sacrificio, las inestimables ventajas que resultan de la educación de sus hijos,-- da acordado:

Art. 1° Todos los padres de familia están obligados a educar á sus hijos, ya sea en enseñanza particular, ya en las Escuelas Públicas.
2.° La edad que deben tener los niños para concurrir á las Escuelas Públicas, es de 6 hasta 12 años,
3.° Queda nombrada una Comisión Inspectora, presidida por el Municipal En­cargado de la Educación, la cual, ausiliándolo en cuanto tenga relación con dicho ramo, pasará mensualmente un informe circunstanciado de sus operaciones á dicho Municipal, y él lo trasmitirá á la Corporación. ’
4.° El Municipal Encargado del ramo espedirá certificados para el ingreso á las Escuelas Públicas, especificando si ha de ser gratis ó no.
5.° El estipendio será de 20 pesos mensuales, y 10 para los de primeras letras. La mitad se asigna al Preceptor y el resto se destina á gastos del Establecimiento.
6° En casos de indijencia, á mas de la enseñanza gratuita, la Municipalidad costeará papel, libros y demás útiles; y á mas 10 trajes al año, por ahora, que serán distribuidos discrecionalmente por la Comisión
7.° Las excusaciones serán oídas por el Municipal del ramo y sometidas por él á sus colegas de la Comisión Inspector, para que vistas, se resuelva lo conveniente.
8.° Para la mejor organización, ningún niño que actualmente se eduque en dicha Escuela, ó que ingrese en adelante podrá retirarse sin que sus padres den previo aviso al Preceptor de su intención de sacar […] Municipal Presidente de la Comisión.
9.° Queda prohibido en todo el Partido el ejercicio de Preceptor ó Preceptora, sin la correspondiente licencia por escrito de la Municipalidad, firmada por su Presi­dente y el Municipal de Instrucción Pública: los contraventores serán penados, como corresponde.
10.° Los que rejenteasen Escuelas particulares deberán pasar antes de espirar el mes de Abril, y en adelante cada tres meses, un Estado del número de alumnos de am­bos sexos que tengan á su cargo, con especificación de su edad, cuartel de su residen­cia, como también en el que se halla el Establecimiento y ramos de enseñanza.
11.° El Preceptor de la Escuela Pública pasará igualmente al Municipal del ramo un Estado trimestral del movimiento de su Escuela.
12.° Habrá un Registro al cargo del Secretario de la Municipalidad en que se anotarán dichos Estados.     
13.° Los padres de familia que residiesen en el primer Cuartel y no hiciesen concurrir á sus hijos á la Escuela, yá pública yá privada, sin haber previamente presentado sus excusaciones al Municipal Presidente de la Comision Inspectora, y obtenido la escepcion que les cupiese, quedarán sujetos á lo que la Municipalidad dispusiese para obligarlos al cumplimiento de esta resolución.
14.° El presente Acuerdo empezará á tener efecto ejecutivo desde el 1.° de Mayo de presente año.

ANDRES BARANDA
Robustiano Perez,
Quilmes, de 1860.
- Imprenta de la Reforma Pacífica -




LEY DE EDUCACIÓN COMÚN 

La Ley de Educación Común tiene como antecedente más lejano un proyecto, que a pedido del Gobernador Mariano Acosta, presentó el 25 de setiembre de 1872, el Jefe del Departamento de Escuelas, don Antonio Malaver al entonces Ministro de Gobierno, Federico Pinedo bajo el título de "Proyecto de Ley Orgánica de la Educación Común para la Provincia de Buenos Aires". El proyecto fue presentado por el Gobernador a la Asamblea Legislativa el 3 de octubre del mismo año. En la realización de tal proyecto Malaver aprovechó la experiencia educacional europea, norteamericana, nacional y naturalmente de la misma provincia. 

GRATUIDAD Y OBLIGATORIEDAD 

Las bases fundamentales del proyecto consisten en la gratuidad y obligatoriedad de la enseñanza primaria y la dotación de fondos y rentas propios de la educación común que aseguraran, en todo tiempo, recursos suficientes para su sostén, difusión y mejoramiento. 

