27/1/16

MÉXICO

LAS ESCUELAS NORMALES REGIONALES
 Breve reseña

Una vez que los gobiernos posrevolucionarios lograron la estabilidad política iniciaron el proyecto de la transformación de las masas campesinas que seguían en la producción de autoconsumo para generar la transformación hacia el México capitalista en el marco de las exigencias y promesas revolucionarias. Estando Álvaro Obregón en la Presidencia de la República sustituye en 1921 el viejo Ministerio de Instrucción Publica por la Secretaria de Educación Pública (SEP) poniendo al cargo a José Vasconcelos [1] quien de inmediato efectuó su plan de fundación de escuelas rurales, escuelas de artes y oficios, bibliotecas, así como formación de nuevos maestros. Sin embargo la apertura de las escuelas normales regionales realmente se ejecutaron con los secretarios de educación pública Moisés Sáenz y Rafael Ramírez.


La primera Escuela Normal Regional fue la de Tacámbaro, Michoacán [2], actualmente Normal Rural “Vasco de Quiroga” de Tripetío, con la finalidad de formar maestros que se convirtieran en líderes de las comunidades, empleando para ello la propuesta pedagógica de John Dewey. [3] Su nacimiento fue complicado y tuvo que cambiar la sede de Tacámbaro a Erongarícuaro, Huetamo, Zitácuaro y, en 1949, en la tenencia de Tiripetío, donde prosigue con la labor que proyecto el entonces secretario de Educación federal, José Vasconcelos, en tiempos del gobierno de Álvaro Obregón. El señor Ignacio Chávez Villegas, padre del doctor del mismo nombre y ex-Rector de la Universidad Michoacana, cedió una casa en Tacámbaro para que allí se estableciera la Normal Rural. 

Las primeras normales trabajaron un plan de dos años combinando materias académicas con el aprendizaje de labores agrícolas y oficios. Debido a la falta de experiencias con el normalismo la SEP permitió que cada director de las nuevas escuelas normales trabajaran con base a esquema de trabajo que consideraran más conveniente hasta que en 1926 se diseñó un Plan de estudios de manera formal. En la legislación de 1927 se estipuló que todas las normales tendrían internado y que los alumnos contarían con becas. [4]

Para 1928 Sáenz declaraba que las Normales Rurales eran un gran acierto la construcción del México moderno. Las bases de organización de las escuelas normales rurales eran configuradas desde el discurso de la SEP como una familia donde el Director era el padre, su esposa la madre, los maestros los hermanos mayores, todos ellos al cuidando de los hermanos menores los alumnos. El interés de estas instituciones se centra en la formación de maestros normalistas rurales, en las cuales se ponían especial énfasis a la autodisciplina, la formación del autogobierno y las formas de convivencia democrática.

"En su inicio, el combate de los normalistas rurales fue en contra del poder de los hacendados y el clero, quienes veían amenazados sus privilegios y prerrogativas propias del Porfiriato. Los curas las llamaban “escuelas del diablo”, amenazaban con excomulgar a las familias de quienes allí se inscribieran y divulgaban rumores sobres presuntas inmoralidades que se cometían en su interior. Para contrarrestar lo anterior la Normal en Tacámbaro impartió clases con ventanas y puertas abiertas, para que todos los habitantes pudieran saber qué y cómo se enseñaba." (PávelUliánov)

En 1932, las Escuelas Normales Rurales pasaron a depender del Departamento de Enseñanza Agrícola y Normal Rural. De inmediato surgieron las Escuelas Regionales Campesinas que eran la fusión de todas las Normales Rurales y las Centrales Agrícolas e incluso Misiones Culturales. Debido a que en los años treinta la preocupación oficial era incrementar la producción y los medios de supervivencia del campesinado en el proceso civilizatorio iniciado en la década pasada. Otro cambio fundamental fue que en 1934 se estableció un nuevo reglamento que estipulaba que el gobierno y dirección de la escuela estaba a cargo del Director de la escuela así como la figura de Consejo Técnico quien valoraría las faltas al reglamento y aplicaría las sanciones correspondientes; con esto se terminaron por derrumbar las prácticas democráticas que habían surgido en el incipiente crecimiento normalista y fueron sustituidas por prácticas autoritarias; debido a estas circunstancias los estudiantes normalistas se agruparon y formaron en 1935, la “Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México” (FECSM), dicha organización protegía y defendía a los alumnos de las injusticias que cometían los directores y maestros de dichas instituciones. En esta etapa del normalismo mexicano, los Gobiernos posrevolucionarios estaban impregnados de una ideología jacobina y marxistas que se develó expresamente en el sexenio del Gral. Lázaro Cárdenas quien dio impulso a la educación socialista la cual dio pocos resultados por la aversión generada por el alto clero mexicano y durante la Guerra de los Cristeros.

A mediados de la década de 1940 con Jaime Torres Bodet en la SEP, se promovió una tendencia educativa que se conoce con la expresión de escuela de la unidad nacional. A partir de entonces comenzó a desarrollarse lo que llegaría a ser la política de modernización educativa. Las Normales Rurales dejaron de tener un lugar importante en el discurso educativo reduciéndoles el presupuesto y, al igual que en otras dependencias, la SEP depuró al profesorado y al estudiantado calificado de "comunista”. En 1945 se adoptó un nuevo plan de estudios que constaba de seis años en dos ciclos: el primero equivalente a la secundaria y el segundo con materias profesionales. A partir de 1946 de las 18 Escuelas Normales Rurales que quedaban fueron separadas en nueve para mujeres y nueve para varones.

En 1953 las normales dependían de la Dirección General de Enseñanza, la cual tenia registradas 64 Normales; y en 1957 incrementaron a 72 Normales, de las cuales 14 eran Normales Rurales. Durante los años setenta se dio una etapa de persecución política y represión de los líderes estudiantiles de las Normales Rurales por sus vínculos con movimientos políticos radicales y la guerrilla por lo que día a día era latente su exterminio. A pesar de la persecución oficial y debido a presiones políticas regionales, se crearon las últimas dos Normales Rurales, la de Morelos y la de Tamaulipas.

Durante el sexenio de Adolfo Ruiz Cortines se dio la explosión demográfica en casi todos los niveles educativos expresando la SEP la necesidad de planificar el desarrollo educativo. Sin embargo con Adolfo López Mateos (1958-1964) y en su segundo período de Bodet en la SEP, se elaboró el primer plan nacional de educación denominado Plan de Once Años, con una clara influencia de los trabajos de la OCDE y de la UNESCO, en particular del Proyecto Regional Mediterráneo, denotando tintes neoliberales.

En 1959 se integró una Comisión preparatoria para la revisión de los planes y programas de la educación preescolar y primaria, la cual determinó que dicho curriculum estaba sobrecargado y que, en lo general, conducía -cuando se cumplía- a una enseñanza más verbalista que activa y más atenta a manifestar su ambición teórica que a responder adecuadamente a las necesidades concretas de los alumnos en el campo y en la ciudad. Debido a esto se instrumentaron los nuevos programas en 1960 en educación básica; en cambio para la educación normalista se resolvió aplicar dicha reforma a manera de plan piloto en nuevas instituciones que denominaron Centros Regionales de Educación Normal que tendrían como finalidad principal mejorar la calidad de la formación docente de los futuros maestros para que sus estudios fueran realmente los más apropiados a su función, además de que reflejaran un costo operativo mucho menor que las Normales Rurales del país, que llegaron a ser 29 en toda la República mexicana. Lo característico de los egresados de las Normales Rurales era su pronta identificación e integración a los diversos movimientos rurales y urbanos que se han generado desde la fundación de estas instituciones (presuntamente debido a su adhesión a la ideología de la internacional de corte marxista), por lo que no era de extrañae que en 1968 muchos normalista participaron abiertamente en dichos movimientos, lo que tuvo como represalia el cierre de 14 Normales Rurales. 

Para 1975 se generalizó en toda la República mexicana y en todas las instituciones formadoras de docentes el nuevo plan y programa de estudios de la educación normal, en el cual los jóvenes después de haber estudiado su educación secundaria ingresaban a la educación normal que se cursaba en tres años de estudio con la finalidad de propiciar un desarrollo intelectual y moral de los futuros docentes.

En el sexenio de Miguel de la Madrid (1982-1988) las políticas educativas se plasmaron en el Programa Nacional de Educación, Cultura, Recreación y Deporte 1984-1988. El Programa planteaba una revolución educativa con seis objetivos, siendo el primero elevar la calidad a partir de la formación integral de docentes que, aunado a las exigencias de profesionalización del magisterio, dio origen al plan de estudios 1984 que exigía para el ingreso estudios del nivel medio superior, y estaba diseñado para cuatro años durante los cuales se generarían docentes capacitados para la investigación educativa y al mismo tiempo se les preparaba para su labor áulica.

La reforma más reciente a la educación normalista se realizó con el plan y programas de estudios 1997 en donde se generan normalistas capacitados para su labor áulica y además de realizar investigaciones acerca de los aprendizajes de sus alumnos en un lapso de cuatro años para el sistema escolarizado y de seis para el sistema semiescolarizado.

Actualmente persisten 16 Normales Rurales en su resistencia por sobrevivir bajo la constante persecución oficial, gracias a su tradición de lucha, que se mantienen aglutinadas en la FECSM enarbolando como desde su fundación una ideología de la internacional y -ante todo- teniendo como principal misión de los maestros rurales "enseñarle a la gente cuáles son sus derechos". En cuanto al resto de las normales no podemos afirmar la existencia total a pesar de que la ANUIES publica una relación de aproximadamente 120 normales en el país, sin embargo los datos no son confiables debido a que para el caso de Oaxaca aparecen solamente 3 escuelas normales cuando en realidad son once normales del sistema escolarizado y la ENSFO del sistema semiescolarizado.



Tacámbaro podría ser declarado Cuna del Normalismo Rural 
en México y América Latina 
Rogelio Rico
11 de agosto de 2014

Tacámbaro, Michoacán.- El gobierno municipal, a través del secretario Francisco Javier Alcaraz Chávez, ha iniciado las gestiones para que el Congreso declare a Tacámbaro Cuna del Normalismo Rural en México y América Latina, para lo cual se ha solicitado el respaldo de las autoridades directivas de la Normal Vasco de Quiroga de Tiripetío para que apoyen en la gestión.
Lo anterior debido a que en Tacámbaro, el 22 de mayo de 1922, fue fundada la primera Normal Mixta Regional para Maestros Rurales, que fue única en ese tiempo en México y América Latina.
Francisco Alcaraz Chávez, secretario del Ayuntamiento y egresado de la Normal Vasco de Quiroga, entregó a los actuales directivos de esta institución el acta de Cabildo en la que el órgano colegiado avala que inicie las gestiones ante el Congreso de Michoacán para que Tacámbaro obtenga tal distintivo, donde deberá incluir un amplio expediente que contenga los antecedentes históricos.
No se precisa una fecha probable de cuándo Tacámbaro pudiera obtener este nombramiento, pero el trámite está en gestión ante el Congreso del Estado. De obtenerse, la ciudad sería reconocida ampliamente tanto en el país como en América Latina.
Aún se conserva el inmueble donde se fundó la casa que dio vida a la Escuela Normal Mixta Regional para Maestros Rurales, mismo que se ubica sobre la calle Benito Juárez del primer cuadro de la ciudad. En la fachada externa se encuentran cinco placas, una de ellas develada el 22 de mayo de 1972 en el marco del L Aniversario, dicta: “En esta casa fue fundada el 22 de mayo de 1922 la Escuela Normal Mixta Regional para Maestros Rurales, siendo ministro de Educación Pública José Vasconcelos. Este plantel de función tan específica fue el primero en México y en América Latina”.
Otra placa colocada diez años después cita, “La Secretaría de Educación Pública, el gobierno del estado de Michoacán y el Ayuntamiento de Tacámbaro, en ocasión del LX aniversario de la fundación de la primera Escuela Normal Rural de México, rinde homenaje a los maestros y alumnos con cuyo esfuerzo se ha realizado la educación rural del país”.
Esta escuela, por cuestiones políticas que imperaban durante ese tiempo, tuvo que ser trasladada a Erongarícuaro, posteriormente a Huetamo, La Encarnación y finalmente a Tiripetío, donde actualmente se conserva adoptando el nombre de Vasco de Quiroga. Por este hecho, los estudiantes de la institución cada año en el marco del aniversario se trasladan a Tacámbaro, donde realizan eventos culturales y visitan el inmueble donde entonan “Las mañanitas”.
Es importante mencionar que el edificio con valor histórico ha sido propiedad de particulares, por lo que hace algunos años el Ayuntamiento intentó negociar para instalar la Casa de la Cultura y así conservarlo como parte importante de la historia del municipio; no obstante, no fue posible por el alto costo.
Los textos históricos plasman que los alumnos fundadores de la Escuela Normal fueron María del Carmen Leal, Consuelo León, Socorro Armenta, Pedro López Segovia, Amalia Pimentel, Adolfo Rivera, Moisés Zamora y Fausto Tavera, de Tacámbaro; de Zitácuaro, Demófilo Maldonado Nateras, Carlos Borunda Avilés, Saulo Benítez y Melquiades López; de Parácuaro, Leonardo Nava y de Cruz de Caminos, Julia Corona Rodríguez y Enrique Sánchez; quienes posteriormente se convirtieron en los primeros maestros egresados.



