23/5/16

Capacitación en 
Archivos Históricos Escolares 
“Buscando la historia escolar”
2º Encuentro

DIRECCIÓN GENERAL DE CULTURA Y EDUCACIÓN 
SUBSECRETARÍA DE EDUCACIÓN 
DIRECCIÓN PROVINCIAL DE PLANEAMIENTO
DIRECCIÓN CENTRO DE DOCUMENTACIÓN E INFORMACIÓN EDUCATIVA

Esta tarde, lunes 23 de mayo, tuvo lugar el segundo encuentro de la Capacitación brindada por el CENDIE en nuestra sede, que propende a concientizar y gestar la idea de conservación y preservación del patrimonio documental en las escuelas del distrito, con particular énfasis en las más antiguas.

Esta Capacitación, impartida de acuerdo a lo establecido en la Resolución Nº 2117/15, se halla a cargo de las referentes Bibliotecarias de Región IV, Sra. Bibiana Riomayor, y Región V, Téc. Laura Biazzi, y colaboran las representantes del CENDIE Bibls. María Cristina Poncetta e Ivana Garcerón, el Lic. Ariel Ghizzardi (vicepresidente de EXANQUI) y la Coordinadora del Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes Prof. Raquel Gail.

Asistieron los equipos docentes que se habían inscripto. La reunión tuvo dos partes, la primera enfocada a conceptos teóricos y la segunda destinada a realizar el análisis de documentos históricos de nuestro repositorio.

Ilustramos con algunas fotografías de la sesión.





 






EL QUIOSCO 
DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES  
MINAS Y CARMEN CURTIS
Prof. Chalo Agnelli

En las escuelas argentinas durante muchos años los quioscos fueron un factor necesario para emprender mejoras y acopio de material didáctico. Explotados a veces por las Cooperadoras, otras por concesiones, siempre jugaron un papel distintivo entre docentes y alumnos. La Escuela Normal de Quilmes tuvo un quisco muy característico, que si bien aún prevalece, no es de aquel señor Minas Curtis que inició su trabajo de 'caramelero' y 'sanguchero' desde las puertas de la Escuela. En el libro "Historia para un Centenario" no lo dejamos afuera, por cierto, a continuación se transcribe ese breve texto en que contamos muy brevemente su historia.


CARAMELERÍA PROF. JUAN MANUEL COTTA

Este quiosco nació en 1930. El señor Curtis, junto a las rejas que rodeaban la escuela, vendía golosinas y emparedados a los alumnos a la entrada, a la salida y durante los recreos en que los estudiantes se paseaban por los jardines que rodeaban la escuela. Un día el profesor Cotta que veía a ese cuentapropistas, consecuente, día tras día a merced del frío invernal, bajo la canícula del verano y a veces sorprendido por algún chaparrón, le ofreció entrar en la escuela y se quedó para siempre.

En 1947, con tan solo 10 años, la hija del Sr. Curtis, Carmen, tomó las riendas de la pequeña empresa y la condujo durante casi 60 años. Una de las características que mantuvo fue revivir en sus paredes los recuerdos con fotografías, recortes periodísticos y notas de personalidades que pasaron por la institución y se proveyeron en ese quiosco de una vianda matinal, una merienda temprana o de una golosina para llevar a sus hijos.

El quiosco de la Escuela Normal de Quilmes fue declarada de Interés Público por la Asociación de Quiosqueros de la República Argentina por permanecer durante 75 años en manos de la misma familia. Cuando murió Curtis toda la Escuela: autoridades, alumnos y ex alumnos le rindieron un homenaje en la calle Mitre.


Todos hacen la historia, desde el gran político, el notable docente hasta el anónimo operario y también el trabajador que dentro de una institución traba un enlace de equilibrio imperceptible, pero que acaba por ser necesario. El quiosco o la "caramelería", como se titulaba, tuvo razón social, fue "Prof. Juan Manuel Cotta" en honor a quien fue un benefactor para la familia Curtis, permitiéndole al Sr. Minas Curtis ingresar a las instalaciones protegido de la lluvia, el frío y la canícula estival. Esta factura Nº 0000 fue un obsequio que la señora Carmen Curtis hizo a la señora Blanca Cotta hija del segundo rector que tuvo la Escuela Normal, el 7 de mayo de 1992, con un mensaje de entrañable gratitud y poesía. Un aporte más a la Historia para el año en que esta Institución Centenaria recuerda los 100 años de la primera promoción de egresados (aunque el apellido de la concesionaria figura en la factura como 'Courtis', Carmen firma Curtis).

Factura gentileza Sra. Blanca Cotta
Fuente: EXANQUI, "Historia para un Centenario / 1912-2012" Ed. Jarmat, Quilmes, 2012.

13/5/16

LA BIBLIOTECA NACIONAL DE MAESTROS NOS ACOMPAÑA

Publicado en el Boletín Nº 151 de la BNM
10 Mayo 2016


La Dirección de la Biblioteca Nacional de Maestros (BNM) junto al Programa Memoria de la Educación Argentina (MEDAR) y el Programa Nacional de Archivos Escolares y Museos Históricos de Educación comparte con la comunidad educativa uno de los logros de la primera escuela piloto de la Red de Archivos y Museos, la Escuela Normal Superior “Almirante Guillermo Brown” de la ciudad de Quilmes, la capacitación brindada a las escuelas centenarias del distrito para la recuperación del patrimonio histórico educativo.
Prof. Raquel Gail
Prof. Raquel Gail

La Escuela Normal fue la Escuela Piloto N° 1 del Programa Nacional de Archivos Escolares y Museos Históricos de Educación. Como parte del Programa la Institución participó de las instancias de capacitación de los tramos I y II de las áreas de archivística y conservación. El Archivo escolar “Silvia Manuela Gorleri” tiene una trayectoria de nueve años de acciones de preservación, recuperación y organización de documentos.

Lic. Manolakis, Lic. Aubert y Lic. Perrone
Lic. Manolakis, Lic. Aubert y Lic. Perrone

La capacitación se tituló: Archivos Históricos Escolares “Buscando la historia escolar”. El encuentro se realizó el 18 de abril del corriente y estuvo dirigida a secretarios /as y bibliotecarios/as de escuelas centenarias del distrito de Quilmes. El objetivo del encuentro fue el “rescate” de los documentos de archivo.

Desde la BNM acompañamos a todas las instituciones que, como el Archivo Escolar “Silvia Manuela Gorleri”, promueven la recuperación y preservación del patrimonio histórico educativo de nuestro país.

Los invitamos a leer el blog de la Profesora Raquel Gail, Coordinadora del Proyecto Recuperación Archivo Escolar para saber más sobre el encuentro.

Fuente: http://www.bnm.me.gov.ar/redes_federales/novedades/?p=9580

Capacitación en 
Archivos Históricos Escolares 
“Buscando la historia escolar”

DIRECCIÓN GENERAL DE CULTURA Y EDUCACIÓN 
SUBSECRETARÍA DE EDUCACIÓN 
DIRECCIÓN PROVINCIAL DE PLANEAMIENTO
DIRECCIÓN CENTRO DE DOCUMENTACIÓN E INFORMACIÓN EDUCATIVA

El pasado lunes 9 de mayo tuvo lugar el primer encuentro de la Capacitación brindada por el CENDIE en nuestra sede, que propende a concientizar y gestar la idea de conservación y preservación del patrimonio documental en las escuelas del distrito, con particular énfasis en las más antiguas.

Esta Capacitación, impartida de acuerdo a lo establecido en la Resolución Nº 2117/15, se halla a cargo de las referentes Bibliotecarias de Región IV, Sra. Bibiana Riomayor, y Región V, Téc. Laura Biazzi [1], y colaboran las representantes del CENDIE Bibls. María Cristina Poncetta e Ivana Garcerón, el Lic. Ariel Ghizzardi (vicepresidente de EXANQUI) y la Coordinadora del Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes Prof. Raquel Gail.

Asistieron los equipos docentes que se habían inscripto. La reunión tuvo dos partes, la primera enfocada a conceptos teóricos básicos y la segunda destinada a realizar una breve práctica de limpieza mecánica de documentos encuadernados, que resulta en un servicio prestado a nuestro repositorio.

Ilustramos con algunas fotografías de la sesión. La siguiente reunión tendrá lugar el lunes 23 de mayo.











NOTA:
[1] Véase nuestra entrada del 25/4/16.

12/5/16

ARCHIVEROS 
EN LAS ESCUELAS ANTIGUAS 
 UNA NECESIDAD EVIDENTE

Estamos convencidos de que el progreso de nuestro Proyecto está íntimamente vinculado al aporte que los profesionales de la Archivística y Ciencias de la Información puedan realizar en un marco legal apropiado que debe generarse para la recuperación del patrimonio histórico educativo.

Estudiantes consultando documentos en nuestras instalaciones
En el décimo año de labor continua e ininterrumpida, salvo por los períodos de receso escolar, el proyecto que constituye el Caso Piloto Nº 1 del Programa Nacional de Archivo Escolares y Museos de la Educación en la República Argentina, últimamente también reconocido como Caso Piloto modélico por la Provincia de Buenos Aires, seguimos planteando la misma inquietud: la necesidad ineludible de contar con el profesional rentado, cuya presencia diaria permita organizar este Archivo Histórico y brindar el servicio que corresponde a una entidad de tal naturaleza.

