24/3/17

24 de MARZO

NUESTROS EX-ALUMNOS DESAPARECIDOS
 ¡PRESENTES!

















Imágenes: Actos 24/3/12, 25/3/13 y 10/12/14.

23/3/17

21 DE MARZO


SE CUENTA QUE...

San Benito (Nursia 480 - Montecasino 547) nació en una familia noble italiana y creció junto a su hermana gemela, la también santificada Escolástica. Gracias a la buena situación económica de su familia, Benito fue enviado a estudiar en Roma, donde recibió una exquisita preparación.

Pero esta formación, como más tarde diría San Gregorio Magno, no fue lo principal para el Santo quien, lejos de comulgar con el estilo de vida romano, se retiró a Subiaco, donde decidió dedicar su vida a la oración. De esta forma, San Benito estableció su vivienda en una cueva de muy difícil acceso, por lo que estuvo años sin que nadie le descubriera hasta que un día un sacerdote, guiado por Dios según San Gregorio, reparó en la presencia del ermitaño. A partir de este momento algunos pastores y campesinos, sabiendo de su pureza, lo visitaban, proveyéndolo de alimentos y recibiendo de él instrucciones y consejos.

Descubierto por la indiscreción de un sacerdote, se dejó elegir abad por un grupo de monjes que residían cerca de Vicovaro, los cuales, posteriormente, al no lograr adaptarse a la disciplina por él establecida, trataron de envenenarle.

Superada la asechanza, Benito de Nursia reunió a cuantos habían acudido a él de todas partes en busca de sus consejos y fundó en la región doce monasterios que muy pronto se poblaron de monjes, a los cuales dio como norma de vida la regla de San Basilio; de Roma llegaron también los patricios Tertulo y Equicio para confiar al patriarca sus jóvenes hijos Plácido y Mauro, que luego habrían de convertirse en dos de sus más ardientes discípulos y colaboradores.

Sin embargo, la paz y la tranquilidad no duraron demasiado. El envidioso sacerdote Florencio pretendió eliminarle; fracasado otro intento de envenenamiento llevado a cabo mediante un pan, trató de perjudicarle de la manera más infame, y no directamente en su persona, sino en sus jóvenes novicios, a los que sometió a la más dura de las tentaciones. El castigo no tardó en llegar, y el presbítero murió en el súbito derrumbamiento de su propia casa.

La Regla de San Benito tuvo una gran influencia en los monasterios carolingios. En la expansión definitiva de la Regla jugó un papel determinante el monasterio benedictino de Cluny que se expandió por toda Europa. Más tarde el Císter trató de volver a un estricto cumplimiento de sus preceptos al considerar las costumbres de los cluniacenses demasiado relajadas y apegadas a los bienes temporales. A San Benito de Nursia se le representa habitualmente con el libro de la Regla, una copa rota, y un cuervo con un trozo de pan en el pico, en memoria del pan envenenado que recibió Benito de parte de un sacerdote de la región de Subiaco que le envidiaba. San Gregorio cuenta que, por orden del santo, el cuervo se llevó el pan adonde no pudiera ser encontrado por nadie.

Benito, con unos cuantos compañeros, se alejó de aquel lugar y se dirigió a Campania, hacia el punto que habría de hacer para siempre famoso: Cassino, la antigua y bella colonia romana, entonces arruinada por las devastaciones de los bárbaros y la desolación de la guerra. En la Pascua del año 529 Benito destruyó el altar de Apolo que los moradores, vueltos al paganismo, habían levantado en la colina que dominaba el país, lleno de bosques sagrados, y lo reemplazó por los oratorios de San Juan y San Martín; con ello inició, mediante un acto de firmeza cristiana y romana, el futuro monasterio de Montecassino, el "Archicoenobium Casinense", donde el santo vivió durante el resto de su vida.


San Benito de Nursia, Abad de Montecassino (Frosinone, Lazio), es el patrón de Europa y el patriarca del monacato occidental, de tal manera que todas las órdenes monásticas de Occidente basan su patrón de existencia en la Regla que San Benito creó para la comunidad por él fundada. En ella se regulan minuciosamente todos los aspectos de la vida de la comunidad de monjes, vinculando la oración con el trabajo (ora et labora).

Por la inmensa labor que los scriptoria de los monasterios diseminados por toda Europa realizaron en pro de la conservación y difusión de la cultura occidental, y por las incipientes reglamentaciones que sobre los archivos de sus comunidades aparecen en la Regla, se le ha escogido como Santo Patrón de los archivos y los archiveros, celebrándose tradicionalmente su festividad el 21 de marzo.

10/3/17

Un nuevo año de trabajo


SEGURIDAD EN EL TRABAJO
Riesgos para la salud en archivos
Tipos de peligros, prevención, neutralización de las contingencias y recomendaciones para el personal, son algunos conceptos claves para fortalecer una cultura de cuidado en todo el archivo.

por Susana González
sgrestauro@gmail.com.ar
Lic. Conservación y Restauración Bienes Culturales –
Universidad Nacional de las Artes

Los archivos se encuentran dentro del grupo administrativo de “oficinas”, clasificación que no tiene en cuenta factores de riesgos que se hallan sólo en ese ámbito.

Entre los riesgos más habituales se encuentran 
los químicos, físicos, biológicos y los ergonómicos.

El reconocimiento de la exposición de riesgos, y la evaluación de pérdidas potenciales, son elementos básicos para un buen programa de salud ocupacional. Por lo general, los peligros se dividen en cuatro categorías. Los primeros son los riesgos químicos, que incluyen neblinas, vapores, gases, humos metálicos, polvos, líquidos y pastas cuya composición química pueda crear problemas.

Los físicos, entre los que se encuentran ruidos, radiación, temperaturas extremas, iluminación, vibración, microondas, rayos láser y radiación infrarroja ultravioleta. También los biológicos que considera a los insectos, moho, hongos, bacterias, virus, parásitos, gastrointestinales y otros agentes. La última categoría corresponde a los riesgos ergonómicos y tiene que ver con la interacción hombre/maquina/ambiente para que esta sea segura, eficiente y tan cómoda como sea posible. Tanto el aspecto psicológico como el fisiológico son importantes.

El mantenimiento del ambiente como primer paso La manipulación de los documentos de archivo requiere cuidados especiales, tanto para los empleados administrativos, del repositorio y los usuarios. Es importante la protección personal con guantes y mascarillas o barbijos apropiados, aunque esto no garantiza en absoluto impedir la contaminación. A nivel internacional, se acordó que el mantenimiento adecuado del ambiente es la vía más efectiva para evitar y controlar la contaminación. La reducción de la humedad y el incremento del flujo de aire inactivan y eliminan el crecimiento fúngico. Pero algo que resulta inevitable es la manipulación del material que ya ha sido contaminado antes de su ingreso, o bien por malas condiciones de guarda en el archivo. 

Factores contaminantes biológicos

Los documentos impresos son una fuente nutricional para diferentes organismos y microorganismos, no sólo porque la naturaleza constitutiva de su soporte es el papel, sino por todos los compuestos orgánicos que intervienen en su manufactura (las tintas, colas vegetales y animales, además de materiales de encuadernación como cartones, cueros y telas).

Los agentes biológicos que comúnmente afectan los materiales impresos son los microorganismos, insectos y roedores. Los hongos también son un factor de riesgo para el hombre y su desarrollo se dará cuando las condiciones ambientales le sean propicias (a partir de 22° C y humedad relativa superior al 65%.). Si el material es infectado por hongos, el riesgo de que el foco de infección se extienda rápidamente es muy elevado, ya que su reproducción es a través de esporas, transportadas por el viento o la ropa de las personas que entran en contacto con ellas. 

Los insectos comúnmente hallados en los archivos son los pececillos de plata o lepismas, los psócidos (también conocidos como piojos de libros) y las cucarachas. Las lepismas pueden tener hasta 12,5 mm de longitud; se alimentan del apresto del papel (especialmente al papel lustroso) y dañan tanto las encuadernaciones de los libros como el papel tapiz para llegar a los adhesivos subyacentes. Prefieren las áreas oscuras y húmedas que no son perturbadas por largos períodos de tiempo.

Los psócidos se alimentan de hongos microscópicos que crecen en el papel, por lo que su presencia usualmente indica un problema de humedad en el depósito. Son mucho más pequeños que las lepismas y también pueden comer engrudos y gomas, pero no producen huecos en el papel.

Las cucarachas son omnívoras, pero les gustan especialmente los materiales que contienen almidón y proteínas; se comen las páginas de los libros, las encuadernaciones, los adhesivos, el cuero y el papel tapiz. Mastican y horadan el papel y las encuadernaciones, pero también pueden manchar gravemente los materiales con sus secreciones.

¿Cómo ingresan los insectos a un archivo?

Además de los propios libros y documentos pueden acceder a través de ventanas y puertas inadecuadamente selladas o abiertas, conductos de aire y respiraderos. Las plantas cercanas a un edificio también proporcionan un excelente hábitat para los insectos, que luego pueden migrar. 

El mantenimiento de las condiciones climáticas recomendadas para la preservación de libros y papel ayudará a controlar los insectos. Se recomienda mantener un clima moderadamente fresco y seco, evitando las fluctuaciones bruscas de temperatura y humedad relativa. Estas deberían mantenerse en valores aproximados a los 20°C y 50% respectivamente. Otros métodos, como la fumigación y la gasificación, son muy utilizados en archivos para la eliminación de insectos. En general se utilizan insecticidas de base piretroides teniendo en cuenta los recaudos necesarios para evitar reacciones adversas en personas.

Los hongos tienen una gran capacidad para crecer en diferentes sustratos, en una amplia gama de condiciones ambientales, permitió a algunos de ellos colonizar tejidos vivos de animales y ser responsables de muchas formas de enfermedades. Producen metabolitos tóxicos cuando se ingieren, o alérgenos cuando se inhalan o entran en contacto de cualquier otra forma. Muchas de las enfermedades se originan por la inhalación y son de naturaleza respiratoria incluyendo la más común, la histoplasmosis, que está vinculada a ciertos ascomicetos. Los aspergilli patogenéticos o toxigénicos han sido reconocidos en todos los grupos de especies, con la excepción de siete de ellos. 

El aspergilli causa tres tipos de enfermedades; dos de ellas afectan al hombre. La micosis (primaria o secundaria) resultante de la invasión de tejido vivo por los hongos. También la alergia, que está asociada a la inhalación de la conidia u otros contactos con el hongo. Según informes médicos, los aspergillius son patógenos respiratorios.

La micosis es una infección producida por los hongos microscópicos y toman su nombre de la parte del organismo que invaden, o del hongo que las causa. En el caso de los archivos existen reacciones alérgicas por inhalación de las esporas y aunque algunas enfermedades alérgicas, como el asma, se ocasionan debido a la presencia de hongos. Existen micosis diversas que presentan síntomas característicos. Las superficiales pueden producirse por el contacto con documentos infectados (generalmente soporte papel), afectando la piel y las mucosas. Las esporas de la documentación con hongos penetran en el organismo por inhalación, y pueden producir infecciones pulmonares de diversa índole. En general las micosis son de evolución sub aguda o crónica, pueden ser letales o durar años. Entre los distintos tipos de micosis se encuentra la oculomicosis ojos (superficie de la cornea); otomicosis oído (conducto auditivo externo); subcutáneas piel (tejido celular, huesos y viseras) y oportunistas cavidades (se generan dentro de estas). 

Aquellos archivos que carecen de programas integrales de conservación, se convierten en verdaderos nidos para el cultivo de hongos no sólo en soporte papel (planos, pergaminos, fotografías, cuero y nuevas tecnologías). Esto hasta ahora refiriéndonos solo a los documentos ya que debido a estas degeneraciones bacterianas los archivistas se verán severamente afectados, convirtiéndose en el mayor de los casos en víctimas inocentes e ignorantes. 

Las infecciones micóticas son causadas por hongos que pueden vivir en la piel y que pueden habitar en los tejidos muertos del cabello, uñas y capas externas de la piel. Entre las infecciones micóticas se pueden mencionar los hongos tipo moho (dermatofitos, los cuales causan infecciones por tiña) y los hongos tipo levaduras (tales como la Candida). La Candidiasis cutánea es una de las más presentadas por contacto con documentación infectada, involucra infección de piel con Candida y puede comprometer casi cualquier superficie de piel en el cuerpo, pero por lo general se presenta en áreas cálidas, húmedas y con pliegues como axilas e ingle. La Candida también puede producir infecciones en uñas o alrededor de las esquinas de la boca.

Neutralización de hongos y remoción de residuos e insectos 

Después de neutralizar la actividad fúngica la mejor manera de eliminar los depósitos de hongos e insectos es recurriendo a medios mecánicos. Se recomienda utilizar una aspiradora, en lo posible con filtro de agua para asegurarse que quedarán retenidos en ese medio. No siempre es posible eliminar todo el rastro de los hongos, porque el micelio puede estar muy arraigado en el papel. La fumigación actualmente se utiliza en raras ocasiones, porque las sustancias químicas utilizadas pueden tener efectos negativos tanto sobre las obras de arte como sobre la salud del personal 

Factores químicos de contaminación

Uno de los potenciales riesgos para la salud en el trabajo de archivo es el riesgo de contraer tétanos a través de materiales oxidados. El tétanos es causado por una toxina producida por la bacteria Clostridium tetani. Las esporas de la bacteria, que pueden encontrarse en el polvo y documentos archivados durante mucho tiempo, entran al cuerpo a través de una cortadura o punción profunda. En los archivos se presenta debido a la punción o cortadura con ganchos y grapas metálicas infectadas y oxidadas. Si se sufre una herida, debe atenderse de manera apropiada limpiándola con jabón y agua, y usando un antiséptico en ella. Si el afectado no ha recibido un refuerzo contra el tétanos en más de cinco años, deberá recibir un nuevo refuerzo.

El material soporte de los microfilms es acetato de celulosa, que en condiciones ambientales adversas tiende a descomponerse. Su degradación provoca emanación de gases de ácido acético al ambiente. La inhalación de estos gases resulta perjudicial para la salud.

Recomendaciones para el personal de archivo

Para afianzar todas las prácticas de manejo dentro de un archivo acorde a parámetros de conservación es indispensable la creación de programas de seguridad. Todo el personal debe contar con conocimientos sobre los potenciales riesgos a los cuales están expuestos. Este es el primer escalón para alcanzar un buen nivel de aplicación de las normas de seguridad. Y desde ya, acompañado por el monitoreo permanente de las condiciones ambientales, la sistematización en el uso de materiales aptos para conservación (librería y limpieza), de elementos de seguridad y protección personal, y la implementación de desinsectaciones y desinfecciones regulares. 

Las medidas de preservación como las de seguridad e higiene tienen que ser respaldadas, sostenidas en el tiempo y estimuladas en todos los niveles del personal, desde el más alto al más bajo. Si se puede lograr un ambiente estable y seguro. El siguiente paso será promover una cultura del cuidado en todo el archivo, es decir, cultivar una cultura en la que todos y cada uno sea responsable.

Uno de los potenciales riesgos para la salud en el trabajo de archivo es el riesgo de contraer tétanos, a través de materiales oxidados.

Situaciones de riesgo comúnmente presentes en archivos

-Material contaminado con hongos activos e inactivos.
-Polvo ambiental contaminado con esporas.
-Documentación con elementos de sujeción metálicos en estado de oxidación.
-Cajas y documentos con polvo de oxidación.
-Documentación y contenedores con heces y orina de roedores.
-Presencia de gases contaminantes en archivos de materiales fílmicos (negativos, retro-positivos, microfilms).

Bibliografía consultada
CONSERVAPLAN: http://www.orienta.org.mx/biblioteca/pdf/conservacion6.pdf
Monsalve Guerrero, Alexander. Manual descriptivo para el conocimiento de riesgos en el depósito de archivo. Bogotá. 2006
Novotny, Deborah. Curso de Especialización en Conservación Preventiva del Patrimonio. Rosario. 2000. (Conservadora de Libros. Departamento de Preservación de la Biblioteca Nacional Británica).
Sherelyn Ogden. Manual de Preservación de Bibliotecas y Archivos del Northeast Document Conservation Center. Sgo. de Chile. 2000.

Fuente: INTI Boletín temático Nº 24, diciembre 2016, Conservación y restauración del papel.

LAS ASOCIACIONES DE MAESTROS EN QUILMES

por Chalo Agnelli 


El primer accionar de lucha por sus derechos de los docentes del partido de Quilmes aconteció a fines del siglo XIX. En esos años se venía repitiendo la discontinuidad en los pagos de sueldos.


Juana M. Cabrera

En 1895, la demora fue de 8 meses. Los maestros de Quilmes se reunieron en la esquina de Brown y Colón, casa de la maestra Juana María Cabrera [1] en asamblea para acordar qué medidas tomar. Entre los presentes estaba el joven maestro Atanasio Antonio Lanz de 18 años, que sabía bastante de las penurias que sufría una familia dependiente de un sueldo docente, pues se crió junto a sus padres educadores en la casa-escuela Nº 4 de Berazategui [2]. El joven Lanz propuso declarar una huelga. Por supuesto que la mayoría eran mujeres y esa palabra habrá escandalizado a algunas de las presentes pues estaba muy acendrado que el título de educador tenían adosado los calificativos: ‘altruismo’, ‘abnegación’, ‘sacrificio’ y otros eufemismos que permitieron siempre a los políticos acallar las dificultades de los educadores.


Esquina de Colón y Brown, casa de la maestra Juan María Cabrera donde se realizó la primera asamblea de maestros quilmeños en reclamo por sus sueldos (Hoy Heladería "El Polo", gentileza Sr. Iván Klaic)

Los asambleístas prefirieron dejar en suspenso la medida y formar una comisión integrada, entre otras, por doña Juana, la dueña de casa, la señorita Aurora Coccaro y la señora Celestina Marty de Mac Kay, quienes debían entrevistar al Director de Escuelas Sr. Berra para que se expidiera de los causales que determinaban la demora y resolviera la situación. La única respuesta que obtuvieron fue que ‘las arcas del estado provincial no contaban con fondos necesarios para paliar dicha dificultad’.


Maestro Atanasio A. Lanz (h)
 
Las comisionadas compungidas, resignadas regresaron al pueblo, pero con el germen de la unión gremial ya en brote.

La Asociación de Maestros fue la primera agrupación gremial que formaron los docentes de la provincia de Buenos Aires. Es la más antigua del país y de Sudamérica. Fue fundada el 25 de diciembre de 1901, a instancias del profesor Jorge Susini quien fuera director de la Escuela N° 1 de La Plata. 

Por Quilmes asistieron a la Asamblea Constitutiva, donde se discutió y aprobó la Carta Orgánica, los maestros Gaspar Flesca (de la escuela Nº 1) y Atanasio A. Lanz (h) (de la escuela Nº 4).

Eran los propósitos de esta Asociación:
1.- Estrechar los vínculos del Magisterio y solidaridad gremial entre los maestros. 
2.- Hacer sentir la acción del Magisterio en todos los ramos de la actividad pública y en la confección de leyes, reglamentos y presupuestos escolares. 
3.- Asumir la defensa del asociado cuando proceda. 
4.- Establecer una forma de protección mutua que comprenda a la familia en caso del fallecimiento del asociado y proteger al incapacitado en el servicio. 
5.- Organizar conferencias científicas y pedagógicas. 
6.- Fomentar le lectura y el estudio por medio de la creación de bibliotecas, organización de certámenes científicos y literarios. 
7.- Propender por todos los medios a la educación política del pueblo. 
8.- Propender al mejor desarrollo y preparación de la juventud: 
a) haciendo que permanezcan los menores en las escuelas hasta la edad reglamentaria; 
b) haciendo que se encaminen en la ruta de la ciencia, el arte y la industria. 
9.- Propender por todos los medios a su alcance a la de federalización del Magisterio Argentino. 
10.- Adquirir bienes raíces y muebles y proceder a su venta de acuerdo con las necesidades y conveniencias de la Asociación.

En 1921, la Comisión Local estaba integrada por: presidenta, Celia V. de Steeg, vice, Rosalía E. Davel de Deambrosi; secretaria, Luisa Molina; pro-secretaria, María Atana; tesorero, Antonio Oddone; pro-tesorera, María Elena Perli; vocales: Petrona Morris, Aurora Cóccaro, Eugenia Atanassi, Luciana Lemoine y Atanasio Lanz. El local se hallaba en la calle Leandro N. Alem 72.

En 1925, se produjo otra demora, pero la Asociación ya estaba organizada e intervino. En Quilmes la participación fue tan numerosa que debieron reunirse en el cine Sarmiento (luego Rivadavia). En esta ocasión el ya inspector Atanasio A. Lanz ofreció pagar con sus ahorros, sin interés alguno, parte de los sueldos a los maestros más necesitados. La suma era de $ 8000 y con ella se aliviaron las penurias de 14 maestros, casi todos rurales.


Rosalía Davel de Deambrosi

Uno de los conflictos de mayor dimensión se suscitó en abril de 1940; [3] Rosalía Davel de Deambrosi como presidenta de la Asociación acompañada por Luis Castelli y Dolores Carró Emparanza elevaron un reclamo contra la ley de escalafón que perjudicaba a los docentes y había mucha insatisfacción en las escuelas. Solicitaron que se dispusiera lo pertinente para que las bonificaciones del escalafón se computaran por períodos y no por el total de los servicios prestados, como así también reclamaron que se considerara sueldo íntegro, las licencias por maternidad, obtenidas antes de que la ley de presupuesto estableciese ese beneficio. Posteriormente se reunieron en La Plata con el Director General de Escuelas Dr. Mariano Malla Villanueva, el inspector general Sr. Evaristo Iglesias y con el subinspector Pérez Duprat que convinieron en lo justo de los pedidos y les confirmaron que a la brevedad se atenderían los reclamos. Atanasio A. Lanz fue vicepresidente de la comisión central de esta agrupación en la Provincia y presidente de la comisión local en distintos períodos. 


El Prof. Ricagno entre el Prof. Cotta y el Dr. Alfredo Palacios

FUENTE
Agnelli, Chalo “Maestros y Escuelas de Quilmes” Ed. Jarmat. Bernal, 2004.
Periódicos: ‘Norte’, ‘La Verdad’, ‘El Sol’

NOTAS
[1] Hija de inmigrantes canarios. Nacida en Quilmes en 1866, fallecida en Córdoba en 1954.
[2] Hoy Escuela N° 1 de Berazategui.
[3] Periódico Norte del miércoles 17 de abril de 1940.

Publicado por Blogger para EL QUILMERO el 3/02/2017