7/10/11

El Papel: Sus cualidades escenciales

En el siguiente texto se reproducen y comentan algunos párrafos traducidos del artículo “The unique qualities of paper as an artifact in conservation treatment”, escrito por Keiko Keyes  y publicado en “The Paper Conservator”, vol 3, 1978. 

Traducción y comentarios de Susana Meden 


Distintos papeles, expuestos a circunstancias similares, reaccionan de manera diferente. La variedad de sus comportamientos está determinada -en gran medida- por su materia prima y método de fabricación. 

Los primeros papeles se hicieron en China, alrededor del año 105, utilizando fibras de celulosa aportadas por cáñamo, restos de trapos y cortezas de arbustos. 

La fibra necesaria es siempre celulosa, aunque su fuente ha variado según la época y los países. La celulosa se obtiene de los vegetales. En cada especie, las fibras presentan características particulares que permiten identificar su origen y confieren propiedades específicas a los papeles que producen. 

Los mejores papeles -en cuanto a duración y resistencia- se hacen a partir de plantas con fibras largas y puras.

Las fibras del algodón se destacan entre otras porque son largas y -ya en su estado natural, sin demasiado tratamiento previo- son prácticamente sólo celulosa.

Los tallos del lino y del cáñamo son también fuentes de fibras largas, de celulosa muy pura. Algodón, lino y cáñamo fueron utilizados durante siglos para la producción de papeles. Ellos resultaron de excelente calidad y aún hoy se conservan.

La corteza interna de algunos arbustos orientales (por ejemplo kozo, mitsumata y gampi), se usan tradicionalmente en Japón para fabricar papeles delgados, translúcidos y de una resistencia superior a la de los papeles occidentales. Ellos se usan en restauración, en laboratorios de todo el mundo.

Desde mediados del siglo pasado, la mayoría de los papeles se fabrican con madera. Si ésta es desintegrada con métodos químicos, se obtiene celulosa muy pura y con ella papeles comparables a los de trapo. Si, por el contrario, la madera es procesada sin previa eliminación de la lignina que contiene, los papeles resultantes tienen poca expectativa de vida.

Dice Keiko Keyes: "es interesante observar que en Occidente usamos expresiones como: “fino como un papel”, “frágil como un papel” y lo tomamos como símbolo de fragilidad, no de permanencia. En Japón y China, por el contrario, el papel no es considerado frágil: sombrillas, puertas corredizas y ambién kimonos y otros objetos de uso diario, están hechos con papel". Ambas visiones son acertadas. Insistimos, "El papel puede ser muy durable si fué producido con materiales puros y mantenido bajo condiciones favorables. Podemos comprobarlo en los museos,al observar grabados europeos del siglo XV..."

Para identificar la causa del daño que sufre un papel, es imprescindible comprender las principales cualidades y características de este material.

Keyes describe la fabricación de una hoja de papel y a partir de allí explica sus principales características:

"...para hacer papel a mano, se macera en agua el material fibroso hasta que se separa en fibras individuales. Luego de maceradas, las fibras se mezclan con agua y se recogen con una especie de colador o filtro plano. Cuando el agua drena a través del filtro, en la superficie queda depositada una capa de fibras enredadas. Al secarse, este depósito de fibras enmarañadas, será una HOJA DE PAPEL.

Este entramado de fibras, como en un fieltro, es el primer atributo importante del papel.

Al fabricar la hoja, las fibras se entrecruzan y se conectan, fijándose en los puntos donde se tocan, dándole al papel fuerza y flexibilidad.

Pero las fibras no se adhieren entre sí con suficiente firmeza por el simple hecho de entramarse, sino porque al mezclarlas con agua se las golpea, aumentando la hidratación y consiguiendo un desfibrado que posibilita mayor superficie de contacto entre ellas. Sin este golpeteo en presencia de agua, los papeles producidos serían débiles y frágiles, porque carecerían de conexión fuerte entre fibras. Cuando más se golpean, más fuerte es la unión entre fibras y el papel resultante es suave, translúcido y estable cuando se lo expone a humedad".

Otra característica importante del papel, señala Keyes, es su capacidad de absorber "La celulosa tiene una afinidad natural con el agua, y todos los papeles son higroscópicos por naturaleza.

Una hoja de papel es una estructura porosa, constituida por fibras huecas, que generan agujeros y poros al cruzarse y ligarse entre sí. Siendo poroso, el papel puede absorber agua, con frecuencia mucha más que su propio peso. Algunos papeles son más absorbentes que otros.

Los papeles extremadamente absorbentes no son aptos para cierto tipo de escritura, dibujo o impresión, ya que la línea o imagen trazada, se corre. Se puede reducir el grado de absorbencia de un papel, si se lo encola. Tradicionalmente, se aplicaba gelatina, cola, almidón o goma a cada hoja. En los papeles modernos se han usado encolantes como el fatal alumbre-colofonia, muy tristemente célebre entre los conservadores por los daños que causa al papel".

Con lo dicho hasta aquí, se hace evidente que las características de un papel no sólo dependen de qué tipo de fibras se utilizaron en su fabricación, sino también del tratamiento que éstas recibieron y de qué ingredientes (cargas y encolantes) se agregaron a la mezcla de agua y fibras.

Las cargas ayudan a lograr el tipo de papel requerido, modificando su opacidad, color y grado de acidez.

Los encolantes permiten controlar el grado de absorción que tendrá la hoja terminada. Sin ellos, el papel es absorbente como un secante.

Como dijimos, el tipo de encolantes y cargas que se agrega a las fibras, modifica esencialmente las características del papel. Si se usan encolantes neutros y cargas alcalinas (por ejemplo, carbonato de calcio) el papel tendrá mayor resistencia al daño que producen la luz intensa y el aire contaminado.

Durante los últimos ciento cincuenta años, se utilizó un encolante llamado alumbre-colofonia que, aplicado a fibras de madera no tratadas con procesos químicos, da como resultando papeles que se tornan amarillentos y quebradizos en poco tiempo. Por esta razón, si observamos papeles de diferentes épocas, notaremos que los del siglo XIX están -en general- peor conservados que los producidos en siglos anteriores.

Si no se utilizan encolantes neutros, aún las fibras de mejor calidad sufren deterioro.

Estas consideraciones son importantes para los artistas que buscan soportes duraderos sobre los cuales producir sus obras, para los responsables de generar documentos que deban conservarse y para todos los involucrados en tareas en las que se requiera un papel de larga vida, de los denominados "permanentes".

En su artículo, Keyes menciona una tercera propiedad del papel: su flexibilidad o capacidad de “ceder”. "Esa plancha de fibras enredadas que es la hoja de papel, no es rígida. Se la puede curvar -con frecuencia hasta un extremo sorprendente- antes que las fibras del papel se quiebren y se rompan (como en un plegado), o se separen entre sí (como en un desgarro).

