21/3/21

CARTA PÓSTUMA DEL PROF. ORLANDO DARDO CELLA

ORLANDO DARDO CELLA

 por Chalo Agnelli

En esta carta el Prof. Cella, ya convaleciente, respondía a preguntas que le había enviado por escrito para su biografía que incluiría en la que sería una 1ª segunda edición ampliada y corregida de mi libro “Maestros y Escuelas de Quilmes”. La carta quedó sin terminar y luego de su muerte el 19 de octubre del 2008, me la envió su nieta que la encontró en su computadora dirigida a mí. (Chalo Agnelli)


Bernal, septiembre de 2008

Estimado amigo Chalo:

Gracias por los artículos de Internet; gracias por todo.

Con la precariedad que supone mi estado después del episodio “talón de Aquiles” respondo a tus preguntas:

1.- Ingreso a la Junta de Estudios Históricos: [1] en 1940 siendo maestro normal y aún estudiando en Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata el Profesorado de Historia y Geografía, Juan M. Cotta, Director de la Escuela Normal me lleva a una reunión de la Junta y me propone en ella para conducir a un grupo de alumnos del Colegio Nacional y la Escuela Normal que se ocuparían y especializarían en catalogar documentos. En 1946 ya profesor, ingreso como miembro de ella propuesto por Antonio Iglesias; en 1952 presidida la Junta por el Dr. Carlos Ocampo ocupo el cargo de Pro-Secretario. En la actualidad, Miembro Honorario.



La fundación del Instituto Belgraniano de Quilmes merece una aclaración y consideración especial. Se funda el 19 de junio de 1970 por iniciativa de la Asociación Cultural Sanmartiniana que entonces presido, en una cena realizada en la sede del Club Quilmes Oeste a la cual habían sido invitadas distinguidas personalidades del quehacer cultural de nuestra ciudad en esa época. El original del acta que se labra en la reunión está en mi poder […] Mirita Bollo Cabrios [2] estaba presente, como lo certifica su firma en el documento. […] Hubo un compromiso formal de los que integrábamos el C. D. de la Asociación (Cultural Sanmartiniana) de no aceptar cargo alguno en la dirigencia de la entidad creada, para no repetirnos en las similares (San Martín, Belgrano).

El Instituto Belgraniano, ya fundado, se constituye presidido por la Prof. Ana Inés Manzo de Torrico,[3] integrado por caracterizadas personas y funciona durante varios años en la biblioteca “Goyena”, fundada por iniciativa de la Sra. de Torrico, ubicada entonces en un local de la Municipalidad sobre la calle Olavarría en manzana que conocí como plaza Pinto, luego mercado al aire libre, después un gran galpón con locales hacia las cuatro calles y en tres de ellos, unificados, en la esquina de Moreno y Humberto Primo instalé, cuando dirigí la Escuela “Morel” el departamento de cerámica (disculpame la digresión). Vuelvo al Belgraniano: su funcionamiento se interrumpe, no recuerdo por qué.



La Sra. de Torrico en un acto escolar realizado en el Instituto Mancedo (calle Alvear) conmemorando el “Día de la Bandera”, frente al alumnado y público presente, me hace entrega de la documentación en su poder; en el mismo acto hago entrega de ella al Dr. Guillermo Arbert que poco antes me había reemplazado en la presidencia de la A. C. Sanmartiniana; la Sra. de Torrico entendía que la entidad de la que había salido la iniciativa de crearla, sería la natural receptora y custodia de esa documentación. Arbert me confirma ahora que en su poder está y muy bien guardada.

Tiempo después en el año 1997 en un acto conmemorativo del Día de la Bandera, en el atrio de la Catedral hace uso de la palabra Mirita y allí menciona la futura “creación” de un Instituto Belgraniano en Quilmes. Estoy presente en él y poco después, el día 7 de julio le escribo:

Querida Mirita:

Conmemorando el Día de la Bandera hiciste uso de la palabra en el acto que se realizó frente al busto de Belgrano en el atrio de la Catedral; no alcance a oírte con nitidez, primero porque estaba un poco lejos y segundo porque en ese momento alguien me habló y por educación tuve que escucharlo, pero, alcance a oír que hablabas del Instituto Belgraniano de Quilmes y según me dijeron hiciste referencia a su necesaria existencia.

Por si te es de utilidad, adjunto a ésta te envío fotocopia del “Acta de su fundación”, cuyo original conservo, que, como partícipe de la reunión firmaste.

Quedo a tu entera disposición para colaborar con vos en todo aquello que ataña a tu loable propósito de volver a ponerlo en vigencia teniendo en cuenta y compartiendo tu criterio, de que Quilmes no debe carecer de un Instituto Belgraniano que, como dice el Acta de Fundación su único y exclusivo objeto es la glorificación del creador de la Bandera Argentina, Don Manuel Belgrano.

Un abrazo y la seguridad de mi sincera estima.

La entrego en su casa, personalmente a una mucama que me atiende y conoce. No tengo respuesta. Tiempo después soy convocado a una asamblea “fundacional” por iniciativa de Mirita, que la preside, en el salón de la Cristóforo Colombo, a la que asisto junto a la Sra. Lila Giordano de Campelo [4] y de acuerdo con ella y a su solicitud, pido la palabra y hago la aclaración de su existencia. La asamblea decide, a propuesta de quien la preside que el tema quede como “antecedente”.

Te dejo en claro algo, por las dudas, que con Mirita mantuvimos, desde muy jóvenes, desde niños te diría, una vieja y cordial relación de amigos, que no se cortó por esta u otras cuestiones que hubo con ella.



2.-Tema Círculo Universitario: lo presido en los períodos que corren entre 1958 y 1965. A fines de 1941, a poco más de dos años de su fundación y ante una situación casi de acefalía generada en la primera C.D., se constituye una Comisión Provisoria de Emergencia que preside René Traversa en la que ocupo el cargo de Secretario, cargo en el cual soy confirmado en la Asamblea Ordinaria de ese año, ya regularizada la institución.

3.- Rotary: al Rotary de Bernal me incorporan en el período 1966/1967 y lo presido en el que corresponde a los años 1977/1978 durante el cual se inaugura el “Hogar de ancianos” de Bernal, obra del club que requirió un arduo y largo trabajo de casi tres a cuatro años.