IGUALDAD DE GÉNEROS 

Por su parte el diputado Varela impugnó el artículo 39 en el que se establecía, diferencia entre el hombre y la mujer, pues a, en lo relativo a la concurrencia a la escuela, una diferencia entre el hombre y la mujer, pues no encontraba causa justificada para ello. El artículo sancionado quedó redactado de la siguiente forma: Art. 39: "El deber escolar dura 8 años para los varones y seis para las mujeres, principiando para unos y otros a los seis años cumplidos, salvo debilidad de cuerpo o espíritu". 

El proyecto de ley fue aprobado en la Cámara de diputados el 10 de agosto de 1874. Senadores lo aprobó el 14 de setiembre de 1875 y promulgada el 26 del mismo como ley N° 888 de Buenos Aires, siendo don Carlos Casares gobernador de la provincia.

Investigación y compilación Prof. Chalo Agnelli

FUENTES

Agnelli, Chalo. (2004) “Maestros y Escuelas de Quilmes” Ed. Jarmat. Bernal 2004.
Barba, Fernando Enrique (1968) “La ley de educación común de Buenos Aires de 1875”, en Trabajos y Comunicaciones. Vol. 18, p. 53-65

NOTAS

[1] Ver en EL QUILMERO del jueves, 8 de junio de 2017 MARTIN JOSÉ DE LA SERNA, EL JUEZ DE PAZ DE QUILMES QUE FUNDÓ AVELLANEDA
[2]Ver en EL QUILMERO del lunes, 2 de mayo de 2011
DON ANDRÉS BARANDA, UN FUNDADOR DEL QUILMES DE ANTAÑO
[3] Ver en EL QUILMERO del lunes, 5 de abril de 2010
ROBUSTIANO PÉREZ - MAESTRO FUNDADOR DE LA ESCUELA Nº1
[4] Barba, F. E. “La ley de educación común de Buenos Aires de 1875”
[5] Conservamos en este documento la grafía y la ortografía de la época.

24/12/15

SOBRE EL FIN DEL CICLO LECTIVO

Nuestro archivo dispone, afortunadamente, del Primer Libro de Actas del Departamento de Aplicación de la Escuela Normal de Quilmes en excelente estado de conservación. Este documento nos informa sobre el marco pedagógico y normativo del funcionamiento de la institución.

Hemos revisado las últimas actas de cada año (1912-1920) en busca de directivas bajo las cuales se daba por concluido el ciclo lectivo. Sin embargo casi no hay indicaciones al respecto. Por lo regular, las clases terminaban el 30 de noviembre, pero en varios años la última acta está fechada en octubre.

En 1912 la escuela comenzó a funcionar el 23 de octubre, por lo tanto las primeras reuniones sólo contienen instrucciones de carácter general relativas a la organización de las clases y deberes de los maestros.

En 1913 ya vemos una breve referencia en el Acta Nº 16, del 11 de noviembre (Folio 48), donde se lee:

"Reunidos nuevamente el día 12 la señora Regente hizo las indicaciones necesarias para el informe final que debe presentar cada profesor de su grado respectivo."


Seguidamente, las Actas de 1914 terminan en agosto y luego hay un salto abrupto a febrero de 1915.  Las últimas dos reuniones de noviembre de 1915 están dedicadas al análisis de los programas confeccionados por la profesora de 4º grado, Srta. Gorleri. Pero en la anterior, fechada el  día 6 (Folio 141) se dan instrucciones destinadas al cierre del curso escolar; así también, se establecen normas para la consideración del desempeño de las alumnas practicantes:

"El informe de los alumnos practicantes se harán [sic] considerando a la alumna practicante como factor moral y disciplinario y sólo se hará de aquellas niñas muy buenas y de las malas que por su mala preparación científica y por sus condiciones morales lo requieran.

La Señora Regente entregó a los señores Profesores la copia de los cuadros estadísticos y son los que indico a continuación haciendo la siguiente indicación que en el cuatro [sic] estadístico pertinente al Aprovechamiento de la enseñanza debían indicarse el promedio de las clasificaciones de cada alumno en cada uno de los meses de modo de poderse dar cuenta del adelanto o atraso que ha sufrido el alumno en el ciclo escolar, que las clases públicas [*] tendrán lugar el día sábado 13 y lunes quince del mes. Se dictarán las clases en dichos días según el horario. Los cuadros estadísticos deberán estar en la Regencia lo mismo que los boletines el día sábado veinte para ser entregados á [sic] los alumnos el lunes 22 á [sic] la una de la tarde. Los registros se harán el mismo día 15 y los informes se presentarán el 30 de Noviembre."