"Ceder" es una palabra que elegí para referirme a un aspecto de la flexibilidad del papel: la cualidad de compresión que le permite tomar y retener la forma de un objeto con que se lo presione, como por ejemplo: la punta de un lápiz o el borde de una plancha de grabado o las líneas de un bloque de madera. Esta cualidad de ceder -o comprimirse- es favorecida por la presencia de humedad. Me gustaría comentar otras peculiaridades del papel, derivadas de las cualidades (entramarse, absorber y ceder) que acabo de describir.

Debido a la última de las cualidades descriptas, las hojas tienen diferentes texturas en su superficie. Algunas son suaves como la seda y otras muestran una textura robusta, con líneas bien espaciadas y superficie rústica. Esto depende de cuán texturada sea la superficie del molde usado para su fabricación y del posterior proceso de secado y prensado.

Las cargas y recubrimientos -como la arcilla- que se agregan con frecuencia al papel para sellar los poros entre las fibras, cumplen un rol similar al de los “fondos” en la pintura al óleo: aumentan la lisura del papel y su receptividad a la tinta y alteran la reflectancia de su superficie. Debido a su capacidad para absorber, las fibras papeleras aceptan con facilidad anilinas y pigmentos y el papel puede hacerse en varios tonos y colores. Pero para obtener papeles más blancos partiendo de fibras oscuras y también para eliminar las impurezas, los papeleros -tradicionalmente- han blanqueado las fibras antes de formar las hojas.

Los antiguos métodos de blanqueado -con luz solar, cenizas o leche agria- eran relativamente suaves y no dañinos para las fibras y producían un papel fuerte con un cálido tono blanquecino. En los papeles actuales, las fibras se blanquean con productos químicos y resultan de un blanco deslumbrante. Para aplacarlo, los fabricantes usan colorantes. No parece necesario aclarar que las fibras, de por sí cortas y débiles -sobre todo en papeles modernos como los hechos con madera- se debilitan aún más por la fuerte acción química de los blanqueadores y sus residuos.

Las hojas de papel varían en peso, o sea en espesor y densidad. Dado que las fibras se entraman muy regular y eficientemente, es posible hacer hojas de papel extremadamente finas. El único límite real para el espesor de una hoja, está dado por la profundidad del molde que se utiliza.

Las hojas húmedas también pueden superponerse, para hacerlas adherir unas a otras formando un laminado, como es el caso del cartón.

La orientación predominante de las fibras en una hoja, determina la fuerza y estabilidad de ésta. Cuando el papel se hace a mano, el fabricante agita el molde en todas las direcciones, produciendo que las fibras se crucen y liguen uniformemente en todas las direcciones. Cuando el papel se hace a máquina, las fibras -transportadas a gran velocidad sobre una malla- se alinean paralelas a la dirección en que ésta corre. Los papeles hechos a máquina muestran un grano característico en la dirección en que fueron arrastrados por la malla. Se desgarran con más facilidad a lo largo de la línea del grano y, cuando se humedecen, se expanden y arrugan en la dimensión perpendicular al grano. El papel se expande cuando está húmedo y se contrae cuando está seco. Debido a su capacidad de absorber (naturaleza higroscópica) el papel es dimensionalmente inestable cuando se lo expone a niveles variables de humedad. Cuando cambia el contenido de humedad de un papel, éste se puede expandir y contraer drásticamente; o poco, imperceptible y uniformemente, dependiendo de la longitud de las fibras, su orientación, grado de hidratación, y el espesor o densidad de la hoja. Esta inestabilidad dimensional es tema de gran importancia para el mundo de la Conservación del Papel.

Una peculiaridad del papel, derivada también de la naturaleza de la celulosa, es su tendencia a degradarse, deshacerse o volverse quebradizo cuando se lo expone a temperatura alta, sequedad, Humedad Relativa alta que estimula el ataque de hongos, luz y ciertos químicos ambientales. Este último punto nos lleva a lo que constituye el campo de trabajo de los conservadores de papel: una serie de dificultades y problemas a los que el papel es susceptible debido a sus cualidades únicas y a su propia naturaleza".

Keyes plantea que si bien el papel producido con materiales puros y mantenido bajo condiciones favorables puede ser muy durable, todo papel es estructuralmente débil comparado con otros materiales como pergamino, madera, piedra o acero. A diferencia de aquéllos, al papel se lo puede rasgar, quebrar, quemar, cortar o aplastar fácilmente, y destruírlo por completo.

"Dado que el papel es absorbente, si sobre un dibujo volcamos una taza de café, éste será absorbido de inmediato, manchando el papel. Si el mismo accidente ocurriera sobre la superficie barnizada de una pintura al óleo, se podría quitar el café sin dejar mayores rastros en la pintura.

La celulosa también tiene la desgraciada propiedad de ser digerible. Sería raro que una vaca o una cabra entraran a una biblioteca, pero son muchos los insectos y hongos que encuentran en el papel algunos de sus alimentos favoritos, como por ejemplo la gelatina y el almidón usados como encolantes.

La tendencia de la celulosa a ponerse quebradiza cuando envejece, es otro de los problemas serios que sufre el papel. Su envejecimiento prematuro es causado por ácidos que lo atacan desde muchas fuentes: gases en el aire de las ciudades, emanados de los autos y las industrias; gases desprendidos de la madera de una caja en la que se lo guarda; impurezas en la composición de un cartón sobre el que está enmarcado.

Los ácidos también pueden desarrollarse en el propio papel, a partir del alumbre usado para encolarlo; de la lignina no extraída de entre sus fibras; de los residuos de los químicos con que se lo blanqueó; o de otras impurezas. También son altamente acídicas las tintas metalogálicas.

Todas las fuentes mencionadas provocan la decoloración, fragilización y eventual desintegración del papel.

El interés en el arte y las antigüedades ha aumentado muchísimo en nuesta época, y en consecuencia ha aumentado la cantidad de objetos en papel que se han puesto en exhibición en las paredes y vitrinas de museos y de casas particulares.

En ese estado de exhibición, el papel está a merced de la luz, de las fluctuaciones de humedad y temperatura, y del aire contaminado. Estos elementos causan un considerable daño directo y además actúan como catalizadores, acelerando reacciones que podrían haber quedado latentes. Al activarlas, el papel queda bajo su influencia y se deteriora mucho más rápidamente.

Los metales se oxidan y se deshacen. La madera se tuerce, se parte y los insectos pueden convertirla en un encaje. Pero el papel, es vulnerable al daño desde todos los frentes. Como un niño sensible con la salud delicada, el papel es más susceptible, tiene menos recursos para obtener ayuda y menos chances de sobrevivir a sus muchos y variados daños, que otros materiales más robustos".