NOTAS
[1] José Vasconcelos Calderón (Oaxaca, 27 de febrero de 1882 - Ciudad de México, 30 de junio de 1959) fue un abogado, político, escritor, educador, funcionario público y filósofo mexicano. Autor de una serie de novelas autobiográficas que retratan detalles singulares del largo proceso de descomposición del porfiriato, del desarrollo y triunfo de la Revolución mexicana y del inicio de la etapa del régimen post-revolucionario mexicano que fue llamada «de construcción de instituciones».
Fue nombrado primer Secretario de Educación Pública del país; además fue rector de la Universidad de México y condecorado como Doctor Honoris Causa por la misma institución y por las de Chile, Guatemala y otras latinoamericanas. Fue también miembro de El Colegio Nacional y de la Academia Mexicana de la Lengua.
Tras reorganizar la estructura de la Universidad Nacional, Vasconcelos fue nombrado Secretario de Instrucción Pública, y desde esa posición inició un ambicioso proyecto de difusión cultural en el país, con programas de instrucción popular, edición de libros y promoción del arte y la cultura. El objetivo era integrar a México de manera más amplia en las grandes transformaciones que siguieron al fin de la primera Guerra Mundial. Vasconcelos, un personaje carismático y capaz de entusiasmar a sus colaboradores, hizo de los maestros rurales un ejército de paz y de cada profesor, según su propia metáfora de raíz católica, inspirada en el sacrificio de los misioneros del período colonial, un «apóstol de la educación». Al trabajo de los maestros rurales sumó el apoyo, nunca antes visto en México, de la edición masiva de algunas de las más grandes obras del pensamiento europeo y occidental, que fueron distribuidas por todos los rincones del país en lo que Vasconcelos no dudó en calificar como Misiones Culturales.
Además, inició un ambicioso programa de intercambio educativo y cultural con otros países americanos, las llamadas «embajadas culturales», que llevaron a algunos de los más brillantes estudiantes mexicanos de la época a entrar en contacto a edad temprana con sus pares de Argentina, Brasil, Colombia, Perú y otros países de América Latina.
Apoyó, además, a multitud de artistas e intelectuales. A algunos de ellos los convenció para que se establecieran en México y -con ellos- ideó nuevas fórmulas de expresión artística, masiva, que a pesar de sus tintes políticos y propagandísticos tienen un valor estético exento de duda. Tal fue el caso de muralistas como David Alfaro Sequeiros, José Clemente Orozco y Diego Rivera. El apoyo de la Secretaría de Instrucción Pública de Vasconcelos no se limitó, sin embargo, a los artistas mexicanos, como lo demuestra su relación con la chilena Gabriela Mistral, ni tampoco al campo de lo artístico; un ejemplo entre otros muchos es su relación con el político peruano Víctor Raúl Haya de la Torre.
[2] Según Tejera, el fundador de esta Escuela Normal fue Isidro Castillo. Tejera, Humberto. Crónica de la Escuela Rural mexicana. SEP, 1963, p. 37-38.
[3] El caso de "Tacámbara es particularmente representativo en lo tocante  a las dificultades que surgieron para este tipo de instituciones, cuya importancia comprendían muy bien los funcionarios de la Secretaría de Educación, preocupador por la escasez de educadores en el medio rural. Un maestro misionero, el profesor Leonardo Parra y Marquina, fue enviado para fundar en esa región de Michoacán, casi totalmente desprovista de infraestructura escolar, una escuela normal regional destinada a formar educadores que emprendieran la tarea de escolarización de los niños y adultos de las comunidades rurales de la zona. Leonardo Parra hizo llegar a los jefes de familia y a los representantes de la administración local una circular en la que exponía las razones para la fundación de la escuela normal regional y los beneficios que la región recibiría de ella.
Pero esta circular provocó una oposición violenta por parte del [primer] Obispo de Tacámbara, monseñor Lara y Torres, quien manifestó que la futura escuela normal tendría `un efecto pernicioso en el sistema social de Tacámbaro´y que `destruiría los dogmas de la religión´. Esta reacción muestra explícitamente las razones profundas -de origen social- de la hostilidad que a menudo manifestaban las autoridades religiosas locales (en particular en los Estados del centro de México) ante la llegada de los maestros misioneros y la implantación de las casas del pueblo o de las escuelas normales regionales." (Claude Fell)
[4] Antes de la creación de las Escuelas Normales. No fue sino "hasta 1882 cuando Michoacán tuvo un Reglamento de Instrucción Pública, en el que se declaró este servicio obligatorio, gratuito y laico, dependiente del gobierno. Aunque, en general seguía la tradición, se vislumbraba alguna esperanza de cambio. "El sistema que por ahora se seguirá... será el lancasteriano, entre tanto se pueda plantear en el Estado el sistema objetivo". Algunas entidades de la Federación habían adoptado ya el acuerdo del Congreso Higiénico Pedagógico de 1872, en el que se recomendó el método pedagógico objetivo, basado en los principios del positivismo. Sobre el personal docente, aunque se hablaba en el Reglamento de estímulos económicos para los maestros que realizaran una buena labor, nada había sobre su debida formación profesional. Se destacaba la dignidad de esa forma de trabajo, pero: "Mientras no se establezcan las Escuelas Normales... los directores de las escuelas de cabecera de distrito foráneos podrán recibir cursantes que aspiren al profesorado de instrucción primaria, previa autorización del gobierno... Dichos cursantes tendrán obligación de auxiliar las labores del director". (Raúl Arreola Cortés)