4.- Deportes: me inicié jugando fútbol en Intendente Alvear cuando era muy niño; cuando vine a Quilmes, en el “potrero” casi un cuarto de manzana en la esquina N.E. de San Martín y Matienzo seguí jugando con los chicos del barrio y de la escuela; tenía entonces 11/12 años. A los 14, ya socio del Quilmes A. C. comencé con el básquet y cesto con mis ‘compañeritas’ de la Escuela Normal. En básquet y jugué para Quilmes en “cadetes” y 5ta. División con Raúl Barrera, mi gran amigo, después médico, y Alfredo Bertana, después ingeniero.


…………………………………………………………………………….

Hasta aquí llegó esta carta, quedó inconclusa, pero por ser de quien la redactó, una de las figuras de la docencia y de la cultura quilmeña de una significación histórica imperecedera que además me concedió el honor de ser su amigo, a pesar de la diferencia de edad, vale incluirla en el GÉNERO EPISTOLAR.

Falleció sorpresivamente en la madrugada del 19 de octubre del 2008 dejándonos una nueva orfandad y llevándose ese resabio de pueblo tranquilo y bueno que aún quedaba en esta ciudad del gransurbonaerense.

Prof. Chalo Agnelli / 2010
Blog Las letras del Quilmero




REFERENCIAS
Ver en EL QUILMERO del jueves, 9 de septiembre de 2010 “Prof. Orlando Dardo Cella” - 9/9/2010.
Ver en EL QUILMERO del lunes, 4 de julio de 2011 "Celiar René Cella Quenito”.

NOTAS

Ver EN EL Blog EL QUILMERO del:

[1] viernes, 31 de enero de 2020 “Junta De Estudios Históricos de Quilmes - 80 años”
[2] martes, 30 de junio de 2015 “Palmira Sagrario Bollo Cabrios “Mirita” – 1 de julio Día del Historiador”
[3] miércoles, 18 de julio de 2012 “Ana Inés Manzo - Directora de la Escuela Normal 1970 – 1982”
[4] martes, 6 de septiembre de 2011"Lila A. Giordano de Campelo - Educadora señera en la historia cultural quilmeña"

16/3/21

Homenaje en el mes de la mujer

DRA. MARÍA MANUELA JOB
 Por Raquel D. Gail


“¿Qué causas científicas pueden concurrir para que
la mitad de la raza permanezca en un lugar secundario?
(...) No se puede volver atrás para destruir una conquista.
La mujer ha ganado su puesto y nadie puede
estorbarle el paso” [María Angélica Barreda, 1910]
Citado por Ana Carolina Arias.


Foto provista por la familia

En este en que se homenajea especialmente a las mujeres, podríamos mencionar a muchas protagonistas de la Escuela Normal de Quilmes. Decidimos poner de relieve la figura de la Dra. María Manuela Job, una entre las más lejanas en el tiempo de la escuela, que demostró a lo largo de toda su actuación como estudiante, docente e investigadora, el temple quizás fortalecido en la adversidad de las condiciones de su época.

              
María Manuela es la niña                Alberto Francisco Job
de la derecha


María Manuela Job (luego Sra. de Francis) nació en Saladillo, el 26 de marzo de 1896, en el hogar de Jakov (Santiago) Job, (oriundo de Birmensdorf, Suiza) y de Germana Ramírez (vasca, de Gupúzcoa, España), una entre cinco hermanos. El padre emigró a fines del siglo XIX a Argentina y se empleó como técnico mecánico en los ferrocarriles, en la provincia de Buenos Aires; por eso los hijos nacieron en distintos pueblos a donde lo enviaban a trabajar. Los varones ocuparon distintos puestos durante el gobierno de Perón. [1]. Los cinco niños quedaron huérfanos de padre en 1901.

El mayor, Santiago Andrés (1890, Saladillo), fue secretario del Senado. El menor, Alberto Francisco (1901, General Alvear), Capitán de Fragata, fue Agregado Naval y Aeronáutico en la Embajada Argentina en Londres, Gran Bretaña, Jefe de la Comisión Naval en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, y luego vicepresidente de YPF. Alfredo Juan (1899, Saladillo), marino de profesión y comandante de varios buques, fue designado Edecán naval en 1944 durante el gobierno de Edelmiro Farrell y después fue secretario del vicepresidente Juan Perón en 1945 y Administrador General de Ferrocarriles durante 1946-52. [1] Su hermana mayor, María Emilia (1893, Saladillo), fue maestra en el distrito de Quilmes. [2]

El domicilio familiar, en la época en que María Manuela era alumna de la Escuela, estaba en la calle San Martín Nº 829. Había hecho los estudios primarios en la escuela Complementaria local. Se recibió con la primera promoción de la Escuela Normal en 1916, con un excelente promedio, el más alto de su curso (9,14 puntos en 4º año). Al poco tiempo fue designada maestra de tercera categoría en una escuela infantil de reciente creación del Consejo Escolar VII, el 20 de agosto de 1917, “con carácter provisional y hasta tanto los grados a proveerse funcionen en las condiciones reglamentarias” y confirmada el 25 de marzo de 1918 en la escuela Nº 11 (Exp. 9.172). [3]

Doctora en Ciencias Naturales (1929) y Farmacéutica (1921), graduada en la Universidad de La Plata, se desempeñó como Profesora en la Escuela Normal, donde se había formado, a partir de 1934. Graduarse en ambas carreras le costó el menoscabo de los profesores, que aducían que la universidad, y con mayor razón las ciencias, no eran para mujeres. [4] Por entonces vivía en la Av. Centenario 765 (hoy Hipólito Yrigoyen), en Quilmes.

Dra. María Manuela Job   
                                                             
Entre 1917 y 1942 fue maestra de grado. De 1923 a 1927 fue profesora de Biología (ad-honorem) en el Colegio Secundario de Quilmes, que todavía no se había oficializado como Colegio Nacional. En 1931 comenzó a integrar el plantel docente del Instituto Bernasconi. Desde 1932 fue Ayudante en el Instituto Fitotécnico de Santa Catalina, dependiente de la Universidad (ad-honorem), y desde el año siguiente Jefa de Trabajos Prácticos en la cátedra del profesor Lorenzo Parodi [5], en el Museo de La Plata. También en 1933 integró la Comisión designada por la Universidad de La Plata para organizar y estudiar el legado Spegazzini (ad-honorem). Y fue Miembro de la Comisión de Bibliotecas del Centro de Estudios de Ciencias Naturales. En 1938 confeccionó el inventario del Museo de Ciencias de la Escuela como parte del Censo de Bienes Nacionales del Estado. Por nota, manifestó al Director su preocupación por conservar los materiales en perfectas condiciones. [6]

Durante la gestión del Director Juan Manuel Cotta, en la década de 1930, formó el afamado jardín botánico que rodeaba la casona en la que funcionaba la Escuela Normal, donde cada especie tenía un cartel con su nombre científico y su nombre vulgar. Un grupo de sus alumnos plantó en la esquina NE (Lavalle y Conesa) de la actual plaza del Bicentenario, la araucaria que, tras muchas décadas, aún persiste. [7]

Fotografía perteneciente al Archivo "Silvia Manuela Gorleri"
Alumnos preparando el jardín Botánico

Relata la familia que en un intercambio con la universidad de Tucumán había visto la pobreza de la población y decidió con su equipo diseñar semillas resistentes a las heladas para que la gente pudiera incorporarlas a los cultivos, diversificarse y tener otra fuente de ingresos .

En 1942 es nombrada Vicedirectora para la escuela Nº 4 del Instituto Bernasconi, donde hasta ese momento era Maestra de 1ª categoría y Profesora de Economía Doméstica. [8] Cesó como Profesora al ser designada Inspectora Técnica de Escuelas para Ciencias Biológicas (abril de 1945) y comisionada para redactar los programas de 5º año y revisar los de 4º año ese mismo año en el ámbito nacional.


Designada Directora General de Enseñanza Secundaria, Normal, Especial y Superior de la provincia de Buenos Aire, ocupó el cargo desde 1946 a 1952, durante la gobernación de Domingo Mercante.


De su desempeño en la Universidad de La Plata podemos observar una fotografía con algunos alumnos que luego fueron distinguidos profesionales en sus respectivas áreas.


Anverso y reverso de la foto

Los estudiantes de la fotografía

Argentino Martínez, botánico, cuya tesis fue aprobada en 1943. Describió cuatro hongos fósiles del Cretácico inferior encontrados en la provincia de Santa Cruz.

Juan Carlos Otamendi, zoólogo, también doctorado en Ciencias Naturales en 1943. Su tesis versó sobre los protozoarios enterozoicos de anfibios argentinos. Fue catedrático en el Museo de la Ciudad de La Plata, donde antes había sido adscripto y Jefe de Trabajos Prácticos.

Tomás Suero (1915-1963). Tesis de Geología aprobada en 1939. Publicó muchos trabajos sobre su disciplina  estudiando el Paleozoico Superior en la zona patagónica. Algunos fósiles fueron bautizados en su honor.


Alfredo Fernández Carro cuya tesis de Geología fue aprobada en 1940, estudió los estratos donde hubo dinosaurios en la zona del Neuquén. También estuvo en Salta y contribuyó a las colecciones existentes en el Departamento Geológico de Y.P.F. y en el Museo de La Plata.

Ítalo Simonato nació el 25 de Mayo de 1915 en la Isla Maciel. Fue geólogo y Doctor en Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata. Fue presidente del Centro Argentino de Geólogos y vicepresidente del Comité Ejecutivo de la Comisión Nacional de Estudios Geotérmicos. Desde 1940 se desempeñó en distintos cargos de YPF a lo largo y ancho del país. En 1973 propuso a la Secretaría de Energía investigar características y posibilidades de desarrollo real y aprovechamiento de áreas favorables, en la que YPF accedió a esta iniciativa. Dicho trabajo sentó las bases para la futura actividad geotérmica en el país. En 1974 dirigió la construcción en Copahue, Neuquén, de la primera central geotermoeléctrica de Sudamérica. Falleció el 13 de diciembre de 2016.

Heriberto Windhausen. Su tesis de geología fue aprobada en 1941. Publicó un Diccionario y nomenclatura geológica en Castellano, Alemán, Inglés. La Plata: Museo de La Plata. Era hijo del geólogo Anselmo Windhausen (1882-1936) quien "Llegó a la Argentina contratado por la sección Geología del Ministerio de Agricultura, que luego se convirtió en la Dirección Nacional de Minería y Geología. Realizó estudios en Patagonia y se especializó en petróleo. Se desempeñó como docente de geología y paleontología en la Universidad Nacional de Córdoba y fue miembro de la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos GAEA. Es autor de Geología Argentina, en dos tomos, entre otras obras".

Finalmente, Pedro García Vizcarra, también geólogo doctorado en 1941, que realizó investigaciones en la provincia de Neuquén.


Pedro García Vizcarra en viaje de estudio 
con el profesor Frenguelli (izq.)

Sus escritos


                           

Puede descargarse su obra Asuntos de Naturaleza (Buenos Aires, 1940) en el siguiente enlace:
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/libros/00043534/00043534.pdf [10]


Otros enlaces a sus artículos publicados en la Universidad:
https://publicaciones.fcnym.unlp.edu.ar/rmlp/search/authors/view?firstName=Mar%C3%ADa%20M.&middleName=&lastName=Job&affiliation=&country=

Vol 34 (1934): Revista del Museo de La Plata - Artículos
Estudio sobre ecología floral del trigo en lo referente a temperaturas extremas
RESUMEN PDF

(1936): Revista del Museo de La Plata. Nueva Serie. Sección oficial - Artículos
Excursiones de estudio realizadas durante el año 1936. Relación de viajes : Excursión a la provincia de Santa Fe
RESUMEN PDF

Los berberis de la región de Nahuel Huapi

María Manuela había contraído un desafortunado matrimonio con el Sr. Francis, y tuvo el valor suficiente para divorciarse en el corto período que hubo una ley que lo permitía, una señal más de su personalidad indómita y resuelta a superar todas las dificultades que se le presentaran. [9] No tuvo hijos. La Dra. Job falleció en 1967.