Nuestro establecimiento tiene 104 años de vida. Decenas de escuelas argentinas ya han cumplido cien años, otras decenas los están festejando este mismo año o lo harán en los años por venir. Nos preguntamos, en consecuencia, ¿qué ocurre con su patrimonio documental? ¿Está protegido? ¿Al cuidado de quién se encuentra? ¿Está disponible para los investigadores? ¿Cómo se reservan los datos personales? ¿Podría digitalizarse la información de acceso público? ¿Debe elaborarse un protocolo normalizador de acuerdo a su especificidad? ¿Sería necesario contar con Archiveros en las escuelas, así como hay Bibliotecarios?

La Provincia tardó más de 30 años en establecer el cargo de Maestro Bibiotecario en las instituciones educativas, desde 1958 [1] en que dio comienzo la capacitación orientada a ese fin, hasta 1990 en que se incorporó la titularización del cargo a la planta funcional de las escuelas [2]. No es posible admitir la idea de que, a esta altura del siglo XXI, en el contexto de los ideales educativos de progreso y mejoras que se pregonan, las comunidades interesadas en recuperar, conservar, proteger y compartir su patrimonio cultural deban esperar décadas para contar con el personal idóneo.

Estas y otras múltiples cuestiones se nos presentan cada vez que abrimos la puerta de nuestro humilde repositorio y emprendemos, como los hicimos ayer nuevamente, la "titánica" tarea que nos propusimos. Con entusiasmo y dedicación, ya hemos invertido casi 14.000 (catorce mil) horas de voluntariado, y podremos invertir más, pero es imprescindible inclusión de un Técnico con asistencia cotidiana y justo reconocimiento. Ello no excluye la continuidad del voluntariado ni la oportunidad de los estudiantes de capacitarse en un Archivo, como se viene haciendo desde hace algunos años.

Por ello nos parece adecuado reflexionar sobre la alocución que dirigiera José Douglas Lasso Duque al auditorio de Excol´07, en su calidad de Presidente de la organización Archiblios, Fundación dedicada a la formación y rescate de archivos y bibliotecas con sede en Colombia. Copiamos sólo algunos fragmentos; el destacado en negrita nos pertenece.

Bienvenidos a Excol’07; un puente fraternal a la integración archivística

Dice un destacado profesor de la facultad de Ciencias de la Documentación de la Universidad Argentina de Entre Ríos, Ángel Schenone: “Cuando se enseña un hecho o una realidad no bien comprendida y ese conocimiento no es alterado en el tiempo, porque no fue algo que se considere notorio o porque lo enseñado fue un simple bloque de "cultura general", lógicamente la idea que se conserva del mismo es aquella primaria, muchas veces errónea, no bien recibida y lamentablemente ignorada en mayor grado en lo concerniente a su veracidad y evolución. Al hablar de archivos y archivistas, tristemente, en muchos casos ocurre lo comentado”. [...]

Desde luego nos sentimos muy optimistas y halagados de haber generado conjuntamente con la Fundación Ciencia de la Documentación de España y Archiblios de Colombia tal interés desde el Primer Encuentro Hispanoamericano de Directores de Archivos de la Administración Pública y Privada, del 26 de Julio de 1986, que tanto beneficio le ha dado a la causa archivística y a sus profesionales: los Archivistas Colombianos.

Imagen del Archivo Histórico Provincial de Toledo
Veinte años después nos enfrentamos a grandes retos y, durante el transcurso de estos años, a nuevas funciones, diferentes caminos y desarrollos tecnológicos, por lo que debemos ir perfilando los nacientes desafíos que nos aguardan.

Al igual que todas las delegaciones mundiales que estarán presentes, es nuestro propósito, lo ha sido siempre, acoger y hermanar la idea de crear y organizar la independencia y gestión de la actividad de las Ciencias de la Documentación y muy especialmente la Archivística en el marco de un nuevo paradigma hermenéutico, pedagógico y epistemológico en el método archivístico.

Hoy vivimos en la era de la globalización informacional, inmersos en un nuevo tipo de sociedad: la de la información y administración del desarrollo del pensamiento humano que conduce a una nueva era en la historia del conocimiento. En este sentido, se requiere de equipos activos de trabajo que se comprometan a investigar e incrementar procesos de acciones continuas en diversos tipos de organizaciones archivísticas que permitan, en este caso, a los archivistas cimentar su "status" profesional en todo el contorno y contexto de las Ciencias de la Documentación e Información, y de la Administración de Documentos teniendo muy en cuenta a sus profesiones afines y auxiliares.

Es una era en que la concepción del mundo es menos intrínseca y unilateral, y su visión es mucho más amplia en la interpretación y aplicación de las leyes fundamentales del movimiento, de la esencia y el ser, con una metodología científica acorde con los tiempos que nos atañen, las Ciencias de la Documentación y la disciplina profesional archivística tienen como deber fundamental mantenerse en un proceso constante de estructuración y conocimiento cualificado y cuantificado debidamente eslabonado.

Estamos en la era en que los profesionales de la documentación y la información son al mundo actual, lo que los ingenieros fueron a la era de la industrialización y lo que es hoy de la física a la cuántica; en que se están generando y estableciendo nuevos campos del saber, nuevas disciplinas profesionales, nuevas formas de pensamiento Se trata de que este concepto tan básico sea aplicado a las Ciencias de la Documentación, Información y la Archivística; que su desarrollo corresponda a una realidad concreta en la vida archivística de nuestro país e Iberoamérica, y del quehacer de los archivistas para racionalizar estos cambios en el escenario socio-cultural, económico, jurídico y administrativo. [...]

Debemos concientizarnos de que la tarea educativa de la archivística debe involucrarse con todo lo que nos señala la filosofía conceptual de que los archivos son de gran valor para el desarrollo del nuestras sociedades, y representan un Patrimonio Nacional inserto en la historia de la humanidad. [...]

En el campo práctico, en que casi todo está por hacerse, la racionalización está en el establecimiento de sistemas de información social y cultural integrados de acuerdo con el real desarrollo científico y tecnológico y los requerimientos que se generen a corto, mediano y largo plazo. [...] Aquí entra en juego un campo considerado hasta ahora con mucha seriedad: las Ciencias de la Documentación e Información, y la Informática, cuyo fundamento es coordinar, ordenar y exponer las razones del valor del documento administrativo, del documento histórico y su importancia en la transmisión y administración de la información. La protección a que tienen derecho los archivos y nuestro Patrimonio Documental. Entra también en juego la necesidad apremiante de aportar soluciones a los mayores problemas de manejo y control que plantean unas sociedades cada día más complejas y globalizadas, y la necesidad de que esas medidas sean siempre de protección y actualización de acuerdo con los adelantos científicos, administrativos y tecnológicos. [...]

El nuevo discurso de las ciencias de la documentación e información y la archivística, se debe tratar con altura y seriedad, con la trascendencia histórica que encierra, pero en ningún momento como un mito inalcanzable. [...]

Tampoco las ciencias de la documentación e información, lo son todo, ni debemos hacernos al mito de que pueda serlo, pero es la base fundamental para el desarrollo de las ideas y del progreso de nuestra disciplina profesional.

Finalmente, permítanme citar parte de la Presentación de un estudio de la Dra. Aída Luz Mendoza Navarro, “Que Significa Ser Archivero en el Siglo XXI”, editado por Guillermo Núñez Soto. Lima, Perú. 2006.

“La formación del archivero, permanentemente, concita el interés no sólo de quienes están directamente involucrados en el tema, como los docentes, el personal administrativo conductor de un centro de formación, y los alumnos; justificadamente, los archiveros en general, se preocupan por la formación, científica y académica de los futuros archiveros que se integrarán al ejercicio de la profesión. Las opiniones al respecto, sin duda, ayudarán a optimizar la formación, a hacer los reajustes necesarios en los programas curriculares para lograr mejores y competitivos profesionales. Cualquier idea debe ser bienvenida, todo aporta, inclusive la critica en tanto se dirige a poner en el tapete lo que a nuestro entender debe modificarse, sin embargo los alcances, las recomendaciones y opiniones no siempre son apreciados por quienes se encuentran al frente de una organización encargada de la formación de los archiveros. Por el contrario, muchas veces nos encontramos con respuestas nada agradables porque se combaten las ideas con expresiones y actitudes negativas que a nada positivo conduce. En ese contexto es mi deseo que se entienda el sentido del trabajo que ahora entrego, éste puede ser tomado como un punto de partida para lograr que otros especialistas, con mayor experiencia y experto en la formación de profesionales también colaboren con sus propios aportes, estoy segura que de ese modo en algún momento se logrará el consenso y los ganadores serán los archiveros que puedan optar por una sólida e integral formación profesional”.

José Douglas Lasso Duque
Presidente de la Fundación Archiblios

NOTAS:
[1] La formación de Bibliotecarios se inicia en 1948 con un curso semestral que desaparece en 1952, pero en 1958 reaparece con un curso de un año de duración, que otorgaba un certificado de Auxiliar de Bibliotecas y Auxiliar de Bibliotecas Escolares (Kraemer y Lacorazza).
http://www.bn.gov.ar/descargas/catalogadores/ponencias/261109_09a.pdf
[2] (Welschen)
http://www.abgra.org.ar/documentos/pdf/PciaBuenosAires_Final%2006%20doc.pdf

Fuente: http://www.documentalistas.org/colaboradores/firmas/p2/jose_douglas2.php

1916- 2016
CENTENARIO DE LOS PRIMEROS MAESTROS EGRESAD0S DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES
Por Chalo Agnelli y Raquel Gail

“Mucha gente pequeña, 
en muchos lugares pequeños, 
hacen muchas cosas pequeñas 
que hacen grande el mundo…”
Eduardo Galeano


Este 2016, se nos presenta como un año de aniversarios: el Bicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional, los 350 años de la llegada a estas costas del Plata de nuestros pueblos fundadores, quilmes y acalianos; Centenario de la Ley 3627 que estableció la asignación al casco urbano del partido de Quilmes la distinción de Ciudad; el 40º aniversario de la creación del Obispado cuyo primer obispo fue Monseñor Jorge Novak y también cumplen 100 años los primeros egresados de la Escuela Normal Nacional Mixta de Quilmes

LANZ EN DOS ANIVERSARIOS

 El 5 de marzo de 1911, el maestro Atanasio Antonio Lanz, en un discurso pronunciado en ocasión de un homenaje que le brindaron en el Club Social vecinos de Quilmes por su designación como Inspector Técnico Seccional de Escuelas, expresó: “La enseñanza de Quilmes necesita para su progreso y perfeccionamiento una Escuela Normal, donde vayan los niños con todas las comodidades y en forma poco onerosa obtengan el título que los acredite como educadores y para que una vez recibidos apliquen su saber principalmente, en las escuelas del distrito. El título libre, es más costoso pecuniariamente para los aspirantes y de difícil adquisición. Sería, en mi concepto, una gran obra que las autoridades locales y el pueblo realizáramos una gran campaña en el sentido de obtener del gobierno nacional la creación de un establecimiento de esa índole […] Iniciada la campaña el éxito estará asegurado y Quilmes, señores, contará con nuevos elementos de progreso intelectual, base de su prosperidad material”.[1]

Atanasio Antonio Lanz, quien al año siguiente promovió la declaración del casco urbano del partido de Quilmes con la designación de Ciudad, es el mismo Maestro, prohombre quilmeño que promovió la fundación de esta Escuela para Maestros. 


FUERON LAS PRIMERAS EGRESADAS Y UN EGRESADO:

1.  Ibáñez, Braulio Antonio
2.  Amor y Vedia, Graciana Natalia
3.  Angeletti, Amelia
4.  Bianchi de Zothner, Argentina Italia
5.  Borzi, Ana María
6.  Burlo, Delia
7.  Capellino, Magdalena Ana
8.  Cendoya, Julia Dominga
9.  Curell, Lilia Vicenta
10. Cutella, Ermelinda Estela Victoria
11. de Madrid, María Teresa A. A.
12. Ferri, Augusta Cecilia
13. Job, María Manuela
14. Lostra, Ángela Victoria (no Lastra como aparece algunas veces)
15. Orezzio, María Eulalia
16. Pitto, Dolores Herminia
17. Ponce de León, Ernestina Sofía
18. Sosa, María Esther
19. Thevenon, Margarita Valentina
20. Taramasso, María Gerónima T.
21. Vacca, Elda María Margarita
22. Velazco Montes, Sara Elena

SEMBLANZAS

Braulio Antonio Ibáñez, procedente de otro establecimiento cuando la escuela se convirtió en mixta, tenía domicilio en la ciudad de Buenos Aires (calle Vieytes 1371), había nacido en aquélla el 14 de febrero de 1890. Su padre, de igual nombre (1864-1911), era de origen paraguayo, había sido albañil y agente de policía en la Capital Federal. Su madre se llamaba María González de Ibáñez, era española y tenía otras dos hijas, María Rufina del Pilar (n. 1896) y María Agustina Rosa (n. 1988).

Graciana Natalia Amor y Vedia (luego de Casarero) nació el 28 de diciembre de 1894 en Magdalena. Era hija de Graciano Amor y Vedia, un empleado naturalizado argentino. Su domicilio estaba en Bernal, en la calle 9 de Julio Nº 541. Ella ingresó en 1920 como maestra de 6º grado en la escuela Nº 6 de Bernal. Tuvo varios hermanos, entre ellos Rodolfo Oscar, bastante menor, que fue profesor.

Amelia Angeletti, en la fotografía de la primera promoción es la joven de pie, a la derecha, con un ramo de flores en las manos, miembro de una familia que poseía un importante comercio sobre la calle Mitre. Sus padres Santos –italiano- y Cecilia Durant –argentina- poseían un importante comercio sobre la calle Mitre. Nació en una familia muy numerosa, el 30 de diciembre de 1896 y vivía en la calle Olavarría 317.

Argentina Italia Bianchi de Zothner nació el 2 de diciembre de 1899 en Buenos Aires y vivía en la calle Castro Barros, en Bernal. Su padre, José, era empleado.

Ana M. Borzi
Ana María Borzi nació en Quilmes el 2 de mayo de 1897, vivía en Garibaldi 92. En algunos documentos escolares aparece como María Ana. Será directora del Colegio Nacional; perteneció a varias instituciones quilmeñas como la Federación de Maestros y Profesores Católicos de la que fue presidenta. Era una constante colaboradora del periódico católico La Lectura. Casada luego con el señor Faragó, húngaro quien editaba un periódico para su comunidad de origen. Su familia dio muchos educadores a Quilmes como su hermana la profesora Catalina Borzi.

Delia Burlo nació en Buenos Aires el 15 de diciembre de 1894 y vivía en la calle Provincias Unidas 9194. Sus padres eran Benito Burlo y María Yriberry; Benito era dependiente de comercio [1] (Censo 1895).

Magdalena Ana Capellino nació el 25 de abril de 1897 en Buenos Aires y vivía en la calle Lamadrid Nº 328 de esa ciudad. Su padre, Manuel Capellino, era comerciante.

Julia Dominga Cendoya nació el 9 de julio de 1897 en Buenos Aires, hija de Magdalena Basigalupi y Álvaro Cendoya –inmigrante español, zapatero de oficio-, y fue bautizada en Balvanera en diciembre de ese año. Había hecho la educación primaria en la Escuela Complementaria de Quilmes. Se domiciliaba en la calle 3 de Febrero Nº 222, en la misma localidad.

Lilia Vicenta Curell nació el 4 de abril de 1897 en Chascomús, era melliza de Dora Vicenta, y vivía en Primera Junta y Mitre. Sus padres fueron Salvador Curell y Magdalena Muriete, que tuvieron una extensa progenie. Procedía de la escuela Complementaria. Su padre, Salvador Curell, era oriundo de España.

Ermelinda Estela Victoria Cutella nació el 17 (según otros documentos el 19) de noviembre de 1897 en Quilmes. Su padre, Santiago Cutela (o Cotelo según el censo de 1895) era empleado de comercio. Ermelinda procedía también de la escuela complementaria y vivía en Sarmiento 606. La Srta. Cutella ingresó el 18 de mayo de 1920 a la Escuela Nº 1, a cargo de 5º grado “C” del curso complementario. Permaneció varios años en esta institución e integró su cooperadora. Fue directora de la Nº 7 y luego de la Nº 9 desde el 15 de junio de 1929.

María Teresa A. A. de Madrid era oriunda de Rosario de Santa Fe, donde había nacido el 2 de setiembre de 1895, al igual que su padre, Carlos F. de Madrid, quien era Contador Público. Su madre se llamaba Teresa Pezzi. La joven alumna procedía de la Escuela Normal Nº 8, creada en 1910 en el barrio de San Cristóbal. La familia vivía en Gral. Paz 2041, en Belgrano.

Augusta Cecilia Ferri nació el 22 de noviembre de 1897 y su domicilio era Coronel Salvadores 1620 en La Boca, hija legítima de Aristodemo Ferri -un marino italiano naturalizado- y Amadea Pretelli, también italiana. Procedía de la escuela Nº 3. En 1929 contrajo matrimonio con José Porras Castillo.

María Manuela Job (luego de Francis) nació en Saladillo, el 26 de marzo de 1896, en el hogar de Santiago Job y Germana Ramírez, una entre numerosos hermanos. Su domicilio en Quilmes en la época en que era alumna de la Escuela estaba en la calle San Martín Nº 829. Había hecho los estudios primarios en la escuela complementaria local. Doctora en Ciencias Naturales y Farmacéutica, graduada en La Plata, se desempeñó como Profesora en la Escuela Normal donde se había formado. Fue Jefa de Trabajos Prácticos en la cátedra del profesor Lorenzo Parodi, en dicha Universidad, Inspectora Técnica de Escuelas para Ciencias Biológicas (a partir de abril de 1945) y comisionada para redactar los programas de 5º año y revisar los de 4º año ese mismo año[1] en el ámbito nacional. Durante la gestión del director Juan Manuel Cotta, en la década de 1930, formó el afamado jardín botánico que rodeaba la casona donde funcionaba la Escuela Normal, donde cada especie plantada tenía un cartel con su nombre científico y su nombre vulgar. Uno de sus cursos plantó en la esquina NE (Lavalle y Conesa) de la actual plaza del Bicentenario, la araucaria que, tras muchas décadas, aún persiste. Falleció en 1971.

Ángela Victoria Lostra nació el 7 de octubre de 1895. Su apellido era en realidad Lostra aunque a veces ha sido transcripto como Lastra, su padre se llamaba Guillermo y su madre, Basilia Villanueva, era partera. Vivía en el barrio de La Boca como varias de las alumnas de esa primera cohorte, en la Capital Federal, calle Garibaldi Nº 1889.

María Eulalia Orezzio Arana (luego de Estevarena) nació en Quilmes, 13 de febrero de 1897 y vivía en la calle Brandsen Nº 702. Ingresó como maestra en la Escuela Nº 19 - donde había hecho la primaria cuando estaba en la antigua casona del Dr. José Antonio Wilde, ubicada en la manzana de 25 de Mayo, Brandsen, Paz y Pringles - luego pasó a la Nº 9 desde el 1º de setiembre de 1926, cuando estaba en la casona de los Cichero, Bransen e Hipólito Yrigoyen, en ese entonces Centenario. Permanecerá en esta institución hasta su jubilación en 1941. Era nieta de don Laurentino Arana un importante terrateniente de la zona de la barranca. EL QUILMERO ha desarrollado una semblanza de esta educadora. [3]

Dolores Herminia Pitto nació en Avellaneda el 25 de abril de 1894, en el hogar de Feliz Pitto y Dolores Velasco, ambos uruguayos. Tenía domicilio en Flores, en la calle Páez Nº 2023.

Ernestina Sofía Ponce de León nació el 25 de octubre de 1892 en La Plata y vivía en Alberdi 272, en Quilmes. Hizo los estudios primarios en la Escuela Nº 4. Su madre se llamaba Etelvina y su padre, Juan A. Ponce de León, era empleado. Tuvo varios hermanos.

María Esther Sosa Soler nació el 17 de mayo de 1894 en Buenos Aires y vivía en la esquina de Primera Junta y Alvear, en Quilmes. Cursó los estudios primarios en la escuela Nº 5. Estaba a cargo de Luisa A. de Sosa.

María Gerónima T. Taramasso, hija de una modista, nació el 25 de junio de 1895 en la Capital Federal, donde vivía en la calle Alvarado Nº 184 del barrio de La Boca. Cursó los estudios primarios en la Escuela Nº 3. Su padre, Bartolomé Taramasso, era un carpintero italiano.

Margarita Valentina Thevenon nació el 17 de diciembre de 1896 en Barracas al Norte, Buenos Aires, y vivía en la calle Brandzen Nº 443. Su padre, Antonio Thevenon, de nacionalidad francesa, era empleado. Su madre, Margarita Rampelbergk, era de origen belga.

Elda María Margarita Vacca, nació en Génova, Italia, el 15 de noviembre de 1897 y vivía en la calle 3; su padre, Pedro, era empleado. Se hizo cargo de 4º grado de la Escuela Nº 2 de Berazategui muy poco después de recibirse, el 1º de marzo de 1918. Siguió sus estudios y obtuvo el título de profesora secundaria en Ciencias Naturales en 1922. Luego se casa con el Ingeniero Toro. Vivían en la calle Vicente López entre Carlos Pellegrini e Islas Malvinas, frente a la plaza Aristóbulo del Valle. Con su esposo fueron activos trabajadores por el progreso del barrio La Colonia como: la creación de la parroquia del Sagrado Corazón y la instalación y parquización de la plaza “Aristóbulo del Valle” frente a su casa, tarea que concretó Francisco Fernández Melo, también vecino de La Colonia.

Sara Elena Velazco Montes nació el 29 de octubre de 1895 y tenía el mismo domicilio que Dolores H. Pitto, en Flores. Su joven madre también era uruguaya, probablemente hermana de la de Dolores.

No son muchos los datos que pudimos obtener, quizá este Centenario avive el recuerdo de descendientes y memoriosos y completemos la nómina de estos Maestros fundadores.


INSCRIPCIÓN

La inscripción había comenzado el 26 de setiembre y terminó el 16 de octubre. El plan de estudios del magisterio era de cuatro años. Se tomó examen de ingreso y la admisión quedó establecida, según consta en la planilla respectiva que se halla en el archivo, el 16 de octubre. El régimen de calificaciones era una escala de cuatro puntos, a diferencia del actual. Inició las clases con una matrícula de 42 alumnas (sólo dos eran extranjeras) Fue director fundador José Sosa del Valle, vice Olivio Acosta y el Departamento de Aplicación (actual Escuela N° 84), que contaba con la regencia de la señora Crescencia López Oliveros de Molina, atendía 156 alumnos repartidos en siete secciones.

OTRAS INSCRIPTAS

Hubo alumnas que figuran en la planilla de admisión que, o no cursaron o no promovieron simultáneamente por distintas causas: Altamira, Sara - Bandin, Carmen - Basso, J. Etelvina - Cámara, Emilia - Cordones, María Blanca - Lázzaro, María Amelia - Lázzaro, Encarnación - López Godoy, Esther Liberata - López Oliveros, Mercedes - Lubos, Alcira R - Massa, Emma (se recibió en 1918) - Ochoa, María Mercedes - Accinelli, María A. - Pierri, Rosario S. (se recibió en 1917) - Pierri, Ana - Rodríguez, María E. - Rodríguez, Celia (se recibió en 1917) - Sava, Francisca - Santos, Norberta - Segura, Celia - Serre, Margarita - Sidler, Olga Elisa - Tonina, Cecilia R. - Uhalde, Sara

Rosario S. Pierri nació en Campana el 18 de julio de 1890 y vivía con su familia en Buenos Aires, en la calle Zuviría Nº 653. Su padre, Teodoro Pierri, era comerciante en la Capital Federal.

Emma Massa nació el 7 de enero de 1897 en Buenos Aires. Vivía en la calle 3 de Febrero Nº 166.

NOTAS:

[1] Datos del Censo Nacional de Población del 10 de mayo de 1895.
[2] Boletín del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública de la Nación Argentina, Año VIII, Nº 67, setiembre de 1945.
[3] Ver en EL QUILMERO del miércoles, 19 de diciembre de 2012, MARIA ELENA EULALIA OREZZIO DE ESTEVARENA – EGRESADA DEL NORMAL EN 1916

Fuentes: 
Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri", de la Escuela Normal de Quilmes.
http://elquilmero.blogspot.com.ar/2016/03/centenario-de-las-primeras-maestras.html

1/5/16

Día del Trabajador

1º de MAYO DE 1948
   ARMANDO CÉSAR BUCICH
 Por Chalo Agnelli (Adaptado)

Bien decía recientemente una esclarecida artista y escritora que ser justicialista durante los dos primeros gobiernos del Gral. Perón (1946-1955) y a su vez, pertenecer a sectores de la clase media y media alta, era dramáticamente difícil, ese fue el caso del profesor Armando César Bucich, ensayista y escritor, autor, entre otros, del libro "La Verdadera Democracia", editado en 1952. 

Muchas familias de esos sectores sociales se dividieron indefectiblemente por esta causa. Quilmes tiene algunos ejemplos al respecto. Aquellos eran "años de rabia"... que parecieran reeditarse hoy.

Armando C. Bucich fue docente, pertenecía a dos familia de educadores de extenso arraigo en Quilmes. Fue periodista y como tal perteneció a la Asociación Gente de Prensa junto a otras personalidades locales como el Prof. Luis Ricagno, Guillermo A. Ithursarry, Martín Ibarra Figueredo, Francisco Urrestarazu, entre otros.

Había nacido en Quilmes el 6 de febrero de 1900, cuando despuntaba el siglo y esta localidad ni siquiera era ciudad. Fueron sus padres Juan Felipe y Rosa María Vaccarezza. Fue a la escuela Nº 1 y luego en el Colegio Nacional "José Manuel Estrada" de la Capital donde se recibió de Maestro Normal y Profesor Normal con especialidad en Letras, título que por esos años habilitaba a dictar varias materias de la enseñanza secundaria. 

Comenzó la carrera docente en 1919, en la escuela Nº 10 de la Capital donde permaneció hasta 1923, luego pasó a la Nº 17 (9/3/23-10/10/32); a la Nº 19 (20/10/32 - marzo 1936) y a la Nº 24 (marzo, 1936 - 30/8/40) todas de la Capital. Luego, fue secretario técnico de los Consejos Escolares capitalinos Nº 3 (21/8/40-31/12/42), Nº 19 (1/1/43-11/9/44), Nº 6 (12/9/44-16/9/47) y el Nº 18 (17/9/47-1952).

Simultáneamente fue profesor de historia y geografía en el Colegio Nacional de Quilmes desde el 11 de octubre de 1930 hasta el 28 de marzo de 1948, año en que la actividad periodística, cultural y política le obligaron a quedarse con las 3 horas de Geografía que tuvo en la Escuela Normal de Quilmes desde el 4 de noviembre de 1947 [1] hasta su renuncia en 1952.

De izq. a der.: el Prof. Armando C. Bucich, Edith March, 
Isabel Salas Matienzo y el Dr. Tomás Otamendi (1929) 

El profesor Bucich fue electo intendente por el Partido Justicialista, en las elecciones democráticas del 25 de abril de 1954 y asumió el 1º de mayo subsiguiente.

Aún, en ese entonces, el mandato de los intendentes era de tres años, pero como consecuencia del golpe de estado cívico-militar del 16 de setiembre de 1955 fue depuesto, sustituyéndolo como comisionado del gobierno de facto el capitán de fragata Rogelio Collet, vecino de Bernal, quien asumió el 6 de octubre y permaneció en el cargo hasta el 12 de marzo de 1958. Inmediatamente, la dictadura declaró proscripto al partido peronista. En todos los municipios se crearon comisiones investigadoras. En Quilmes dicha comisión presentó un informe final el 26 de marzo de 1956, según el cual se dictó la prisión para los dos últimos intendentes del distrito don Pedro T. Bond (en el período 1952//31-4-1955) y don Armando C. Bucich (en el cargo 1 año y 4 meses).

Su esposa, Edith María Antonia March, también fue educadora. Había nacido en Quilmes el 7 de febrero de 1907, era hija de Guillermo March Iparraguirre y de Rosa Scardino Gaudencio. Egresó como maestra de la Escuela Normal en 1925 y transcurrió en esa institución su carrera docente como Ayudante de Prácticos. Además integró durante varios años su cooperadora. Armando y Edith tuvieron tres hijos: Mábel Gloria, Ariel y Nora. Su casa de Colón 475 fue un hito de la cultura y la política en las cuatro décadas duramente cruciales de la historia argentina del siglo XX, la de los años `40 hasta la consumación de los `70.

A partir de la primera presidencia de Juan Domingo Perón (1946-1952), la conmemoración del día del trabajador alcanzaría una notable importancia, organizándose celebraciones multitudinarias en todo el país. A raíz de las numerosas reivindicaciones obreras logradas por el peronismo, el 1º de Mayo se convirtió en un día emblemático. El 1º de mayo de 1948, se le encargó al profesor Bucich dirigir la palabra en el acto por el Día del Trabajador. Con esa adjetivación recamada que dilapidaba el normalismo, figuras y apologías, en parte, por el abuso de los clásicos y la ausencia de las nuevas tendencias literarias que se frecuentaban en las escuelas, pero con una convicción ideológica e intensos sentimientos humanos dijo en la Escuela Normal


 "Cuando la Dirección de la Escuela Normal me honró encomendándome la misión de hablar a Uds. en esta fecha en que se recuerdan las virtudes del trabajo, pensé que si bien no disponía del tiempo necesario para componer un himno al trabajo, a lo que el tema invita insistentemente, bastaba que echáramos una mirada en torno nuestro para que el himno surgiera espontá­neo y triunfante, en la contemplación de las mil maravillas que la mano hacendosa del hombre fecunda, crea y embellece. Esta es la verdad, jóvenes amigos, porque la vida toda del hombre digno, es un ininterrumpido canto al trabajo.

El hombre que se respeta y ama su honor, su familia, su patria y su prójimo en el concierto de los pueblos, no repara tanto en el trabajo en sí, como en el fin a que se propone llegar en actitud de triunfador. Esta es la obra a la que daré forma, piensa en el entusiasmo de la empresa imaginada; y desde ese instante su trabajo no es una carga, ni una per­turbación, ni una tortura, ni una imposición es el regocijo de las manos en acción, es una fiesta del espíritu en luz. […] 

Así contemplamos con asombro los resultados singulares y múltiples de la contienda incruenta de la voluntad del hombre con las fuerzas de la naturaleza.


La tierra que se abre en surcos generosos, donde germina la semilla que culminará en el fruto, nos habla de los sudores y los jadeos del la­brador que manejó el arado, combatió la zizaña y canalizó el riego, sopor­tando soles ardientes, vientos helados y ataques traicioneros de insectos voraces.

El agua de las cumbres que administrada en embalses fecunda campos o vivifica poblaciones; los territorios unidos, a través de ríos torren­tosos, por atrevidos puentes; la montaña adusta y pétrea, que nos muestra de pronto el agujero del túnel por donde los pueblos hacen florecer el co­mercio y la cultura, todo nos habla de la grandeza del trabajo, por aque­llos que proyectaron con su inteligencia ágil, y por aquellos que ejecuta­ron con sus manos curtidas y hábiles.

El libro que embellece muchas horas de nuestra vida, nos habla tam­bién de las penurias del tipógrafo inclinado sobre su máquina, y del grabador aspirando emanaciones de las cubetas donde preparó el diseño que en­canta nuestra vista.[…] 

Esto, mis jóvenes amigos, es la poesía del trabajo. Pero hay tam­bién una prosa del trabajo.

Esta prosa surge de las relaciones del trabajador manual, del obre­ro, con la sociedad a que pertenece y para la cual produce. Esta prosa se torna amarga y dolorosa cuando la sociedad, por una desviación de la sensibilidad, que se ha producido en el mundo muchas veces, -y cuyos orígenes y proceso no es grato analizar ahora-, olvida durante décadas los esfuerzos, los sudores, los sacrificios, que originan en los hombres de trabajo los numerosos y variados productos que le proporcionan comodidad, atractivo, gusto y felicidad. […] 


Cuando la incomprensión, el olvido y el menosprecio de los trabajos manuales se acentúa en los que lo disfrutan sin valorizarlo, aquellos que producen sin disfrutar y trabajan sin compensación se entristecen en su labor, se escudan en la conformidad, pero no olvidan, y el resentimien­to muerde sus almas privadas de la esperanza que da un sentido a la vida. Entonces la prosa del trabajo se embadurna y se ensombrece, y una brecha de confusión separa a los hombres que han olvidado que son hermanos. 

[…] Leamos con devoción los artículos de Moreno, los informes de Belgrano, entre otros, para conocer hasta qué punto se esfor­zaron ellos para afianzar la bienandanza del pueblo cuya libertad estaban conquistando, cimentada en la armonía y la comprensión mutuas de las cla­ses sociales del pueblo que nacía, a fin de asegurar la felicidad de todos por la justicia y moderación de los pudientes, y el merecido bienestar e instrucción de los trabajadores y campesinos.

Fue en las últimas décadas de ese mismo siglo y en las primeras de éste, cuando una desconsiderada infiltración y comando de fuerzas extranjerizantes, que subestimó y arrinconó al hombre de la tierra, desvió el pensamiento sagrado de nuestros padres de la primera hora, y sumió al país en confusión y zozobra angustiosas.

Del contraste de aquellos ideales humanitarios, y de estas perturbaciones deshumanizadas, surgió la revolución que tuvo por jornada máxima el 17 de octubre de 1945, y que las generaciones de hoy vivimos, sustentamos e impulsamos.

Estos son párrafos de historia argentina contemporánea.

Ahora no importan las asperezas y contrastes del momento, las osci­laciones de los precios, los contratiempos en los vehículos, las apreturas y estridencias del tránsito.

Sólo importa la dignificación del trabajo para cimentar la grandeza de la patria, para asegurar la felicidad de las generaciones venideras, y para afianzar la sagrada e intocable soberanía de la Nación.

Los argentinos de hoy, en este centro del siglo veinte, hemos que­rido conseguir que la prosa del trabajo no se mantuviera alejada de la poesía, y que la poesía del trabajo se enraizara con la prosa para humani­zarla y embellecerla.

La hemos conseguido. El artículo 37 de la Constitución Justicialista sancionada el 11 de marzo de 1949, contiene un poema en diez párrafos, que transcribe el “Decálogo de los Derechos del Trabajador”.

Así, alcanzamos mejor el sentido de los versos con que un Ministro de Educación, que se sintió porta ante las excelencias del trabajo bien organizado, cinceló pensamientos que conviene meditar:

"Hoy es la Fiesta del Trabajo.
Unidos por el amor de Dios,
al pie de la Bandera sacrosanta,
 juremos defenderla con amor." [1]

Armando C. Bucich


NOTAS:
[1] Decreto del 12 de octubre de 1947, Libro Copiador 1947, folio 810
[2] "Canto al trabajo", marcha de Cátulo Castillo y Oscar Ivanissevich.

FUENTES: 
Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes. 
Biblioteca Popular Pedro Goyena
http://bibliogoyena.blogspot.com.ar/2013/08/armando-cesar-bucich-desorientados.html
http://elquilmero.blogspot.com.ar/2009_07_27_archive.html
Periódico "El Plata" 11/6/1955, Pág. 3
Diario El Sol, 7/10/1955 - 9/2/1956 -

25/4/16

Revisando nuestra trayectoria

Recuperación y Puesta en Valor del Archivo Histórico 
´Silvia Manuela Gorleri` 
de la Unidad Académica 
“Escuela Normal Superior de Quilmes”


Resumen

A continuación se detallan las actividades realizadas por un grupo de voluntarios a lo largo de diez años para recuperar, conservar y poner a disposición del público el acervo documental de la centenaria Escuela Normal de Quilmes. Se estimaron las horas trabajadas. Se muestra el impacto comunicacional de las herramientas virtuales: el Blog y el Facebook. Finalmente, se plantean las necesidades en esta etapa.

Introducción

La Escuela Normal de Quilmes fue fundada en 1912. Se trata de una institución muy reconocida a lo largo de su dilatada historia, pues es fruto de la inquietud de la población quilmeña de la época, que se movilizó para crear la primera escuela secundaria pública en el distrito, además de ser la primera –y durante mucho tiempo la única- Escuela Normal pública entre Buenos Aires y La Plata. Así, el 23 de octubre de 1912 se inauguró oficialmente la “Escuela Normal de Maestras”, que inició sus clases con un Curso Normal integrado por 42 alumnas y un departamento de Aplicación que incluía los 7 grados con un total de 151 alumnos. En 1914 pasó a denominarse “Escuela Normal Mixta” y dos años después se graduó la primera promoción, compuesta por 21 señoritas y un varón proveniente de otro establecimiento.

En la actualidad, la Unidad Académica comprende todos los niveles de enseñanza, desde Inicial hasta Superior, con una matrícula aproximada de 3.000 alumnos. En ella se dictan las carreras de Profesor en Ciencias Sociales –tanto con orientación en Geografía como en Historia- Profesor para Nivel Primario, Inicial y Especial, además de Post Títulos.

En las condiciones en que encontramos hace diez años, el fondo documental de esta escuela ya centenaria no podía ofrecer su tesoro. Necesitaba ser limpiado, organizado, reubicado, catalogado y requería que su documentación fuera adecuadamente descripta y reseñada en índices para su posterior aprovechamiento a los fines de la investigación. Y, eventualmente, digitalizada…

Esta presentación tiene la intención de mostrar el camino recorrido por un grupo de docentes, alumnos y exalumnos de la Escuela Normal de Quilmes desde el descubrimiento del fondo archivístico escolar hasta la actualidad, en el marco del proyecto de rescate y puesta en valor de dicho patrimonio cultural. Se ha organizado cronológicamente para su mejor comprensión.

Año 2006

La idea nació en la primavera de 2006, al abrigo de la sorpresa y preocupación de un grupo de alumnos del profesorado de Historia que se encontró –azorado- frente a un depósito de documentación en estado de total abandono, estragado por plagas, polvo y humedad.

El acervo archivístico estaba depositado en un sótano, donde se hallan las calderas de calefacción central y la cisterna; en una de sus paredes se habían producido filtraciones de agua por una cañería averiada de la cocina del Jardín de Infantes aledaño, filtraciones que dañaron documentos colocados en estanterías adosadas a dicho muro.

El mobiliario del depósito era variado, desde antiguos armarios de madera con puertas de vidrio a estanterías abiertas, algunas metálicas y otras de madera, casi todas en deplorable estado. 

La mayor parte de los documentos se encontraba en carpetas de cartón, atadas con cinta de tela y rotuladas por período o por letra y número en el caso de los legajos. Esto es así con respecto al material más antiguo. El más reciente se encontraba en biblioratos o, en algunos casos, apilado sobre diferentes superficies, dada la escasez de mobiliario, aparentemente sin clasificar. Se han hallado documentos previos a la fundación, datados en 1911. 

El estado general denotaba una gran acumulación de polvo; en la estantería que sufrió mojadura había hongos y/o mohos. Se han observado “piojos de los libros” (Corrodentia). Se ha visto gran cantidad de documentación encuadernada atacada por carcoma (Stregobium paniceum). En algunos materiales se observaron rastros de “pececito de plata” (Lepisma saccharina). También se han observado rastros de roedores. Había cucarachas, habituales en toda la región. La luz artificial era muy pobre y no había luz natural para inspeccionar todos los sectores adecuadamente. Muchos de los libros encuadernados se han deformado por no estar colocados en los estantes en la posición correcta, así como los papeles encarpetados.

Planteado el problema ante las autoridades del establecimiento, de inmediato se mostraron dispuestas a buscar soluciones. 

Se organizó el dictado conferencias de sensibilización para alumnos y docentes, la primera titulada “Algunas ideas sobre los archivos y sus usos”, la segunda titulada “Conservación de documentos de archivo. Recomendaciones y Técnicas para un adecuado resguardo” a cargo de especialistas (octubre 2006). Se convocó a todos los alumnos de la carrera para dar a conocer la situación y compartir ideas (noviembre 2006).

Se redactó un Anteproyecto de Recuperación de este patrimonio. 

Se solicitó ayuda técnica a la Biblioteca Nacional de Maestros, cuya Directora Lic. Graciela Perrone, realizó personalmente una observación del repositorio y comprometió su colaboración (noviembre 2006).

Se aprovechó una reunión con el Director y la Subdirectora de la Rama de Enseñanza Superior de la Pcia. de Buenos Aires del momento, en la que se los interesó en el proyecto. 

Se estableció contacto con la Prof. Marcela Pelanda, responsable del proyecto del Archivo de la Escuela Normal Nº 1 de Ciudad de Buenos Aires; se realizó una visita a dicho establecimiento y se acordó mantener el contacto.

Año 2007

En las Primeras Jornadas de Investigación y Docencia que organizó el Instituto para iniciar el ciclo lectivo 2007, se incluyó una presentación a cargo de la Directora de la Biblioteca Nacional de Maestros (en adelante BNM), quien anunció la futura elaboración de un Programa Nacional de Archivos Escolares. Dicho programa se aprobó por Resolución Ministerial Nº 2017/07 en setiembre y nuestro proyecto se transformó en el Caso Piloto Nº 1 del país.

Un equipo de expertas de la BNM realizó un acabado diagnóstico del estado del repositorio y emitió criterios de intervención, que guiaron las siguientes acciones. La primera de éstas debía ser la inmediata desinsectación del fondo archivístico, para lo cual se solicitaron presupuestos y un subsidio a la Fundación Rocca, que se materializó aproximadamente un año más tarde.

Entretanto, alumnos y docentes voluntarios concurrieron varios sábados al subsuelo para hacer limpieza “gruesa”, es decir, eliminar telarañas, residuos de insectos y roedores, polvo, y para acomodar un poco mejor el mobiliario y guardar provisoriamente en cajas los materiales que estaban en el piso. 

La BNM suministró una capacitación teórico-práctica “in situ” a los alumnos y docentes que participaban en este emprendimiento.

Año 2008

El año 2008 planteó una emergencia: la empresa proveedora de gas natural no habilitaría la utilización de las calderas en tanto estuviera depositado en el mismo ambiente ese cúmulo de papeles, por el riesgo de incendio que suponía. En consecuencia, la Dirección de la escuela tomó la decisión de trasladar el repositorio al único espacio libre: el escenario (una habitación cerrada), en tanto se realizaran gestiones tendientes a la finalización del edificio, cuyos planos fueron reformulados con vistas a incluir en su diseño las dependencias apropiadas para la biblioteca, el museo, el archivo y el centro de investigación que se pretendía tener.[1]

Acto seguido, alumnos, docentes y no docentes emprendieron la ardua tarea de trasladar muebles y documentos al escenario, dedicándole tiempo personal, horas de clase y de estudio durante dos semanas intensas, en abril de 2008.

Inmediatamente después se contrató la desinsectación indicada (mayo 2008).

También en este período se diseñó un Blog, pensado como un registro de acceso público al proyecto, como un medio de conexión con otros equipos nacionales y extranjeros interesados en la misma idea, y como un medio tecnológico de capacitación interna acorde a las posibilidades del siglo.

Ese mismo año se presentó ante la ONG de exalumnos (EXANQUI) el Proyecto y ellos decidieron participar de diferentes maneras: con trabajo voluntario y con modestos aportes monetarios.

La BNM contribuyó con dos subsidios, uno para la adquisición de materiales de trabajo y otro para la adquisición de mobiliario y dispositivos electrónicos.

Año 2009

Durante el año 2009 se continuaron las sesiones semanales de trabajo voluntario con alumnos y exalumnos de la institución, realizando la limpieza manual de los documentos y su acondicionamiento para una mejor conservación.

Se realizaron cuantas capacitaciones fueron posibles, y se aumentaron las estrategias de difusión del Proyecto.

Se realizó un convenio con el ISFDyT Nº 8 de La Plata, la institución de la Provincia que ofrecía la Tecnicatura en Archivística para que los estudiantes pudieran realizar en este Archivo sus Prácticas Profesionales. Asistieron 4 alumnos.

En noviembre se asistió al VIII Congreso de Archivistica del Mercosur, realizado en Montevideo.

Año 2010

El año 2010, como los anteriores y los subsiguientes hasta la actualidad, se realizaron reuniones semanales de trabajo en la Sala del Archivo con voluntarios alumnos y exalumnos, siempre coordinados por la Profesora Raquel Gail, en carácter ad-honorem.

La BNM envió otro subsidio que permitió adquirir más estanterías apropiadas, sillas, cajas de calidad archivo y un dispositivo para mensurar las condiciones de humedad y temperatura ambiéntales (Termohigrómetro).

La Prof. Gail realizó un posgrado titulado “Experto Universitario en Gestión Documental y Administración de Archivos” en la Universidad FASTA de Mar del Plata (a distancia), costeado de su propio peculio, a fin de disponer de algunas herramientas conceptuales para llevar adelante el proyecto.

Además de participar en diversas Jornadas de Capacitación realizadas en Ciudad de Buenos Aires, sobre temas de Conservación, Preservación e Historia de la Educación.

En el mes de junio fue invitada a exponer el Proyecto en una reunión de Referentes Bibliotecarios de toda la Provincia, llevada a cabo en la DGCyE. 

Ante la necesidad de contar con profesionales idóneos, se iniciaron gestiones para la creación de la carrera de Archivística en la región.

Año 2011

El año 2011 se inició con un Taller de Historia Oral, a cargo de la Profesora Laura Benadiba, para todo el alumnado de la carrera de Historia.

Se continuó con la labor semanal en la Sala de Archivo.

Se realizó un acuerdo con una docente de Historia de la Educación para que las alumnas hicieran un Trabajo Práctico con fuentes del Archivo de la institución. Para ello, se les dictó un breve Taller de Descripción de Documentos. En contrapartida, realizaron la limpieza mecánica de los registros que debían consultar.

Año 2012

El año del centenario de la fundación del establecimiento significó un aprovechamiento intensivo de los documentos del Archivo. Algunos miembros de EXANQUI (ONG de exalumnos) relevaron las nóminas de los egresados del nivel primario y secundario desde la creación de la escuela hasta 1969, que junto con algunas investigaciones realizadas por el Prof. Chalo Agnelli dieron forma al libro “Historia para un Centenario. 1912 – 2012”. 

En las Onceavas Jornadas Histórico-Fotográficas que se realizan en Quilmes anualmente se presentó la propuesta “Hacia la Fototeca Digital de la Escuela Normal de Quilmes”, que dio resultados inmediatos (setiembre 2012).

La investigación en los documentos de Archivo permitió reconstruir las historias escolares de algunos jóvenes que años después fueron víctimas del Terrorismo de Estado.

En las Segundas Jornadas de Capacitación y Docencia de la Unidad Académica, se presentó una ponencia demostrativa del impacto comunicacional del Blog del Archivo (octubre 2012).

Año 2013

A partir de 2013 comenzaron a realizar las Prácticas Profesionales los estudiantes de 2º año del ISFDyT Nº 83, donde afortunadamente se inició la carrera en 2011. Esta actividad configura un beneficio mutuo para los aspirantes a Técnicos y para la organización del Archivo con criterios propios de la disciplina. El profesor que los acompaña participa comprometidamente en este proyecto.

Se continuó trabajando semanalmente en la limpieza de documentos.

Se dio acceso a un investigador de la Universidad de Buenos Aires para consultar documentos que eran de su interés sobre la salud de los adolescentes hacia mediados del siglo XX.

Año 2014

Se asiste a las 2as. Jornadas Internacionales de Conservación y Preservación organizadas por el Museo del Cabildo y de la Revolución de Mayo.

Además de la tarea semanal que se continúa desde 2006 y de la asistencia de los alumnos de la tecnicatura del ISFDyT Nº 83, el año 2014 se enriqueció con la incorporación de una Conservadora que, como todos, trabaja ad-honorem.

Otro progreso significativo fue la posibilidad de mudar la Sala del Archivo Histórico a un ambiente exclusivo, separándola del Archivo de Gestión y permitiendo así mantener las medidas de protección del acervo que corresponden, evitando la manipulación imprudente y la utilización del depósito para otras actividades. 

Gracias a un tercer subsidio enviado por la BNM se pudieron completar las estanterías que faltaban.

EXANQUI financió varias otras necesidades materiales de menor cuantía.

Se realizó la imposición de nombre al Archivo, homenajeando a la primera secretaria de la escuela, por tanto la primera responsable del archivo administrativo, en el marco de los actos del 102º aniversario. Se contó con la presencia de familiares de dicha docente en el acto, y de representantes del Centro de Documentación e Información de la DGCyE (CENDIE).

Se amplió la proyección a nivel mundial (Internet) con la apertura de un Facebook del Archivo.

En las terceras Jornadas de Capacitación y Docencia de la Unidad Académica, se presentó una nueva ponencia sobre el Archivo.

Año 2015

Se asiste a las 3as. Jornadas Internacionales de Conservación y Preservación organizadas por el Museo del Cabildo y de la Revolución de Mayo.

Se reiteran las actividades que ya son rutinas de trabajo semanal.

La Conservadora realizó la reencuadernación de algunos Libros de Calificaciones cuyas tapas estaban extremadamente deterioradas por acción de los insectos.

Una estudiante ya graduada en el ISFDyT Nº 83 realizó un contrato de pasantías en esta sede.

Se redactó el Reglamento de Usuarios, basado en los del Archivo General de la Nación y del Archivo Histórico Provincial.

Además, desde el Centro de Documentación e Información de la DGCyE (CENDIE) se diseñó un proyecto de Capacitación para Bibliotecarios y Secretarios de las escuelas más antiguas de la Región IV, denominado "Archivos Escolares: buscando la historia escolar", aprobado por Resolución 2711/15 de la Dirección General de Escuelas y Cultura de la Provincia de Buenos Aires, en servicio y con puntaje para Bibliotecarios. Esta Capacitación toma como modelo el caso de la Escuela Normal de Quilmes. Debe destacarse que ello implica un importante reconocimiento para la labor desarrollada en el marco de la trayectoria de Recuperación y Puesta en Valor del fondo documental depositado en el Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri", que probablemente constituye un hecho único en su género en la Provincia de Buenos Aires y tal vez en todo el territorio de la República. 

Año 2016

Se asiste a las 4as. Jornadas Internacionales de Conservación y Preservación organizadas por el Museo del Cabildo y de la Revolución de Mayo.

En abril se inician las actividades en la Sala del Archivo y se hace la apertura de la Capacitación para las escuelas centenarias de Quilmes.

Se ha hecho una estimación de las horas trabajadas en la Sala del Archivo y fuera de ella, como se detalla en los siguientes cuadros:

HORAS TRABAJADAS  EN SALA AL 31/12/15

Participantes
Horas
%



•EXANQUI
3.167
49,25
•ISFDyT Nº 83 y Nº 8
1.865
29,00
•Unidad Académica
1.233
19,17
•Pasantes
54
0,84
•CENDIE
72
1,12
•Otros
40
0,62




6.431
100,00
   
HORAS TRABAJADAS  EN TOTAL AL 31/12/15

Participantes
EN SALA
OTROS
TOTAL - %




•EXANQUI
3.167
7.237
10.404 - 76,12
•ISFDyT Nº 83 y Nº 8
1.865

1.865 - 13,65
•Unidad Académica
1.233

1.233 -  9,02
•Pasantes
54

54 -  0,40
•CENDIE
72

72 -  0,53
•Otros
40

40 -  0,29





6.431

13.668 - 100
  
IMPACTO DEL BLOG AL 17/4/16

TOTAL DE VISITAS RECIBIDAS: 319.586

  1. Argentina                    156.677             49,02 %
  2. Estados Unidos            31.203
  3. Alemania                     14.926
  4. México                        14.215
  5. España                       13.221
  6. Colombia                     11.369
  7. Francia                          5.958
  8. Rusia                             7.853
  9. Ucrania                          3.008
  10. Perú                              2.890
  11. Resto del mundo          58.266
               TOTAL                   319.586


Conclusiones:
Reflexiones sobre el voluntariado

La gente servicial y modesta suscita una admiración inmediata. Las organizaciones suelen ver como una bendición a los que están dispuestos a asumir las pesadas, monótonas y poco gloriosas tareas que otros rechazan o que nadie más está en condiciones de hacer.

Como se mencionó anteriormente, docentes, alumnos, ex-alumnos y otros miembros de la comunidad comprometen su esfuerzo a través de contratos verbales y éticos, empeñan tiempo, se capacitan, robustecen la continuidad de la labor de recuperación del acervo documental y se hacen dignos merecedores de respeto y encomio por este hecho. En este caso, como en muchos otros, únicamente a cambio de la gratificación moral e intelectual que puede reportar esta tarea.

Sin embargo, muchos colaboradores tienen otras prioridades, igualmente respetables, y su dedicación al proyecto se verá afectada, cuando no subordinada, a cuestiones ajenas al mismo. 

Los alumnos deben avanzar en su carrera, obtener su título de grado y, probablemente, partir en busca de su destino laboral. Quizás de las nuevas cohortes de estudiantes surjan algunos que deseen incorporarse y será necesario –en consecuencia- repetir la capacitación e integrarlos en los siguientes tramos del trabajo. Tendrán una visión fragmentada del proceso; no obstante, su participación será no sólo valiosa sino valorada.

También los demás participantes pueden verse atraídos por otros proyectos o, presionados por circunstancias de la vida, abandonar éste transitoria o definitivamente.

La importancia de constituir un equipo de trabajo más o menos permanente se exhibe entonces en toda su magnitud. Si bien el compromiso es institucional, la cruda realidad es que el voluntariado es un camino horadado por baches más o menos profundos, que obstaculizan una fluida circulación.

Aparece, entonces, la necesidad de establecer cargos y salarios para preservar la continuidad de un programa de rescate del patrimonio que, día a día, adquiere –felizmente- mayor relieve y alcance a nivel nacional.

Tal vez no sea necesario pensar que, al inicio, cada escuela debe tener un archivista. Pero al menos las instituciones involucradas en este programa lo necesitan con toda seguridad, y muchas son las razones que hay para ello.

Por otra parte, parece legítimo preguntarse por las políticas públicas relacionadas con los archivos y con la educación. Algunas jurisdicciones, la Pcia. de Buenos Aires por ejemplo, ofrecen preparación profesional en esta especialidad [2], enmarcada en el sistema educativo formal. Sin embargo, no disponen de nichos laborales para los graduados, aun cuando el desarrollo de la disciplina ha demostrado hace tiempo su importancia.

Entonces, el Estado debería ser capaz de responder a las necesidades de los ciudadanos, promoviendo la implementación de mejores prácticas en el sector estatal y el desarrollo de más y mejores profesionales con vocación por lo público.

Cabe preguntarse, también, si se pueden desarrollar herramientas que permitan a la sociedad civil incrementar su capacidad de participación en las políticas del Estado.

A quienes trabajan con el objetivo de contribuir a mejorarlas en todo su proceso se les torna evidente que estos momentos requieren una mayor articulación de esfuerzos de los diversos actores de la sociedad - públicos, privados, organizaciones no gubernamentales y académicos - en pos de generar nuevas y creativas respuestas para enfrentar los desafíos.

La finalidad de los archivos, según Arévalo Jordán, es servir a los intereses de la investigación, en el sentido más amplio del término, y la condición fundamental para lograrla es que se encuentren perfectamente organizados desde su comienzo. 

Los archivos son en sí mismos, por definición, centros de investigación histórica, y sus publicaciones (comenzando por sus inventarios), tienen una naturaleza científica y contribuyen, por ello mismo, con otras instituciones dedicadas a la investigación, al progreso de la historia. Su aprovechamiento exige la publicación de inventarios y otros instrumentos de trabajo, medios de acceso a los documentos.[3]

La utilización de los materiales se ve aun facilitada por la edición de volúmenes de fuentes, reivindicada por algunos autores como la primera de las tareas de servicio de los archivos. Asimismo, la publicación de estudios de historia de las instituciones cuyos fondos se conservan en los archivos constituye una inapreciable introducción a la utilización de dicho acervo. No es éste un aspecto menor de la actividad de los archivos sino que debe ser considerado como absolutamente esencial. [4]

Quizás otros organismos puedan colaborar con los archivos en la preparación de estos estudios, tales como las universidades o centros de investigación. En ese caso, debe ofrecérseles lo más rápidamente posible el acceso a los materiales y efectuarse acuerdos que determinarán prioridades. Editar colecciones de documentos y/o inventarios analíticos implica grandes esfuerzos e importantes gastos en desmedro, posiblemente, de la puesta en valor de una masa importante de los fondos documentales si no se dispone de los recursos humanos y económicos suficientes.

En contrapartida, los archivos tienen la obligación de prestar todo el auxilio posible a dichos organismos para facilitarles el trabajo, lo que puede hacerse bajo diversas formas.

En el aspecto material, los archivos pueden recibirlos en sus propios locales –si tienen la capacidad adecuada- e incluso poner a disposición a tiempo parcial parte de su personal –si lo tiene-.

También podrían establecer los archivos su propio plan de trabajo tomando en cuenta las necesidades de los centros de investigación.[5]

En ocasiones, los archivos proceden según las demandas que reciben, ya sea de organismos de investigación o de personas aisladas, y ello da lugar a la preparación de catálogos de un cierto tipo de documentos.

Puede ocurrir que, ante la falta de iniciativa de otras entidades y para llenar alguna laguna de la investigación histórica, los propios archivos tomen la decisión de afectar parte de su personal a un determinado tipo de trabajo histórico.

Pero el caso más frecuente, según explican los especialistas, es que los archivistas colaboren a título personal con instituciones o comisiones de investigadores o de publicaciones. Esta tarea puede absorber una pequeña parte del trabajo del archivista, o bien una porción significativa de su tiempo.

Otra posibilidad a considerar es la concurrencia de grupos de estudiantes interesados en recoger información para alguna tarea que les fuera asignada en sus clases, y que pueden estar acompañados o no por sus docentes; en cualquier caso, la visita al archivo y la búsqueda y consulta de las fuentes debe estar a cargo de un profesional archivista, que sabrá dónde se encuentra el material solicitado y el modo de salvaguardarlo cuando se lo utiliza.

Pues bien, cualquiera de las situaciones que se acaban de describir no se aplican en este caso. ¿Por qué? Simplemente porque no hay personal idóneo fijo destinado a ese sector de la escuela.

Es necesario destacar, igualmente, que la actividad propia del establecimiento genera a diario documentación que corresponde al archivo activo, la cual dentro de años pasará a integrar el patrimonio del histórico. Como se mencionó con anterioridad, ese sector recae -sin ningún género de dudas- bajo la responsabilidad del Secretario. Conviene, sin embargo, aclarar que la frontera entre uno y otro es algo difusa. En la actualidad, la archivología nos habla de un equilibrio indispensable entre el archivo histórico y el archivo activo.

Habrá, pues, que organizar, preservar y dar acceso a consultas e investigaciones todo el material no reservado que la unidad educativa disponga y que su archivo vaya a recibir en el futuro, que implique validar de manera fidedigna la historia de la educación local, regional o nacional. 

En los ambientes académicos existe hace tiempo el reconocimiento de la escuela como una de las instituciones fundamentales de la sociedad contemporánea, espacio especializado en la producción y reproducción de la cultura; ello la sitúa, por tanto, como una localización privilegiada para comprender las dinámicas y los conflictos que involucra esa misma producción cultural. [6]

El debate sobre las culturas escolares constituye hoy por hoy una temática particularmente atractiva en el campo de la historiografía educativa. Debemos considerar en su interior el interés por la historia de las propias instituciones escolares, la sociología del currículo, las políticas de formación docente, la configuración y la representación de los sistemas educativos y de sus establecimientos, la definición de los saberes escolares, las relaciones entre el campo académico y el escolar, así como las relaciones sociales gestadas al interior de la escuela y las relaciones entre la institución y su entorno a lo largo del tiempo.

Es en ese contexto que la documentación producida por dichas instituciones adquiere relevancia para el investigador. Los espacios de información especializada son fundamentales para el apoyo a la investigación.

También la facilitación de la gestión documental activa, el control del movimiento documental en sus distintas etapas, la innovación funcional y tecnológica en la administración del archivo requiere la participación de personal idóneo.

Probablemente sea necesario introducir nuevas tecnologías, cuya utilidad, ventajas y limitaciones, especificaciones técnicas, sistematización y normalización, se discute hoy por hoy en numerosos foros del ambiente profesional.

Todo ello exigirá la dotación de recursos materiales y humanos

En el caso descripto en este documento, “descubrir” el repositorio, generar el proyecto de puesta en valor, iniciar el camino desde el asombro y la ingenuidad profesional, avanzar sin pausa, alimentar esperanzas, contemplar con ilusión los progresos, de la misma manera que se observa el crecimiento del hijo que se pone “los pantalones largos” –se decía en otra época- plantea un desafío para afrontar las etapas por venir.

“…en este hacer de la nada, o con lo que nos parece tan poco, es que reclamo la atención, para contemplar cómo se despliegan estas conductas generativas de transiciones hacia nuevos tiempos, hacia nuevos espacios socioculturales que están operando a manera de resignificaciones creativas y operativas de rituales de pasaje.” [7]

Desde aquí se reclama la visibilización del archivo, la asignación de recursos materiales y humanos, la opción a gestar centros de investigación escolar, la profesionalización, se reclaman, en fin, las condiciones para hacer historia.

Prof. Raquel Gail
Coordinadora (ad-honorem)
Proyecto Recuperación Archivo Escolar
Escuela Normal Superior de Quilmes
FB: Archivo Historico Normal Quilmes 

"Detrás de cada papel, existe la necesidad 
concreta de una persona"

NOTAS:
[1] El edificio actual fue parcialmente inaugurado en 1986, en lugar de la casona del siglo XIX que había ocupado la escuela desde 1915, y a la fecha no ha sido terminado de construir.
[2] Desde 1983.
[3] Walne, Peter (comp.) Techniques modernes d'administration des archives et de gestion des documents: recueil de textes. UNESCO.
[4] Id.
[5] Id.
[6] Martins, Maria do Carmo. Os desafios para a organização do Centro de Memória da Educação da UNICAMP, ou de como constituir coletivamente um “lugar de memória”.
[7] Distéfano, Graciela. “Ritos de pasaje.” Consultado en: