Texto facilitado por los firmantes del proyecto. Debe tenerse en cuenta que solamente podrá ser tenido por auténtico el texto publicado en el respectivo Trámite Parlamentario, editado por la Imprenta del Congreso de la Nación.
Nº de Expediente 6044-D-2009 Trámite Parlamentario 174 (12/09/2009) Sumario CREACION DEL SISTEMA NACIONAL DE ADMINISTRACION DE DOCUMENTACION Y ARCHIVOS (SINAR). Firmantes BELOUS, NELIDA - GORBACZ, LEONARDO ARIEL. Giro a Comisiones ASUNTOS CONSTITUCIONALES; PETICIONES, PODERES Y REGLAMENTO; CULTURA; PRESUPUESTO Y HACIENDA. El Senado y la Cámara de Diputados,...Creación del sistema nacional de administración de documentación y archivos.
Arte. 1º.- Créase en el ámbito de la Nación el Sistema Nacional de Gestión Documental y Archivos - SINAR - como Ente Especial, con la finalidad de crear y dirigir las políticas archivísticas, planificar, coordinar y supervisar todo lo concerniente a las funciones y actividades en el tratamiento de la documentación producida por los tres Poderes del Estado, desde su gestación hasta su etapa final. Este Ente será conducido por una autoridad colegiada.
Arte. 2º.- Son integrantes naturales del Sistema, los archivos del Poder Ejecutivo, del Poder Legislativo y del Poder Judicial, los Entes Autárquicos y Entes Especiales de la Nación, y por opción las provincias del territorio Nacional, los archivos, fondos y colecciones documentales que pertenezcan a personas físicas o jurídicas que realicen convenios de adhesión.
Arte. 3º.- Créase un Consejo Ejecutivo del SINAR, como órgano rector del mismo, el que estará integrado por: dos representantes del Poder Ejecutivo, dos representantes del Poder Legislativo, dos representantes del Poder Judicial -un letrado y un administrador por cada uno-, el Director del Archivo General de la Nación, dos archivistas profesionales -elegidos por concurso- y dos representantes electos por las Provincias.
Arte. 4º.- Los archivos integrantes del SINAR recibirán del Consejo Ejecutivo las políticas archivísticas con orientación técnica y normativa, sin perjuicio de la subordinación jerárquica y presupuestaria del organismo al que pertenecen, respetando la división de los Poderes del Estado y las autonomías provinciales.
Arte. 5º.- Serán objetivos del SINAR:a) Posibilitar la homogeneización y coordinación de los procesos de archivo, asegurando la salvaguarda del patrimonio documental y su accesibilidad para la acción administrativa, para la investigación científica y para la información general.
b) Inducir a la aplicación de los principios, la unidad normativa, la descentralización administrativa y operativa, la coordinación y subsidiariedad.
c) Promover la integración de los archivos históricos, los eclesiásticos, los archivos de las entidades del Estado en sus diferentes niveles de organización administrativa, territorial y por servicios, y los archivos privados cuyos titulares decidan integrarse.
d) Impulsar y encauzar la política nacional de archivos. A través de su Consejo Ejecutivo, se generarán propuestas normativas para la aplicación general.
e) Fomentar la creación de sistemas provinciales de archivos, subsidiarias del SINAR.
f) El SINAR colaborará con las Entidades Públicas en la elaboración de programas de gestión de documentos, y la aplicación de normas de calidad que garanticen los principios de sencillez, economía y eficacia; pudiendo contemplar el uso de nuevas tecnologías y soportes, en cuya aplicación deberán observarse los principios y procesos archivísticos.
g) Promover la concientización de la administración pública y de los ciudadanos en general acerca de la importancia de los archivos activos, como centros de información esenciales para la misma, y de los históricos, como partes fundamentales de la memoria colectiva.
h) Estimular a las instituciones para que profesionalicen las Direcciones y Departamentos de Archivosi) Generar planes de capacitación archivística el todo el territorio de la Nación.
j) Desarrollar las medidas que estime convenientes para preservar el Patrimonio Documental de la Nación, ante las autoridades nacionales, provinciales o municipales. Será el órgano rector en materia de evaluación, desafección, regulación del ciclo vital del documento, determinación de los plazos de transferencia, del programa de clasificación y descripción.
Arte. 6º.- Serán funciones del Consejo Ejecutivo las siguientes:
a) Dictar su propia Estructura y Reglamento Interno, delegando en un Director y un Secretario las potestades ejecutivas. Deberá llevar un libro de Actas y Resoluciones.
b) Formar Comisiones de trabajo para las distintas actividades a seguir
c) Establecer rutinas de conexión al interior del Sistema y las relaciones con los organismos estatales, o privados que no lo integran.
d) Establecer los convenios de adhesión al Sistema de los organismos que no son sus integrantes naturales.
e) Dictar normas y pautas referentes a la organización del flujo documental.
f) Definir las series que, a priori, serán Patrimoniales e incentivar su custodia y cuidado
g) Rescatar y reubicar la documentación de los organismos que fueron disueltos o privatizados.
h) Establecer procedimientos técnicos archivísticos actualizados, con el fin de ser aplicaciones al tratamiento adecuado en los diversos y nuevos soportes documentales para todos los integrantes del Sistema.
i) Evaluar anualmente el efectivo funcionamiento en lo referente a la aplicación de las normas emanadas en los organismos integrantes del Sistema.
j) Generar políticas que atiendan las necesidades edilicias, estructurales, instalaciones y de seguridad de los archivos integrantes del SINAR.
k) Gestionar ante las distintas entidades nacionales e internacionales el financiamiento, empréstitos, subsidios u otros medios económicos para las inversiones necesarias de los Archivos del Sistema.
l) Planificar y llevar a cabo, por los medios que correspondan, la capacitación sistemática del personal de los archivos integrantes del Sistema.
m) Desarrollar y ejecutar los programas de Gestión documental, y la aplicación de normas de calidad.
n) Programar y desarrollar actividades de intercambio de experiencias de trabajo, las que se realizarán en forma anual, con todos los integrantes del Sistema.
o) Establecer normas de conservación preventiva para el resguardo del Patrimonio Documental.
p) Iniciar a la elaboración y aplicación de las tablas de permanencia y selección documental, en todos los organismos e instituciones pertenecientes al Sistema, delineando las pautas principales.
q) Realizar en el Poder Judicial las actuaciones legales pertinentes contra toda persona o Institución estatal o privada que dañe, oculte o sustraiga el potencial Patrimonio Documental de la Nación, o transgreda la confidencialidad para cubrir defraudaciones y cualquier otra conducta ilícita en virtud a lo establecido por la Constitución Nacional.
Arte. 7º.- Toda la documentación producida y que produzcan los integrantes del SINAR, será considerada constituyente comote potencial del Patrimonio Documental de la Nación y como tal debe ser preservado.
Arte. 8º.- Patrimonio Documental de la Nación. El Patrimonio Documental de la Nación está constituido por el conjunto de documentos, cualquiera sea su fecha, su forma y su material de soporte, producidos o recibidos por toda persona física o jurídica, y por todo servicio u organismo público o privado, en el ejercicio de su actividad, calificado por el SINAR como de valor permanente por histórico, cultural y científico.
Arte. 9º.- El Consejo velará por la integridad del Patrimonio Documental de la Nación, que no podrán extraerse del Territorio Nacional y su custodia no podrá ser enajenada o privatizada.
Arte. 10º.- Todo funcionario o agente público dará cuenta al SINAR de posibles ilícitos sobre la documentación y sobre la existencia de instrumentos de probable carácter histórico que encuentre en las actuaciones en que intervenga.
Arte. 11º.- Todos los integrantes del Sistema deberán facilitar la información que se les solicita en virtud de las normas vigentes.
Arte. 12º.- El Poder Ejecutivo Nacional reglamentará, dentro de los 90 días de sancionada la presente, su organización y funcionamiento. Como así también, deberá tenerse en cuenta las definiciones de términos técnicos archivísticos, en procura de clarificar y unificar criterios. El decreto reglamentario será de aplicación obligatoria.
Arte. 13º.- Invítese a las Provincias del Estado Nacional a adherirse a la presente Ley.
Arte. 14º.- Incluyese en el presupuesto nacional.
Art. 15º.- De forma
FUNDAMENTOS Señor presidente
Para poder iniciar los fundamentos es ineludible poner de manifiesto claramente qué es un Archivo, definir sus contenidos y sus valores intrínsecos, lo cual por sí mismo, justificaría plenamente la necesidad de organización y sistematización, aunque hay mucho más para decir.
Los Archivos y sus documentos, sea cual fuere su origen, constituyen la memoria activa de las instituciones. Son un coproducto de las mismas. En ellos están reflejadas sus actividades, sus funciones y jurídicamente hablando son el soporte de garantías, derechos y obligaciones.