Este artículo está replicado del blog "Biblioteca Patrimonial Recoleta Dominica"

2/10/11

La importancia de la fotografía en los archivos escolares

La Auténtica Defensa. Edición del viernes, 26/mar/2010.
Días atrás, con la presencia de su Directora Lic. Graciela Perrone, en una entrevista realizada a Marcela Pelanda, ella nos decía que el Programa Nacional de Archivos Escolares surge de la necesidad de custodiar el patrimonio documental existente en las escuelas.

Las fuentes documentales dicen mucho de nosotros, de nuestra identidad y de nuestros proyectos.

Los Archivos escolares de las Escuelas Piloto del Programa poseen, cada uno, un valioso fondo documental, en el que todos - sin excepción - las fotografías están presentes revelando la cultura de las instituciones. Por este mismo motivo desde el PNA se organizan talleres de capacitación que tienen como misión acompañar a las instituciones educativas a localizar, organizar, conservar, clasificar y difundir las fuentes documentales históricas que se encuentran en su propio patrimonio, resaltándolas a través de la puesta en valor de esos bienes culturales.

Registrar y construir a través de las imágenes

Las fotografías son imágenes que convocan, significan y proyectan la historia y en este marco pueden ser entendidas como una construcción histórica y un potencial para la investigación de las organizaciones escolares y sociales.

La historia de la imagen fue principalmente estudiada por la historia del arte más que por la historia documental. Las imágenes han tenido diferentes lecturas de acuerdo a los contextos de época ya que los significados de las imágenes están insertos en un sistema de representaciones condicionadas por las convenciones culturales. La lectura de la imagen está enriquecida por el bagaje cultural del lector y por las formas de apropiación de la sociedad en que se inscriben.

Durante un tiempo se mantuvo una larga tradición que sostenía el rol de la imagen como acompañante de los textos para ilustrar la palabra. Hoy, sin embargo, la imagen en sí revela una mirada historiográfica que da cuenta de una construcción del conocimiento histórico escolar, de expresión de sus sentimientos, emociones e ideas a través de ideas y formas (Molina 2007) y también se reconoce la potencia cognitiva de la imagen.

Recorrer la construcción de las identidades institucionales es recorrer un nuevo abordaje historiográfico, es escribir una microhistoria que convoca a nuevas fuentes y permite la construcción del conocimiento histórico escolar.

Desde esta perspectiva, llegan a significar la historia material de la escuela: sus edificios en una comunicación entre currículum y espacios. 

Los recursos didácticos

Las imágenes son textos históricos en sí mismos. Allí encontramos relatos de maestros que hicieron nuestra historia, notarios que elaboraron y dejaron huellas personales e institucionales.

Sonia Amalia Oborski de Cianchetta
DIARIO ZONAL DE LA MAÑANA - CAMPANA, BUENOS AIRES, ARGENTINA

1/10/11

CHILE también se interesa por el

Te invitamos a conocer el proyecto de recuperación, organización y apertura de los archivos que conservan los liceos públicos en Chile. Tras las huellas de nuestra identidad docente y estudiantil: Archivos escolares de Chile, piezas clave para las comunidades regionales y la historia educacional del país es una iniciativa desarrollada por el Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile junto a las comunidades escolares de los liceos que han conservado su patrimonio documental.

De qué se trata:

El objetivo general de este proyecto apunta hacia dos direcciones complementarias

Localizar y levantar un registro público de archivos escolares que permita poner a disposición de las comunidades locales un patrimonio propio que les abrirá nuevas oportunidades de conocimiento y trabajo en aula, a la vez que enriquecerá la actual investigación sobre historia de la educación.

Construir lazos de cooperación y trabajo entre la comunidad escolar y local y los investigadores que permitan atender a las necesidades y requerimientos de la actual labor docente mediante la realización de un programa de talleres de trabajo con fuentes primarias enmarcado en objetivos del curriculum escolar.

Censo, Recuperación y Organización de Archivos Escolares

Este proyecto considera indispensable censar los fondos escolares existentes y crear una red de establecimientos educacionales comprometidos con su patrimonio documental y dispuestos a promover su conservación y uso con el fin de fortalecer, además de la memoria institucional y pedagógica, la de su propia localidad.

Programa

A fines de 2010 el Instituto de Historia de la UC presentó un programa de trabajo para la realización de un censo de archivos escolares conservados por los liceos públicos fundados en Chile durante el siglo XIX.

Durante el año 2011 se llevará a cabo la primera etapa de este programa, que censará los archivos de 8 de estos liceos, ubicados entre las regiones de OHiggins y Bio-Bio.

Los liceos involucrados en esta primera etapa del proyecto son:

Liceo Abate Molina de Talca (1827)
Liceo Marta Donoso E. de Talca (1901)
Liceo Neandro Shilling de San Fernando (1846)
Liceo Eduardo Charme de San Fernando (1905)
Liceo Luis Cruz Martínez de Curicó (1867)
Liceo Valentín Letelier de Linares (1874)
Liceo Antonio Varas de Cauquenes (1837)
Liceo Enrique Molina Garmendia de Concepción (1838)

El Instituto de Historia de la UC ha desarrollado esta labor con el apoyo de los liceos involucrados, el Archivo Nacional y el Capítulo chileno del Comité Memoria del Mundo UNESCO.


Por qué este desafío

La investigación sobre historia de la educación -que lidera el Proyecto Anillo1 desde el Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile- ha dejado al descubierto la existencia de fondos documentales escolares públicos y privados que no son conocidos por la comunidad científica, ni valorados o cuidados por la propia comunidad escolar o institución pública que los alberga. El proyecto ha detectado algunos tales como los archivos de los liceos Abate Molina (1827) y Marta Donoso (1901) de Talca, Neandro Schilling (1846) de San Fernando y Antonio Varas (1837) de Cauquenes, que constituyen un material insustituible tanto para la memoria histórica de las comunidades locales y sus instituciones escolares como para la investigación sobre historia de la educación. Al no existir una política de conservación de archivos ni una conciencia ampliada de su valor, muchos de ellos se destruyen o simplemente se eliminan por falta de condiciones físicas y económicas para conservarlos.

Experiencia modelo: Liceo Abate Molina de Talca

El proyecto censo, que pretende cubrir todos los liceos creados durante el siglo XIX en Chile, se puso en marcha el año 2010 con una experiencia piloto: rescate y organización del archivo del Liceo Abate Molina de Talca (1827)2. La iniciativa causó interés y entusiasmo tanto entre la comunidad liceana como entre el equipo de la Universidad Católica, quienes realizaron una tarea conjunta para salvar los fondos documentales conservados y que se encontraban en estado de deterioro y riesgo a consecuencia del terremoto de febrero de 2010. A esta acción se sumó un programa de capacitación docente con talleres de fuentes primarias y valoración patrimonial que significó abrir un nuevo espacio de encuentro, conocimiento y discusión entre investigadores, profesores y estudiantes.


