25/11/14

Haciendo memoria (7)

Relato de Alicia Clerbout de Cano (II)

La Sra. Alicia Clerbout de Cano, ya nonagenaria, nos deleita haciendo memoria con minuciosidad y precisión respecto de algunas vivencias de su escolaridad primaria y secundaria en Quilmes. Agradecemos profundamente su cordialidad y gentileza.

(Continuación)
Estas clases de 5º y 6º también eran visitadas por los “practicantes”, alumnos del secundario que se recibirían de maestros. Daban algunas clases y traían siempre mucho material ilustrativo.
  
Por fin nos llegó a nosotros comenzar el secundario. Ya no nos encontraríamos con todos los compañeros, algunos sí estaban, pero muchos de los varones seguirían estudiando en el Nacional, el de Quilmes u otro, para obtener el título de Bachiller que les permitiría ingresar a la Universidad, otros ingresarían a algún Comercial de donde saldrían siendo Peritos Mercantiles. Lo muchachos todavía venían de pantalón corto, pero los tratábamos de Usted, los “largos” irían apareciendo de a poco. Algunas de las chicas osaban venir con los labios pintados.

Los primeros días hubo que acostumbrarse a los nuevos compañeros y sobre todo a tantos profesores distintos (nos llamaban por el apellido y nosotros a ellos: Señor, Señora). Cada cual tenía su modalidad, su manera de enseñar y de calificar: el que ponía siempre notas bajas, el que era más generoso, tal vez también el que era injusto. Los recuerdo perfectamente a cada uno de ellos, desde los excelentes como la Sra. de Goñi (profesora de Historia), la Sra. de Kibric (profesora de Geografía), la Sra. de Vera, la Srta. Pujadas (profesoras de Matemáticas), la Srta. Job (profesora de Botánica y Zoología), quien lo primero que hizo fue clasificar todos los árboles que había en la escuela, que a partir de entonces y por un tiempo ostentaron un cartelito con su nombre en latín, la sra. de Molina (profesora de Geografía), quien a su conocimiento de la materia, agregaba el poder trazar unos mapas magníficos que nada envidiaban a los que había en la escuela, ella tenía también el don de calificar en pocos minutos a varios alumnos con su sistema de preguntas rápidas. Era Regente de la escuela, también profesora de Pedagogía y didáctica, tenía publicados varios libros entre los cuales recuerdo el titulado “A la luz de los ejemplos”. Además, era la única profesora que venía con guardapolvo, un guardapolvo de tela de hilo, almidonado y con algún zurcido prolijo también, así iba también a las concentraciones en la Plaza San Martín los días patrios, y alternaba con las otras profesoras que lucían sus mejores galas y sombreros. Así, tal como se la ve en la foto de la página 43 del libro “Historia para un centenario” que editaron los ex – alumnos.

Hasta aquellos como Lino Pérez, César Carrizo [1],  y otros que desarrollaban de modo poco pedagógico los contenidos del programa, pero todos nos transmitían buenos principios de vida y valiosos ejemplos. Eran otros tiempos en los que solo tenía valor la decencia, la honestidad y otros valores que desgraciadamente ahora van quedando por el camino.

Los alumnos, en general, éramos buenos estudiantes, estaban claro los que se llevaban materias pero a la larga las aprobaban.

Por supuesto que se hacían algunas travesuras, pero eran inocentes. Recuerdo por ejemplo: la profesora de Caligrafía [2] Sra. de Sende (sí, teníamos esa materia, en algunos cuadernos especiales, rayados y con modelos de distinta escritura, incluyendo la letra gótica, que se trabajaban con plumas especiales) era muy coqueta, vestía muy bien, y era sin duda la que venía más maquillada. Llegaba a la clase, nos indicaba la tarea a realizar, luego se sentaba en su escritorio y mientras nosotros llenábamos los renglones, ella sacaba de su elegante cartera un perfumero y se perfumaba.


En una oportunidad la Srta. Job [3] nos pidió que lleváramos langostinos, la clase siguiente la clase estaría destinada a la disección de langostinos. Así fue y cuando sonó la campana indicando el recreo recogimos los restos para tirar a la basura. Pero los muchachos pensaron otra cosa: esos restos fueron a parar al cajón del escritorio y éste cerrado con llave, la que por supuesto desapareció. Al día siguiente teníamos clase con la Sra. de Sende, que llegó, indicó la tarea y se sentó en el escritorio. Es fácil imaginar el olor que había.

La Sra. intentó abrir el cajón, ofendida reclamó la llave, pero naturalmente nosotros éramos inocentes de toda culpa. Intervino Juan de Dios, uno de los porteros, quien forzó la cerradura y se llevó toda la basura. La Sra. se retiró ofendida, prometió un castigo, que nunca se cumplió. Como se ve, una travesura inocente.