El siguiente extracto corresponde al Acta Nº 19 y última del año 1916, de la reunión celebrada el 11 de octubre (Folios 189 y 190). Dice así:

"El día 30 de noviembre, presentarán las profesoras a la Sra. Regente, un informe general del grado, indicando su estado en las distintas materias y condiciones en que van en cada una de las asigntauras, especialización de algún alumno en una de ellas y al pié [sic] del informe, la característica que pueda presentar algún niño estudiado intelectual (moral) y psicológicamente.
A la Sta. [sic] Subregente para la misma fecha, débensele entregar las planillas y resúmenes de deberes."


El Acta del 17 de octubre de 1918 (Folios 281 y 282) alude a la crítica de las Prácticas de 3er. y 4º años, comenta las colecciones de deberes e instruye sobre el orden de formación y recreos de los alumnos. Aquí es interesante tomar en cuenta que habla  de "planta alta y planta baja", lo cual nos da a entender que los cursos del Departamento de Aplicación funcionaban aún en la sede de la Escuela Nº 1, en la calle Rivadavia (dado que el edificio de Mitre es de una sola planta).

Las últimas actas del año 1919 no contienen ninguna alusión al fin de curso escolar.

[*] Sobre las clases públicas:




"Invitación general a los padres para presenciar las clases públicas de fin de curso. Es conveniente hacer programa de la fiesta y repartirlo entre los padres junto con la invitación de presenciarla siquiera parcialmente. El conocido objeto de esta fiesta reglamentaria es despertar y mantener vivo el interés del vecindario por la educación. Reuniones privadas con los padres de familia cada fin de mes, en las que se les da a conocer las conducta y aplicación de sus hijos". (Escuela de Niñas, Cerro Corá, 1908).

Fuentes: Libro de Actas del Departamento de Aplicación, Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri"
Jáuregui, Juan F. Pelusita. Libro de Lectura para Segundo Grado. Buenos Aires, Kapelusz, 1932. Cuarta Edición.
http://www.bnm.me.gov.ar/e-recursos/medar/historia_investigacion/archivos/doc_1/img/documento.pdf

11/12/15

Mirar la escuela secundaria en clave histórico comparada

En el Repositorio Institucional del Ministerio de Educación se ha incorporado una destacada conferencia en la tradicional Tertulia Americana, titulada: “Mirar la escuela secundaria en clave histórico comparada” a cargo del Felicitas Acosto, como acción de difundir los contenidos de nuestras actividades de extensión y capacitación a toda la comunidad educativa.

El material se encuentra disponible en el sitio web y se accede desde la página del Ministerio de Educación o de la BNM, es gratuito y se puede descargar para su uso áulico o para otras actividades de investigación siempre que se mencione el origen de su procedencia.

En esta ocasión, Felicitas Acosta expuso sobre: El mirar la escuela secundaria desde una perspectiva histórico comparada. El miércoles 30 de septiembre se propuso un recorrido por distintos tipos de textos de fines del siglo XIX y principios del siglo XX (ensayos, informes técnicos, encuestas nacionales y extranjeras) que resultaron claves para la configuración de la escuela secundaria en la Argentina.

En la imagen la vemos a Felicitas interactuar muy cordial con su público, minutos antes de dar inicio a su exposición.

¿Quién es Felicitas Acosta?

Felicitas Acosta es Investigadora docente de la Universidad Nacional de General Sarmiento y Profesora Adjunta regular de la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de San Martín . Es profesora de Historia General de la educación, Educación Comparada y Problemática Educativa (UNGS). Dicta seminarios de posgrado sobre los sistemas educativos en perspectiva histórica y comparada en la Universidad Tecnológica Nacional, en la Universidad Nacional del Litoral y en la Universidad Nacional de Tres Febrero entre otras instituciones de nivel superior. Es coordinadora de la Maestría “Educación: Política y Gestión” del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales en convenio con la Universidad del Estado de Haití en Puerto Príncipe, Haití. Es directora adjunta de la Revista Latinoamericana de Educación Comparada y vicepresidente 1º de la Sociedad Argentina de estudios comparados en educación. Se ha especializado en la investigación sobre la escuela secundaria en perspectiva histórica e internacional. Tiene numerosas publicaciones sobre la temática en revistas con referato nacional e internacional, capítulos de libros y libros. Es consultora de organismos internacionales sobre este mismo tema (IIPE UNESCO, OEI/EUROsociAL). [1]

La foto revive el momento en que la Directora de la BNM, Lic. Graciela Perrone le hace entrega del diploma a Felicitas Acosta.