Fuentes:
Civera Cerecedo, Alicia. "La trayectoria de las Escuelas Normales Rurales: algunas huellas para estudiar". El Colegio Mexiquense A.C. Recuperado del la web el 27-01-2016 en historia.fcs.ucr.ac.cr/congr-ed/mexico/ponencias/civera_cerecedo.doc
Civera Cerecedo, Alicia. "El internado como familia: las escuelas normales rurales en la década de 1920" El Colegio Mexiquense A.C. Recuperado de la web el 27-01-2016 de la dirección 
Civera Cerecedo, Alicia. La escuela como opción de vida: la formación de maestros normalistas rurales en México. 1921-1945. El Colegio Mexiquense, C.A., Gobierno del Estado de México, 2008. Segunda edición 2013.
Martínez Rizo, Felipe: "Las políticas educativas mexicanas antes y después de 2001", en 
http://www.cambiodemichoacan.com.mx/nota-231418
http://queaprendemoshoy.com/los-origenes-de-la-educacion-normal-rural-la-lucha-por-el-poder/
http://pavelulianov.blogspot.com.ar/2012/06/la-mil-veces-combativa-normal-rural-de.html
http://www.rotativodigital.com.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=499:escuela-normal-rural-de-tiripetio-cumple-90-anos&catid=40:cultura-categ&Itemid=58
Fell, Claude. José Vasconcelos. Los años del águila (1920-1925). Universidad Autónoma de México, 1989.
https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Vasconcelos
http://www.economia.umich.mx/eco_old/publicaciones/EconYSoc/ES06_03_02.html

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