A su vez, el contenido documental genera niveles informativos que nos narran rotundamente su historia, sus vicisitudes y su desarrollo. En honor a la brevedad podemos decir que los archivos y sus documentos conforman un sostén institucional en los aspectos legales, administrativos, informativos y potencialmente patrimoniales. Los archivos pertenecen al régimen administrativo, mirándolo desde la óptica de la Teoría de los Sistemas, por lo que, el o los archivos constituyen la herramienta del sistema administrativo para la correcta gestión de los documentos que se producen.
Argentina, ha quedado rezagada en cuestiones archivísticas en el concierto de América Latina y el mundo. Esto podría no ser relevante si la realidad indicará que aún así las cosas están bien, pero, repasemos los archivos argentinos hoy:
1) Existe una desvalorización de los archivos como parte vital de la administración
2) No hay inversión en "papeles viejos"
3) Castigados y rebeldes constituyen la mano de obra clásica de un archivo
4) Ediliciamente, el 90 % de los archivos tienen carencias, ya sea en espacio, en normas de seguridad, en tecnologías, en instalaciones, etc.
5) Carencia de pautas técnicas seguras para su ordenación, descripción, resguardo, tablas de retención y eliminación, etc.
6) Encontramos documentos de archivos en pasillos, vanos de escaleras, azoteas, en oficinas abarrotadas, en contenedores, en galpones, en sótanos junto a calderas, etc.
7) Archivos desordenados e inaccesibles
8) Archivos ineficientes
9) Archivos inexistentes
10) Archivos quemados, inundados, diseminados, perdidos...etc.
Estas 10 realidades son algunas, solo algunas de las cosas que encontramos los profesionales hoy. Y se resumen en un estado de negligencia y desvalorización total sobre los archivos y documentos. Existe una tendencia general a la implementación de normas, como las ISO 9000, las ISO 15489, ISAD G, recomendaciones de Congresos, etc. que evidentemente no se están cumpliendo.
Estas inquietudes tienen tradición, no es este el primer proyecto presentado en virtud de proteger los archivos y el patrimonio documental, hemos contado 5 proyectos desde el año 1995 en adelante, y son sólo a los que hemos tenido acceso. Curiosamente, todos pasados a "Archivo".
Para comenzar, en 1821 Bernardino Rivadavia creó por decreto el Archivo General de la Nación (AGN) con el fin de "legitimar el poder estatal y preservar la memoria nacional". En ese entonces éramos pioneros. Después de sobrevino cierta apatía. Aunque con dificultades nuestro querido AGN sigue funcionando.
Ya en 1961, se procuró al menos una ley que regulara el AGN, la 15.930, actualmente en vigencia, persiguiendo el afán de no perder nuestra historia, nuestra memoria colectiva. Dicha ley atañe exclusivamente a la faz histórica y patrimonial de los documentos de archivo.
Permítannos citar al Dr. García Belsunce en la fundamentación de uno de los proyectos presentados en 1995, dice: "Sólo con archivos eficientes podrá la administración pública producir decisiones que sean a la vez informadas y oportunas, sin repetir dictámenes, estudios, etc., que atrasan y elevan los costos de la acción del Estado y evitan demoras que neutralizan su acción, dañan los derechos de los particulares, y de la propia administración e impiden errores nacidos de la ignorancia de los actos administrativos anteriores".
Y continúa diciendo: "El grave deterioro de los archivos nacionales se ha debido en gran medida al concepto generalizado en los poderes públicos de asignarles poca utilidad como parte de la administración nacional, lo que se ha convertido en el progresivo atraso de nuestro país respecto a otros estados latinoamericanos. En los últimos años Brasil, Chile, Costa Rica, México y Perú han reorganizado sus archivos. Con encomiable esfuerzo Brasil, Colombia, Chile, Costa Rica y México han levantado nuevos edificios para sus archivos nacionales, mientras que en la Argentina la ley 4.433 de 1904, que ordenaba construir el edificio del Archivo General de la Nación, permanece aún incumplida"
Hoy, como ya ha reconocido el mundo globalizado, surge otra necesidad, la de regular los archivos Administrativos como única vía de conservar nuestro patrimonio documental y de hacer eficiente la gestión de los documentos activos. Los archivos no nacen con el objeto de hacer historia. Los archivos emergen de la necesidad jurídica de asentar nuestras actividades como institución, como entidad. Luego, retrospectivamente, podemos encontrar la veta informativa a nivel de investigación. Como diría el benemérito Manuel Vázquez Murillo, la faz histórica "es una feliz consecuencia". Es por esto, que todos los antecedentes encontrados están encaminados a sistematizar la Gestión Administrativa de Documentos y por ende, los archivos.
Hoy, somos todos productores de documentos, desde nuestro nacimiento estamos originando documentos, lo cual nos hace poder vislumbrar un poco la masa documental producida por 40 millones de personas, o el sin fin de instituciones, o las organizaciones de cualquier índole. La intención no es simplemente poder "vislumbrar", sino volver la producción de documentos un aspecto altamente calificable y cuantificable, medible y mejorable, de modo que se logre la optimización. Esto es lo que podemos hacer los archiveros en Argentina y para hacerlo, necesitamos el SINAR.
Toda esa masa documental desborda la capacidad de las administraciones de "digerirlas" sin un tratamiento apropiado. Y cuando ya no saben que hacer con ella, la solución es: tiremos, quememos, rompamos (no ha faltado quien ha "vendido"). La consigna es hacer lugar, y en el mejor de los casos "traslademos". Todo esto sin la mínima intervención de un profesional de archivos, sin discriminar que se puede tirar y que no, sin tener conocimiento del valor de los mismos. Desaparecer absolutamente todo, por lo cual nadie sabrá que esa documentación alguna vez haya existido.
Tal vez no se trate de irresponsabilidad de los administradores, más bien parecería que el desconocimiento prima en estas decisiones. Desconocer los valores, es no darse cuenta de que cada documento es único e irrepetible.
No es bueno generalizar pero, ¿quién no conoce de las búsquedas insoslayables? ¿De pérdidas de expedientes, de notas, de correspondencia?, ¿Quién no ha visto una patrulla de empleados buscando un documento por horas o por días, dándolo por perdido con el costo económico que esto conlleva? Estas razones en sí mismas fundamentarían la organización y gestión de archivos.
Asimismo, existe otra cuestión a plantear que tiene que ver con el derecho inalienable de la sociedad de acceder a la información pública. Derecho garantizado por nuestra Constitución y por Tratados
Internacionales. Dice el Diputado Carlos Maestro, en su proyecto de archivos del año 2003: "Los derechos de libertad de expresión y de acceso a la información, son derechos humanos... Es decir el Estado no los otorga ni los concede: los reconoce; pero tiene la obligación de garantizar el ejercicio de ese derecho fundamental de los individuos, que solo admitiría limitaciones de carácter excepcional"
El derecho de acceso a la información sobrelleva a la consagración del principio de Transparencia administrativa, tan promocionada ya la vez diluida en el caos de documentos desordenados. No tener a mano la información de manera oportuna y eficaz, es como negar este derecho.
El presente proyecto no se agota en sí mismo, la creación de la estructura de este Sistema pretende ser el puntapié inicial del desarrollo progresivo de los archivos, los documentos y la archivística en nuestro país, colocando al SINAR como órgano rector de las políticas archivísticas nacionales.
Desde el punto de vista de la estructura del SINAR, proponemos que este sea un Ente Especial del Estado, con una dirección colegiada; que no esté en la órbita de ninguno de los tres poderes debido a que, como afecta a los documentos de todos, podrían generarse conflictos de constitucionalidad. Es este el motivo de la representatividad de los integrantes naturales del sistema.
Este nuevo Ente, el SINAR, debe contar con un presupuesto propio que le permita planificar actividades y llevarlas a cabo sin dependencia económica de ninguno de los tres poderes del Estado. Asimismo, la aplicación de las pautas dictadas por el SINAR correrá por cuenta de los organismos de los que depende cada archivo. Este tipo de vinculación económica permite que no se vea sobrecargado financieramente el SINAR, y que cada organismo pueda prever el costo de las recomendaciones dentro de sus propias partidas presupuestarias.
No obstante, y eventualmente, el SINAR podrá ser gestor de recursos económicos ante entidades nacionales e internacionales, logrando las inversiones necesarias para los archivos del sistema.
Se procura a través del SINAR fortalecer, modernizar, tecnificar, administrar el flujo documental de la nación, fomentar redes de información, ayudar a crear sistemas provinciales y municipales subsidiarios, contribuir a la aplicación de normas de gestión de calidad, y generar una conciencia universal sobre la importancia de conservar los archivos proveyendo de pautas técnicas que satisfagan las demandas institucionales, culturales e individuales.