Para consultar el material disponible en la BNM de Felicitas Acosta haga click aquí.
Link al Repositorio:

[1] La Lic. Felicitas Acosta es bisnieta del primer vicedirector de la Escuela Normal de Quilmes, Olivio J. Acosta.
Sobre este profesor, véanse nuestras notas de fechas: 11/6/09, 14/12/10, 14/12/11, 27/5/12, 19/9/12, 23/9/12, 24/9/12, 4/10/12, 28/10/12, 6/11/12, 1/7/13.

Fuente: Boletín Electrónico  N° 147 - BNM Noticias

8/12/15

La Dirección de la Biblioteca Nacional de Maestros comunica a sus lectores que en los últimos meses se llevó a cabo un nuevo Proyecto de digitalización material histórico educativo que abarca piezas de archivo y publicaciones periódicas.

Las publicaciones digitalizadas eventualmente estarán a disposición para su consulta en la página web, luego de un minucioso proceso de catalogación, indexación y subida a nuestra Biblioteca Digital. La digitalización se realizó en el Centro de Documentación donde se las resguardan, siendo ellas páginas fundadoras del sistema de educación argentino, verdadero tesoros de la historia de la educación argentina. Estas 230.000 páginas digitalizadas, tanto en escáneres de mesa como en nuestro escáner planetario ofrecerán a la comunidad educativa nacional e internacional la posibilidad de acceder a esta piedra fundamental desde una localización y organización que facilitará la búsqueda, la lectura y la investigación.

Debemos destacar entre los documentos históricos a las Actas del Consejo Nacional de Educación, en un total de casi 500 tomos de las mismas, manuscritas y conservadas en muy buen estado pese al paso del tiempo. Son 100.000 páginas de las Actas al servicio de los investigadores y usuarios para su lectura digital, más 130.000 hojas de Boletines y libros, verdaderas historias de la educación argentina que piden salir a la luz.

2

Además de las Actas fueron digitalizadas las siguientes colecciones:

La Educación Común en la Capital, Provincias y Territorios Nacionales, de 1881 a 1948 cuyo primer número lleva como título: “Informe sobre el estado de la Educación Común en la Capital: y la aplicación en las provincias de la ley nacional de subvenciones seguido de documentos y circulares”.

También las Actas de las Sesiones del Consejo Nacional de Educación, (Revista) de 1908 a 1911 Desde junio de 1908 hasta diciembre de 1911 las Actas del Consejo Nacional de Educación no fueron publicadas en la Sección Oficial de El Monitor de la Educación Común tal como se acostumbró en los años anteriores y en los subsiguientes. Surgió éste título de publicación periódica que abarca exactamente éste período: 1908-1911.

Primer acta del Consejo Nacional 
de Educación, año 1881, con la firma de Domingo Faustino Sarmiento
Otras obras digitalizadas fueron: los Digestos del Consejo Nacional de Educación; el Boletín del Ministerio de Justicia en Instrucción Pública que abarca el período de 1938 a 1949, el cual cambió de nombre varias veces, Desde 1949 se edita en paralelo el Boletín de Comunicaciones de la Secretaría de Educación luego con el nombre de Boletín de Comunicaciones del Ministerio de Educación. O sea que durante ese año coexisten las dos publicaciones (Boletín y Boletín de Comunicaciones) y, es a partir de 1950 que sólo continúa el Boletín de Comunicaciones que se editó de 1949 a 1979. En 1949 este último Boletín se editaba conjuntamente con el Boletín de Resoluciones del Consejo Nacional de Educación, (1943-1977) también digitalizado.

Por último se digitalizó también el Boletín del Consejo Nacional de Educación (1943-1977). Título desde el inicio hasta 1949 Boletín de Resoluciones del Consejo Nacional de Educación. Desde 1957 el título pasa a ser Boletín del Consejo Nacional de Educación hasta su cierre.

El Ministerio de Educación de la Nación genera así este resguardo y difusión de la memoria de la educación argentina que junto con las demás piezas de las colecciones que alberga la BNM, son enriquecidas por las acciones desde el programa MEDAR.