NOTAS:

[1] Información provista por una sobrina nieta de la Dra. Job. Véase http://familiajob.blogspot.com/
[2] Luego Sra. de Spelzini, Directora de la Escuela Nº 28 cuando estaba en el paraje conocido como "Villa Unión", en Quilmes.
[3] Revista El Monitor de la Educación Común, Año 36, Nº 540, Buenos Aires, 31 de diciembre de 1917, Tomo 63, pág. 140.
[4] Sobre este tema, véanse los trabajos de Susana García:
(2006). “Ni solas ni resignadas: la participación femenina en las actividades científico-académicas de la Argentina en los inicios del siglo XX”, en Cadernos Pagu, 01 December (27), pp. 133-172.
(2010) Enseñanza científica y cultura académica. La universidad de La Plata y las Ciencias Naturales (1900-1930). Rosario, Prohistoria Ediciones.
(2011b). “Mujeres, Ciencias Naturales y empleo académico en la Argentina (1900- 1940)”. En: R. Inter. Interdisc. INTERthesis, Florianópolis, v. 8, n .2, pp. 83-103.
Marano (2003). Pro Scientia et Patria: Universidad, ciencia y sociedad. El caso de la Universidad Nacional de La Plata durante el período gonzaliano (1905-1918). [en línea]. Tesis de Licenciatura. Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.
Arias, Ana Carolina (2017). "Mujeres Universitarias en la Argentina. Algunas cuestiones acerca de la Universidad Nacional de La Plata en las primeras décadas del siglo XX." Ensenada. [en línea]
[5] Lorenzo Raimundo Parodi nació en la ciudad de Pergamino, provincia de Buenos Aires, el 23 de enero de 1895, donde cursó sus estudios primarios y secundarios. Ingresó luego en la Escuela de Agricultura de Santa Catalina. Desde 1915 hasta 1918 fue alumno de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de Buenos Aires y, siendo estudiante aun, publicó su primer trabajo agrostológico: “Clave para la determinación de los géneros de Gramíneas silvestres de los alrededores de Buenos Aires”. Su labor docente la inició apenas recibido de Ingeniero Agrónomo, como jefe de trabajos prácticos en las cátedras de su profesor Lucien Hauman, que ocupara al retiro de éste en el año 1926. Los cargos docentes que desempeñara desde entonces son los siguientes: Profesor de Botánica Agrícola en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de Buenos Aires (IV-1926 hasta X-1965), Profesor de Fisiología Vegetal y Fitogeografía en la misma Facultad (IV-1926/XII-1947), Profesor de Botánica Agrícola en la Facultad de Agronomía de La Plata (III-1923/XII-1947), Profesor de Botánica en el Museo de Historia Natural de La Plata (VIII-1933/XII-1947), Jefe del Departamento de Botánica del mismo Museo (VIII-1933/III-1942), Director del Instituto de Botánica Agrícola de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de Buenos Aires (1949-1959). Fue un docente ejemplar, un botánico brillante y un agrónomo con ideas claras. Dedicó su vida al estudio de las Gramíneas, las plantas útiles, las malezas y las plantas domesticadas autóctonas. Es autor de más de 150 publicaciones científicas, gran parte de las cuales se refieren a la taxonomía de Gramíneas. Recibió varios premios y distinciones. Ha sido uno de los fundadores de la Sociedad Argentina de Agronomía (1934), cuya revista dirigió en calidad de director permanente, Socio Honorario de la Sociedad Argentina de Botánica (1953), Presidente de la Asociación Argentina de Ciencias Naturales Physis, Académico de número de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria (1926), de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (1939) y de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba (1940). Colaboró con la fundación de la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias y más tarde en la creación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, de cuyo directorio fue miembro. Dirigió durante muchos años la Revista de la Facultad de Agronomía y Veterinaria. Ha sido Delegado de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de Buenos Aires a los Congresos Internacionales de Botánica realizados en Amsterdam en 1935 y en Montreal en 1959, Delegado de la misma Facultad a la Segunda Reunión Nacional de Ciencias Naturales (Mendoza, 1937), Delegado del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública al V° Congreso Internacional de Enseñanza Agrícola (Buenos Aires, 1936), delegado de la Sociedad de Ciencias, Letras y Artes de Nápoles, de la Sociedad Científica Argentina y de la Sociedad Argentina de Agronomía al II° Congreso Sudamericano de Botánica (Tucumán, 1948). Realizó viajes de estudio a los principales países de Europa. Fue miembro correspondiente, entre otras, de la Academia Chilena de Ciencias Naturales (1934), de la Botanical Society of America (1936), de la Sociedad Científica de Valparaíso (1939), de la American Academy of Arts and Sciences de Boston (1942), del Instituto Ecuatoriano de Ciencias Naturales (1942), de la Linnean Society of London (1951), de la Real Sociedad Española de Historia Natural (1953) y de la Academia Internacional de Historia de las Ciencias. En 1962 la Universidad Nacional de Tucumán lo distinguió con el nombramiento de Doctor Honoris Causa y en la de Buenos Aires fue nombrado Profesor Emérito. Continuó dictando clases y activamente dedicado a la investigación científica hasta octubre de 1965, en que hizo crisis su enfermedad. Falleció en la ciudad de Buenos Aires el 21 de abril de 1966. Fue velado en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de Buenos Aires y sus restos descansan en su ciudad natal, Pergamino. (Fragmento de la Biografía publicada en el Boletín de la Soc. Arg. de Botánica 12(1):1-6. 1968.) Véase también Soprano Manzo, Germán F. (2009) "Autonomía Universitaria e intervención política en la trayectoria de liderazgos y grupos académicos en Ciencias Naturales de la Universidad nacional de La Plata 1930-1955" disponible en https://www.anuarioiha.fahce.unlp.edu.ar/article/view/AHn09a06/html
[6] Documentos del Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri". Escuela Normal de Quilmes.
[8] Revista El Monitor de la Educación Común, Año LXI, Septiembre de 1942, Nº 837, pág. 116 (Exp. 23243/I/942)
[9] En 1954 Perón logró la sanción de la Ley Nº 14.394, cuyo artículo 31 incluía el divorcio, y esto provocó el enfrentamiento con la Iglesia Católica que había apoyado activamente al peronismo hasta ese año. Tras el derrocamiento de Perón, este artículo fue suspendido mediante el decreto ley 4.070/1956 y el divorcio recién volvería a ser aceptado en 1987 mediante la Ley Nº 23.515.
[10] Digitalizado por la BNM, Biblioteca Nacional de Maestros.

Agradecemos especialmente la colaboración de familiares de la Dra. Job.

NOTA BENE: Esta entrada es una ampliación de otras anteriores sobre la misma Dra.

28/2/21

LA GRIPE ESPAÑOLA
1918  - 1919

Prof. Raquel Gail

Hace más de 100 años, entre 1918 y 1919, se cernió sobre el planeta una de las más importantes pandemias de gripe. Murieron aproximadamente 50 millones de personas en el mundo aunque se desconoce la cifra en virtud del silencio que se pretendió guardar y de la coincidencia con el final de la Gran Guerra. Fue conocida como “La dama blanca” o “Gripe española”. La enfermedad ingresó a nuestro país en 1918 por el puerto de Buenos Aires y avanzó en dos oleadas. Primero se propagó hacia el norte del territorio, entre octubre y noviembre de ese año. Y permaneció latente hasta el invierno de 1919, cuando comenzó a descender desde Salta hacia las provincias del centro y sur. Según el Departamento Nacional de Higiene, la primera oleada provocó 2.237 muertes, mientras que la segunda tuvo un mayor impacto: 12.760 casos fatales, la mayoría de ellos en las provincias del norte y Cuyo.


31 Oct 1918

A sus efectos cúmpleme comunicarle que el P. E. ha resuelto mantener clausuradas las clases de los colegios nacionales escuelas normales y enseñanza especial hasta nueva disposición.

Salúdale atentamente

J. S. Salinas

Ministro de Justicia e Instrucción Pública

Oficial *


Un dato a considerar es que por entonces las actuales provincias de Misiones, Formosa, Chaco, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego eran Territorios Nacionales, de los que se carece de datos poblacionales y epidemiológicos.

Se la denominó española, porque España fue el único país que reconoció e hizo pública la epidemia, por lo que se la consideró el epicentro de la misma. Lo cierto es que el paciente cero fue registrado en Kansas el 11 de marzo de 1918, aunque su origen fue en Francia. Tampoco es que fuese mucho más grave en la península que en otros países. Como España no participó en la primera gran guerra, no tuvo ningún inconveniente en mencionar la existencia de una epidemia mortal. Los otros países involucrados en la guerra temían desmoralizar a la población si hablaban de las víctimas. En mayo y junio de 1918, los periódicos argentinos comenzaron a dar noticias sobre la extraña enfermedad que estaba haciendo estragos en España.

Según opiniones de médicos de la época, la enfermedad habría llegado a Buenos Aires a través del puerto, traída por un vapor: el Demerara “que había tocado un importante puesto español de los más azotados por dicha enfermedad y después se había detenido en Río de Janeiro” (Pena, 1918: 2). Así, el primer caso de gripe, atendido en el hospital Muñiz en la ciudad de Buenos Aires fue un tripulante de la mencionada embarcación (Pena, 1918:4).


Comenzó como una versión más severa de la gripe común, aparte de los dolores de garganta, dolores de cabeza y fiebre habituales, en muchos pacientes, pero la enfermedad progresó rápidamente en algo mucho peor, mutó; sólo la quinta parte de los infectados tuvieron síntomas leves, el resto cayó gravemente enfermo y muchos murieron, algunos en cuestión de horas, otros aguantaron algunos días. Sufrían escalofríos y fatiga extrema que a menudo iban acompañadas de líquido en los pulmones, agravado con neumonía bacteriana. Un médico que trató a las personas infectadas describió una escena lúgubre: “Las caras se vuelven de un tono azulado, una tos trae a colación el esputo manchado de sangre por la mañana, los cadáveres se apilan alrededor de la morgue como leña..”



No había cura posible, todo lo que los médicos podían hacer era tratar que los pacientes se mantuvieran en reposo, que era un buen recurso ya que sus pulmones llenos de líquido no los ahogarían tan rápidamente, incluso algunos, muy pocos, sobrevivían. Pero alargar el tiempo de agonía tiene un inconveniente, el “tono azulado” de las caras de las víctimas con el tiempo se volvió marrón o púrpura y sus pies se volvieron negros. Los más afortunados simplemente se ahogaron en sus propios pulmones. Los desafortunados morían de neumonía bacteriana, una infección secundaria para la que no había antibióticos y, de haberlos, no habrían sido efectivos. La gripe era esencialmente incurable...


Si algo hay que destacar fue su extremada virulencia, ya que no solo afectó a ancianos y niños, como suelen hacerlo las epidemias de gripe, sino que muchas de sus víctimas fueron jóvenes y adultos sanos. Ni siquiera los animales, como perros y gatos, estuvieron a salvo.

 

Un cronista de la época describe los síntomas de la gripe española: “fiebre de 40 grados, dolor agudo en la cuenca de los ojos, en los oídos y en la zona lumbar”. Los síntomas incluían los típicos de la gripe: fiebre alta, tos, cansancio, dolor corporal y, en algunas ocasiones, diarrea y vómitos. Había también otros menos corrientes como dificultades para respirar (por inflamación y hemorragias en los pulmones), hemorragias nasales violentas, marcas rojas en el blanco de los ojos y manchas de color caoba en la cara.

"Uno de los aspectos que llama la atención con respecto a esta enfermedad fue la denominación que se le dio por parte de las autoridades sanitarias y por los médicos en general: "grippe". Posiblemente esa doble "p" se haya constituido en un elemento diferenciador de la enfermedad que aparecía todos los años, menos devastadora y más recurrente que la «gripe española»..." La palabra gripe procede del francés grippe (del suizo-alemán grüpi, acurrucarse). En Buenos Aires se cantaban por entonces los tangos “El resfriao”, de Ángel Metallo, “Nene no te resfries”, de Esther Seoane, y la “La grippe”, tango contagioso, con música de Alfredo Mazzucchi y letra de Antonio Viergol.

El 16 de octubre de 1918 el periódico La Nación publicaba noticias sobre la gripe que habría ingresado a la Argentina bajo el encabezado "La grippe no debe alarmar, su presentación benigna". Se trataba de una columna tranquilizadora acerca del impacto que podría llegar a tener la "grippe" en el país. Lo comparaba con las condiciones en que se había desarrollado en Europa: la guerra y las deficiencias alimentarias provocadas por ésta; y con el caso de Brasil, y observaba que en Buenos Aires las condiciones sanitarias y alimentarias eran completamente distintas, por lo tanto aconsejaba no temer a esta enfermedad. Este medio emitió otro mensaje tranquilizador dos días después, el 18 de octubre, al observar que la sociedad de la ciudad de Buenos Aires se burlaba de la enfermedad saliendo a pasear por sus calles y haciendo caso omiso de la posibilidad de un contagio. Las mismas páginas daban cuenta de un fenómeno que es una constante cuando aparece alguna epidemia: la especulación alrededor de ciertos productos con los cuales era posible preservarse de la "grippe", según el conocimiento popular. El periódico denunciaba que las pastillas de alcanfor, los laxantes y las sales de quinina habían aumentado su valor en diez veces. En días posteriores, en el mismo periódico, comenzó a aparecer publicidad de distinto tipo acerca de productos cuya utilización, aseguraban, serviría para evadir o curar la "grippe".

     


Hacia fines del mes de octubre, el clima de calma que, según el diario mencionado, había predominado hasta el momento, comenzó a descomponerse. El 26 de octubre de 1918 el gobierno dispuso la limpieza del Riachuelo, un río completamente contaminado que pasa por la ciudad de Buenos Aires. Ordenó que se sometiera a examen a aquellos inmigrantes que llegaban en barco desde Europa y que los que presentaran síntomas de la gripe fueran internados en un lazareto dispuesto en la isla Martín García. Incluso se "desinfectaría" a aquellas personas que migraran desde Chile. Las autoridades sanitarias dispusieron también la inspección de talleres con el fin de que los obreros trabajaran en las mejores condiciones higiénicas. Se aconsejaba evitar las reuniones en lugares cerrados, y se dispuso el riego de calles, el cierre de escuelas en todo el país y la clausura de los lugares de diversión como cines, music halls y circos.


La opinión pública porteña fue la que cambió su ánimo. Según los datos con que se cuenta, de las 422 muertes que sucedieron como consecuencia de la "grippe", 32.7% se dieron en el mes de octubre, es decir, ocurrieron 138 muertes en tan sólo 12 días aproximadamente. A esto se sumaba el número cada vez mayor de enfermos que pedían asistencia. Estos indicadores generaron alarma en la sociedad porteña. El Estado comenzó a tomar medidas mucho más drásticas para prevenir el contagio de la enfermedad. Así, la primera percepción optimista sobre la "grippe" desapareció en tan sólo seis días y el pánico comenzó a apoderarse tanto del Estado como de la sociedad. Confirma esto la revista Caras y Caretas, con su publicación de una serie de caricaturas del ámbito económico social y científico sobre diversos personajes que aprovechaban la gripe con el título "La epidemia de moda o el pánico de la gripe".


Las disposiciones, para ambos brotes epidémicos, ponían el énfasis en tratar de evitar la aglomeración de gente, tanto en lugares cerrados como en lugares abiertos y en tratar de aislar a aquellos que eran detectados como enfermos. El 30 de Octubre de 1918 el presidente Yrigoyen llamaba a una reunión al ministro del interior, al director de la Asistencia Pública, al jefe de policía, al intendente de la ciudad de Buenos Aires y al director del Departamento Nacional de Higiene. Tras ese encuentro se establecieron mandatos destinados, en principio, a cortar la cadena de contagios. Así, el intendente de la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, impartía las siguientes órdenes: prohibía la entrada a los cementerios de la capital toda concurrencia extraordinaria; mandaba a cerrar –después de las 11 pm– los cafés, bares confiterías, hoteles, restaurantes y casas de lenocinio, permitiéndose los espectáculos públicos siempre que se desarrollaban al aire libre y antes de las 11 pm (La Nación, 1918). Se declaraba obligatoria la desinfección de templos de cualquier culto, mientras el Poder Ejecutivo –por decreto– cerraba todos los establecimientos educativos tanto públicos como privados, prohibía la visita a los cementerios que estarían vigilados por la policía (dado que por esas fechas se conmemoraba el día de los muertos, sólo se permitía el ingreso de personas que acompañaran a los fallecidos en esas jornadas).


En nuestro Archivo hemos visto los telegramas emitidos desde el Ministerio de Justicia e Instrucción Pública a fines de octubre y comienzos de noviembre de 1918, instruyendo sobre la clausura de las actividades en todas las escuelas de su dependencia.


A sus efectos transcribo a Ud. el decreto dictado en esta fecha “Habiéndose clausurado los establecimientos de educación como medida de previsión indicada en defensa de la salud pública con motivo de la epidemia reinante y teniendo en cuenta que han transcurrido ya la mayor parte del período ordinario de clase se resuelve 1º) Dar por terminado el curso escolar en todos los colegios y escuelas de la Nación 2º) A los efectos de la promoción de los alumnos regulares de los institutos dependientes del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública se considerarán, A) como definitivas del cuarto bimestre las clasificaciones obtenidas desde el 21 de septiembre hasta el 31 de octubre B) para los alumnos que por cualquier circunstancia no se les hubiera clasificado en dicho bimestre se les promediarán las clasificaciones de los tres bimestres anteriores con el examen escrito de julio. C) Los alumnos que tuvieran un promedio anual de cuatro puntos como mínimo quedarán eximidos de rendir examen oral dándoseles por aprobado las asignaturas respectivas 3º A los efectos de la promoción de los alumnos de los colegios escuelas y incorporadas se considerará como clasificación definitiva de las pruebas escritas la obtenida en el examen de julio debiendo promediarse para los alumnos a quienes correspondiera dar examen oral, las clasificaciones de cada asignatura asentadas en los registros de los establecimientos respectivos, siempre que ellas, a juicio del rector o del Director del colegio o escuela a que el instituto particular está incorporado merezcan plena fe. Estas clasificaciones promediadas con la del examen de Julio indicará si el alumno debe ser promovido.

Salúdale atentamente

J. S. Salinas

Ministro de Justicia e Instrucción Pública

(Oficial) *


Las medidas tomadas por el Estado tendieron a endurecerse en noviembre del mismo año: se suspendieron las congregaciones y la asistencia a los cementerios en el día de los muertos; se derivaron los enfermos graves de gripe de los hospitales de la ciudad al hospital Muñiz, que comenzó a hacer las veces de lazareto, y se profundizó la cuarentena en la isla Martín García para aquellos que llegaban al país en barcos. Al igual que en muchas otras epidemias que había sufrido la Argentina, nuevamente el Estado y la sociedad habían sido sorprendidos por la enfermedad. La "grippe" se encontraba en suelo argentino y las consecuencias serían de suma importancia una vez que pasara el estío.


Con la implementación de estas disposiciones, comenzaron diversas reacciones en la sociedad. Tal es el caso de un sector proveniente en particular de la ciudad Buenos Aires, que al verse perjudicado por estas instrucciones impulsó una serie de importantes protestas sociales. Según Carbonetti, que analiza las políticas instrumentadas por el Estado en el contexto socio-económico de la época, en el caso de Buenos Aires se puede pensar en cierta virtualidad de la enfermedad, puesto que la sociedad en su conjunto y algunas instituciones no obedecían las reglas mínimas con un importante grado de despreocupación.                                                                                    

En Córdoba, las manifestaciones sociales (procesiones) podrían haber sido parte de una estrategia de los sectores dominantes de la ciudad que vieron en la religión una alternativa frente al fracaso de la medicina para combatir la enfermedad y detener la epidemia. Estos sectores percibieron, desde una mirada conservadora y ultramontana, que la única opción eran la fe religiosa y los actos de sumisión a la ira de Dios, concibiendo a la dolencia como un azote divino. Esto mismo pudo observarse en la ciudad de Salta, donde el sector proveniente de la Iglesia ganó protagonismo a partir del considerado fracaso de la medicina en cuanto al combate de la enfermedad.


Ni la medicina ni los sistemas de sanidad públicos tenían el desarrollo actual, ni la población contaba con los medios de comunicación que tenemos hoy en día para ser informados de lo que debemos hacer.

NOTAS:

Ilustraciones de la Revista Caras y Caretas, noviembre de 1918
* El texto de los telegramas ha sido corregido en ortografía y puntuación para mayor claridad.

Fuentes: http://www.unciencia.unc.edu.ar/2016/mayo/la-gripe-causo-15-mil-muertes-en-argentina-hace-un-siglo/la-gripe-causo-15-mil-muertes-en-argentina-hace-un-siglo 
http://mosaicosportenos.blogspot.com.ar/2011/06/acerca-de-la-gripe-y-el-tango.html
Carbonetti, Adrián. (2010) "Política en época de epidemia: La pandemia de gripe en Argentina (1918-1919)". Espaço Plural . Año XI . Nº 22.
Carbonetti, Adrián. (2010) "Historia de una epidemia olvidada. La pandemia de gripe española en la Argentina, 1918–1919". Revista Desacatos, 32,159-174.
Carbonetti, Adrián. (2012) "Epidemia en el interior de la Argentina. El caso de la gripe Española en la provincia de Salta. 1918-1919".
Carbonetti, Adrián. (2014) "Políticas de salud frente a la gripe española y respuestas sociales. Una aproximación a los casos de Buenos Aires, Córdoba y Salta a través de la prensa (1918-1919)". Revista Astrolabio, Nueva época, Nº 13.
Documentos del Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri", Escuela Normal de Quilmes.

17/2/21

Memoria Anual de 1916

 En el Registro Oficial de la Nación, publicado a comienzos de 1917, aparece en el Tomo III la Memoria Anual presentada por el Director de la Escuela Normal de Quilmes a la superioridad, que aquí se transcribe íntegra y textualmente.


ESCUELA NORMAL MIXTA DE QUILMES

Quilmes, febrero de 1917.

Al Señor Inspector General de Escuelas Normales.
Cumplo en elevar al señor inspector general la memoria anual de esta escuela correspondiente al curso es colar de 1916.

ORGANIZACIÓN

    La Creación del curso de 4° año y la primera colación de maestros constituye el hecho saliente del curso escolar fenecido, y señala para el Establecimiento la plenitud de su desarrollo y las primicias de su trabajo, que son dos momentos muy significativos de su historia. Los nombramientos de catedráticos, que recién en mayo se hicieron, motivaron una larga postergación del funcionamiento del 4º año, y afectaron asímismo la marcha del 3er. año, pues la organización del personal docente de aquel curso implicaba una reoganización en el del último. La mención de dicha tardanza y sus consecuencias, se imponía, una mi entender, no tan sólo por sus relaciones con el año escolar de 1916, sino también y con mayor motivo, por cuanto se trata de un hecho que viene cobrando caracteres de norma, con gran detrimento de la obra de los establecimientos de enseñanza. Y como se trata de un mal remediable, y oportuna y de mi deber su referencia, lo consigno seguro de que el ilustrado y mejor criterio de esa superioridad le otorgará la atención que merece. Las atenciones propias del personal auxiliar y de servicios, no pueden desenvolverse con la eficacia necesaria, porque dicho personal se halla en número reducido e insuficiente para las funciones que lo reclaman. La escuela cuenta con una celadora, una ayudante de cultura física y estética y un ayudante de gabinete. Conciliando el espíritu de economía impuesto por las difíciles circunstancias porque atraviesa el tesoro público y el buen servicio de las más imprescindibles funciones auxiliares, convendría reorganizar este personal a base de cuatro celadores y dos ayudantes de gabinetes; lo cual implica un ahorro en el renglón de ayudantes de cultura física y estética. Con excepción de los servicios de gabinetes, los celadores podrían encargarse, en su respectivo curso, de cuanto auxilio reclamen los señores profesores, contingente que no exige mayor preparación, por ser, por lo regular, de carácter material. Respecto a las ayudantías de gabinetes, todas las escuelas cuentan por lo menos con dos; ... como se trata de servicios que reclaman una preparación especial, no es posible recargarlos de trabajo en forma que resulte poco equitativa la remuneración a la tarea. La escuela siente, también, la necesidad de un jardinero. El curso normal se halla instalado en una casa que afortunadamente cuenta con un hermoso parque-jardín, para cuya atención ha sido necesario dedicar uno de los tres ordenanzas, y como la limpieza, arreglos, etc., de la escuela necesita de los tres ordenanzas, se produce un recargo de trabajo para este personal.

ACCIÓN INTERNA

    El trabajo escolar— Conocido es, por las memorias de los años anteriores, el espíritu que rige el trabajo escolar en esta escuela. Desenvuelto de conformidad al plan de estudios y sus orientaciones, intensifica día a día sus características de observación, experimentación y aplicación, por cuanto aspira a que los educandos concurran como activos factores en la obra escolar. Todo el personal está convencido de la excelencia de tales procedimientos y cada uno los aplica en la medida de sus calidades docentes. Es de lamentar que en muchos casos los señores profesores, tan bien animados para la tarea y con la competencia para realizarla, se vean impotentes para una acción práctica por falta de material ilustrativo, pobreza que obliga a usar de la información libresca.

    Si consideramos lo insuficiente de la dotación escolar, y lo reducido de la partida de gastos generales, que casi no deja margen para la adquisición de material ilustrativo, no creo exagerar virtudes, al afirmar que el trabajo práctico realizado por la escuela es de alto mérito por su calidad y cantidad. En todas las asignaturas: química, física, matemáticas, geografía, historia, pedagogía, etc, etc, se observa al finalizar el año escolar, una abundancia tal de trabajos, que, con razón, en los alumnos han manifestado encontrarse con recargo excesivo, lo que a su vez motivó cambios de ideas en los consejos de profesores, en el sentido de reducir el número de trabajos y metodizar la distribución de los mismos.

    La justa apreciación de estas cosas reclaman no olvidar que las fiestas del centenario de la declaración de la independiente interrumpieron el curso regular de las clases, más o menos, por espacio de un mes; como, asimismo, que epidemias de enfermedades infecto-contagiosas desarrolladas en la población infantil irregularizaron la asistencia de alumnos, en un porcentaje alto durante los meses de invierno.

    En resumen, y dentro de la relatividad de criterio con que se valorizan los hechos sociales, es satisfactorio para esta dirección, expresar al señor inspector general, que la escuela normal de Quilmes ha realizado en 1916 una jornada fecunda.

INICIATIVA DEL AÑO

    A objeto de intensificar la Práctica y Crítica pedagógica, se estableció un curso de clases modelos, realizados quincenalmente por alumnos de 4º año. A estas clases concurrían el personal directivo, los maestros de grados y el catedrático de la asignatura, según el tema de la lección. Como el local donde trabaja el departamento de aplicación carece de patios apropiados para el desarrollo de las clases de cultura física, fué [sic] necesario a fin de contrarrestar estas dificultades, llevar a los niños una vez por semana, a las plazas de deporte, a objeto de efectuar allí los ejercicios físicos, alternados con clases de canto. Tres horas del día jueves eran dedicadas a este programa cultural al aire libre y sano. Con esta medida se consiguió, también, dar oportunidad para que los maestros de grados hicieran sus críticas a los practicantes. Con propósitos de acentuar la práctica del ahorro postal, viene practicándose, desde el pasado año, por los maestros de grados la contabilidad mensual de los ahorros que realizan los alumnos, quienes entregan a su profesor a principios de cada mes, sus respectivas libretas para las anotaciones del caso. La regencia centraliza esta contabilidad. A iniciativa de la señora regente de la escuela, se instituyó para los alumnos de 3º y 4 ° años, un curso práctico de preparación de ilustraciones didácticas sobre temas del programa del departamento de aplicación. La acción de la Regencia sí limitaba a la elección y distribución de los temas, pues se dejó a los alumnos entera libertad para proceder. Los resultados han sido muy hermosos, tanto del punto de vista de las ilustraciones en si, que reúnen grandes condiciones pedagógicas; como del punto de vista de su influencia educativa para los educandos docentes que las prepararon. A lo dicho debo de agregar que los alumnos regalaron a la escuela las ilustraciones, las que suman un total de setenta, todas de mayor tamaño y casi tan bien terminadas como las que se adquieren en plaza y que son confeccionadas en establecimientos europeos especiales y con las ventajas sobre ellos, que consultan más o mejor nuestro ambiente natural e industrial; pecuniariamente estimado el donativo, su riqueza sobrepasa al valor de seiscientos, (600) pesos m/n.

    La señorita subregente ha iniciado la formación de una biblioteca infantil; asimismo ha reorganizado y ampliado en mucho, con el contingente aportado por los alumnos, maestros y padres de alumnos, el museo escolar del departamento de aplicación.

EL PERSONAL DOCENTE

    Un alto espíritu de disciplina caracteriza al personal de esta escuela. Bien dispuesto para el trabajo, cada uno de sus miembros rinde el fruto de sus aptitudes profesionales, que por lo general, responde con eficacia a la misión que sirven. Desde luego, estas calidades docentes se complementan con una asistencia regular y puntual y con un procedimiento decoroso en todos los actos, lo que hace de cada maestro una personalidad pulcra y honesta, como cuadra al verdadero educacionista que debe enseñar con la palabra y el ejemplo, partiendo de la formación de los valores éticos y sociales, que son cardinales en los propósitos de la educación.

EL DISCIPULADO

    El problema más serio que el discipulado plantea, se relaciona con el exceso creciente de aspirantes a ingreso que cada año pide inscripción sin poderla conseguir por hallarse completo el número que la capacidad de la organización admite. Estos inconvenientes han creado grandes deseos en la población por el aumento de secciones de grados que hagan posible el ingreso de conformidad a la suma de postulantes que con muy marcado interés la solicitan. Día a día se nota el progreso que la población escolar alcanza, tanto en el orden del trabajo, como en lo referente al comportamiento; este mejoramiento toca también a la acción de los señores padres y encargados de los niños, lo que se traduce en un mayor y más amplio contingente del hogar para la escuela.

    Ninguna falta grave ha turbado la buena disciplina del establecimiento durante el año transcurrido. Uniendo la exposición de este párrafo a lo dicho en otro anterior, cabe la satisfacción de manifestar que se ha realizado un curso de provecho y orden.

                    Saludo a Ud. con toda consideración.

JOSE D. SOSA DEL VALLE


ESTADÍSTICA

Departamento normal



ESCUELA NORMAL DE QUILMES

Departamento de Aplicación



Fuente: Memoria presentada al Congreso Nacional de ... por el Ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública. 1916: 3. Publicado 1916 Autor Argentina. Ministerio de Justicia, Culto e Instrucción Pública.

Nota: Agradecemos al Sr. Fernando Font la indicación para encontrar esta fuente on-line.