La consolidación del SINAR supera la visión sectorizada de los acervos archivísticos, transformando a cada institución de guarda en corresponsable de la garantía de acceso a porciones de patrimonio argentino y su preservación. Un documento producido, recopilado, guardado y no organizado es una información a la que no se tiene acceso y por lo tanto, inexistente.
Por otra parte, es intención de este proyecto crear con el SINAR, el cauce adecuado para la conservación y accesibilidad de la documentación patrimonial, por lo que la define potencialmente, en el intento de no perder la memoria nacional y nuestra identidad como sociedad. En este punto, se piensa en archivos de origen público, y también la manera de capitalizar la información de archivos privados relevantes para la historia de nuestro país. Tal es el caso de los archivos eclesiásticos, sociedades de fomento, clubes, grandes empresas, ONG, etc.
Hoy, a pasitos del Gran festejo del Bicentenario de nuestro nacimiento como país, debemos recordar más que nunca que los documentos contenidos en nuestros archivos han sido, son y seguirán siendo los grandes narradores de la historia. Diría Villanueva Bazán, "Es precisamente a partir de los documentos, que podemos ir entretejiendo los hilos de esa gran madeja, de ese entramado harto difícil que supone la interpretación histórica". Y continúa: "Las fuentes documentales, en su calidad de primarias, ofrecen al investigador social una riqueza incalculable en cuestión de aportación de datos, de desarrollo del pensamiento e ideologías predominantes, así como en la relación de sucesos tanto cotidianos como trascendentes".
El archivo y la historia, una relación simbiótica que toca los dos extremos del conocimiento. ¿Cómo dudar de la importancia del archivo para el conocimiento histórico? Cuando hacemos referencia al Bicentenario de nuestra Nación, ¿podemos dejar en el olvido a los archivos? ¿Podemos pensar en historia, en cultura, en identidad nacional, sin pensar en los archivos? Estas son preguntas obligadas ante un hecho histórico de tal magnitud.
Repensar en nuestros 200 años de vida, pensar en nuestros próximos 200 años futuros... es pensar en los documentos de archivos... es pensar en la ligazón indisoluble que existe entre las actividades del hombre y su necesidad legítima de asentar su desarrollo.
Estamos convencidos de que conocemos nuestra vida como nación a través de los documentos de Archivos. Los libros escritos por grandes historiadores de nuestra patria han sido basados en investigaciones sobre documentos de archivos. Hoy los archivos escritos, los fotográficos, los fílmicos, los informáticos están escribiendo la historia del futuro...y se hace cuesta arriba pensar en el Bicentenario de la República, y en la República, sin una ley que organice y proteja estos bienes patrimoniales.
Considerando los fundamentos expuestos, solicita a mis pares que me acompañen con su firma en el presente proyecto; para que podamos llevar la política de Archivos e información al siglo XXI.
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3 comentarios:
LEY 1409"POR LA CUAL SE REGLAMENTA EL EJERCICIO PROFESIONAL DE LA ARCHIVÍSTICA, SE DICTA EL CÓDIGO DE ÉTICA Y OTRAS DISPOSICIONES" El Congreso de Colombia DECRETA:
TÍTULO
DEL EJERCICIO PROFESIONAL DE LA ARCHIVÍSTICA
ARTÍCULO 1°. Definición. Para todos los efectos legales, se entiende por ejercicio profesional de la archivística el desempeño laboral de profesionales, con título legalmente expedido, en todo lo relacionado con el manejo de los archivos, cuyo campo de acción se desarrolla principalmente en las áreas relacionadas con el conocimiento, organización, recuperación, difusión, preservación de la información, conservación y conformación del patrimonio documental del país.
ARTÍCULO 2°. Campos de acción. Para efectos de la presente ley, el ejercicio de la Archivística comprende:
a) La aplicación de los principios universales de procedencia y de orden natural en la Organización tanto de los archivos públicos como privados, bajo el concepto de Archivo total, que comprende procesos tales como la producción o recepción, la distribución, la consulta, la organización, la recuperación y la disposición final de los documentos, en sus distintos soportes.
b) La producción, identificación, organización, clasificación, descripción, selección, valoración, diagnóstico, conservación y custodia de documentos y, en general, todas las actividades que propenden por el desarrollo de la gestión documental.
c) La planeación, diseño, coordinación, control, administración, evaluación y gestión Técnica de los procesos archivísticos, en sus distintos soportes.
d) La docencia y la investigación científica en el área de archivística, que se complementa de manera interdisciplinaria con otras profesiones y disciplinas afines.
Parágrafo. Las actividades que propenda1 por el desarrollo de la gestión documental se complementan de manera interdisciplinaria con las tareas de reprografía, microfilmación, digitalización, restauración, divulgación, administración e investigación que en el marco de la función archivística pueden realizar profesionales y técnicos de otras disciplinas según su especialidad.
ARTÍCULO 3°. De los profesionales de la archivística. Se entiende por profesionales de la archivística y están amparados por la presente ley, los profesionales técnicos, profesionales tecnólogos y profesionales universitarios que hayan recibido título de formación en programas archivísticos en Instituciones de Educación Superior, cuyo título corresponde a los niveles señalados en la Ley 30 de 1992 o en las disposiciones legales vigentes en materia de educación superior.
TÍTULO II
DEL EJERCICIO DE LA Profesión de Archivística
ARTÍCULO 4°. Requisitos para ejercer la profesión de archivero. Para ejercer legalmente la profesión de Archivista en el territorio nacional, se requiere acreditar su formación académica e idoneidad del correspondiente nivel de formación, mediante la presentación del título respectivo, el cumplimiento de las demás disposiciones de ley, la inscripción en el Registro Único Profesional de Archivistas y haber obtenido la Tarjeta Profesional expedida por el Colegio Colombiano de Archiveros.
ARTÍCULO 5°, De la tarjeta profesional. Solo obtendrán podrán la Tarjeta Profesional de archivero, ejercer la profesión y usar el respectivo título dentro del territorio colombiano quiénes:
a) Hayan obtenido el título Profesional de Archivística en el correspondiente nivel de formación otorgado por universidades, o Instituciones de Educación Superior, legalmente reconocidas, conforme a lo establecido en el ARTÍCULO 3° de la presente ley.
b) Hayan obtenido el título Profesional de Archivística, en el correspondiente nivel de formación otorgado por universidades e Instituciones de Educación Superior que funcionen en países con los cuales Colombia haya celebrado tratados o convenios sobre reciprocidad de Títulos.
e) Hayan obtenido el título Profesional de Archivística, en el correspondiente nivel de formación otorgado por universidades o Instituciones de Educación Superior que funcionen en países con los cuales Colombia no haya celebrado tratados o convenios sobre reciprocidad de títulos; siempre y cuando hayan obtenido la homologación o convalidación de los títulos académicos ante las autoridades competentes, conforme con las normas vigentes sobre la materia.
ARTÍCULO 6°. De la inscripción en el Registro Único Profesional de Archivistas y tarjeta profesional para extranjeros, Quienes ostenten el título profesional de Archivista y tengan la condición de extranjeros, y se vinculen laboralmente o pretendan vincularse en Colombia temporalmente en trabajos propios de la archivística, deberán obtener para tal efecto, Tarjeta Profesional o certificación de inscripción profesional temporal, según el caso, de acuerdo con las disposiciones vigentes, concedidos por un período de un (1) año, prorrogables por un período igual.
TÍTULOIII
DEL EJERCICIO ILEGAL DE la Profesión DE ARCHIVISTA
ARTÍCULO 7°, Ejercicio ilegal de la profesión. Quien ejerza ilegalmente la profesión de Archivista sin el lleno de los requisitos, contemplados en la presente ley y en las disposiciones legales vigentes, quedará inmerso en el ejercicio ilegal de la profesión, sin perjuicio de las sanciones que corresponden a las autoridades penales, administrativas y disciplinarias, según el caso.
Igual sanción recibirá la persona que, mediante avisos, propaganda, anuncios profesionales, instalación de oficinas, fijación de placas murales o en cualquier otra forma, actúe, se anuncie o se presente como Archivista profesional, sin el cumplimiento de los requisitos establecidos en la presente Ley y en las disposiciones legales vigentes.
Parágrafo. Incurre en ejercicio ilegal de la profesión, el profesional de la archivística que está debidamente inscrito en el Registro Único Profesional de Archivistas, ejerza la profesión estando suspendida o cancelada su Tarjeta Profesional o certificado de inscripción profesional. De igual manera, quienes se encuentren sancionados disciplinariamente.
ARTÍCULO 8°, Para el desempeño de una carga pública o privada que requiera el ejercicio de la archivística, en concordancia con lo dispuesto en el ARTÍCULO 2° de la presente ley, se requiere presentar la tarjeta o matrícula profesional de archivero o el certificado de inscripción profesional según el caso, expedido por el Colegio Colombiano de Archivistas. .
Párgrafo. Corresponderá a la Función Pública reglamentar las características y perfiles de los cargos de archiveros en las diferentes entidades del Estado y niveles de la administración pública.
ARTÍCULO 9°. Prestación de servicios archivísticos. Cualquier Sociedad, que preste servicios en el campo del ejercicio de la archivística deberá contar con los servicios de archivistas de acuerdo con lo establecido en la presente ley, la Ley 594 de 2000, y las demás normas que las complementen.
TÍTULOIV
DE LAS FUNCIONES DEL COLEGIO COLOMBIANO DE ARCHIVISTAS
ARTÍCULO 10. El Colegio Colombiano de Archivistas como entidad asociativa, que representa los intereses profesionales, académicos y de responsabilidad deontológica de este área de las ciencias sociales y humanísticas, conformado por un mayor número de afiliados activos de esta profesión, con estructura interna y funcionamiento democrático, plural y equitativo, que funcionará con su propio peculio y cuya finalidad es la defensa, fortalecimiento, apoyo, inspección y vigilancia en el ejercicio profesional de la Archivística. A A partir de la vigencia de la presente ley tendrán las siguientes funciones públicas:
a) Expedirla Tarjeta Profesional a los Archivistas, previo cumplimiento de los requisitos establecidos en la presente Ley.
b) Crear el Registro Único Profesional de Archiveros y realizar el trámite de inscripción correspondiente.
c)Conformar el Tribunal Nacional Ético de Archivística, para darle cumplimiento a las responsabilidades establecidas en el Código Deontológico o Código de Ética, de que trata la presente ley y de conformidad con las disposiciones legales vigentes y de su Reglamento Interno.
TÍTULO V
DEL CÓDIGO DEONTOLÓGICO y CÓDIGO DE ÉTICA PARA EL EJERCICIO DE LA Profesión DE ARCHIVISTICA
CAPÍTULO I
De los principios generales del Código de Ética para el ejercicio de la profesión de Archivística
ARTÍCULO 11. De los principios generales. El ejercicio profesional de la archivística debe ser guiado por criterios, conceptos y elevados fines de responsabilidad, que propendan a enaltecer la profesión por lo tanto los profesionales de la archivística ejercerán su profesión bajo los siguientes principios:
1. El archivero protegerá la integridad de los bienes documentales que custodia, para que constituyan fiel testimonio del pasado. La primera misión del archivero consiste en proteger la integridad de los documentos, conservarlos y custodiarlos. Simultáneamente velará por la integridad de los documentos, factor que, en ocasiones, puede entrar en conflicto con intereses y derechos de empleados, propietarios, usuarios, y en contradicción con el pasado, el presente y el futuro. Actuará siempre con objetividad e imparcialidad. Resistirá las presiones de cualquier fuerza que intente manipularlas evidencias, encubrirlas o distorsionar los hechos.
2. El archivero valorará, seleccionará y conservará el material de archivo en su contexto histórico, legal, administrativo y documental, manteniendo el principio de procedencia de los documentos de archivo. El archivero procederá de acuerdo con los principios archivísticos generales aceptados y practicados. Tendrá en cuenta la creación, conservación y difusión de la información en soportes tradicionales, así como la contenida en medios electrónicos y los multimedia. Se interesará por seleccionar y recibir documentos para resguardarlos y conservarlos en los archivos que tiene a su carga, así como para ordenarlos, describirlos y difundirlos, facilitando su consulta.
Valorará imparcialmente el material, basándose en el conocimiento de los requerimientos que presentan las instituciones administrativas y en las políticas de adquisición. Adelantará la ordenación y descripción de los documentos que se haya decidido conservar de acuerdo con los principios archivísticos de procedencia y orden original, y sistematizará la información tan pronto como los recursos se lo permitan.
Adquirirá los documentos teniendo como base la misión de las instituciones y los recursos con que cuentan; por ningún motivo los adquirirán cuando corran peligro su integridad o seguridad; y asegurará su preservación en los lugares más apropiados.
Cooperará para que regresen al país de origen los documentos públicos que hubieran salido en tiempos de guerra u ocupación.
3. El archivero evitará la realización de intervenciones que puedan afectar la autenticidad de los documentos. El archivero garantizará el valor de los documentos, incluyendo los soportes electrónicos y los multimedia, durante el proceso archivístico: desde el ordenamiento y la descripción hasta la conservación y la consulta. Toda La selección se realizará utilizando métodos cuidadosos y de acuerdo con criterios establecidos.
El reemplazo de originales por otros formatos lo hará de acuerdo con las normas legales y con el valor intrínseco e informado de los documentos. El archivero informará al usuario sobre los caminos temporales de ubicación de los documentos, en caso de estar restringido la consulta.
4. El archivero garantizará el continuo acceso y la legitimidad de los documentos.
El archivero seleccionará los documentos para ser conservados o destruidos no sólo con el criterio de garantizar el testimonio de la actividad de personas o entidades que los han producido o acumulado, sino también para que sean objeto de estudio en diferentes investigaciones. Será consciente de que adquirir documentos de dudoso origen, aunque revistan gran interés, puede estimular el comercio integral. Cooperará con colegas y otras entidades judiciales en la persecución y aprehensión de personas sospechosas de hurtar documentos.
5. El archivero registrará y justificará plenamente las acciones realizadas sobre el material que tuvieren a su carga. El archivero realizará acciones favorables para salvar los documentos durante todo su. Ciclo vital y cooperará con quienes los producen para aplicar nuevos formatos y emplear nuevas formas de gestión de la información.
Se preocupará no solo por recuperar archivos existentes, sino que garantizará que los procesos de producción de documentos y el empleo de sistemas archivísticos se guíen por procedimientos adecuados para preservar su valor. En las negociaciones que adelanten los archivos para que les sean transferidos documentos oficiales o privados se tendrán en cuenta la autoridad que los transferir, el donante o vendedor, los acuerdos financieros, los programas de procesamiento, los derechos de autor y las condiciones de acceso. El profesional hará un registro permanente de la documentación que ha ingresado y el trabajo archivístico de conservación realizado.
6. El archivero promoverá el mayor acceso posible a los documentos y ofrecerá sus servicios a todos los usuarios de manera imparcial. El archivero formulará objetivos generales y particulares que involucran la totalidad de los documentos que custodia. Ofrecerá información imparcial a los usuarios y utilizará todos los recursos que estén a su alcance para prestar sus servicios. No habrá restricciones insensatas que impidan el acceso a los documentos, pero podrá sugerir o determinar límites claramente establecidos y por un período definido.
Deberá observar de manera plena e imparcial los acuerdos con los que se llegaron en el momento de adquirir los documentos, pero en aras de liberalizar el acceso, y según las circunstancias, podrá renegociar las condiciones. Responderá objetivamente y con espíritu de colaboración a los requerimientos razonables sobre los documentos que custodiará y estimulará la mayor consulta de acuerdo con las políticas institucionales, los criterios de preservación, las condiciones legales, los derechos individuales y los convenios establecidos en casos de donación. Explicará de manera imparcial las restricciones impuestas para la consulta de los documentos.
7. El archivero respetará tanto el acceso público como la privacidad de la documentación dentro del marco de la legislación vigente. El archivero protegerá el carácter privado de la documentación institucional y personal, así como la referida a la seguridad nacional, sin recurrir a la destrucción de la información, especialmente en el caso de los registros electrónicos que están siendo continuamente actualizados y corregidos.
Responderá la privacidad de los individuos que han producido los documentos o que son mencionados en ellos y en particular de aquellas personas que no tuvieron la oportunidad de manifestar su opinión sobre el uso o disposición del documento.
8. El archivero no deberá de utilizar en beneficio propio o de terceros su posición especial y la confianza que la comunidad ha depositado en él. El archivero se abstendrá de realizar acciones que vayan en detrimento de su integridad, objetividad e imparcialidad. No buscará beneficios personales, económicos o de otro tipo, en detrimento de las instituciones, los usuarios, los documentos o de sus colegas. No recolectará un título personal original en el área de su competencia, ni participará en el comercio de documentos. Evitará realizar actividades que puedan crear en la opinión pública apariencia de un conflicto de intereses. Podrá consultar fondos documentales institucionales para realizar investigaciones o publicaciones personales, las cuales serán realizadas dentro de los mismos parámetros aplicados a otros usuarios de los mismos fondos. No revelará ni hará uso de la información obtenida en su trabajo cuyo acceso sea restringido.