Fuente: http://www.bnm.me.gov.ar/redes_federales/novedades/?p=8182

27/11/15

SE ACERCA EL FIN DEL CICLO LECTIVO
 EGRESADOS 1918
DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES
TERCERA PROMOCIÓN DE MAESTROS




Fuente: Documentos del Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri"

26/11/15

SE ACERCA EL FIN DEL CICLO LECTIVO
 EGRESADOS 1917
DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES
SEGUNDA PROMOCIÓN DE MAESTROS



Fuente: Documentos del Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri"

24/11/15

SE ACERCA EL FIN DEL CICLO LECTIVO
 PRIMEROS EGRESADOS 
DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES
1916



Fuente: Documentos del Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri"

21/11/15

Noticia histórica:1955

Por Chalo Agnelli

OCUPARON LA MISMA LOS ALUMNOS Y DESIGNARON DIRECTOR PROVISORIO AL PROFESOR MÁS ANTIGUO [1]

La inquietud y efervescencia observada entre el elemento estudiantil de nuestra ciudad luego de los últimos acontecimientos [2] dio lugar el martes pasado por la mañana a que los alumnos, exalumnos y padres de los mismos ocuparan el edificio de la Escuela Normal Mixta de Quilmes. Los representantes de los tres sec­tores exigieron el retiro del establecimiento de la directora Sra. Ada M. B. Malaguti de Hoffmann cuya defensa intentó sin éxito un grupo de alumnas.


Resolvióse entonces designar director interino de la Escuela al profesor más antiguo Sr. Antonio Colombo, quien se hizo cargo de su puesto a pedido de los presentes, que le significaron reiteradamente su adhesión. Labrada un acta que fue firmada por los delegados de alumnos, exalumnos y padres de alumnos, se enviaron telegramas al ministro de Educación de la Nación, solicitando la intervención de la Escuela y se comunicó lo ocurrido al cuerpo docente y personal de la casa. 

Recorrieron luego las calles céntricas grupos de alumnos que corearon estribillos alusivos a la situación y aunque no siempre fueran coincidentes no hubo incidentes, dispersándose sin que fuera necesaria la intervención de las autoridades. 

HABRÁ CLASES HOY. 

Ha informado el director interino de la Escuela Normal Prof. Antonio Colombo, que hoy se reanudarán las clases como de costumbre en el mencionado establecimiento. 

EN EL COLEGIO NACIONAL 


En un clima de mayor tranquilidad transcurrieron los hechos en el Colegio Nacional “José Manuel Estrada”. Había trascendido ya que alumnos y exalumnos solicitarían la separación de sus puestos de varios profesores, cuyos nombres no se han dado oficialmente a conocer. En el acto realizado por la tarde del martes con motivo de las bo­das de plata [3] del establecimiento, un exalumno [4] ocupó brevemente el micrófono para decir que había sido entregada, para ser elevada a quien correspondiera, una nota por la que se pedía "poner en comisión a quienes habían traicionado su misión de maestros, utilizando las cátedras con fines políticos." [5]


Libros y material didáctico que respondía a las ideas del gobierno democrático depuesto, acumulado para ser destruido tras los sucesos de octubre de 1955. Remite a la quema de libros por los nazis el 10 de mayo de 1933. La revancha es un desahogo en falso y sin salida pues produce rebote.




CONCLUSIÓN 

Esto pasó en 1955. Aproximadamente cuatro meses antes de que el 5 de marzo de 1956, la dictadura cívico-militar de Aramburu-Rojas emitiera el decreto-ley 4161 que prohibía la mención de las palabras Perón y Eva Perón o cualquier tipo de afirmación ideológica o propaganda justicialista. 

La historia es una helicoidal ascendente. De alguna manera con sus concomitancias propias de nuevas visiones y avances tecnológicos hay hechos que vuelven a repetirse. No exactamente, pero con situaciones y variables que los hacen coincidentes. En la historia nada es casual. Los hechos se contraponen y se determinan de acuerdo a dos fundamentos del pensamiento y a una lucha que desde las cavernas el hombre viene librando contra el hombre. 

La Argentina desde los sucesos de Mayo de 1810, arrastra las desavenencias de dos posturas irreconciliables frente a la realidad y el mundo. Hoy se está reeditando esta oposición con una nitidez asombrosa. Es cometido de los historiadores señalar estos paralelismos. 