Recuerdo también algo de nuestras clases con la Sra. de Blanes, nuestra profesora de Manualidades. Nos enseñaba encuadernación y todavía tengo algunos libros, entre ellos “El Santo de la espada”, que están muy bien encuadernados. Trabajábamos en el Salón de Música, que era un lugar amplio, con algunas mesas de caballete, algunas sillas y, por supuesto, el piano (luego ese lugar fue compartimentado, se puso allí la Secretaría, y no sé qué otras dependencias). En mi época el lugar era grande, casi vacío y en pleno invierno muy frío (nosotros nunca tuvimos estufas en las aulas). Nosotros esperábamos la campana para entrar al salón cargados con los elementos de trabajo: bastidor de madera, el libro a encuadernar, la cola, el ovillo de hilo, etc. Llegaba la Sra. de Blanes, quien nos hacía formar una fila india y nos daba la orden de marchar a paso redoblado alrededor del patio abierto y cantando la “Marcha del Estudiante”. Ella iba al frente. Después de dar 3 ó 4 vueltas, consideraba que ya habíamos acumulado suficiente calor como para soportar el frío del salón los 40 minutos de clase. Es fácil imaginar la reacción de los que estaban en las aulas que daban al patio.

En lo relativo a las etapas de Práctica en el Departamento de Aplicación, nuestra profesora de Pedagogía y Didáctica era la Sra. de Molina [4], nuestra profesora de Práctica la Srta. Irene Sofía Rodríguez (a la que todos llamaban “la China Dominga”) [5]. En tercer año, en la segunda mitad del curso, comenzaron las Observaciones. Divididos en grupos, íbamos a las clases en la primaria, que observábamos y luego criticábamos. La maestra daba la clase por lo tanto las críticas nunca eran muchas. En cuarto año ya éramos practicantes. Divididos en grupos, íbamos a la clase que se nos asignaba, la maestra nos indicaba tema y fecha, a veces tipo de material ilustrativo. En realidad, las ilustraciones eran escasas y nos arreglábamos como podíamos, preparábamos la clase con el mayor esmero, el material ilustrativo lo mejor posible y en general todo salía bien. Las ilustraciones le quedaban a la maestra. No era sacar buenas notas. Nosotros teníamos nervios, claro está, pero siempre superábamos bien la situación. Creo que todos comprendíamos que el exceso de teoría en educación no sirve de mucho.

Eso de que el niño es como un trozo de arcilla que el maestro modela, es un cuento chino. La educación está sometida a tantos factores internos y externos que solo la exitosa conjunción de éstos puede asegurar un buen resultado, si no habrá que conformarse con los mediocre que se obtienen hoy en día.

Esos años de la escuela primaria y de la secundaria están entre los mejores de mi vida. No había boliches no drogas ni computadoras para chatear, ni siquiera T.V. para enterarse de la intimidad asqueante de medio mundo y por supuesto tampoco sexo, había sólo ilusiones, el transcurrir de cada etapa de la vida normalmente gozando cada una dentro de sus límites. Surgían también los primeros amores, candorosos, ingenuos, quién no se enamoró de algún profesor o de algún compañero pero eran sentimientos que raramente se manifestaban, bastaba la ilusión, y tal vez el mayor atrevimiento fueran las cartitas (tan ingenuas que harían reír a cualquier adolescente de hoy) que dejábamos en el banco de la clase para que la leyera el alumnos del Nacional que lo ocuparía a la tarde. A veces nos contestaba y se establecía una correspondencia que siempre quedaba en el anonimato. Bastaba la ilusión.


Le agradezco que con sus preguntas me obligue a revivir esos momentos de mi infancia y de mi adolescencia que fueron tan felices para mí.

Cuando nosotros egresamos la escuela cumplía 25 años. La vida nos llevó por caminos diferentes: nos casamos o no, tuvimos hijos o no, perdimos seres queridos, empezamos a trabajar, cumplimos nuestros sueños o no y no volvimos a vernos. Cuando la escuela cumplió 50 años (25 años después de nuestra separación) los muchachos, que ellos sí habían seguido reuniéndose, se propusieron volver a conectarnos y lo consiguieron. Nos reunimos en el colegio ese año que cumplíamos 25 de egresados. A partir de ahí seguimos viéndonos una vez por año, hasta hace varios años atrás, cuando comenzaron los achaques y las “partidas”.
A su disposición
Alicia Clerbout

NOTAS:

[1] César Carrizo fue un escritor y poeta que nació en La Rioja en 1889 y falleció en Buenos Aires en 1950. Estudió en su ciudad natal y en Catamarca. Se radicó en Buenos Aires en 1910. Allí se desempeñó como profesor de Castellano y Literatura en el Colegio Nacional Mariano Moreno, en la Escuela Normal Nº 4 y en la Escuela Normal de Quilmes. Desarrolló una larga y fecunda labor, incursionando en casi todos los campos de la literatura: poema, cuento, novela, ensayo, artículo, crónica viajera, teatro.

[2] La caligrafía (del griego καλλιγραφία [kaligrafía]) es el arte de escribir con letra artística y correctamente formada, siguiendo diferentes estilos; pero también puede entenderse como el conjunto de rasgos que caracterizan la escritura de una persona o de un documento. (Enciclopedia Ilustrada Cumbre (1984), Tomo 3, Editorial Cumbre, S.A.). Una definición contemporánea de la práctica de la caligrafía es "el arte de escribir bello" (Mediavilla, 1996).


Algunos cuadernos de caligrafía al uso de la época en nuestro país

[3] María Manuela Job de Francis (1897-1971). Maestra Normal, Doctora en Ciencias Naturales y Farmacéutica, graduada en La Plata. Fue Jefa de Trabajos Prácticos en la cátedra del profesor Lorenzo Parodi, en la Universidad de La Plata e Inspectora Técnica de Escuelas para Ciencias Biológicas desde 1948 en el ámbito nacional.