Podrá revisar o comentar investigaciones efectuadas en su campo, incluyendo aquellas que hayan tomado fuentes documentales de su propia Institución. Impedirá a personas extrañas en la profesión intervenir en su trabajo y en sus obligaciones. Impedirá que su investigación particular o sus intereses de publicación interfieran con el programa de trabajo o con las actividades administrativas de la entidad donde labora. En caso de que pretenda usar investigaciones inéditas u otras que reposen en su institución como parte de sus propios estudios, deberá notificar a los autores la intención de hacerlo.
9. El archivero se esforzará por alcanzar la excelencia profesional mediante el enriquecimiento sistemático y continuo de sus conocimientos y la difusión de los resultados de sus Investigaciones y experiencias. El archivero hará todo lo posible por enriquecer su capacitación personal y su experiencia para contribuir al desarrollo de su profesión y garantizar que quienes están a su alrededor cuenten con las condiciones adecuadas para adelantar su tarea óptima.
10. El archivero trabajará conjuntamente con sus colegas, así como con profesionales de otras disciplinas para promover la conservación y la utilización de la herencia documental del mundo. El archivero fortalecerá la cooperación y evitará conflictos con sus colegas cuando se presenten desacuerdos y estimulará la práctica de los valores éticos de su profesión. Cooperará con miembros de disciplinas afines sobre la base de la comprensión y el respeto mutuo.
Parágrafo. Todos los archivos de las entidades públicas deberán exhibir en sitio visible el Código Deontológico o Código de Ética, para conocimiento de sus funcionarios y usuarios en general.
CAPÍTULO II
De los deberes y prohibiciones de los profesionales de la Archivística
ARTÍCULO 12. Deberes de los profesionales. Son deberes de los profesionales de la archivística los siguientes:
a) Custodiar y cuidar los bienes, valores, documentación e información que por razón del ejercicio de su profesión, se le hayan encomendado y/oa los cuales tenga acceso; impidiendo o evitando su sustracción, destrucción, ocultamiento, alteración o utilización indebidos, de conformidad con las multas a que hayan sido destinadas;
b) Tratar con respeto, imparcialidad y rectitud a todas las personas con quienes tengan relación con motivo del ejercicio de la profesión;
c) Registrar en el Colegio Colombiano ele Archivistas su domicilio o dirección de a residencia y teléfono, dando aviso oportuno de cualquier cambio;
d) Denunciar los delitos, contravenciones y faltas que contra esta ley y el Código de Ética se cometan, y que tuviere conocimiento con ocasión del ejercicio de su profesión aportando toda la información y pruebas que tuviere en su poder;
e) Los demás deberes contemplados en la presente ley y los indicados en las normas legales y técnicas relacionadas con el ejercicio de la profesión.
ARTÍCULO 13. Deberes que Impone la responsabilidad deontológica a los profesionales de archivística para con la sociedad. Son deberes éticos de los profesionales archiveros para con la sociedad:
a) Interesarse por el bien público con el objeto de contribuir con sus conocimientos, capacidad y experiencia para servir a la humanidad;
b) Cooperar para el progreso de la sociedad aportando su colaboración intelectual y material;
c) Aplicar e máximo de su esfuerzo en el sentido de lograr una expresión clara hacia la comunidad con compromiso y esfuerzo;
d) Ejercer la profesión sin supervisar sus (conceptos o sus criterios profesionales a intereses particulares en detrimento del bien común;
e) Ofrecer desinteresadamente sus servicios profesionales en caso de calamidad pública;
f) Abstenerse de emitir conceptos profesionales, sin tener la convicción absoluta de estar debidamente informados al respecto.
g) Velar por la protección del documental patrimonial de la Nación.
h) Contribuir a la cultura archivística de la Nación.
ARTÍCULO 14. Deberes de los profesionales de quienes trata e ste Código Deontológico o Código de Ética para con la dignidad de su protección:
a) Contribuir con su conducta profesional y con todos los medios a su alcance, a que en el consenso público se preserve un exacto (concepto del significado de la profesión de archivero. de la dignidad que la acompaña y del alto respeto que les merece.
b) Respetar y hacer respetar todas las disposiciones legales y reglamentarias que inciden en actos de esta profesión, así como denunciar todas sus transgresiones.
c) Cooperar para el progreso de esta profesión, mediante el intercambio de información sobre sus conocimientos, contribuyendo con su trabajo a favor de las asociaciones, sociedades, fundaciones, instituciones de educación superior, técnica y tecnológica, y demás órganos de divulgación histórica y científica.
d) No ofrecer o aceptar trabajos en contra de las disposiciones legales vigentes, ni aceptar tareas que excedan la incumbencia que le otorga su título o su propia preparación.
e) No prestar su firma a TÍTULO gratuito u oneroso, para autorizar contratos, dictámenes, memorias, informes y toda otra documentación profesional, que no hayan sido estudiados, controlados o ejecutados personalmente.
f) No suscribir, expedir o contribuir para que se expidan Títulos, diplomas, licencias, tarjetas profesionales a personas que no reúnan los requisitos indispensables para ejercer esta profesión.
g) No hacer figurar su nombre en anuncios, membretes, sellos, propagandas y demás medios similares, junto con el de otras personas que sin serio, aparecen como profesionales de la archivística.
h) Los medios de propaganda deberán ajustarse a las reglas de la prudencia y al decoro profesional, no deben hacerse uso de esos medios de publicidad con avisos exagerados que den lugar a equívocos sobre el desempeño profesional.
i) No recibir o conceder comisiones, participaciones u otros beneficios, con el objeto de gestionar, obtener o acordar designaciones de índole profesional o la encomienda de trabajo profesional.
j) Denunciar ante el Tribunal Nacional Ético de Archivística, a todas aquellas personas que violen el Código Deontológico o Código de Ética, para el ejercicio de la profesión de Archivista.
Artículo 15. Deberes de los profesionales, para con sus colegas y demás profesionales. Son deberes de los profesionales para con sus colegas y demás profesionales de la archivística:
a) Obrar con la mayor prudencia y diligencia cuando se trate de emitir conceptos sobre las actuaciones de sus colegas.
b) Fijar para los colegas que actúen como empleados suyos, salarios, honorarios, retribuciones o compensaciones justas y adecuadas, acordes con la dignidad de la profesión y la importancia de los servicios que prestan.
c) Respetar y reconocer la propiedad intelectual de los demás profesionales sobre su desarrollo y aportes profesionales a la archivística.
ARTÍCULO 16. Prohibiciones generales a los profesionales. Son prohibiciones generales a los profesionales de la archivística:
a) Nombrar, elegir, autorizar, facilitar, patronal, encubrir, permitir, dar posesión o tener a su servicio, para el ejercicio de un cargo privado o público que requiera ser desempeñado por profesionales de la archivística en forma permanente o transitoria, a personas que ejerzan ilegalmente la profesión.
b) Permitir, tolerar o facilitar el ejercicio ilegal de la profesión regulada por esta ley.
c) Ejecutar actos de violencia, malos tratos, injurias o calumnias contra superiores, subalternos, compañeros de trabajo, socios, clientes o funcionarios en el ejercicio profesional de la Archivística.
d) Ejecutar en el lugar donde ejerza su profesión, actos que atenten contra la moral y las buenas costumbres.
e) El reiterado e injustificado incumplimiento de las obligaciones civiles, comerciales o laborales, que haya contraido con ocasión del ejercicio de su profesión o de actividades relacionadas con este.
f) Causar, intencional o culposamente, daño o pérdida de bienes, elementos, equipos o documentos que hayan llegado a su poder por razón del ejercicio de su profesión.
g) Proferir, en actos oficiales o privados relacionados con el ejercicio de la profesión, expresiones injuriosas o calumniosas en contra del Colegio Colombiano de Archivistas, Agremiaciones Archivísticas, sus funcionarios o cualquier autoridad relacionada con el ámbito de la archivística.
h) Incumplir las decisiones disciplinarias que imponga el Tribunal Nacional Ético de Archivística o los Tribunales Regionales Éticos de Archivística respectivos u obstaculizar su ejecución.
i) Solicitar o recibir directamente o por interpuesta persona, gratificaciones, dádivas o recompensas en razón del ejercicio de su profesión, salvo autorización contractual o legal.
j) Participar en licitaciones, concursar o suscribir contratos estatales y privados cuyo objeto esté relacionado con el ejercicio de la archivística, estando incurso en alguna de las inhabilidades e incompatibilidades que establecen la Constitución y la ley.
k) Las demás prohibiciones incluidas en la presente ley y normas que la complementan y reglamentan.
ARTÍCULO 17. Prohibiciones a los profesionales respecto de la dignidad de su profesión. Son prohibiciones a los profesionales respecto de la dignidad de su profesión: Recibir o conceder comisiones, participaciones u otros beneficios ilegales o injustificados con el objeto de gestionar, obtener o acordar designaciones de índole profesional o la encomienda de trabajo profesional.