Dia del patrimonio 2011:
Para el 29 de mayo, dia del patrimonio
nacional, un grupo de alumnos
de la Academia de Humanidades
del LAM han decidido hacer un regalo
a su ciudad desde el descubrimiento
de su propio archivo histórico.






El rescate y puesta en valor de los fondos documentales de cada liceo se constituye en la oportunidad de construir lazos entre docentes e investigadores mediante un trabajo conjunto sobre metodologías para mejorar la labor de aula en base a fuentes primarias. Con esto se generan oportunidades para que los estudiantes, a lo largo de su experiencia escolar, adquieran, desarrollen y profundicen las habilidades de investigación y desarrollo del pensamiento que demanda el curriculum escolar.

La oportunidad que se presenta

Tal como su nombre indica, el proyecto se presenta como un esfuerzo por relevar la identidad local, conectada con intereses más amplios que dicen relación con la identidad país y la del mundo hispanoamericano. Se levanta un patrimonio único y propio que además de enriquecer el trabajo pedagógico de cada liceo, impulsa un diálogo entre historiadores y profesores que permite la construcción de lazos de cooperación tanto con la comunidad escolar como con la comunidad local.

(1) Proyecto Anillo (SOC-17), La educación ante el riesgo de fragmentación social: ciudadanía, equidad e identidad nacional.

(2)  Tras las huellas de nuestra identidad docente y estudiantil: Archivo del Liceo Abate Molina de Talca, una pieza clave en la historia escolar de Chile. Proyecto liderado por el Proyecto Anillo de la Educación en alianza con el Instituto de Historia de la PUC y el Liceo Abate Molina de Talca.

A lo largo de este año de trabajo se ha realizado un registro audiovisual de todas las tareas efectuadas en el LAM.

Ver VIDEO  donde  los  protagonistas de la recuperación del Archivo del Instituto "Abate Molina" de Talca son los jóvenes alumnos:
¿Quién es Sol Serrano Pérez?

Sol Serrano sserrano@puc.cl

- Licenciada en Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile, 1977.
- Master of Arts, Universidad de Yale, 1982.
- Doctor en Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile, 1993.


En la actualidad su labor profesional se centra en el estudio de la secularización del Estado chileno en el XIX desde la perspectiva de las asociaciones religiosas desarrollando el proyecto “Catolicismo y secularización en Chile en el siglo XIX” gracias a la John Simon Guggenheim Fellowship. 

Ha sido investigadora visitante y miembro asociado de instituciones como El Colegio de México, el Saint Antony´s College de la Universidad de Oxford, el Erasmus Institute de la Universidad de Notre Dame y la Universidad de Paris I, Sorbonne. 

Su tesis doctoral -un estudio sobre la Universidad de Chile en el siglo XIX desde la perspectiva de las tensiones entre oferta estatal y demanda social por conocimiento y servicios profesionales en el contexto del proyecto liberal de construcción del Estado- publicada en 1994, obtuvo el LASA Ford Award for Higher Education otorgado por el Latin American Studies Association y el Premio Miguel Cruchaga Tocornal otorgado por la Academia Chilena de la Historia.

Entre sus publicaciones destacan:
La diplomacia chilena y la Revolución Mexicana, Secretaria de Relaciones Exteriores de México, 1986. (editora)
Chile en el siglo XX, Editorial Planeta, Santiago de Chile, 4ª. edición, 1995. (Varios autores).
Universidad y nación. Chile en el siglo XIX, Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1994.
“La formación de la élite intelectual en el Chile Republicano”, Bollettino del Diciannovesimo secolo, Universitá degli Studi di Napoli Federico II, anno V, N°6, 1997.
“¿Quién quiere la educación?, Estado y familia en Chile a mediados del siglo XIX”, en Pilar Gonzalbo, editora, Educación y Familia en Iberoamérica, El Colegio de México, México, D. C. 1999.
“La estrategia conservadora ante la consolidación del Estado Liberal en Chile, 1860-1890”, Marcello Carmagani (editor), Constitucionalismo y Orden Liberal 1850-1920, Centro de Estudios de México en Italia, Universidad de Torino, Torino, 2000.
“La definición de lo público en un Estado católico. El caso chileno”, Estudios Públicos, Centro de Estudios Públicos, N°76, Primavera, Santiago,1999.
“El poder de las palabras: la Iglesia y el Estado liberal ante la difusión de la escritura en el Chile del siglo XIX”, Revista Historia, N.33, Santiago, 2000. (en colaboración con Iván Jaksic).
Vírgenes Viajeras. Diarios de religiosas francesas en su ruta a Chile 1838-1874, Ediciones Universidad Católica, Santiago de Chile, 2000. (editora) (2da Edicion 2001)
"Is it possible to be catholic and modern in Latin America? Observations from Chilean history", en James Boyd White (ed.), How should we talk about religion? (perspectives, contexts, particularities) , Notre Dame, University of Notre Dame, 2006, pp. 230-245.


Taller de Recuperación de la Memoria Histórica

Balance del taller celebrado el 24 de septiembre de 2011 

Se llevó a cabo el Taller de Recuperación de la Memoria Histórica, una metodología para los maestros de educación indígena, impartido por la maestra Laura Benadiba, presidenta de la Asociación Otras Memorias, esta organización ha logrado incorporar historiadores orales de América Latina, Europa y Estados Unidos, el evento fue organizado por la Mtra. Irais Piñon Flores quien coordina el Programa de Pueblos y Culturas Indígenas en Movimiento, en el Centro Cultural Tijuana, asi como por la Dra. Bibiana Santiago del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Baja California, en vinculación el Centro de Documentación e Información Educativa de la Provincia de Buenos Aires.

El taller fue dirigido a maestros indígenas migrantes que viven en Baja California, México. Realizándose el día 24 de septiembre, en la Escuela de Educación Indígena José de los Reyes, “El Pípila”, Colonia Obrera. Al taller acudieron maestros de diversas escuelas bilingües de Tijuana, el dialogo giró en torno a pensar la Historia Oral como una metodología de inclusión social. Es decir, cómo las nuevas generaciones de tijuanenses que descienden de pueblos originarios como mixtecos, zapotecos, triquis se están apropiando de su memoria histórica, cómo la juventud se encuentra entre dos formas de ver el mundo, el de los abuelos con su sentido comunitario y el del nuevo entorno eminentemente regido por un sistema de mercado. Se habló de las formas de conservar la memoria histórica de los abuelos como la tradición oral, sus mitos y leyendas y la historia oral de sus familiares que cuentan cómo migraron de su lugar de origen y cómo se incorporaron al nuevo entorno. Un tema que resulto de interés entre los docentes fue el de la educación bilingüe y su contexto. La historiadora Benadiba, puso énfasis en las características de la asociación que preside, es decir el compartir herramientas metodológicas a colectivos sociales, quienes con el rescate de su memoria histórica planean acciones que tienen una repercusión directa en su entorno inmediato, de modo que esta metodología les sirva para la transformación social.