Compilación y argumentación en notas Chalo Agnelli

FUENTE:

Diario "El Sol" del jueves 13 de octubre de 1955. XXVIII – Nº 7425. Hemeroteca del diario El Sol de Quilmes.

NOTAS 

[1] Textual de el diario “El Sol".
[2] Se refiere al golpe de estado cívico militar del 16 de setiembre de 1955 en que se derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón y se estableció una dictadura.
[3] Las bodas de plata fueron en 1947. El colegio se fundó en 1922 y se oficializó en 1930.
[4] No tuvo actuación en estos incidentes personal ni alumnos de la ninguna de las dos escuelas, fueron agentes externos a ellas los que actuaron en la persecución del personal e inclusive de algunos alumnos que habían pertenecido a la UES.
[5] Como si antes no pasara lo mismo. En 1922 por orden del Ministerio de Educación se impuso como obligatorio “El Catecismo Patrio”, libro ‘nazionalista’ de Manuel Carlés, creador de la Liga Patriótica y de las organización de ultra derecha “las guardias blancas”.

Fuente: http://elquilmero.blogspot.com.ar/search/label/ESCUELA%20NORMAL%20DE%20QUILMES

24/10/15

ARQUEOLOGÍA 
Y RITUALES DE LA ESCUELA
Agustín Benito Escolano
Centro Internacional de la Cultura Escolar, 
Berlanga de Duero, Soria/ España 
(Fragmentos)

La cultura de la escuela, en su dimensión de patrimonio histórico-educativo o de tradición disponible, que es la perspectiva transversal que afecta a todos los estudios que se agrupan en esta publicación, se nos ha transmitido fundamentalmente en dos registros observables, ambos dotados de visibilidad: 

El primero, el más expuesto a esta posibilidad de observación y manipulación, vendría dado por las cosas u objetos físicos que nos ha legado el pasado de la escuela, esto es, por las materialidades con memoria que pueden ser examinadas bajo la mirada arqueológica del observador. 

El segundo, también visible, aunque con otro tipo de retícula, estaría anclado en los rituales que pautan la sociabilidad de los actores que manejan las cosas o los objetos y pautan las relaciones que se establecen entre los sujetos que gestionan y representan el mundo de las prácticas en que se plasma la cultura empírica que informa la vida de las institucionales. Tales ritualidades son inmateriales, pero se en dan siempre en escenarios que sí tienen anclajes físicos en la materialidad. 

Estas dos perspectivas de análisis son justamente las que Richard Sennett atribuye a toda cultura basada en la experiencia: su entronque con la materialidad y su gestación y transmisión bajo formas rituales de comunicación y apropiación (Sennett, 2009). En los orígenes de cualquier manifestación cultural – dice el conocido sociólogo de la cultura- hay siempre un anclaje empírico, y la socialización de la cultura se lleva a cabo por medio de comportamientos ritualizados que aseguran su legitimación, estabilidad y permanencia. 

La escuela, como construcción sociohistórica, es a estos efectos un sintetizador cultural que nace del entrecruzamiento de la memoria en que se objetiva su cultura material con los rituales que transmiten, perpetúan y gobiernan los procesos de la educación formal. Bajo el sustrato de estas dos mediaciones – una más física y otra más intangible o inmaterial - se ha ido configurando toda una cultura que se nos manifiesta como realidad empírica (en las prácticas), como campo intelectual (en los discursos) y como dispositivo de regulación de la vida societaria (en las normas). 

Cualquier objeto material de la escuela puede ser considerado como fuente para entender e interpretar la funcionalidad de las prácticas que se asocian a él, los discursos que subyacen a esas acciones y las reglas de gobernanza que se cumplimentan con su uso en las aulas. Cualquier ritual puede asimismo ser analizado desde sus funcionalidades pragmáticas, desde la gramática que rige la acción como intelligentsia o desde sus expectativas de control y apropiación social. 

[...]

Un cuaderno es una materialidad en la que han quedado plasmadas las prácticas de escritura al uso en la escuela de la época a la que pertenece (cultura empírica), la pedagogía implícita en esas prácticas (discursos) y las orientaciones políticas que las gobernaban (normas). Además de ofrecer la posibilidad de analizar el objeto escolar como soporte de determinadas pautas de escritura (caligrafía, dibujos, distribución del espacio gráfico) y de los contenidos de la actividad escolar, es evidente que la representaciones del líder político, el simbolismo de los motivos gráficos (águila, signos militares, escritura musical) manifiesta la presencia explícita e implícita de valores y discursos asociados a la cultura autoritaria del régimen alemán a que corresponde. El objeto analizado no es un material neutro que sólo refleje una determinada actividad de la vida escolar de su tiempo, sino un verdadero sintetizador de las acciones, los discursos y las ideologías de aquella particular y definida cultura escolar. (1)

[...]