[4] Véanse nuestras entradas previas sobre Crescencia López Oliveros de Molina, de fechas 11-6-09, 29-6-12 y 4-10-12.


[5] Irene Sofía Rodríguez Garay ingresó a nuestra escuela en 1916 para desempeñar el puesto de Sub-Regente, de reciente creación. Había estudiado en el Colegio Secundario de Señoritas de La Plata y luego en la Facultad de Ciencias de la Educación, donde se graduó a los 21 años de Profesora de enseñanza secundaria, normal y especial en Pedagogía y Ciencias Afines.

24/11/14

Haciendo memoria (6)

Relato de Alicia Clerbout de Cano (I)

La Sra. Alicia Clerbout de Cano, ya nonagenaria, nos deleita haciendo memoria con minuciosidad y precisión respecto de algunas vivencias de su escolaridad primaria y secundaria en Quilmes. Agradecemos profundamente su cordialidad y gentileza.

“Erminia Casagranda de Altenburger, mi abuela, fue durante muchos años casera-portera, de la Escuela Nº 19, tanto mientras ésta ocupó el edificio de la calle 25 de Mayo entre Pringles y Paz, como cuando se mudó al edificio que inauguró en las calles Mitre y Ortiz de Ocampo, donde todavía sigue funcionando. (Era una magnífica construcción, con amplias aulas, una magnífica biblioteca, un piano, material ilustrativo abundante, grandes patios, un jardín y había también un trapecio, hamacas y argollas. No sé en qué estado estará hoy).

Doña Erminia, como todos la llamaban, vivía en la escuela y desempeñaba múltiples roles: se ocupaba de la limpieza y mantenimiento, por las mañanas recibía al personal y a los alumnos, era la que tocaba la campana, la que preparaba un té calentito para la directora y las maestras, pero sobre todo era la que consolaba, los primeros días de clase, a los alumnos de primer grado que extrañaban a la mamá, la que curaba los raspones de los violentos que se caían en el recreo, y a los que se descomponían en la escuela. Ella preparaba y repartía la “copa de leche” que gracias a la Asociación Cooperadora recibíamos todos los días. Se trataba de un delicioso pancito de Viena, y un jarro de cocoa, que ella siempre llenaba más para aquellos que sabía que en la casa la comida no sobraba. A veces un integrante de la Cooperadora traía a la escuela una de las vacas que él criaba y que había tenido cría, y Doña Erminia entonces también se ocupaba de ordeñarla. Por supuesto que estaba al tanto de todo lo que sucedía en la Escuela. Los padres preferían tratar con ella que con la Directora. Ella les solucionaba cualquier problema que tuvieran.

Sabía leer y escribir perfectamente. Ah! Y además, mi abuela curaba el empacho. Un doctor de Quilmes, el Dr. Eluztondo “el Vasco”, enviaba a las madres que llegaban a su consultorio con un chico enfermo, a ver a Doña Erminia. “Ella se los cura en dos o tres días -les decía- yo tardaría un mes”. Mi abuela preparaba un ungüento con ceniza y algunas hierbas, ponía al enfermo boca abajo, sobre sus rodillas, y le pasaba la pomada a la altura de la cintura. Un pequeño crujido y el “cuerito” se había despegado. Y créase o no a los tres días el chico estaba saltando de nuevo. Por supuesto, ella no cobraba un centavo.

En la escuela todo transcurría en un clima de respeto, paz y tranquilidad. Todos se respectaban, la Directora era tratada de Señora y riguroso Usted. Los alumnos llamábamos Señora o Señorita a nuestros maestros (el “seño”, tuteo o nombre de pila no se usaba, no nos hubiéramos atrevido nunca a usarlos. Personalmente creo que el tuteo ha contribuido en parte a la indisciplina, da como derecho a una confianza exagerada).

En clase todos se comportaban bien, a veces en los recreos entre los varones había algún empujón violento, entonces el castigo era “el plantón”. Si la falta se consideraba grave, el plantón se cumplía en la dirección, falta más leve se cumplía en el patio y podía abarcar uno, dos o tres recreos.

No se toleraban, por supuesto, las faltas de respeto, las malas palabras y los actos violentos. Pero pocas veces sucedías estos tipos de faltas. Los niños eran todos buenos, eran más sumisos y obedientes que los de ahora, y había sobre todo un apoyo a los maestros de parte de los padres, quienes no se hubiesen atrevido nunca a discutir con los educadores.

Los maestros podían llegar a ser severos, pero nunca hubo castigos físicos; sólo recuerdo entre mis maestras la de 2º grado, quien solía repartir algún tirón de oreja, o alguna zamarreada. Se era severo, en realidad, con relación a la aplicación y muchos repetían de grado. No se podía pasar a 2º grado, por ejemplo, sin saber leer.

Cédula escolar de Alicia Clerbout, páginas 4 y 5
Existían en esa época los “gratis”, alumnos que no pagaban la cooperadora, por su condición de pobres a los cuales el Ministerio proveía de lápices y cuadernos y la cooperadora de algunos libros y cada tanto de un guardapolvo.

Nuestros juegos en los recreos eran más inocentes: la rayuela, las rondas, las figuritas, la tapadita, etc. y en invierno, para entrar en calor, saltar a la cuerda. Estos para las chicas; para los varones la mancha, hacer bailar el trompo, las bolitas… y alguna vez “el rango y vida”.

Yo siempre amé mi primera escuela y tuve la suerte de contar con excelentes maestras que me inculcaron el amor a la verdad, al trabajo, al orden y a respetar a los demás.

Nos enseñaron también a ahorrar: teníamos nuestra Libreta de “Ahorro postal”; cuando nos sobraba una moneda comprábamos estampillas que se pegaban en esta libreta, nos daba un pequeñísimo interés y esa cantidad podía retirarse en cualquier momento.[1]

Recuerdo el nombre de cada una de mis maestras y lo que cada una me brindó con profundo agradecimiento.

Cédula escolar, páginas 26 y 27 (Pcia. de Bs. As.)
Pasé luego a la primaria del Colegio Normal, donde volví a cursar 5º y 6º grados. Los alumnos pertenecían a un nivel social más acomodado, ya no había “gratis”. Había mucha disciplina y respeto y nadie repetía el grado.

El contenido de los programas difería bastante de aquéllos de las escuelas de provincia. En los recreos ya no organizábamos juegos ni se podía correr.

Mi maestra de 5º grado fue la Srta. Ana Luther, excelente maestra a quien yo admiraba y que sin duda me marcó en muchos sentidos. En 6º grado, la Srta. Fausta C. Sáenz (a quien llamábamos Ferrocarril Sud, porque tenía una valija donde se llevaba nuestros cuadernos para corregir, con grandes iniciales F.C.S.) fue también muy buena maestra, e inició en la escuela el cultivo de hortalizas, cosechábamos unas lechugas y unas zanahorias riquísimas, pero esta iniciativa no prosperó.

Estas clases de 5º y 6º también eran visitadas por los “practicantes”, alumnos del secundario que se recibirían de maestros. Daban algunas clases y traían siempre mucho material ilustrativo."

(Continuará...)

NOTAS:


[1] La Caja Nacional de Ahorro Postal fue una entidad financiera argentina creada el 5 de abril de 1915, durante el gobierno del presidente Victorino de la Plaza, con la finalidad de fomentar el hábito del ahorro.
Su libreta de ahorro fue utilizada para depositar los ahorros de muchísimos niños argentinos por aquella época puesto que permitía ahorrar pequeñas sumas de dinero comprando estampillas que se pegaban en la libreta, y que eran admitidas por la entidad como valores en depósito.

 

Libretas de Ahorro de la Caja Nacional de Ahorro Postal.

ESCUELA NORMAL SUPERIOR Nº 1
¡FELICITACIONES!

Ganadores Premio UBA 2014 – Categoría EduBlogs

Nuevamente la Escuela Normal Superior Nº 1 en Lenguas Vivas “Pte. Roque Sáenz Peña” de la Ciudad de Buenos Aires ha participado y ha sido premiada en el concurso anual "Edublogs" que organiza la Universidad de Buenos Aires. La felicitamos sinceramente por haberse hecho acreedora a dos distinciones, en las siguientes categorías:

                                   BLOGS COLECTIVOS
Universidades

2º Mención: “Centro de Recursos”, ENS Nº1 en Lenguas Vivas “Pte. Roque Sáenz Peña”.
http://centroderecursosnormal1.blogspot.com.ar

BLOGS EN EL AULA
Escuelas Primarias

1º Premio: “ENS Nº1 – Tercer Grado”, ENS Nº1 “Pte. Roque Sáenz Peña”, Buenos Aires.
http://ens1tercero.blogspot.com.ar/

19/11/14

LA MATERIALIDAD DE LA CULTURA ESCOLAR

LOS DISTINTIVOS DE LOS EGRESADOS
5º 3ª 1964

Como hemos señalado en una nota reciente, los alumnos que estaban a punto de recibirse de maestros acostumbraban diseñar un distintivo que llevaban sobre el pecho en las últimas semanas de clase, una vez autorizados para ello, y que distinguía a cada curso de los demás. También solían llevar un estandarte con la misma ilustración. Los guardapolvos lucían impecables, no como la moda actual que los llena de inscripciones recordatorias de esta etapa juvenil. Y tampoco se estilaban los buzos con leyendas que los identificaban, puesto que el uniforme en las Escuelas Normales era el guardapolvo blanco, con una fuerte carga simbólica que no podía ser empañada con otra prenda.

Como hemos referido en la entrada previa, la reunión del 1º de noviembre de la promoción 1964 y la donación del dibujo original de Eduardo Ferro, motivó a otro egresado, esta vez de 5º año 3ª división, a traernos su distintivo, firmado por el Director Prof. Dunet y la vicedirectora Prof. Goenaga.




Anverso

Reverso
Agradecemos profundamente la generosidad del Sr. F. Néstor Campoliete.

LA MATERIALIDAD DE LA CULTURA ESCOLAR

PRÁCTICA DE LA ENSEÑANZA
EN 1964

Con motivo de la convocatoria a los egresados hace 50 años de nuestra Escuela Normal, un gran número de ellos se ha acercado -con alegría algunos, con nostalgia otros- y han tenido oportunidad de renovar anécdotas picarescas, emociones y  añoranzas varias.

De los frutos de tales actos han surgido gestos muy bellos, que apreciamos sinceramente, como la donación de objetos del patrimonio personal de ciertos ex alumnos. Por ejemplo, una carpeta completa de la asignatura "Práctica de la Enseñanza" de un estudiante de 5º año. Contiene 47 Planes de Clase, fechados entre el 25 de marzo y el 13 de noviembre de 1964, pensados para 2º, 3º, 4º y 5º grados de aquel año, desarrollando distintas disciplinas académicas, con las correcciones y sugerencias formuladas por las maestras del Departamento de Aplicación, la firma y sello de la Regente y la calificación de la práctica asignada por la maestra.

En sus páginas amarillentas se observa la estructura formal de la clase, al uso de la época, dividida en tres etapas: a) Motivación; b) Adquisición, y c) Expresión. Además, al inicio están la fecha, los datos de los alumnos (practicante y criticante), el grado, nombre de la maestra, la materia y el tema indicado.

Los Planes debían ser entregados 48  horas antes de la clase, y estaban sujetos a la aprobación del maestro del curso, que funcionaba, por otra parte, como orientador del estudiante, haciéndoles sugerencias y propuestas sobre el material didáctico que debía utilizar y la metodología más apropiada a su criterio.

No obstante, también estaban el catedrático de Didáctica Especial y el de Práctica de la Enseñanza para atender las demandas del estudiante-maestro. 

A modo de ejemplo ilustramos con un Plan del área del lenguaje, cuyo tema era la separación en sílabas de palabras con doble "C", como "acción". El alumno-maestro mereció la calificación más alta, diez puntos.





Agradecemos profundamente la generosidad del Sr. Carlos A. Grazioli.

17/11/14

Valorizando el Patrimonio 
Histórico Educativo

En estos días, en España hay múltiples actividades destinadas a exponer el Patrimonio Histórico Educativo, ya sea mediante Conferencias o Muestras, a las que deseamos dar difusión para que nos aporten conocimiento y propuestas que podemos aplicar en nuestro medio.

Las pinturas didácticas de los Altos Colegios: 
un bien escolar singular en peligro

El próximo día 19 de noviembre, miércoles, a las 17 horas, tendrá lugar la Jornada de difusión: "Las pinturas didácticas de los Altos Colegios: un bien escolar singular en peligro", que se celebrará en el CEIP "Altos Colegios Macarena" de Sevilla.

Comenzará el acto con la presentación de la directora del CEIP, Dª Azucena Sáenz Yagüe, quien saludará a las autoridades, ponentes y demás asistentes. A continuación, se constituirá una mesa redonda que coordinará D. Luis Medina Ramírez.

Intervendrán:

1. Dª. Rosa María Añón Abajas: La creación de los Altos Colegios y la reforma de 1938: importancia del colegio en el contexto local y nacional.
2. D. Thomás Budil: El redescubrimiento de las pinturas didácticas.
3. Mario Algarín: El proyecto de rehabilitación de 2008 y el papel de las pinturas en la propuesta de reforma.
4. Dª María Arjonilla y Dª Mª del Mar González: Las pinturas de Antonio Cavallini, descripción, interés y estado actual.
5. D. Pablo Álvarez Domínguez: Las pinturas didácticas de los Altos Colegios: puesta en valor, posibilidades didácticas e interés de la comunidad científica en su conservación y utilización.

Tras las intervenciones de los ponentes, el alumnado de 5º y 6º del Educación Primaria, realizará una visita guiada dramatizada por las instalaciones del centro.  

Lo que os apunto para vuestra información y conocimiento, por si resultara de vuestro interés.

Saludos cordiales.

Pablo Álvarez Domínguez.
Universidad de Sevilla.




Patrimonio, de la Universidad de Sevilla 

Llevo a bien haceros partícipes de la celebración del I Encuentro Arte y Ciencia: "Colecciones educativas de la Universidad de Sevilla", que se celebrará en Sevilla, los próximos días 18 y 19 de noviembre de 2014. Una actividad organizada por el Grupo de Investigación HUM673 SOS Patrimonio, de la Universidad de Sevilla y en la que colabora la Sociedad Española para el Estudio del Patrimonio Histórico Educativo (SEPHE).

La inscripción, que es gratuita, puede hacerse a través de:

Saludos cordiales.
Pablo Álvarez Domínguez.





Museo Pedagógico de la Facultad de 
Ciencias de la Educación 
de la Universidad de Sevilla

Llevo a bien anunciaros la nueva exposición temporal del Museo Pedagógico de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla (España). El pasado día 7 de noviembre, se inauguró la que lleva por título: "Aprender a ser mujer en la España del siglo XX: una carrera de fondo". Una exposición subvencionada por la Unidad de Igualdad de la Universidad de Sevilla y de la que han sido comisarias las profesoras Mª. José Rebollo Espinosa y Marina Núñez Gil.

Sinopsis de la exposición:

Los Estudios de Género nos están permitiendo ver la Historia de la Educación de otra manera: dándole visibilidad y protagonismo a las mujeres. Mujeres que, lejos de parecer inexistentes -como quieren mostrar los manuales clásicos- o de actuar siempre de manera subordinada, pasiva, acatando los mandatos de género, etc., emergen como sujetos de su propia historia, reaccionando, resistiendo y defendiéndose de la discriminación. Somos herederas de una genealogía femenina y participamos del camino que ellas han recorrido. Todo ello, salvando los obstáculos planteados por la sociedad patriarcal hasta llegar a donde estamos. Pero se trata de una carrera de fondo.

A pesar de que en España hoy ya se han reconocido la mayoría de los derechos y demandas legales de una educación no sexista, problemas como la violencia contra las mujeres nos advierten de que aún queda bastante por hacer. Corremos el riesgo de perder parte de nuestras conquistas o de que se queden sólo en vacías declaraciones de intenciones. Para ello, una clave fundamental es acometer una formación del profesorado que revise los valores y normas que persisten a menudo en las aulas y que haga realidad el cambio de las prácticas hacia una verdadera coeducación que tenga en cuenta la diferencia sexual.

Visitas: Museo Pedagógico. Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Sevilla. Calle Pirotecnia s/n. 2ª planta. 41013. Sevilla.

Saludos cordiales.
Pablo Álvarez. 
 

Prof. Dr. PABLO ÁLVAREZ DOMÍNGUEZ
Dpto. de Teoría e Historia de la Educación
y Pedagogía Social
Facultad de Ciencias de la Educación
Universidad de Sevilla
C/ Pirotecnia, s/n.
C.P: 41013 (SEVILLA)
FAX: 95.455.16.76
Despacho: 5.113. Planta 5ª.

14/11/14

HOMENAJE A ALUMNOS DESAPARECIDOS
EN LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
- UBA -

Entre todos esos jóvenes de los que poco o nada se sabe sobre su destino, se menciona a Rosa Angélica MURNO, recibida en la Escuela Normal de Quilmes en 1964. En varias ocasiones ha sido nombrada en este Blog por la misma y única razón: cursó sus estudios de Magisterio en este establecimiento y años más tarde sufrió el cruel y delznable terrorismo de Estado que enloda la memoria de nuestra Nación.

Publicado en un matutino de CABA el 13 de noviembre de 2014
La Facultad de Ciencias Sociales convoca a las familias de los estudiantes ennumerados para hacerles entrega de los respectivos Legajos.

Sobre el caso de Rosa Angélica Murno de Merediz, pueden verse nuestras entradas de fechas: 28/3/12, 29/3/12, 11/11/12, 18/3/13, 2/11/14.

12/11/14

 EL COLEGIO WARD
Día del ex - alumno e imposición de nombre al Museo del Centenario

Con el Colegio Ward, de Villa Sarmiento (Ramos Mejía), nos hermana el proyecto de recuperación de la propia historia. Participa, como nuestra escuela, en el Proyecto Piloto de Archivos y Museos Escolares de la Biblioteca Nacional de Maestros. Asímismo, se involucra en el proyecto de la Ciudad de Buenos Aires, Huellas de la Escuela.
  
Imágenes del Archivo
En 1922, al cumplir una década de funcionamiento, se formó la Sociedad de Ex-alumnos. "Desde 1931 edita  su  revista  Ariel, cuyo   nombre  alude a  la  obra  de  Shakespeare  en  la  que representa  el  genio del  arte,  la  parte noble  y  alada  del espíritu" (1). Tiene instituido el Día del Ex-alumno, que el pasado 26 de octubre se conmemoró con una  multitudinaria reunión  en sus  espaciosas  instalaciones,  y -en el  curso de las  diversas actividades   programadas- se realizó la  imposición de nombre a su flamante "Museo del Centenario 1913-2013".



Imágenes del Museo
Para conocer más detalles, visitar su página:
http://www.ward.edu.ar/agenda/Noviembre2014/Noviembre230.php

Felicitamos cálidamente a la centenaria institución educativa que promueve con acciones eficaces y concretas la conservación de su patrimonio histórico y expande su labor a través de decenas de promociones en sus distintos niveles. ¡Bravo, Colegio WARD!

Inauguración del "Williams Hall" en 1955
Notas:
(1) http://www.ward.edu.ar/Institucional/Varios/exalumnos.php

Fuentes:
http://www.ward.edu.ar
http://huellasdelaescuela.wordpress.com/2013/08/26/en-ramos-mejia-jornada-de-trabajo-en-el-colegio-ward/
http://www.fundacionwilliams.org.ar

2/11/14

Bodas de Oro de la promoción 1964

BODAS DE ORO CON EL MAGISTERIO
1964 - 2014

Los egresados de la Promoción de Maestros de 1964 han celebrado en el local de la Escuela Normal de Quilmes sus Bodas de Oro con la profesión docente. Desde el mediodía con un almuerzo de camaradería y por la tarde con el tributo que acostumbra hacer la organización de ex-alumnos (EXANQUI) -de la que algunos de ellos son socios fundadores- al igual que a las promociones que conmemoran sus Bodas de Plata.

Este acto, de ribetes académicos, incluyó el presente año un detalle muy particular. Una de las egresadas de aquella época, Cecilia, es la hija de un famoso dibujante, que contribuyó con su arte a realizar el distintivo que solían utilizar los alumnos en los últimos meses de 5º año, anticipando la alegría de la graduación. Un condiscípulo nos relata la historia más abajo, después de que relatara al audiorio que este original de Ferro fue enmarcado por EXANQUI y donado al Archivo Histórico.



PEQUEÑA HISTORIA DEL DIBUJO
Por Carlos Grazioli

Eduardo Ferro era un dibujante humorista que para la década de 1960, y desde mucho tiempo antes,  hacía su trabajo para revistas muy conocidas de humor llamadas Patoruzú, Patoruzito  y Rico Tipo. Fue creador de personajes humorísticos muy conocidos, entre los que se destacaban Bólido, debido su nombre a que era un personaje totalmente distraído y con reacciones acorde a su condición;  otro de sus  personajes era Langostino, el navegante solitario en su embarcación “Corina”.  Sus dos hijas Carmen, la mayor, y Cecilia Elba se recibieron como maestras normales nacionales en esta Escuela,  siendo ambas eximias estudiantes y recibidas con notas sobresalientes.

Precisamente, la menor de ellas, Cecilia Elba era alumna de 5º 1ª del año 1964. Para esos años, se estilaba que, cada división de futuras maestras tuvieran un dibujo que los identificara, y que la escuela autorizaba a usarlo a partir de setiembre de cada año aproximadamente. Los integrantes de 5º 1ª  eligieron  al personaje “Bólido” para que los representara. Enterado Eduardo Ferro de la decisión, y fiel a su bonhomía y generosidad, dibujó este “Bólido” en tamaño grande para que nos acompañara en todos los actos hasta el fin de curso. En enero de 1965, la división hizo su viaje de egresados a Bariloche y  el dibujo acompañó a todos.

A su vuelta, el contorno de la cartulina estaba bastante deteriorado y muchos decidieron dejar el dibujo en la misma estación Constitución. Un alumno de esta división, Carlos Grazioli, resolvió llevarlo y tratar de restaurarlo. Con la ayuda de su madre, Elvira Lage, resolvieron recortar el dibujo y, como en ese entonces no existía un adhesivo capaz de sostener cartulina de este tamaño se resolvió coser a máquina todo su contorno. Se pueden observar las puntadas en todo su alrededor .Esa fue la primera restauración que perduró por cuarenta años, hasta 2004. En ese año se reunieron nuevamente los egresados y en ese momento se le hizo la segunda restauración pegándose el dibujo con adhesivo sintético sobre un cartón- En estas condiciones llegó al año 2014, cumpliendo cincuenta años de su creación.

Hoy, 1º de noviembre de 2014, a 50 años de su creación, se entrega el dibujo de Eduardo Ferro al Archivo de la Escuela Normal , como testimonio del paso por sus aulas de los alumnos de esa división.



El original enmarcado y exhibido en un atril
EL DIBUJANTE

Eduardo Carlos Ferro (19 de agosto de 1917, Avellaneda - 4 de marzo de 2011, Buenos Aires), fue un dibujante y humorista gráfico reconocido como uno de los más importantes en su género en la Argentina. Vivió muchos años en la localidad de Don Bosco y sus dos hijas, Carmen y Cecilia, fueron alumnas y luego docentes de la Escuela Normal de Quilmes.

Comenzó su carrera, a los 16 años, en la revista El Purrete, perteneciente al periódico Buenos Aires Herald. Más tarde realizó Don Pitazo y Aserrín y Pan Rallado para la revista La Cancha. Luego se convirtió en colaborador de las revistas Patoruzú -en la cual publicó entre 1937 y 1976, año de cierre de la misma, aunque siguió colaborando en los Libros de oro de Patoruzú que salieron anualmente hasta 1984- y Patoruzito, dónde surgieron sus personajes Langostino, Bólido, Tara Service, Pandora y Pampa Bárbara, entre otros. Participó también en la animación del primer dibujo animado para cine en colores hecho en Argentina titulado Upa en apuros. En los años 40 publicó en La Razón El buzo Chapaleo.

En la década de 1980 comenzó su labor docente como profesor de humor gráfico en la escuela de dibujo de Carlos Garaycochea. En 1988, se publicó una compilación de sus trabajos bajo el nombre Lo que el viento devolvió. En los años 1990 dibujó nuevamente a Langostino para la revista cultural La Maga.

El Museo de la Caricatura Severo Vaccaro homenajeó al maestro del humor gráfico EDUARDO FERROconvocando a los dibujantes del mundo para que cada uno reinterpretara una viñeta de su historieta Langostino y de otros personajes, cada autor con su propio estilo, pero respetando el guión original de Ferro. El homenaje se llevó a cabo el 3 de diciembre de 2004 en la UP, y posteriormente se expuso en el CCRecoleta (Marzo 2005), en Córdoba y en Santa Fe.


En el año 2006 recibió el "Premio Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos", otorgado por los Ministerios de Cultura, Asuntos Exteriores y Cooperación de España; y la Fundación General de la Universidad de Alcalá.1 2 3

En el marco de la 34ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires del año 2008, el Museo del Dibujo y la Ilustración le realizó una muestra homenaje con la participación del artista, que en ese entonces contaba con 91 activos años. El maestro elige el título de la muestra, "Ferro, corazón a corazón", colorea a acuarela el cartel identificatorio (que se conserva en el Museo) y participa de una extensa conferencia con Carlos Garaycochea y el plástico Guillermo Roux (felizmente filmada), donde deleitan a la numerosa audiencia (que incluía a numerosos dibujantes) con anécdotas de la redacción de la Revista Patoruzú, de la cual todos formaron parte.

En 2009 participa con un original de la serie Temas Porteños realizado para la revista Patoruzú en 1939; en la muestra "Bicentenario: 200 años de Humor Gráfico" que el Museo del Dibujo y la Ilustración realiza en el Museo "Eduardo Sívori" de Buenos Aires, homenajeando a los más importantes creadores del Humor Gráfico en Argentina a través de su historia.

Falleció el 4 de marzo de 2011 a la edad de 93 años.4 Su hija "Pichi" Ferro escribió: "Hoy, 4 de Marzo de 2011, en la madrugada, ha partido el viejo Ferrito hacia otros mundos, acompañado de sus personajes: Langostino, Chapaleo, Bólido, Taras Service, Pandora, y muchos otros que no alcanzaron la trascendencia de los nombrados. Sobre la mesa de dibujo quedó su plumín y un potecito abierto de Tinta China reseca por el tiempo".

Véanse:
Notas de los diarios LA NACION , CLARIN y PAGINA 12 ( por Juan Sasturain ) y dibujo HOMENAJE de Miguel REP.
VIDEO de la muestra-homenaje realizada en el año 2008

NOTAS:

1 www.diariodealcala.es [consultado el  30 de junio de 2009]
2 Diario de noticias de la Universidad de Alcalá [consultado el 30 de junio de 2009] 
3 www.clarín.com [consultado el 30 de junio de 2009] 

Fuentes: 
http://museodeldibujo.blogspot.com.ar/2011_03_01_archive.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Ferro
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-163601-2011-03-07.html
http://ferrohomenaje.blogspot.com.ar/

FOTOGRAFÍAS DE LA CELEBRACIÓN

Abanderados (promoción 1964) y escoltas (promoción 1989)
Abanderado y escoltas de EXANQUI
Representantes del Centro de Estudiantes del Nivel Secundario,
Vicedirectora a cargo de la Dirección Prof. Erika Villarruel,
Director Prof. Eduardo Hourcade, Prof. Mora Camarero de Baratti

Representantes del Centro de Estudiantes del Nivel Terciario
Hija, hermano y nietos de Rosa A. Murno. egresada en 1964, más tarde
 desaparecida, agradeciendo la medalla que le correspondiera
Dos ex-alumnas de 5º 1ª con el original de su distintivo

31/10/14

LA MATERIALIDAD DE LA CULTURA ESCOLAR
ÚTILES NECESARIOS PARA CREAR UNA ESCUELA
circa 1900

Documento del Archivo General de la Nación

Listado de insumos requeridos para la creación de una escuela mixta en el Fuerte General Roca, c. 1900.
Documentos escritos. Sala VII 1228. Transcripción:

Útiles para la creación de una Escuela mixta en el “Fuerte General Roca” 
2 Busto de Don Bernardino Rivadavia
2 Reloj de pared
2 Tarimas, 2 escritorios con tinteros
70 Clases o bancos construcción moderna
2 Docena silla
2 Armario con vidriera para Biblioteca
1 para labores de la infancia
2 Pizarrón madera, cuadriculado, con 1 esponja y 2 pintero
70 Tinteros de plomo o porcelana
150 Pizarras con esponjas chicas
2 Cajas pizarrines
2 tiza
2 Tablero contador de enteros y decimales
2 Esfera terrestre
2 Compases de madera, reglas y 1 semicírculo transportador
2 Colección de mapas geográficos
2 Mapamundi
50 Estuches para dibujar
2 Mapa de la República Argentina modernos
2 Cuadro de los prohombres argentinos de la Independencia
2 Tratado de astronomía, ilustrados por Smith
2 Colección de grandes cuadros murales de Historia natural
2 Cuadro mural de Sistema métrico
2 Colección de cuadros de lectura, método filosófico por E—
150 Cuadernos de Caligrafía, N. 1, 2, 3 y 4 por Berghmans
5 Resmas papel cuadriculado
2 – Papel de oficio para notas
8 Docenas sobres
2 Colección de cuadernos para Dibujo lineal
2 Id. de id. Natural
2 Id. de sólidos geométricos
3 Docenas botellas tinta
3 Id. cajas de plumas
10 Id. De anagnosias de 1ª por Sastre (1)
6 id. 2ª “ id.
6 id. 3ª “ id.
5 Id. aritmetica “ id.
5 Id. gramática “ id
5 Id. geografía “ Smith
5 Id. Historia argentina “ J. Manso
10 Id. Geometría por Sra Olalla o Sarrat
5 Id. Amigo de los niños
6 Id. Mosaico manuscrito por Puig
5 Id. Guía de la mujer
4 Id. Catecismos de Religión y Moral
4 Id. Tablas de multiplicar
2 Registro diario
2 Registro de matrícula
6 Docenas planillas estadísticas
2 Tomo lecciones sobre objetos por Calkins
2 Reglamento de Escuelas

NOTAS:
(1) "Anagnosia", cartilla de enseñanza de la lectura inicial, de Marcos Sastre.

  

Fuentes: Archivo General de la Nación
http://usuarios.arnet.com.ar/becar/lectura/libro.htm
http://miprimerlibrodelectura.blogspot.com.ar/2010/06/anagnosia-metodo-singular-para-ensenar.html