D.R. © Instituto de Investigaciones Historicas UABC, 2009 
Comentarios: cecyll@uabc.edu.mx

Fuente: iih.tij.uabc.mx/historicas/menu/Calendario/Info%20Eventos2011/TallerBenadiba.php


Construcción de fuentes orales
¿Cómo se hace una entrevista?
6/1/2011

"Historias de vida". Archivo Historia Oral Escuela ORT. Por Laura Benadiba http://www.otrasmemorias.com.ar/unanoticia.asp?id=7

http://vimeo.com/14466068


ARGENTINA: La Rioja
6 y 7 de octubre de 2011
II Jornadas de archivólogos y bibliotecólogos de La Rioja
 (JAyBUNLAR 2011)

TEMA: Archivos y bibliotecas: actualidad y perspectiva organizacional en el Estado

ORGANIZA: Universidad Nacional de La Rioja. Departamento Humanidades. Tecnicatura universitaria en Administración de Documentos y Archivos y Tecnicatura Universitaria en Bibliotecas

SEDE: Biblioteca Central Ángel María Vargas, Ciudad universitaria de la ciencia y de la técnica, Universidad Nacional de La Rioja.


III Jornadas Nacionales de Bibliotecas y Archivos en Museos (JOBAM 2011)

TEMA: Nuevos desafíos en archivos y bibliotecas en museos

ORGANIZA: Universidad Nacional de La Rioja. Departamento Humanidades. Tecnicatura universitaria en Administración de Documentos y Archivos y Tecnicatura Universitaria en Bibliotecas

SEDE: Biblioteca Central Ángel María Vargas, Ciudad universitaria de la ciencia y de la técnica, Universidad Nacional de La Rioja.

[Fuente: Juan Pablo Gorostiaga]

El mundo privado de Gabriela Mistral está ahora en internet

Santiago. La Biblioteca Nacional chilena acaba de poner a disposición pública en la red, 18.000 documentos y objetos inéditos pertenecientes a la vida más íntima de la que fue una de las grandes poetisas hispanas: Gabriela Mistral. "Mi hijo no late esta noche / y no respira detrás del muro". Versos como estos que la autora nunca publicó y que expresaban el dolor por la muerte de su hijo, podemos disfrutarlos ahora con innumerables vestigios de lo que fue su vida cotidiana. Se trata de los documentos conocidos como "el legado de Mistral". 

A finales del 2007 llegaron a Chile 108 cajas con manuscritos, inéditos, correspondencia y diarios que ella dejó en Estados Unidos y que durante 50 años permanecieron en manos de su albacea, la fallecida Doris Dana. Procesado por el Archivo del Escritor de la Biblioteca Nacional, ese material puede consultarse desde hoy en el sitio Sala Mistral.

"Después de tres años, el Archivo del Escritor de la Biblioteca Nacional concluyó la ardua tarea de investigar, restaurar, catalogar, microfilmar, digitalizar y poner en línea todo el legado mistraliano. Son 18 mil 32 piezas y 84 mil fojas que esperan ahora ser desentrañadas para descifrar sus verdaderos alcances, literarios, políticos, históricos y sociales. A nivel mundial, es el archivo más completo sobre la maestra del Elqui."

Este fondo está compuesto por manuscritos, fotografías, audios y, videos. Recomendamos su visita en: 

Ver especialmente el manuscrito "Saludo a mis alumnos americanos de hace 15 años" en: 



LA MAESTRA RURAL

La Maestra era pura. «Los suaves hortelanos», decía, 
«de este predio, que es predio de Jesús, 
han de conservar puros los ojos y las manos, 
guardar claros sus óleos, para dar clara luz».

La Maestra era pobre. Su reino no es humano. 
(Así en el doloroso sembrador de Israel.) 
Vestía sayas pardas, no enjoyaba su mano 
¡y era todo su espíritu un inmenso joyel!

La Maestra era alegre. ¡Pobre mujer herida! 
Su sonrisa fue un modo de llorar con bondad. 
Por sobre la sandalia rota y enrojecida, 
tal sonrisa, la insigne flor de su santidad.

¡Dulce ser! En su río de mieles, caudaloso, 
largamente abrevaba sus tigres el dolor! 
Los hierros que le abrieron el pecho generoso 
¡más anchas le dejaron las cuencas del amor!

¡Oh, labriego, cuyo hijo de su labio aprendía 
el himno y la plegaria, nunca viste el fulgor 
del lucero cautivo que en sus carnes ardía: 
pasaste sin besar su corazón en flor!

Campesina, ¿recuerdas que alguna vez prendiste 
su nombre a un comentario brutal o baladí? 
Cien veces la miraste, ninguna vez la viste 
¡y en el solar de tu hijo, de ella hay más que de ti!

Pasó por él su fina, su delicada esteva, 
abriendo surcos donde alojar perfección. 
La albada de virtudes de que lento se nieva 
es suya. Campesina, ¿no le pides perdón?

Daba sombra por una selva su encina hendida 
el día en que la muerte la convidó a partir. 
Pensando en que su madre la esperaba dormida, 
a La de Ojos Profundos se dio sin resistir.

Y en su Dios se ha dormido, como un cojín de luna; 
almohada de sus sienes, una constelación; 
canta el Padre para ella sus canciones de cuna 
¡y la paz llueve largo sobre su corazón!

Como un henchido vaso, traía el alma hecha 
para volcar aljófares sobre la humanidad; 
y era su vida humana la dilatada brecha 
que suele abrirse el Padre para echar claridad.

Como un henchido vaso, traía el alma hecha 
para volcar aljófares sobre la humanidad; 
y era su vida humana la dilatada brecha 
que suele abrirse el Padre para echar claridad.

Por eso aún el polvo de sus huesos sustenta 
púrpura de rosales de violento llamear. 
¡Y el cuidador de tumbas, como aroma, me cuenta, las 
plantas del que huella sus huesos, al pasar!



La calificación de los alumnos ha sido desde hace siglos asunto de interés para las instituciones educativas, los educadores y las familias, y también un medio de disciplinamiento de muchas de las actividades que se desarrollaban al interior y fuera del recinto escolar. Uno de los recursos más visibles es el dispositivo llamado "boletín de calificaciones" o "boletín escolar". Nos interesa dar difusión al artículo escrito por Evangelina Mazzilli y, por su intermedio, al que previamente publicara Nicolás Arata en la Revista del Ministerio de Educación.

Pero, del mismo modo, nos interesa preguntarnos sobre los "boletines escolares" que fueron expedidos por nuestra Escuela, documentos que no quedan bajo su custodia sino que pasan a formar parte del patrimonio de los alumnos que por ella transitaron. Nuestros egresados ¿los habrán conservado? ¿Los querrán mostrar en la escuela, a través del Museo en vías de formación o del Archivo documental? Abrimos la invitación...

El boletín escolar
Por: Mazzilli Evangelina

Mediante este informe, me gustaría dejar registrados algunos de los cambios que sufrió el boletín escolar, ya sea desde la manera en que fue variando según las épocas, como también las diferentes funciones que le fueron asignadas. Mi objetivo entonces, es demostrar cómo fue complejizándose la organización bajo la cual se presentaba la información, y detallar aquellas modificaciones que se generaron con el tiempo.

A partir de la lectura de un artículo de Nicolás Arata, denominado “El boletín”, que se encuentra dentro de la Revista El Monitor, puedo considerar que el mismo es un instrumento cuya finalidad reside en establecer un sistema de evaluación, calificación y promoción de alumnos que, al mismo tiempo, fuera capaz de incorporarlos a una serie de rutinas ordenadas.

Por otro lado, el boletín fue concebido como el medio privilegiado mediante el cual se comunicaban los progresos, o no, de cada alumno. Vale mencionar, que no siempre se denominó así, sino que fue conocido como libreta escolar, boletín de notas, documento de evaluación, libreta de calificaciones, libreta de seguimiento escolar, entre otros.

Nicolás Arata, cita una obra de Herminia Brumana en la que expresa que en los primeros tiempos, el boletín, era un papelito escrito con tinta negra, de puño y letra de maestra, en donde decía: “pasa de grado”, o en tinta roja: “no pasa de grado”.


Luego de observar un boletín del año 1954, puedo destacar el lugar y la importancia que le otorgaban a los registros del “ahorro” del alumno por mes. Entre las materias que se evaluaban se encontraban: lenguaje, matemática, unidad de trabajo, religión o moral, conducta e inasistencias. Vale aclarar que las evaluaciones en este momento eran mensuales, y se llevaba a cabo un ritual escolar, el cual consistía en una jornada donde se entregaba el boletín al padre, tutor o encargado del alumno, con el objetivo de reducir la posibilidad de falsificar las firmas. No debo dejar de mencionar que no cualquiera podía completar un boletín, era la maestra o aquellos que tenían firma en la institución.

Durante el año 1955, las asignaturas a evaluar eran las mismas que el año anterior, pero quiero resaltar las devoluciones de la maestra hacia los alumnos. Las mismas, como se podrán observar en las fotografías, no van más allá de un simple: “sos muy buen alumna” o “sigue así”, sin expresar detalles que lo que aquello significa.

En el año 1964, se incorpora la educación física y la música como asignaturas de evaluación. Por otro lado, se hace hincapié al desenvolvimiento de cada alumno y se le otorga un casillero para ser evaluado en el boletín. Con respecto a las devoluciones de la maestra, continuaron presentando poco desarrollo sobre el desempeño de los alumnos.Un año más tarde, se otorga lugar entre las calificaciones al Aseo.

Observando boletines de los años 70 en adelante, puedo resaltar que las calificaciones dejan de ser numéricas y se utiliza la letra “s” significando suficiente, o la letra “i”, insuficiente. Por otro lado, comienza a visualizarse mayor prioridad al comportamiento en clase, ya sea conversar o moverse del banco.

En el boletín que analicé del año 71, encontré entre las devoluciones de la maestra, una en particular que llamó inmediatamente mi atención, por eso, la dejé registrada entre las fotografías para que poder compartirla. Se trata de una advertencia que deja registrada la maestra hacia el alumno, en donde expresa y detalla lo siguiente: “si el mes venidero no te aplicas te aplazo y repetirás el grado”.

Al año siguiente, observé que las calificaciones vuelven a ser numéricas en algunas instituciones, sin embargo, nunca dejaron de ser mensuales.


En el año 1973, la materia “lenguaje” pasa a llamarse “expresión” según mis registros, y un año más tarde se incorpora la educación estética, las ciencias naturales y las ciencias sociales.

A partir de los años 80, la entrega de boletines sufrió un cambio significativo, ya que las evaluaciones se realizaban trimestralmente, aunque la modalidad de entrega no varió, porque los padres o responsables debían acercarse a las instituciones para firmar los mismos. En ese momento, la maestra dedicaba unos minutos a cada padre para hacer una devolución oral sobre cada alumno.


Hoy en día, los boletines de calificación son entregados en manos de los alumnos y pueden ser llevados a los hogares, ya que no se realiza una jornada especial para su entrega.

Puedo concluir entonces, que el boletín como elemento de la cultura escolar nos permite reflexionar en torno a una serie de aspectos relacionados con la escuela.

Fuentes: Arata, Nicolás. “El boletín”, Revista El Monitor Nº 17, 5ta. época, julio/agosto 2008. Puede consultarse en: http://www.me.gov.ar/monitor/nro0/pdf/monitor17.pdf

Nuestra Fuente: Este artículo fue replicado de http://historiasdelasescuelas.blogspot.com/2010_10_01_archive.html

Un cinco ¿es nota mala, buena o regular?
Sistemas de clasificación y calificación de alumnos

Los sistemas de clasificación y calificación de los alumnos han sufrido variaciones a lo largo del tiempo. Actualmente, en nuestro país (Argentina) se utiliza un sistema numérico en una escala del 1 al 10, que considera el 1 como la puntuación más baja e insuficiente y el 10 como la más alta que puede merecer el estudiante. Pero la revisión de los Reglamentos Escolares de otras épocas nos ilustra sobre sistemas y escalas alternativos que han estado vigentes.


El Reglamento General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires, aprobado en noviembre de 1876, estipulaba como régimen de calificación de los alumnos en los exámenes lo siguiente:

"Art. 62. El mérito de cada examinando, en las diversas asignaturas, lo espresará [sic] la Comisión Examinadora en la forma siguiente: 
El más alto grado de mérito contraído en el exámen [sic] en forma particular sobre cada asignatura será espresado [sic] con el número 4.
Los alumnos que tengan de 3 á [sic] 4 serán acreedores á [sic] la clasificación de distinguido; de 2 
á [sic] 3, á [sic] la de bueno; de 1 á [sic] 2 á [sic] la de mediano y de 0 á [sic] 1 á [sic] la de malo.
Los que obtuvieran cualquiera de las tres primeras clasificaciones serán promovidos á [sic] otro grado ó [sic] sección: los de la última permanecerán en la que están.
Terminado el exámen [sic] se procederá á [sic] la clasificación general de los alumnos, haciendo para cada uno de estos la suma de los números que haya merecido en todas las asignaturas, dicha suma se dividirá por el número de materias en que el alumno hubiere sido examinado y el cuociente [sic] será la expresión numérica de cada uno."



El Reglamento de Exámenes para las Escuelas Públicas de la Capital establecía en 1888, entre otras cuestiones, la escala de 1 a 10 puntos:

"Art. 12. La clasificación se hará decidiendo previamente si el examinando es aprobado ó nó [sic]. En seguida se graduará el mérito de la prueba por puntos, correspondiendo 1 á [sic] 3 inclusive al regular; 4 á [sic] 6 al bueno; 7 á [sic] 9 al distinguido y 10 al sobresaliente.
Art. 13. Cada examinador anotará la clasificación que á [sic] su juicio merezca el alumno, y todos los días antes de levantar la sesión se procederá al escrutinio anotando el cuociente [sic], que resulte de dividir   la suma de los votos por el número de votantes, en un registro que firmarán los miembros de la mesa examinadora.
Art. 14. Los alumnos que alcancen la clasificación de bueno por lo menos, se reputarán idóneos en el grado cursado y se les extenderá un certificado de promoción que les servirá de título para ingresar en el grado inmediato superior en cualquier escuela pública."


El Reglamento de las Escuelas Normales de 1896, a su vez, establecía modificaciones al régimen anterior, bajo las siguientes pautas:

Art. 2º. En lo sucesivo se empleará en las escuelas normales el mismo sistema de clasificaciones que rige actualmente para los colegios nacionales (Art. 156, 157 y 158)       
[...]
Art. 156. La clasificación de los exámenes se hará por votación secreta en urnas especiales destinadas al efecto y en la forma siguiente: 
1º Se resolverá en primer lugar sobre la aprobación o reprobación.
2º Resuelto el punto anterior, se pasa a estimar el mérito de la prueba. La decisión sobre el primer punto se hará con dos letras, A y R, importando la primera aprobación y la segunda reprobación.
Si resulta la clasificación de aprobado, se pasará a graduar el mérito del exámen [sic] por medio de bolillas que se entregarán en número de diez á [sic] cada examinador.
Cada examinador pondrá en la urna el número de bolillas que corresponde al mérito que sobre la prueba hubiese formado individualmente y dividiendo el número de bolillas colocadas en la urna por el número de examinadores, el cociente será la clasificación del exámen [sic].
Un cociente de 1 á [sic] 3 corresponde a la clasificación de regular. Un cociente de 4 á [sic] 6 corresponde a la clasificación de bueno. Un cociente de 7 á [sic] 9 corresponde a la clasificación de distinguido. un cociente de 10 corresponde á [sic] la clasificación de sobresaliente.
Resultando en la primera votación aprobado un exámen [sic], ningún examinado podrá excusar la votación sobre el mérito de la prueba.
Art. 157. Las fracciones que pasen de la mitad se contarán á [sic] favor del examinado, debiéndose tomar el número inmediato superior.
Si las fracciones fuesen de la mitad ó [sic] menos, serán desestimadas.
Art. 158. El empate en el voto sobre la aprobación importa la reprobación del alumno."


El Reglamento General para las Escuelas Comunes de la Capital y Territorios Nacionales de 1889 publicado en El Monitor de la Educación Común y digitalizado por la BNM, lamentablemente es casi ilegible, pero se advierte que mantiene la escala de 1 a 10 como está dicho más arriba.


El Consejo Nacional de Educación aprobó un nuevo Reglamento General de Escuelas que comenzó a regir el 12 de marzo de 1900, fecha en que daban inicio las actividades de enseñanza primaria pública.
Respecto del asunto que nos ocupa, establece que "Las clasificaciones de las pruebas se harán de este modo: 1 á [sic] 3, insuficiente, de 4 á [sic] 5, regular; de 6 á [sic] 7, bueno; de 7 á [sic] 9 distinguido, y de 10, sobresaliente."
O sea, que se continúa con el mismo concepto de los anteriores.


El Acuerdo de 1901 que modifica -entre otros aspectos- el título VI del Reglamento, plantea parámetros totalmente distintos a los precedentes.

"Art. 2º. -La clasificación de las pruebas rendidas se clasificarán por las siguientes cifras:
Desde 0, no llegando á [sic] 1 - insuficiente
Desde 1, no llegando á [sic] 2 - aplazado
Desde 2, no llegando á [sic] 4 - bueno
Desde 4, no llegando á [sic] 5 - distinguido
                                     y 5 - sobresaliente
Art. 3º.- Las fracciones de clasificación que excedan de cincuenta centésimos, se computarán como unidad á [sic] favor del alumno, tanto en los promedios parciales como en los generales."


Fuente: http://www.bnm.me.gov.ar/ebooks/reader/reader.php?dir=90019043&num_img=90019043_1178-00&mon=1&vn=s&vi=s&vt=n&vp=s&vv=s&vh=s&c=&zoom=100&modo=

El libro “Mi ayuda. Libro de lecciones” preparado por Andrés C. Campero, que fuera publicado por Lottero Hnos. en Buenos Aires en 1902, distribuido para su venta a los maestros por la Librería de A. del Río y en la casa del autor, que acaba de digitalizar y poner en línea la Biblioteca Nacional de Maestros, recoge precisamente este criterio.




Transcribimos a continuación el texto para facilitar su lectura:

Clasificación y promoción de los alumnos
(Acuerdo de mayo 2 de 1901)

"Art. 2º. -La clasificación de las pruebas rendidas se clasificarán por las siguientes cifras:
Desde 0, no llegando á [sic] 1 - insuficiente
Desde 1, no llegando á [sic] 2 - aplazado
Desde 2, no llegando á [sic] 4 - bueno
Desde 4, no llegando á [sic] 5 - distinguido
                                     y 5 - sobresaliente

Art. 6º.- Para apreciar el trabajo y aprovechamiento de los alumnos regulares y determinar su promoción al grado superior, cada maestro, incluso el director, si diariamente tiene clase á [sic] su cargo, anotará en un registro, las clasificaciones que cada alumno obtenga en cada una de las asignaturas.

Art. 7º.- En la última semana de cada mes consagrarán las clases á [sic] las materias ya estudiadas, con el fin de reparar las deficiencias, y de igualar el grado de los alumnos, dedicándose, muy particularmente á [sic] los más atrasados.

Art. 13.- Para que un alumno regular pueda ser promovido al grado inmediato superior a aquel sobre el cual ha versado la prueba se requiere:
1º Que haya obtenido dos puntos como mínimo, separadamente, en Aritmética, Idioma Nacional, Lectura y Lenguaje, Geografía, Historia, Instrucción Moral y Cívica, en cuatro meses del curso, cuando menos.
2º El  mismo promedio de dos puntos en las demás materias del curso en cuatro meses del curso, cuando menos.
3º Iguales promedios en la mitad de los ejercicios escritos de los que se realicen en el año."


El Reglamento General de las Escuelas Normales de 1915 estipulaba lo siguiente en su capítulo XVI (1):
DE LAS CLASIFICACIONES DE LOS ALUMNOS REGULARES


Art. 142. La preparación de los alumnos será apreciada conforme a la siguiente escala de clasificación:
Cero (0) que significará reprobado;
Uno (1) insuficiente;
Dos (2) suficiente;
Tres (3) bueno; 
Cuatro (4) distinguido.

La clasificación de cero sólo se impondrá en caso de ausencia no justificada por enfermedad, a una lección escrita, o cuando el alumno declare expresamente que no sabe la lección.

Art. 143. Con dichas clasificaciones se hará promedios mensuales correspondientes a cada asignatura, exceptuándose la parte práctica de los ejercicios físicos y el tiro al blanco, que no serán clasificados a los efectos de promoción a cursos superiores, pero sí a objeto de verificar sus progresos en la respectiva asignatura.

Art. 144. Al finalizar el año escolar, se hará un nuevo promedio correspondiente a cada asignatura, dividiendo la suma de los promedios mensuales en cada una, por el número de meses. a este efecto, se considerará meses completos los de marzo y noviembre.

Art. 145. Toda fracción a contar desde la clasificación de dos puntos será computada a favor del estudiante.Art. 146. Los profesores del curso normal deberán entregar a fin de cada mes al Vicedirector, las clasificaciones adjudicadas durante el mes, no pudiendo ser éstas menos de dos para cada alumno, y debiendo corresponder una de ellas a una lección escrita, cuyos originales firmados en cada caso por el profesor. serán entregados simultáneamente con las clasificaciones a que correspondan.

Art. 147. Las clasificaciones correspondientes al departamento de Aplicación serán entregadas al Regente.

Art. 148. De la estricta observancia de los artículos anteriores, informarán los Directores antes del tres de cada mes, a la Inspección General, para los efectos que corresponda.

Art. 149. Para ser promovidos a un curso, los alumnos deberán obtener dos o más puntos como promedio final, en cada asignatura correspondiente al anterior.

Art. 150. El estudiante que obtenga cero en una asignatura o un punto en dos, como promedio anual, o que resulte aplazado en pedagogía, teórica o práctica, repetirá el curso en toda su enseñanza, debiendo conservar cuando menos las clasificaciones de los ramos aprobados. En caso contrario y cuando las clasificaciones correspondientes a tres o más asignaturas, resulten inferiores al mínimum enunciado, serán anuladas todas quedando el estudiante en las mismas condiciones del que cursa por primera vez.

Art. 151. El estudiante que fuese reprobado tres veces en una misma asignatura, no podrá continuar cursando sus estudios.

Art. 152. El estudiante que obtenga un punto en una asignatura como promedio anual, será considerado "aplazado", pudiendo rendir examen de la misma en la época y condiciones establecidas por este reglamento. Un nuevo aplazamiento, colocará al alumno en las condiciones del artículo 150.

Art. 153. Para que los alumnos-maestros puedan ser promovidos a los cursos de profesorado, deben tener una clasificación mínima de tres puntos en los promedios de fin de curso.

Art. 154. Tanto las clasificaciones parciales como las de los exámenes deberán ser hechas con números enteros.

Art. 155. Los promedios de clasificaciones de exámenes, se tomarán dividiendo la suma de clasificaciones por el números de asignaturas examinadas. En este caso, será desestimada toda fracción.

Art. 156. La apreciación individual de la aplicación de cada alumno, no debe ser hecha por comparación con los demás, sino con relación a sus propios esfuerzos.

El CAPÍTULO XVII refiere a los exámenes.
(1) Modificado por decreto de 20 de marzo de 1911.

Fuente: "El Monitor de la educación común", Año 33, Nº 508, Tomo 55, Buenos Aires, abril de 1915. Páginas 668 y 669.

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Estos documentos nos plantean algunas cuestiones para reflexionar.
¿Por qué se habla de "Clasificación" y "Calificación"? Y así se titulaban los libros donde debían asentarse las notas de los alumnos.

Según el actual diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, las acepciones respectivas son las siguientes:

Clasificación.
1. f. Acción y efecto de clasificar.
2. f. Relación de los clasificados en una determinada prueba.

Clasificar. (Del b. lat. classificāre).
1. tr. Ordenar o disponer por clases.
2. prnl. Obtener determinado puesto en una competición.
3. prnl. Conseguir un puesto que permite continuar en una competición o torneo deportivo.

Calificación.
1. f. Acción y efecto de calificar.
2. f. Puntuación obtenida en un examen o en cualquier tipo de prueba.


Calificar. (Del b. lat. qualificare).
1. tr. Apreciar o determinar las cualidades o circunstancias de alguien o de algo.
2. tr. Expresar o declarar este juicio.
3. tr. Juzgar el grado de suficiencia o la insuficiencia de los conocimientos demostrados por un alumno u opositor en un examen o ejercicio.
4. tr. En urbanismo, asignar a un terreno un uso determinado.
5. tr. Ennoblecer, ilustrar, acreditar.
6. tr. Gram. Dicho de un adjetivo: Atribuir una cualidad a un sustantivo.
7. prnl. Dicho de una persona: Probar legalmente su nobleza.

( http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?LEMA=cultura )
(El destacado nos pertenece)



Ver también nuestra entrada del 13/12/2009: Régimen de calificación de alumnos 1916.


LAS CLASIFICACIONES DE NUESTRO PRIMER DIRECTOR, EN LA ESCUELA NORMAL DE MAESTROS "MARIANO ACOSTA"

Hemos visto los libros calificadores (y clasificadores) de la Escuela Normal de Varones "Mariano Acosta" donde están asentadas las notas de nuestro primer Director, José Sosa del Valle, y despertaron nuestra curiosidad las variadas calificaciones numéricas que allí se observan de año en año. Una vez leídos los reglamentos vigentes en cada época queda todo explicado.

Resultado general de los exámenes correspondientes a 1899, Curso Normal, Año Quinto
Hay notas para 14 asignaturas, algunas de cuyas denominaciones están sobreescritas o no se alcanzan a descifrar en la fotografía.
Las notas son las siguientes: 4 - 2,58 - 3,04 -3 - 3, ??  - 2,28 - 2,48 - 2,16 - 2,08 (Historia natural) - 3,16 - 2,54 (Química) - 2,18 (Dibujo) - 4 (Música) - 2,25 (Gimnástica) - Suma total: 40,18 - Término medio: 2,87 -  

Es evidente, entonces, que ese año regía la escala de cero a cinco, siendo nuestro Director un alumno cuyas notas lo tipificaban como bueno a distinguido, pero no sobresaliente pues no observamos ningún cinco. Lo cual no significa un demérito, desde nuestra perspectiva, pues su labor profesional da sobradas pruebas de su destacado accionar.



Fuente: Archivo Histórico de la Escuela Normal Nº 2 "Mariano Acosta" de la ciudad de Buenos Aires.