Los restos arqueológicos de la escuela son, en primer lugar, materialidades con memoria. En ellos está inscrita la tradición disponible con la que hoy orientamos en parte la construcción de las sendas de sentido por donde discurrir hacia nuevos futuros. El filósofo español Emilio Lledó ha hablado del futuro de la memoria y de la memoria del futuro (Lledó, 1992, 75), una propuesta que no es un mero juego lingüístico, sino la afirmación del poder y la necesidad de los recuerdos en la construcción social y cultural de la realidad. No es posible construir hoy prácticas o discursos sin hacer uso de la memoria. Dialogamos o argumentamos siempre desde la tradición cultural en que estamos instalados, aunque ello se haga críticamente, y lo hacemos con lenguajes que también son mnemónicos. 

La memoria es susceptible de múltiples abordajes. Nosotros nos hemos venido ocupando de ella desde hace algunos años bajo un prisma de orientación antropológica en sus relaciones con la educación, y más concretamente con la construcción sociocultural de los componentes constitutivos de ésta. 

Estos han sido, entre otros, algunos de los aspectos en que hemos tematizado las relaciones entre memoria y educación: 

 la proyección de la memoria en la identidad narrativa de los sujetos; 

 el influjo determinante de la memoria en la configuración de los patterns de la cultura de la escuela; el poder de lo mnemónico en la definición del habitus del oficio corporativo de los enseñantes; 

 la influencia de la tradición en el formateado de las prácticas pedagógicas; 

 el valor estructurante de la memoria en la semántica añadida a los materiales semióforos que median en la relación entre los actores de las instituciones de formación. 

Todas estas dimensiones del mundo de la escuela, y por extensión de la educación, están sobredeterminadas por ingredientes y procesos que se vinculan a la memoria. Más allá de los espasmos del presente, somos constitutiva y ontológicamente memoria. Los individuos y los grupos humanos nos abrimos al mundo de la vida a partir de los deseos, pero las expectativas de estos nacen y se socializan bajo el ethos estructurante de la memoria, un valor que nos permite, según sugería María Zambrano, “no avanzar a ciegas” (Zambrano, 1989), si bien ello haya tenido que practicarse a menudo escribiendo y borrando, como en los juegos de arena, los contenidos de los recuerdos, o viajando por el quimérico museo de formas inconstantes a que aludió Jorge Luis Borges al referirse a la volubilidad de lo memorizado. Algunos elementos de memoria permanecen estables, pero muchos se deforman una y otra vez en el caleidoscopio de los juegos de espejos a que se ven sometidos (Borges, 2005, p. 981). Tal vez por ello, los ríos, cuando quieren orientar el sentido de su marcha, se calman y sosiegan en el tracto de su curso, e incluso discurren a veces, como dijo el poeta, hacia atrás, es decir, hacia sus fuentes, en busca de los orígenes de su constante devenir, de su genealogía. 

La cultura de la escuela, como condensado de la memoria, se expresa, además de en los objetos-huella, en la cadena de rituales que se ordena a estructurar la sociabilidad de los sujetos en formación y de los agentes que los ayudan a formar. Las arquitecturas son escenarios diseñados para cubrir estas ritualidades con espacios ad hoc que organizan los procesos: portal de acceso, pasillos con aulas para clasificar a los alumnos según su grado de instrucción, aulas por sexos o mixtas, área de dirección, símbolos sobre los muros, decoración… Los tiempos de la escuela están a su vez ritmados conforme a putas bien fijadas a las que deben sujetarse los actores. El currículo ha de ser cursado siguiendo pasos bien programados y ajustados a niveles. La metodología opera conforme a un protocolo dirigido según pautas. Los exámenes vienen codificados por grados que dan paso a diplomas. Todo pues está sometido a esta cadena de rituales en que se formaliza la vida escolar, inserta además en el archipiélago de ritualidades del mundo de la vida que le sirve de contexto. 

[...]