ARTÍCULO 18. Prohibiciones especiales a los profesionales respecto de la sociedad. Son prohibiciones especiales a los profesionales respecto de la sociedad:
a) Ofrecer o aceptar trabajos en contra de las disposiciones legales vigentes, o aceptar tareas que excedan el ámbito de ejercicio que le otorga su título y su propia preparación.
b) Imponer su firma, a TÍTULO gratuito u oneroso, en contratos, dictámenes, memorias, informes, y toda otra documentación relacionada con el ejercicio profesional, que no hayan sido estudiadas, controladas o ejecutadas personalmente.
c) Expedir, permitir o contribuir para que se expidan títulos, diplomas, tarjetas profesionales a personas que no reúnan los requisitos legales o reglamentarios para ejercer esta profesión.
d) Hacer figurar a su nombre en anuncios, membretes, sellos, propagandas y demás medios similares junto con el de personas que ejercen ilegalmente la profesión.
ARTÍCULO19, Prohibiciones a los profesionales respecto de sus colegas y demás profesionales. Son prohibiciones a los profesionales, respecto de sus colegas y demás profesionales de la archivística:
a) Utilizar sin autorización de sus legítimos autores y para su aplicación en trabajos profesionales propios los escritos, publicaciones, la documentación perteneciente a aquellos, salvo que la tarea profesional lo requiera, caso en el cual se debe solicitar previa autorización de tal utilización.
b) Difamar, denigrar o criticar injustamente a sus colegas, o contribuir en forma directa o indirecta a perjudicar su reputación o la de sus proyectos o negocios con motivo de su actuación profesional.
c) Usar métodos de competencia desleal con los colegas.
d) Designar o influir para que sean designados en cargos técnicos que deban ser desempeñados por los profesionales de que trata el presente Código, a personas carentes de los títulos y calidades que se exigen legalmente.
e) Proponer servicios con reducción de precios, luego de haber conocido las propuestas de otros profesionales.
TÍTULOS
DELOS TRIBUNALES ÉTICOS DE Archivística
ARTÍCULO 20, Créase el Tribunal Nacional Ético de Archivística, con sede en la capital de la República de Colombia y los Tribunales Regionales Éticos de Archivística, los cuales se organizarán y funcionarán por regiones que agruparán dos (2) o más departamentos, con autoridad para conocer de los procesos disciplinarios éticos profesionales que se presentan por razón del ejercicio profesional de la Archivística.
El Tribunal Nacional Ético de Archivística y los Tribunales Regionales, dictarán su propio reglamento, sin perjuicio de las competencias atribuidas a cada una de las partes en sus funciones específicas, el ordenamiento legal que se establece en la presente ley, en coherencia con las normas constitucionales y legales sobre la materia en todo el país.
ARTÍCULO21, El Tribunal Nacional Ético de Archivística actuará como órgano de segunda instancia en los procesos disciplinarios ético-profesionales y los Tribunales Regionales Éticos de Archivística, conocerán los procesos disciplinarios ético profesionales en primera instancia.
TÍTULO VII
ORGANIZACIÓN DELOS TRIBUNALES ÉTICOS DE ARCHIVÍSTICA
ARTÍCULO 22, El Tribunal Nacional Ético de Archivística y los Tribunales Regionales Éticos de Archivística, estarán integrados por siete (7) miembros profesionales de Archivística de reconocida idoneidad profesional, ética y moral, que serán elegidos en votación libre y democrática, plural y equitativa para un período de cuatro (4) años, en Asambleas Nacionales y Regionales, integrados por archivistas, agremiados o no, tanto de entidades públicas como privadas, entre los cuales como mínimo. tres. (3) representarán a las diferentes regiones.
Parágrafo 1°, Los miembros del Tribunal Nacional Ético de Archivística deberán acreditar no menos de diez (10) años de ejercicio profesional y los de los Tribunales Regionales Éticos de Archivística, no menos de siete (7) años de ejercicio profesional.
Parágrafo2°, El Tribunal Nacional Ético de Archivística y los Tribunales Regionales Éticos de Archivística funcionarán con el peculio del Colegio Colombiano de Archivistas.
Parágrafo 3°, Las Asambleas Nacionales y Regionales de Archivistas, de que trata el presente artículo, expedirán su propio reglamento de acuerdo a las disposiciones legales vigentes.
ARTÍCULO 23. Funciones del Tribunal Nacional Ético de Archivística. Son funciones del Tribunal Nacional Ético de Arcl1ivística, las siguientes:
a) Darse su propio reglamento y organización, al igual que lo correspondiente a los Tribunales Regionales Éticos de Archivística;
b) Abrirlas investigaciones de oficio, o solicitadas por las personas naturales o jurídicas, por faltas en el ejercicio profesional de la archivística. Las Las pruebas recaudadas y los resultados de las investigaciones adelantadas por este Tribunal, tendrán el valor probatorio asignado por la ley, ante las autoridades competentes.
c) Seleccionar peritos idóneos para realizar las investigaciones de los casos relacionados con las faltas en la práctica de la archivística.
d) Establecer el procedimiento para que las, personas naturales y jurídicas una vez sus quejas y solicitudes de investigación y sanción.
e) Informara a las entidades y autoridades competentes, a las entidades forjadoras, al personal, ya las asociaciones gremiales en general de profesionales de la archivística, sobre las faltas de mayor ocurrencia en el ejercicio de la profesión, a fin de que se adopten medidas preventivas o correctivas que aseguren la calidad de la misma.
ARTÍCULO 24. Requisitos para integrar el Tribunal Nacional Ético de Archivística.
Para ser miembro del Tribunal Nacional Ética de Archivística, se requiere:
a) Ser colombiano de nacimiento.
b) Ostentar TÍTULO profesional en archivística, ser miembro de alguna de las asociaciones gremiales de archivero y/o poseer registro profesional.
c) Gozar de reconocida solvencia moral e idoneidad profesional en el campo de la archivística.
d) Haber ejercido la profesión por un período no inferior a diez (10) años, o haber desempeñado la cátedra universitaria en facultades legalmente reconocidas por el Estado, por lo menos durante siete (7) años en la archivística.
e) No estar bajo sanción disciplinaria con ocasión del ejercicio de su actividad profesional.
Parágrafo. La totalidad de los requisitos exigidos deberán ser anexada a la hoja de vida de cada candidato a miembro del Tribunal Nacional Ético de Archivística, en su respectiva agremiación en donde se encontrará inscrito como miembro, y deberá sujetarse a verificación ante el Ministerio de Educación Nacional.
ARTÍCULO 25. Atribuciones. Tanto el Tribunal Nacional Ético de Archivística, como los Tribunales Regionales Éticos de Archivística y el Colegio Colombiano de Archivistas, en ejercicio de las atribuciones que les confiere la presente ley, cumplen una función pública, pero sus integrantes, por el solo hecho de serio, no adquieren el carácter de funcionarios públicos.
TITULOVIII
RÉGIMEN DISCIPLINARIO APLICABLE A LOS PROFESIONALES DE LA ARCHIVÍSTICA DEFINICIÓN, PRINCIPIOS Y SANCIONES
ARTÍCULO 26. Definición de falta disciplinaria. Se entiende como falta que promueva la acción disciplinaria y, en consecuencia, la aplicación del procedimiento aquí establecido; toda violación a los postulados señalados en el Código de Ética Profesional de los Archivistas, contemplados en la presente ley y el régimen de inhabilidades e incompatibilidades, señalados en la Constitución y en el ordenamiento jurídico vigente.
ARTÍCULO 27. Sanciones aplicables. El Tribunal Nacional Ético de Archivística y los Tribunales Regionales Éticos de Archivística, aplicarán las siguientes sanciones contra las faltas éticas en que incurran los profesionales de la archivística:
a) Amonestación escrita.
b) Suspensión en el ejercicio de la profesión hasta por cinco (5) años.
c) Cancelación de la tarjeta profesional.
Artículo 28. Escala de sanciones. Los profesionales de la archivística a quienes se les compruebe la violación de normas del Código de Ética Profesional adoptadas en la presente ley, se someterán a las siguientes sanciones:
a) Las faltas calificadas como leves siempre y cuando el profesional no registre antecedentes disciplinarios, darán lugar a la aplicación de la amonestación escrita.
b) Las faltas calificadas como leves cuando el profesional disciplinado registre antecedentes disciplinarios, darán lugar a la aplicación de la sanción de suspensión de la Tarjeta Profesional hasta por el término de seis (6) meses.
c) Las faltas calificadas como graves siempre y cuando el profesional disciplinado no registre antecedentes disciplinarios, darán lugar a la aplicación de la sanción de suspensión de la Tarjeta Profesional por un término de seis (6) meses a dos (2) años.
d) Las faltas calificadas como graves, cuando el profesional disciplinado registre antecedentes disciplinarios darán lugar a la aplicación de la sanción de la suspensión del ejercicio profesional ya la Tarjeta Profesional por un término de dos (2) a cinco (5) años.
e) Las faltas calificadas como gravísimos siempre darán lugar a la aplicación de la sanción de la cancelación del Registro Único Profesional de Archivistas y de la Tarjeta Profesional.
ARTÍCULO 29. Faltas susceptibles de sanción disciplinaria. Será susceptible de sanción disciplinaria todo acto u omisión intencional o culposa del profesional, que implica violación de las prohibiciones, deberes, incumplimiento de las obligaciones, ejecución de actividades incompatibles con el decoro que exige el ejercicio de la profesión de la archivística y actividades delictuosas que se encuentren en las normas legales aplicables a los archivistas.
ARTÍCULO 30. Elementos de la falta disciplinaria. La configuración de la falta disciplinaria deberá estar marcada dentro de los siguientes elementos o condiciones:
a) La conducta o el hecho debe haber sido cometido por un profesional de la archivística debidamente inscrito en el Registro Único Profesional Archivístico y con Tarjeta Profesional.
b) La conducta o el hecho debe ser intencional o culposo.
c) El hecho debe haber sido cometido en ejercicio de la Profesión de archivística o de actividades relacionadas o relacionadas con esta.
d) La conducta debe ser violatoria de deberes, prohibiciones, inhabilidades o incompatibilidades inherentes a la Constitución, la ley vigente o las disposiciones contempladas en el Código de Ética para el ejercicio de la Profesión de Archivista.
e) La conducta debe ser apreciable objetivamente y procesalmente debe estar probada.
f) La sanción disciplinaria debe ser la consecuencia lógica de un debido proceso que se enmarca dentro de los postulados del ARTÍCULO 29 de la Política y específicamente del régimen disciplinario establecido en la presente ley.
ARTÍCULO 31. Prevalencia de los principios rectores. En la interpretación y aplicación del régimen disciplinario establecido prevalecerán, en su orden, los principios rectores que determinan la Política, el presente Código de Ética y el Código Contencioso Administrativo.
Parágrafo. Las sanciones aquí señaladas, no tendrán incompatibilidad con las sanciones disciplinarias, penales, comerciales, administrativas, laborales, civiles, señaladas en los respectivos códigos y demás a que hubiere lugar y que sean impuestas por las autoridades competentes.
ARTÍCULO 32. Criterios para determinar la levedad o gravedad de la falta disciplinaria.
El Tribunal Nacional Ético de Archivística y los Tribunales Regionales Éticos de Archivística determinarán si la falta es leve, grave o gravísima de conformidad con los siguientes criterios.
a) El grado de culpabilidad.,
b) El grado de perturbación a terceros o la sociedad.
.c) La falta de consideración con sus clientes, patrones, subalternos y, en general, con todas las personas a las que pudiera afectar el profesional disciplinado con su conducta.
d) La reiteración en la conducta.
e) La jerarquía y mando que el profesional disciplinado tenga dentro de la entidad, sociedad, la persona jurídica a la que pertenece o representa.
f) La naturaleza de la falta y sus efectos, según la trascendencia social de la misma, el mal ejemplo dado, la complicidad con otros profesionales y el perjuicio causado.
g) Las modalidades o circunstancias de la falta, teniendo en cuenta el grado de preparación, el grado de participación de la misma, el aprovechamiento de la confianza depositada en el profesional disciplinado.
h) los motivos determinantes, según se ha)'a procedido por causas innobles o fútiles o por nobles y altruistas.
i) El haber sido inducido por un superior acometerla.
j) El confesar la falta antes de la formulación de cargos, haciéndose responsable de los perjuicios causados
k) Procurar, por iniciativa propia, resarcir el daño o compensar el perjuicio causado, antes de que se le imponga la sanción.
ARTÍCULO 33. Faltas calificadas como gravísimas. Se consideran gravísimas y se constituyen en causal de cancelación del Registro Único Profesional de Archivistas y de la Tarjeta Profesional las siguientes faltas:
a) Derivar de manera directa o por interpuesta persona, indebido o fraudulento beneficio patrimonial en el ejercicio de la profesión, con consecuencias graves para la parte afectada.
b) Obstaculizar, en forma grave, las investigaciones que realicen el Tribunal Nacional Ético de Archivística y los Tribunales Regionales Éticos de Archivística.
c) El abandono injustificado de los encargos o compromisos profesionales cuando tal conducta cause grave perjuicio al patrimonio económico del cliente o se afecte de la misma forma el patrimonio público.
d) la utilización fraudulenta de las hojas de vida de sus colegas para participar en concursos, licitaciones públicas, lo mismo que para suscribir los respectivos contratos.
e) Incurrir en algún delito que atente contra sus clientes, su empresa sea ella pública, oficial, privada, colegas o autoridades de la República, siempre y cuando la conducta punible comprenda el ejercicio de la profesión archivística.
f) Cualquier violación gravísima, según el criterio del Colegio Colombiano de Archivistas, del régimen de deberes, obligaciones; y prohibiciones que establece el Código de Ética Profesional en la presente ley.
ARTÍCULO 34. Concurso de faltas disciplinarias. El profesional que con una o varias acciones u omisiones infrinja variasdisp03iciones del Código de Ética Profesional o varias veces la misma disposición, quedará sometido a la que establezca la sanción más grave.
ARTÍCULO 35. Circunstancias que justifican la falta disciplinaria. La conducta se justifica cuando se comete:
a) Por fuerza mayor o caso fortuito.
b) En estricto cumplimiento de un deber legal.
c) En cumplimiento de orden legítima de autoridad competente emitida con las formalidades legales, siempre y cuando no contraríe las disposiciones constitucionales y legales.
ARTÍCULO 36. Acceso al expediente. El investigado tendrá acceso a la queja y demás partes del expediente disciplinario, solo a partir del momento en que sea escuchado en versión libre y espontánea o desde la notificación de cargos, según el caso.
ARTÍCULO 38. Principio de publicidad. En la investigación se respetará y aplicará el principio de publicidad dentro de las investigaciones disciplinarias, sin embargo, ni el quejoso, ni terceros interesados se constituirán en partes dentro de estas.
ARTÍCULO 37. Principio de imparcialidad. En la investigación se deberá investigar y evaluar, tanto los hechos y circunstancias desfavorables, como las favorables a los intereses del disciplinado.
TÍTULOIX
PROCEDIMIENTO DISCIPLINARIO
ARTÍCULO 39. Iniciación del proceso disciplinario. El proceso disciplinario de que trata el presente título se iniciará por queja interpuesta por cualquier persona natural o jurídica, la cual deberá formularse por cualquier medio ante el Tribunal Ético de Archivística correspondiente, o al Colegio Colombiano de Archivistas, quien lo remitirá al Tribunal Ético de Archivística competente.
Parágrafo. No obstante, en los casos de conocimiento público o hecho notorio y cuya gravedad lo amerite, a juicio del Tribunal Nacional Ético de Archivística y del Tribunal Regional Ético de Archivística competente, se iniciará la investigación disciplinaria de oficio.
ARTÍCULO 40. Ratificación de la queja. Recibida la queja se procederá a ordenarse la ratificación bajo juramento de la misma y mediante auto ordenará la investigación preliminar, con el fin de establecer si hay o no mérito para abrir investigación formal disciplinaria contra el presunto o presuntos infractores.
Del auto a que se refiere el presente artículo se dará aviso escrito al Colegio Colombiano de Archivistas.
ARTÍCULO 41. INVESTIGACIÓN PRELIMINAR. La investigación preliminar no podrá exceder de sesenta (60) días, contados a partir de la fecha del auto que ordenará la apertura de la investigación preliminar, durante los cuales se decretarán y practicarán las pruebas que el investigador considere pertinentes y que conducirán a la comprobación de los hechos.
ARTÍCULO 42. Fin de la investigación preliminar. La indagación preliminar tendrá como multas verificar la ocurrencia de la conducta, determinar si es constitutiva de falta disciplinaria e identificar o individualizar al profesional que presuntamente intervino en ella. .
Parágrafo. Para el cumplimiento de las multas de la indagatoria preliminar, el funcionario competente podrá hacer uso de los medios de prueba legalmente reconocidos y podrá oír en la versión libre y espontánea al profesional que considere necesaria para determinar la individualización o identificación de los intervinientes en el hecho investigado.
ARTÍCULO 43. Informe y calificación del mérito de la investigación preliminar.
Terminada la etapa de preliminar dentro de los quince (15) días hábiles siguientes, se calificará lo accionado, y mediante auto motivado, se determinará si hay o no mérito para adelantar la investigación formal disciplinaria en contra del profesional disciplinado, en caso afirmativo, se le formulará en el mismo auto, el correspondiente pliego de cargos. Si no se encontrare mérito para seguir la actuación se ordenará en la misma providencia el archivo del expediente y la notificación de la decisión adoptada al quejoso ya los profesionales involucrados, al igual que al Colegio Colombiano de Archivistas.
ARTÍCULO 44. Notificación del pliego de cargos. La Secretaría del Tribunal Nacional de Ética Archivística o el Tribunal Regional Ético de Archivística, según el caso, notificará personalmente el pliego de cargos al profesional inculpado, sin embargo, de no poder efectuarse la notificación personal, se hará mediante correo certificado o por edicto en los términos establecidos en el Código Contencioso Administrativo. Si transcurrido el plazo de la notificación por correo certificado o por edicto, el inculpado no compareciera se proveerá el nombramiento de un apoderado de oficio, de la lista de abogados inscritos ante el Consejo Nacional de la Judicatura correspondiente, con quien se continuará la actuación, desi9nación que llevará al abogado las implicaciones y responsabilidades que la ley tiene determinadas.
Artículo 45. Traslado del pliego de cargas. Surtida la notificación se dará traslado al profesional inculpado por el término improrrogable de diez (10) días hábiles para presentar descargos, solicitar y aportar pruebas. Para tal efecto, el expediente quedará a su disposición en la Secretaría.
ARTÍCULO 46. Etapa probatoria. Vencido el término de traslado, la Secretaría decretará las pruebas solicitadas por el investigador y el investigado, el cual deberá ser comunicado al profesional disciplinado. El término probatorio será de sesenta (60) días.
Artículo 47. Fallo de primera instancia. Vencido el término probatorio, dentro de los 30 días siguientes se elaborará un proyecto de decisión, el cual se radicará en la Secretaría para ser sometido, la consideración de la plenaria del Tribunal, en un tiempo máximo de 60 días siguientes a su radicación. El proyecto de decisión podrá ser aceptado, aclararlo, modificarlo o revocarlo.
Aprobado el proyecto por la mayoría de los miembros asistentes a la sala, tal decisión se adoptará mediante resolución motivada. La inasistencia a las plenarias de los tribunales respectivos deberá ser justificada.
Parágrafo. Los salvamentos de voto respecto del fallo final, si los hay, deberán constar en el acta de la reunión respectiva.
ARTÍCULO 48. Notificación del fallo. La decisión se notificará personalmente al interesado por intermedio de la Secretaria dentro de las diez (10) dalas siguientes a la fecha de la sección en que se adoptó, y si no fuere posible, se realizará mediante edicto en los términos del ARTÍCULO 45 del Código Contencioso Administrativo.
ARTÍCULO 49. Recurso de apelación. Contra dicha providencia solo procede el recurso de apelación ante el Tribunal Nacional Ético de Archivística, dentro de los cinco (5) días siguientes a la fecha de notificación personal o de desfijación del edicto, recurso que deberá presentarse por escrito, y con el lleno de los requisitos que exige el Código Contencioso Administrativo.
ARTÍCULO 50. Cómputo de la sanción. Las sanciones impuestas por violación al presente régimen disciplinario, empezarán a computarse a partir del día siguiente al de la fecha de la comunicación personal o de la entrega del correo certificado, que se haga al profesional sancionado, de la decisión adoptada por el Tribunal Nacional Ético de Archivística, sobre la apelación o la consulta.
ARTÍCULO 51. Aviso de la sanción. De toda sanción disciplinaria impuesta a un profesional de archivística, se dará aviso a la Procuraduría General de la Nación, a todas las entidades que tengan que ver con el ejercicio profesional correspondiente con el registro de proponentes y contratistas ya las agremiaciones de profesionales con el fin de que se impida el ejercicio de la profesión por parte del sancionado, debiendo estas ordenar las anotaciones en sus registros y tomar las medidas pertinentes con el fin de hacer efectiva la sanción. La La anotación tendrá vigencia y solo surtirá efectos por el término de la misma.
Artículo 52. Caducidad de la acción. La acción disciplinaria, a que se refiere el presente título caduca en 5 años a partir de la fecha en que se cometió el último acto constitutivo de la falta. El auto que ordenará la apertura de la investigación preliminar, interrumpirá el término de caducidad, el proceso prescribirá tres años después de la fecha de expedición de dicho auto.
TÍTULO X
DISPOSICIONES FINALES
Artículo 53. Además de los aspectos contemplados en la presente ley en materia de ética, se aplicará lo dispuesto en la legislación transnacional de archivos, tales como el Código de Ética Profesional, Convención de La Haya, Convención de Tráfico Ilícito, adoptados por la Unesco, en lo pertinente y demás Tratados y Convenios Internacionales ratificados por Colombia en materia de archivística.
ARTÍCULO TRANSITORIO. Quienes estuvieren ejerciendo o hayan ejercido la actividad de la archivística en entidades públicas o privadas, sin tener TÍTULO profesional de archivística, y fuere certificada su experiencia específica por las instituciones en las que se hubieren desempeñado o estuvieren desempeñándose, deberán aprobar un examen de conocimiento en archivística que lo habilita para desempañarse en este campo y así podrá obtener su Inscripción en el Registro Único de Archivistas.
Parágrafo 1° Transitorio. En un término no superior a un (1) año, contado a partir de la entrada en vigencia de la presente ley, el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, deberá implementar los procesos necesarios para realizar el examen de conocimientos y certificarlas competencias para el desempeño en el campo de la archivística.
Parágrafo 2° Transitorio. Quienes al entrar en la vigencia la presente ley, se encontrarán vinculados por entidades públicas y/o privadas, cuando estas cumplan funciones públicas, desarrollarán actividades inherentes al ejercicio de la archivística durante un lapso no menor a cuatro (4) años, no podrán ser desvinculados de sus cargos, invocando como única causal para el retiro el no estar inscritos en el Registro Único Profesional de Archivistas.
"Quienes estuvieren ejerciendo o hayan ejercido la actividad de la archivística en entidades públicas o privadas, sin tener TÍTULO profesional de archivística, y aspiren a contar con él, podrán ingresar a una institución de Educación Superior autorizada, en donde, con arreglo a su currículo, podrán validar su experiencia, con el lleno de 105 requisitos de ingreso y de egreso y titulación que en su autonomía tenga establecidos.
Este proceso deberá adelantarse, según la reglamentación que se expida".
ARTÍCULO 54. Establezcase el día 9 de octubre de cada año como Día Nacional del Archivista.
ARTÍCULO 55. Vigencia de la ley. La presente ley rige a partir de la fecha de su promulgación y deroga las disposiciones que le sean contrarias.
El Presidente del honorable Senado de la República, Armando Benedetti Avellaneda.
El Secretario General del honorable Senado de la República, Emilio Ramón Otero Dajud.
El Presidente de la Honorable Cámara de Representantes, Carlos Alberto Zuluaga Díaz.
El Secretario General de la Honorable Cámara de Representantes, Jesús Alfonso Rodríguez Camargo.
REPÚBLICA DE COLOMBIA. GOBIERNO NACIONAL
PUBLÍQUESE Y COMPLASE
En cumplimiento de lo dispuesto en la Sentencia C-239 de 2010 proferida por la Corte Constitucional , se procede a la sanción del proyecto de Ley, toda vez que dicha Corporación ordena la remisión del expediente al Congreso de la República, para continuar el trámite legislativo de rigor y su posterior enviado al Presidente de la República para efecto de la sanción correspondiente.
Dadá en Bogotá, DC, a 30 de agosto de 2010
JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN
LA MINISTRA DE Educación NACIONAL,
MARÍA FERNANDA CAMPO SAAVEDRA
Interesante indicativa que me gustaría ayudar a impulsar toda vez que según lo informado el proyecto ha perdido su estado parlamentario. Ruego tomar contacto con Congreso Abierto (armandovidal.com) o bien dirigirse a congreso@armandovidal.com
Responder EliminarAtentamente, Armando Vidal
Estimada Raquel que noticias se tiene de este proyecto y quienes son sus impulsores?
Responder Eliminarpatricia
Lamentablemente no tengo más información al respecto que la aquí fue publicada.
EliminarLos invitamos a leer las actas parlamentarias del 2/6/10 en http://www.hcdn.gov.ar/comisiones/permanentes/caconstitucionales/reuniones/vt/vtcom.html?id=83
También hay un comentario sobre el proyecto en http://www.archiveros.info/profiles/blogs/ley-nacional-de-archivos
En cuanto a los firmantes del Proyecto, como dice al comienzo, son Nélida Belous y Leonardo Ariel Gorbacz.
Cordialmente
Raquel Gail
3-12-12