Desde que la escuela se hizo obligatoria, en los países de democracia avanzada, su cultura, sus métodos y sus esquemas de sociabilidad han entrado a formar parte de nuestra memoria individual y colectiva. Nuestro cuerpo es también un registro psicofísico de hábitos y conductas, un soporte material y vital de memoria, encarnada en voces, gestos, escrituras, actitudes y otras modalidades del comportamiento humano. 

Los esquemas de las estructuras institucionales, las imágenes de los comportamientos de los actores que participan en la convivencia escolar, los contenidos de los curricula, el ajuar de las mediaciones con que se instrumenta la acción educativa, los modos y métodos de gestionar las relaciones y los procesos de enseñanza y aprendizaje, todos estos elementos, y los símbolos que los acompañan, han entrado a formar parte de los marcos estructurados de nuestra memoria personal y social. La escuela ha sido una de las instituciones culturales de mayor impacto en el mundo moderno. Querida u odiada, pero siempre recordada, ella fue un escenario clave de nuestra sociabilidad infantil, un lugar esencial en el desenvolvimiento de nuestra propia identidad narrativa y un ámbito de creación de cultura que nos ha cohesionado con todas las demás gentes del común. Por eso, la mirada arqueológica puede dirigirse también, más allá de las materialidades, hacia los estratos psicofísicos y socioculturales de nuestra subjetividad, anclados en buena medida en la memoria que es producto de toda una serie de ritualismos y a que a la vez los reproduce de modo ritual. 

Antes de comenzar el siglo XIX eran muy pocos los niños que iban a la escuela, y menos aún las niñas. Sin embargo, a lo largo de los dos últimos siglos, la institución escolar se ha ido imponiendo como albergue universal para acoger y socializar a toda la infancia y la juventud. [...]

La inmersión de la infancia, de toda la infancia, en el universo de la escuela no sólo ha tenido proyecciones antropológicas, sino también socioculturales. A través de la cada vez más larga insolación institucional, la infancia se convirtió en un colectivo a tutelar, controlar e instruir, al tiempo que en un objetivo a socializar conforme a los nuevos valores de ciudadanía en que se quería cimentar la nación y el mismo Estado. La escuela pasó así a erigirse, con diferentes ritmos según los países, en una agencia patriótica de nacionalización de los sujetos acogidos a su implacable disciplina. De este modo, las reglas de gobernabilidad escolar entraron a formar parte del ethos de la cultura y de la sociedad, y por consiguiente también de la memoria individual y colectiva, esa memoria ritual que la mirada arqueológica examina y reconstruye. 

Cuando los sujetos que han estado sometidos a estas influencias se disponen a contar su biografía casi siempre recurren, tras las obligadas referencias a los datos de origen local y familiar, a las primeras experiencias formativas experimentadas en la arena escolar: “antes de cumplir los seis años de edad fui a la escuela de…” (suelen decir al comenzar sus relatos de vida). La identidad narrativa de los individuos, de la que habla Paul Ricoeur, se podría representar hilvanando las imágenes de los rituales de paso mediante los cuales las personas ha llegado a socializarse. Reconstruir esta cadena de rituales es igualmente hacer arqueología sociocultural (Ricoeur, 2006). 

[...]

He aquí pues otra muestra de un nuevo campo de estudio en torno a la presencia de la escuela en la memoria de los sujetos y en la colectiva. Ello avala el interés actual, en las democracias ilustradas, por recuperar la cultura material e intangible en las que se hace presente la memoria y por difundir estos bienes en la sociedad, en orden a la educación patrimonial de los ciudadanos. 

NOTA: 
(1) Véase en el original Figura1. Páginas de un cuaderno de escritura de una alumna que asistió a la escuela alemana en la época del nacional-socialismo 

Texto completo, disponible en
https://drive.google.com/file/d/0B_r6CYm2yjQCQlpPc3JaWlhSSUk/view


SEMANA del ANIVERSARIO (8)
 ALUMNOS Y PERSONAL DE 1912



 
NOTAS: Obsérvese que Lilia Currell está matriculada en 6º grado y, además, revista como personal auxiliar.
Estas nóminas fueron transcriptas hace varios años por un grupo de profesoras, con motivo de celebrarse un aniversario de la fundación de la escuela, antes de que se iniciara el Proyecto de Recuperación y Puesta en Valor del Archivo Histórico en 2006.


Fuentes: Documentos del Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri".