21/1/16

CUBA


 M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón (ampliado)


Desde ahora y hasta diciembre venidero en esta ciudad se celebrará una jornada por el centenario de un centro pedagógico emblemático en Cuba: la antigua Escuela Normal para Maestros de Oriente. En la actualidad la Escuela Normal es un centro formador de Maestros para la Educación Primaria

El 19 de enero, a las 14:00 horas, tuvo lugar allí mismo, la primera actividad relacionada con los 100 años de la institución, mediante un panel que trató el tema “Nuestros profesores inolvidables”. La “Normal” contó siempre con un claustro de profesores sobresalientes que ocupan un sitio en la historia de la pedagogía cubana.

El panel estuvo integrado por el profesor Armando Labaceno Labaceno [1], presidente de la Comisión Organizadora del Centenario de la Escuela; el ingeniero Octavio Portuondo, hijo de Octaviano Portuondo [2], quien fuera profesor y director del centro, y el Dr. Israel Escalona [3], jefe nacional de investigaciones de la UNIHC (Unión de Historiadores de Cuba).

La jornada con diversas acciones se extenderá hasta el 7 de diciembre, cuando se cumpla el aniversario 81 del natalicio del inolvidable joven revolucionario Frank País García, asesinado por la dictadura de Fulgencio Batista el 30 de julio de 1957, quien se graduó allí como maestro en 1953.

Para finales de febrero, en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en la calle Heredia, y dirigido por Alcibíades Poveda, tendrá lugar también, un taller cuyo tema central será, precisamente, la historia de la Escuela Normal santiaguera.

En lo que se refiere a la enseñanza primaria, uno de los primeros problemas con que se tuvo que enfrentar el Gobierno Americano fue el de la carencia de maestros debidamente capacitados. Inicialmente se les dio autorización a las Juntas de Educación para que contrataran libremente como maestros a personas que ellas consideraran honorables y competentes. Desde luego, esta medida fue de corta duración, porque muy pronto se decidió convocar a exámenes para maestros, resultando aprobados más de mil aspirantes. Poco después se estableció un sistema por el cual los maestros ya aprobados y designados debían someterse a exámenes periódicos de capacitación, en los que se les certificaba para continuar ejerciendo la enseñanza por uno y tres años sucesivamente. A pesar de la ventaja que el sistema ofrecía de obligar a los maestros a mantenerse al día en las cuestiones de la enseñanza, en definitiva fue abandonado en 1909, para aliviar la constante preocupación que ocasionaba la posibilidad de no recibir una nueva certificación.

Durante los primeros años de la República, la enseñanza se realizó en forma un poco desordenada, porque se les daba a los maestros gran libertad para llevar a cabo su labor. Sin embargo, en el año 1905, la Junta de Superintendentes aprobó los primeros cursos de estudio. A pesar de la innegable existencia de cierta desorganización, los primeros maestros de la República tuvieron un éxito extraordinario, porque suplieron las deficiencias que tenían con un grado muy elevado de entusiasmo y de dedicación.  Como consecuencia, el analfabetismo se redujo considerablemente, y la instrucción primaria se extendió a un por ciento de la población mucho más elevado.

Con el transcurso del tiempo se hizo evidente que el sistema de nombramientos por exámenes de competencia no era el más adecuado, y se llegó a la conclusión de que era necesario crear escuelas para la preparación de los maestros. Ya desde el año 1900, al hacerse la Reforma Universitaria, se había creado la Facultad de Pedagogía, la cual preparaba a estudiantes de nivel superior para enseñar en las escuelas de la República a todos los niveles. Sin embargo, no era posible esperar que esta Facultad preparara a la enorme cantidad de maestros que la República necesitaba. En lo que se refiere a la enseñanza a nivel de Kindergarten, en 1902 se fundó en La Habana una Escuela Normal de Kindergarten, con el objeto de preparar maestros para que impartieran este tipo de enseñanza. Más tarde, en el año 1915, se creó en La Habana una Escuela Normal de Maestros para varones y otra para señoritas. Posteriormente se crearon Escuelas de este tipo en las demás capitales de provincia. La primera Normal para Maestras del Hogar se creó en Cuba en 1918. Esta escuela comenzó a preparar Maestras de Trabajos Manuales y de Economía Doméstica en 1927.

En cuanto a la Escuela Normal de Oriente, referencias históricas señalan que en 1899, durante el Gobierno Interventor norteamericano, se decide erigir una edificación para este tipo de escuela en Santiago de Cuba, y el sitio escogido para su construcción fue la conocida Loma de Santa Ana, donde estuvo el torreón nombrado El Palomar, donde la ciudad de Santiago de Cuba rinde sus guarniciones como resultado de los combates establecidos en las afueras de la urbe contra las tropas cubano-norteamericanas.

“En 1899 nos visitan unos ciudadanos norteamericanos del Estado de Massachussets y uno de ellos, encaramado sobre “El Palomar”, frente a la atalaya, sugiere la idea de destruir este torreón y en su mismo lugar, implantar una escuela pública, sustituyendo en esta forma un edificio de guerra por otro de enseñanza elemental y cultural.” (Leopoldo García)

Apuntan las referencias, que en 1900 el gobernador donó los terrenos que pertenecían al Estado. Explican, además, que la ejecución del inmueble tardó dos años y que el proyectista principal fue el ingeniero W. M. Black, del Cuerpo de Ingenieros de las tropas norteamericanas.

El apoyo financiero de la obra corrió a cargo de ciudadanos del estado norteamericano de Massachussets, quienes aportaron $10.000, y $ 30.000 por parte de los Fondos del Tesoro. Señala la tradición, que las personas que hicieron esas donaciones eran padres y familiares de soldados norteamericanos caídos durante el sitio y toma de Santiago de Cuba, en ocasión de la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana. 

La placa de bronce empotrada sobre la entrada de la Escuela, hace referencia a la creación de esta obra en los siguientes términos:

“Construido 1900-1902—Leopoldo Wood, USA— Gobernador General de la Isla de Cuba.— Col. S.M. Whitside, USA.—Comandante Militar—Mayor W. M. Black, USA.—Mayor H.F. Hodges, USA.—Jefe de Ingeniería del Departamento de Cuba.—Capt. S.D. Rockenlach, Ingeniero del Distrito.— Lugarteniente M.F. Hanna, USA –Comisionado de Escuelas Públicas.– G.W. Armitace, arquitecto. – Algunos individuos del Estado de Massachussets han donado $10.000.00 para esta obra.”

En 1902 se inauguró la Escuela Nº 1 Modelo que funcionó hasta principios de 1916, cuando el local fue reparado y adaptado para Escuela Normal para Maestros de Oriente, centro que tuvo su apertura el 10 de octubre de 1916.

La Escuela Modelo se mantuvo en funcionamiento hasta el 10 de octubre de 1916, cuando en sus instalaciones, y las del edificio anexo (que había quedado listo el 15 de julio de 1902), se estableció la Escuela Normal para Maestros de Oriente. En sus Crónicas de Santiago de Cuba, Carlos E. Forment recuerda esta fecha y brinda algunos detalles sobre la constitución del claustro:

“…En horas de la mañana se efectuó la inauguración de la Escuela Normal para Maestros, cuyo primer director fue Enrique J. Molina y Cordero, doctor en Pedagogía y Derecho Civil y notario público a quien acompañaban la señora María L. de Deas de Mancebo; Dr. César Cruz Bustillo y Libia Escanaverino de Beltrán, médicos ambos; Isabel Lora Yero, maestra de instrucción pública y Daniel Serra Navas, profesor de trabajos manuales, secretario de la escuela.

En el curso siguiente, año escolar 1917 a 1918, ingresaron los profesores: Max Henríquez Ureña y Esperanza Quesada Villalón, doctores en Filosofía y Letras y Derecho Civil; Rodolfo Hernández Girón, pintor y escultor, y Serafina Portuondo Dolman, profesora de piano.”

La primera graduación de la escuela se llevó a cabo en 1920 y consistió de treinta y dos muchachas y tres varones. Ya para la década del cincuenta, las matrículas sobrepasaban los cuatrocientos alumnos entre hembras y varones.

En el uniforme típico de las (los) estudiantes de La Normal, sobresalía la corbata, cuyos colores identificaban el año cursado. Así, las (los) estudiantes de primer año usaban corbata azul, los de segundo roja, en tercer año se portaba una corbata de color marrón, y el cuarto año se distinguía por el color verde.

Para el año 1947 (en que se escribió el artículo de Acción Ciudadana) en el piso alto funcionaba un aula con su laboratorio de Física y Química; otra de Trabajo Manual Económico-Doméstico y otra de Trabajos Manuales en general para hembras y varones (en una de las fotos mostradas en la exposición del lobby de la edificación en la actualidad, se pueden ver a los alumnos durante una clase de manualidades). Como resultado de estas últimas clases se exhibían, en ese entonces en una sus aulas, dos maquetas hechas a la perfección por los alumnos. En una de ellas se representa el antiguo torreón El Palomar, y la otra a la Escuela Normal de Oriente.

En su Planta Baja funcionaban cuatro aulas destinadas a cada uno de los cuatro cursos que representan los estudios superiores correspondientes a la graduación de Maestro Normal, según Leopoldo García, estaban distribuidos de la siguiente forma: “en la parte sur del edificio están los de primer y segundo año, y en la parte norte, las de tercero y cuarto año”

Otras áreas que conformaban la escuela eran: el Aula Magna “Floro Pérez”, destinada a la música y con una capacidad de 8×16 metros; la Escuela Superior Anexa, donde se preparaban los estudiantes que aspiraban a ingresar a La Normal y cuya primera directora fue Elisa González, según consta en una pequeña tarja de mármol colocado en la base que soporta el asta de una bandera; la Biblioteca, con su admirable colección de textos en lengua castellana; y los amplios terrenos deportivos en los cuales se practicaba fundamentalmente baloncesto.

Numerosos intelectuales y patriotas inscritos con letras doradas en la historia de Cuba pasaron por las aulas de la “Normal” de Santiago de Cuba, y muchos alcanzaron allí el título de maestro. 

Luego de una restauración en 1998, dirigida por el arquitecto Pedro Saro Romero, de la Oficina del Conservador de la Ciudad, el centro fue declarado Monumento Nacional.

Posteriormente la escuela se convirtió, hasta la fecha, en la Escuela Pedagógica "Floro Regino Pérez Díaz", igualmente para la formación maestros primarios.

Dotada de una arquitectura exclusiva, la escuela se encuentra ubicada en un lugar ideal de la ciudad, entre las calles Trinidad, Calle Nueva y San Jerónimo.

Dice el sitio EcuRed, que el proyecto del edificio está inspirado en los modelos arquitectónicos de las escuelas norteamericanas, con plante en forma de H y dos niveles: el primero para aulas, y el segundo, inicialmente, a patio cubierto, que posteriormente se transformó en salones para aulas. Con un acentuado estilo neocolonial, la “Normal” de Santiago de Cuba constituye un ejemplar único en su tipo en la ciudad. 


“Fue construida con piedra traída de Río Grande, confeccionada en grandes bloques escuadrados que le imprimen a la fachada una textura singular; las maderas de puertas, ventanas, escaleras del vestíbulo y techo son de ciprés, diferentes tipos de pinos, cedro, sabicú… La carpintería de los dos niveles es sencilla y funcional, en el primero es de pivotes verticales con paños de cristal; en el segundo presenta una secuencia de arcos de medio punto con lucetas fijas y batientes encristalados. Los planos de cubierta inclinada en los corredores y el segundo nivel están conformados a partir de tejas francesas que le imprimen una roja coloración a esta sobria edificación. Otros cuerpos del edificio fueron creados para dar respuestas al incremento de matrículas y áreas deportivas.”

Nombres inolvidables de la Patria aparecen en la historia de la Escuela Normal para Maestros de Oriente: Floro Pérez [4], dirigente estudiantil y político, asesinado por la dictadura de Gerardo Machado; Frank País García [5], José (Pepito) Tey Saint-Blancard [6], Alberto Fernández Montes de Oca [7], el “Pachungo” de la guerrilla del Che en Bolivia, caído precisamente en el combate donde es herido y posteriormente asesinado el Guerrillero Heroico; Rubén Bravo [8], asesinado en Holguín; Huber Matos, al principio partidario de la revolución castrista y luego opositor [9]…

A lo largo de 2016 se cumplirá una agenda de conmemoraciones por los 100 años de este centro que por la actividad patriótica y pedagógica desarrollada en sus aulas, y también por su arquitectura, es considerado un referente histórico en Cuba.

Himno de la Escuela Normal de Oriente
Hosanna Normalista
cantemos a la escuela
que rauda el alma vuela
de suave ritmo en pos.
Hosanna, Hosanna, Hosanna
cantemos sin demora
que llegó la hora,
de levantar la voz.
De la escuela en las aulas austeras
recibimos la luz del saber,
y en las pruebas de examen severas
nuestra dicha es el triunfo obtener.
Juveniles los ecos llevemos,
de las aulas al son del laúd
al probar que aprendimos cantemos
del maestro la ciencia y virtud.

NOTAS:
[1] Armando Labaceno Labaceno. Maestro normalista, alfabetizador y dirigente de la educación desde los primeros años de la Revolución Socialista Cubana.
Se inició en 1953 como profesor de Segunda Enseñanza y como maestro en diversas escuelas primarias rurales del municipio de Baracoa y Sagua de Tánamo. Difundió hábitos de cuidado de huertos escolares, y así contribuyó a mejorar la cultura alimentaria en la zona. Dirigió la Escuela nocturna "Félix Pena" para obreros.
Al triunfo de la Revolución, fue cofundador de los centros de instrucción para soldados del Ejército Rebelde y como Delegado Especial del Ministro de Educación, organizó y dirigió la Campaña de Alfabetización en los municipios de Sagua de Tánamo y Cayo Mambi y alfabetizó soldados del Ejército Rebelde. Como delegado al Primer Congreso Nacional de Educación Rural colaboró con la propuesta de Fidel para la creación de diez mil aulas con el pago inicial de medio salario a sus maestros. Estuvo entre los que renunciaron a sus aulas en la ciudad y aceptaron nueva aula en las condiciones propuestas por la Revolución. Es miembro fundador de la Primera Brigada de Maestros de Vanguardia "Frank País", iniciándose en la formación de maestros en el Centro Vocacional para Maestros Primarios "Sierra Maestra", en San Lorenzo, Niquero, y llegó a ser jefe de cátedra en la sede de Minas del frío.
Es coautor del primer programa de estudios de la asignatura Estudios Sociales para la formación de maestros. Ocupó diversas responsabilidades en instituciones docentes y fundó en todas la sala de historia con el objetivo de conservar y difundir la historia de Cuba.
Ha impartido varios seminarios y cursos sobre la Historia Local de Santiago de Cuba, asimismo, ha impartido en diversas instituciones, conferencias magistrales sobre temas históricos diversos. Creador y promotor de numerosos círculos de interés difusores de la Historia ejecutó por varios años proyectos que posibilitaron la comunicación vía radio entre estudiantes de secundarias, preuniversitarios y de magisterio movilizados en la agricultura en el Plan la Escuela al Campo. Elaboró y puso en práctica nuevos métodos para el aprendizaje de la radiotelegrafía y elementos de la técnica y comunicación por radio.
Ha participado en numerosos eventos, en los que ha expuesto diferentes ponencias sobre la historia nacional, es miembro del grupo gestor que dirige los maestros del Movimiento de Vanguardia en las Montañas. Asesor técnico principal de la redacción del libro con la historia de ese movimiento.
Condecoraciones recibidas:
- Orden "FRank País" de I Grado.
- Orden "Frank País" de II Grado.
- Medalla Conmemorativa "De la Alfabetización".
- Distinción " Rafael María de Mendive".
- Distinción "Por la Educación Cubana".

[2] Octaviano Amaury Portuondo Moret. Conocido popularmente como Cuquito Portuondo. Profesor  cubano, investigador y activo revolucionario en contra de las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista. Es el autor del libro El Soviet de Tacajó. Experiencia de un estudiante de los años 30 (1979).
Nace en Mayarí, norte de la provincia de Holguín, el 12 de diciembre de 1914. Hijo noveno del matrimonio del cubano Luis Manuel Portuondo y la dominicana Celia Moret. A los seis años se traslada a Antilla donde vivió hasta los catorce. Posteriormente se muda a Santiago de Cuba para comenzar sus estudios secundarios.
Su vida transcurre entre Santiago de Cuba y Antilla. Se gradúa de maestro en la Escuela Normal de Oriente y pasa dos años trabajando como maestro rural en el caserío “La Juba”, Banes (norte de la provincia de Holguín). Es allí donde conoce la realidad de la educación en los campos de Cuba y esas experiencias le sirven para su futura Tesis.
El día 12 de agosto de 1933 el pueblo de Tacajó conoce la noticia con muchos detalles sobre el abandono del país del dictador Gerardo Machado. En horas de la noche se celebra una reunión convocada por el Partido y el Sindicato en un pequeño local del pueblo. En esta reunión se acuerda la declaración de estado de huelga general y se constituye el comité de la misma.
Octaviano, como miembro activo del Directorio Estudiantil de Antilla fue parte de este proceso, que dio inicio a su vida política en 1930. A los treinta y nueve años de los hechos regresa a Tacajó como profesor e investigador de la Universidad de Oriente, revive la historia y escribe El Soviet de Tacajó. Experiencia de un estudiante de los años 30. Recibe Mención en el género testimonio en el Concurso 26 de Julio. La Habana, Julio de 1973 “Año del XX Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada” el libro fue impreso por Editorial Oriente, Santiago de Cuba en 1979.
Se presenta a examen y gana por oposición una plaza de Profesor en la Escuela Normal de Oriente, comienza a trabajar en 1939. Fue profesor de la misma durante veinte años. Tuvo el honor y la satisfacción de dirigir la formación cultural, científica e ideológica de numerosos estudiantes, que luego con el tiempo fueron ejemplo de la comunidad santiaguera. Entre ellos, Arturo Duque de Estrada, Carlos Saravia, Electra Fernández, Frank País, José A. Tey (Pepito), Emma Chuy y Rubén Bravo Álvarez.

Octaviano junto a colegas profesores y alumnos de la Escuela Normal de Oriente

Se prepara y en 1941, discute en la Universidad de La Habana (10 y 11 de enero) su tesis de grado para el Doctorado en Pedagogía. En 1951 comienza los estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Oriente y  se recibe como Licenciado en Derecho el 26 de noviembre de 1956. Fueron sus compañeros de estudios Jorge Sarguera Riveri (Papito), Carlos Amat Torres, Thalía Fung, Jorge Ibarra P y muchos más.
Diplomado en Derecho pasó a ser profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Oriente hasta su extinción, en que ocupó cátedras en la Facultad de Educación, el Instituto Pedagógico y en la Escuela de Historia y Ciencias Jurídicas, de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Oriente.
Octaviano, cariñosamente conocido como Cuquito Portuondo, fue designado jefe de la Célula No 3 del Movimiento 26 de julio dirigido por Raúl Almenares y como activista Thalía Fung. Entre las actividades que realizaba estaba la de facilitar al Movimiento 26 de Julio una serie de autos para realizar sus actividades revolucionarias. Para ello usaba el encubrimiento a través de una compañía de financiamiento de automóviles. Cuando se compraron las primeras pistolas para el Movimiento, fue seleccionado por Frank junto a un grupo de profesores para proporcionarle la ayuda financiera.
El mismo día 2 de enero de 1959, fue designado interventor del Banco Cubano de Comercio Exterior (café) de la Provincia de Oriente, con sucursales en Sagua de Tánamo y Guisa. Simultáneamente, es nombrado auditor de los tribunales revolucionarios que juzgó y sancionó a la pena de muerte a 70 esbirros de la tiranía batistiana. Durante todo el año 1959 desempeño las actividades indicadas, siendo luego designado interventor del Colegio La Salle, durante el periodo de la nacionalización de la enseñanza privada. También ocupó el cargo de inspector provincial de la Segunda Enseñanza en la Provincia de Oriente; más tarde profesor de la Universidad de Oriente. Fue miembro de la UNEAC e integrante del primer ejecutivo de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba en Santiago de Cuba.
Cuando se crearon los Tribunales Populares, 23 de diciembre de 1973, fue elegido como Juez Técnico, de la Sala de lo Civil de la Provincia de Oriente manteniendo una conducta intachable de acuerdo con sus principios revolucionarios y martianos.
Muere el 4 de octubre de 1991 de causas naturales, a los 77 años.
Distinciones:
El Consejo de Estado le otorgó por acuerdo Nº 1648 de 1 de junio de 1991 la "Medalla Combatiente de la Clandestinidad".

[3] Israel Escalona Chadez. Graduado de Licenciado en Historia en la Universidad de Oriente (1985). Doctor en Ciencias Históricas (2000). Curso Básico de Pedagogía (febrero-julio 1987). Escuela de Idiomas (Inglés) (Septiembre 1987-Junio 1989). Curso Básico de Computación. Curso Básico de Sistema Internacional de Unidades (Enero 1992). Tratamiento al lenguaje y la figura biográfica de José Martí para niños y jóvenes. El Humanismo Martiano en su práctica. Entre 1986 y el 2000 fue profesor en el Instituto Superior Pedagógico “Frank País”. Desde el 2000 se desempeña como profesor en el Departamento de Historia de la Universidad de Oriente. Elaboró programas de asignaturas que impartió. Tutoreó trabajos de curso y diploma e integró tribunales evaluadores. Historiografía de Cuba. 
Publicaciones

[4] Floro Pérez Díaz. Combatiente revolucionario, mártir de la lucha antimachadista. Nace en Velasco, Gibara, antigua provincia de Oriente. Siendo muy joven se enfrenta a la tiranía machadista, en la ciudad de Holguín, cuando es dirigente estudiantil en la Escuela Normal para Maestros de Oriente. En Santiago de Cuba entra en contacto directo con la masa estudiantil, en el momento de la reelección del tirano Machado y de la grave crisis económica que azotaba el país. El 10 de enero de 1929, al caer asesinado Julio Antonio Mella en México, por orden de Machado, Floro Pérez coloca en uno de sus brazos una cinta negra en señal de duelo y, sin importarle las consecuencias, se pasea por las calles santiagueras. Se destaca por su enfrentamiento a aquellos miembros del claustro profesoral dóciles a los dictados de la dictadura machadista. En el año 1930 se desempeña como director de la revista “Capdevila”, órgano estudiantil de Oriente en la que publica una fuerte denuncia contra el régimen machadista. El  30 de setiembre de 1930 dirige las protestas estudiantiles en su provincia, por el asesinato, en una manifestación estudiantil en La Habana, del estudiante Rafael Trejo. Detenido el 10 de noviembre de 1930, el pueblo se lanza a las calles en señal de protesta exigiendo su libertad, en las cuales pierde la vida, ante la salvaje represión policial, el obrero Víctor Kindelán. Junto a sus compañeros, Floro Pérez se declara en huelga de hambre en protesta al horrendo asesinato. El 23 de diciembre de 1930 es puesto en libertad junto a sus compañeros pero el notorio asesino del régimen, Arsenio Ortiz, supervisor de la provincia de Oriente, no cesa de perseguirlo, obligándolo a pasar a la clandestinidad, desde la cual continúa su actividad revolucionaria en Santiago de Cuba, Holguín y Gibara. Organiza un fallido atentado contra Ortiz, conocido por sus crímenes como El Chacal de Oriente. Logra escapar al acoso de los esbirros de la tiranía, trasladándose alternativamente entre los poblados de Velasco, su pueblo natal; las salinas de Gibara y en diversas refugios en Santiago de Cuba. En ese período se une como hombre de acción al Directorio Estudiantil Universitario y junto a ellos participa en acciones en la calle y diversos sabotajes. Es herido de bala, cuando participa en un atentado contra el propio Machado y el capitán Miguel Calvo, jefe de la sección de expertos de la policía de La Habana. Éste es detenido el 4 de setiembre de 1932 junto a su hermano Antonio y su amigo y compañero de lucha Rafael Batista Nápoles, al ser sorprendidos en una casa de La Habana donde se escondía. Salvajemente torturados son finalmente asesinados por militares al servicio de Arsenio Ortiz.

[5] Frank País nació el 7 de diciembre de 1934, en Santiago de Cuba. Su padre era Francisco País Pesqueira, un pastor protestante casado con Rosario García Calviño, ambos de Marín, provincia de Pontevedra, Galicia (España), que emigraron a Cuba. Francisco Pais Pesqueira figura como primer converso y bautizado de la Iglesia Evangélica de Marín y fue uno de los miembros fundadores de la primera Iglesia Bautista de Santiago de Cuba.
Al morir su padre, su madre se hizo cargo, en solitario, de él que contaba 5 años de edad y de sus hermanos Agustín de 3 años y Josué de 2. Dejó sus estudios de arquitectura para ingresar a la Escuela Normal de Maestros de Oriente en donde se graduó el 6 de julio de 1953.
Se destacó como dirigente estudiantil, fue uno de los principales cabecillas de la Asociación de Estudiantes, y partidario del movimiento latinoamericano de Reforma Universitaria, integrando el Bloque Revolucionario Estudiantil Normalista (BREN), constituyendo la Federación Local de Centros de Segunda Enseñanza y participando en el Directorio Estudiantil Revolucionario. En 1952, cuando se produjo el golpe de estado que llevó a Fulgencio Batista al poder, concurrió con otros jóvenes al Cuartel Moncada para pedir armas con el fin de defender al gobierno democrático de Carlos Prío Socarrás. Este hecho supuso el punto de inflexión que le convertiría en un luchador por la libertad y contra la dictadura batistiana.
Comenzó a trabajar como maestro en 1954 en el Colegio del Salvador, donde se destacó por la pasión con que difundía las ideas nacionalistas, democráticas y cristianas, especialmente el pensamiento y la obra de José Martí, mostrando una aparente contradicción entre la religiosidad que profesaba y los ideales revolucionarios que se solventa en la reducción a su creencia en el Hombre y en el futuro así como su deseo de conseguir una sociedad mejor sin abandonar sus creencias cristianas. Creó el Centro La Flor Martiana y puso en práctica la República Escolar, basada en conceptos de democratización de la escuela y participación de los estudiantes.
En 1954, Frank País, Pepito Tey y otros jóvenes del Oriente cubano crearon Acción Revolucionaria Oriental (ARO) con el fin de organizar la lucha armada contra la tiranía de Batista. Pocos meses después cambian el nombre de la organización por Acción Nacional Revolucionaria (ANR). En 1855, cuando Fidel Castro, recién amnistiado, y el grupo que había asaltado el Cuartel Moncada formaron el Movimiento 26 de Julio, Frank País solicitó y obtuvo el ingreso de los miembros del ANR al M-26-7. Su paso a la clandestinidad lo realizó con el seudónimo de David.
Inicialmente País integró la dirección del M-26-7 en Oriente, y en 1956 fue designado Jefe de Acción y Sabotaje del M-26-7 en todo el país. El 30 de noviembre de 1956 dirigió el levantamiento armado en Santiago de Cuba en apoyo al desembarco del yate Granma desde el que habrían de desembarcar Fidel Castro y un grupo de guerrilleros con el fin de instalarse en la Sierra Maestra.
El 9 de marzo de 1957 fue detenido y enjuiciado con los sobrevivientes del Granma y los combatientes del levantamiento del 30 de noviembre, siendo absuelto en mayo de 1957, en medio de una gran agitación popular. Desde ese momento fue uno de los principales organizadores del apoyo a la guerrilla de Sierra Maestra y la extensión de la insurrección a toda la isla. El 30 de junio de 1957 fue asesinado su hermano Josué Pais y exactamente un mes después resultó él mismo asesinado en el Callejón del Muro de Santiago de Cuba, junto con Raúl Pujol. Algunas voces indican que fue traicionado por dirigentes revolucionarios, opositores a su prédica religiosa.
En respuesta al asesinato, se declaró una huelga general en toda Cuba y su entierro se organizó como un desafío a la dictadura de Batista y alcanzó una convocatoria masiva que la hizo la más grande manifestación popular conocida hasta entonces por esa ciudad. El cuerpo de País fue vestido con el uniforme verde olivo y el brazalete negro y rojo del Movimiento 26 de Julio. La movilización del 30 de julio de 1957 está considerada como una de las fechas decisivas de la Revolución cubana y la caída de la dictadura de Fulgencio Batista. Ese día ha sido instituido en Cuba como Día de los Mártires de la Revolución.

[6] José (Pepito) Tey Saint Blancard. Joven revolucionario cubano que consagró su vida a la lucha por la patria. Integró el Movimiento 26 de Julio y cayó combatiendo en el Levantamiento del 30 de noviembre de 1956 en Santiago de Cuba.
Nació el 2 de diciembre de 1932, en la ciudad de Santiago de Cuba. Se destacó como dirigente estudiantil y en las actividades deportivas. En 1947 logra, mediante exámenes, el ingreso a la Escuela Profesional de Comercio, plantel que abandona por problemas de salud, convertiéndose más tarde en alumno de la Escuela Normal para Maestros de Oriente.
La bochornosa situación que vivía el país, radicalizaría día por día sus actividades revolucionarias. Primero manifestaciones estudiantiles por el aumento de plazas en la escuela, la matrícula gratis, la construcción de nuevos edificios educacionales, la oficialización de escuelas politécnicas y de artes plásticas, a la vez que denuncia la venta de títulos y nombramientos. Su activa participación en esas luchas, lo hace merecedor de ser electo como uno de los tres delegados a la Federación de Centros de la Enseñanza Media. Pronto es fichado por la dictadura batistiana como uno de sus peligrosos opositores.
En la Escuela Normal para Maestros de Oriente, el joven luchador había demostrado sus cualidades para unir voluntades y desarrollar acciones. En unas elecciones estudiantiles, se postula para la presidencia de ese plantel, comicios que pierde ante otro excepcional condiscípulo: Frank Pais García. Pero lo que algunos vieron como un antagonismo entre ambos, selló para siempre su unión en la lucha. Frank fue el presidente, Pepito, vicepresidente. Juntos en la formación de Acción Revolucionaria Oriental, luego Acción Nacional Revolucionaria, organizaciones creadas por Frank para combatir por la libertad cubana. Luego, juntos en la integración al Movimiento Revolucionario 26 de Julio.
La lucha entraría entonces en una nueva fase, con nuevas proyecciones y mayores responsabilidades. Ya en 1955, Pepito Tey participa en el asalto a la estación de policía de El Caney, dirigido por Frank. Se prepara con rapidez en el manejo de armas y la técnica de explosivos, asumiendo luego el entrenamiento de los futuros protagonistas del 30 de noviembre de 1956-
Junto al propio Frank Pais y Léster Rodríguez organizó el Movimiento 26 de Julio en Santiago de Cuba y la antigua provincia de Oriente, y continuó liderando a la juventud universitaria como presidente de la Federación Estudiantil Universitaria Oriental.
Sobre esa relación, afirma Josué de Quesada, combatiente de esa gesta, ya jubilado: “No se puede separar la personalidad de Pepito de la de Frank País. Son dos elementos paralelos, dos amigos, dos compañeros, dos combatientes. Antes del 30 de noviembre, se constituyó un Estado Mayor Militar para analizar con los jefes de grupos las acciones que se realizarían. Y junto a Frank y Léster Rodríguez, estaba Pepito Tey”
Su casa fue centro de entrenamiento en el manejo de las armas para muchos de los que participarían posteriormente en la acción del 30 de noviembre de 1956 en apoyo al desembarco del yate Granma por la costa sur de Oriente.
La hora escogida para iniciar las acciones en Santiago de Cuba fue las siete de la mañana. El estampido de los tiros inundó la ciudad y en la mañana del 30 de noviembre de 1956, el uniforme verde olivo se hacía dueño de la situación. De acuerdo con el testimonio de Léster Rodríguez, "el plan fue concebido por Fidel en su parte general. Frank País había visitado México en dos ocasiones para entrevistarse con Fidel y coordinar el levantamiento en apoyo al desembarco del yate Granma. Hacía falta que se llevaran a cabo acciones en el resto de la Isla que impidieran al ejército batistiano trasladar sus efectivos con suficiente rapidez a la zona de desembarco. Hubo compromisos de levantamiento en Las Villas y Matanzas; y de otras acciones en parte de La Habana y Pinar del Río. En Oriente debían realizarse de manera simultánea en Santiago, Puerto Padre y Guantánamo; los compañeros de Bayamo y Manzanillo se iban a incorporar al desembarco, que sería por esa zona".
Desde mediados del mes de noviembre, Frank había explicado a los jefes de grupo del Movimiento los objetivos de la acción en Santiago: cercar el Moncada, para neutralizar las tropas acantonadas allí; y acopiar armas, para lo cual se atacaría a la Policía Marítima, a la Nacional y se asaltaría una ferretería en la Plaza Dolores. Según varios testimonios, se generalizó el intercambio de opiniones y se aceptó como fecha del desembarco el 30 de noviembre.
Al respecto, en  1959, Fidel precisó en una conocida intervención: "El Movimiento tenía instrucciones de esperar nuestro desembarco para iniciar la acción revolucionaria en la ciudad de  Santiago de Cuba. Nosotros desembarcaríamos por la zona de Niquro y el Movimiento tendría la tarea de respaldar nuestro desembarco. Ciertamente que las instrucciones eran esperar primero nuestra llegada".
En la acción contra la Estación de Policía participaba la célula de Otto Parellada, cuya misión era atacar por el fondo de la Escuela de Artes Plásticas; y el grupo comandado por Pepito Tey, que acometió por el frente partiendo de la Escalinata de Padre Pico, y que debió tener el apoyo de una ametralladora 30, llevada erróneamente al sector donde combatía Otto. Junto con algunos de sus hombres, Pepito se parapetó detrás del paredón en el tope de la escalera de Padre Pico. Se volvió hacia uno de los suyos: "¿Quieres seguirme?", y avanzó seguido por el subalterno. Subieron la escalera de la jefatura y lanzaron granadas. Ninguna estalló. Los dos tuvieron que retroceder, aunque sin dejar de disparar. Se refugiaron en un murito en la calle Santa Rita y siguieron tiroteando la estación. A Pepito solo pudo silenciarlo un balazo en la frente. Ya había caído Tony Alomá en un momento del combate, en los primeros descansos de la escalinata de Padre Pico. Entretanto, el otro grupo, con puntería beisbolera, lanzaba cócteles Molotov contra la estación. Pero estaban mal hechos, se extinguían rápidamente. Otto Parellada, incluso herido, no cesaba de disparar. Hasta que una ráfaga acabó con su vida. Lejos de amilanarse, sus hombres respondieron con una balacera violenta. Se recrudeció el combate. Alguien buscó un saco de yute y pedazos de tela, metieron dentro de él varios "cocteles Molotov", le dieron candela y lo tiraron sobre el techo, que empezó a arder.

[7] Alberto Fernández Montes de Oca nació en San Luis, una población ubicada en el Oriente de la isla de Cuba, a 19 km de Santiago de Cuba. Fue el quinto hijo de Ezequiel Fernández, originario de las Islas Canarias, y de la cubana Juana Montes de Oca. Realizó sus estudios secundarios en la Escuela Normal para Maestros, donde entabló amistad con Frank Pais y Pepito Tay y participó de la lucha estudiantil revolucionaria contra la dictadura de Fulgencio Batista.
En 1956 se exilió en los Estados Unidos desde donde se dirigió a México para integrarse al Movimiento 26 de Julio. Durante tres años realizó misiones del M-26-7 fuera de Cuba, y regresó a su país el 7 de noviembre de 1958 para integrarse en Escambray a la columna guerrillera Nº 8, comandada por Ernesto "Che" Guevara, donde pasará a formar parte de su grupo de hombres de confianza. Se desempeñó como jefe de pelotón y participó en las acciones militares que culminarían con la Batalla de Santa Clara y la caída de Batista el 1 de enero de 1959.
Luego de la victoria de la Revolución cubana se mantuvo bajo el mando de Guevara en la Fortaleza de La Cabaña, en  La Habana. Cuando Ernesto Guevara fue designado a cargo de Departamento de Industrialización del INRA y luego Ministro de Industria, Fernández Montes de Oca fue designado como administrador del Central Washington y luego director de la industria azucarera en la entonces provincia de Las Villas. En 1961 fue designado Director de la fábrica de Sulfo Metales de Santa Lucía en la provincia de Pinar del Río, desempeñándose simultáneamente como jefe de una división militar. En 1963 fue nombrado Director de la Empresa de Minería.
Luego de la fallida experiencia del Congo, el Che Guevara organizó un foco guerrillero en Bolivia, donde se instaló a partir del 3 de noviembre de 1967, en una zona montañosa cercana a la ciudad de Santa Cruz. A mediados del año 1966 el Che había enviado Bolivia a dos de sus hombres de confianza, Harry Villegas («Pombo») y Carlos Coello («Tuma»), donde ya se encontraba José María Martínez Tamayo («Papi»), organizando los contactos y analizando la situación. Luego se sumarían otros hombres, entre ellos Alberto Fernández Montes de Oca, que tomó el nombre de guerra de «Pacho». El grupo guerrillero tomó el nombre de Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Bolivia con secciones de apoyo en Argentina, Chile y Perú. Los enfrentamientos armados comenzaron el  23 de marzo de 1967. El 8 de octubre los restos del grupo guerrillero comenzó a ser perseguido por el ejército boliviano en la Quebrada del Yuro. Guevara separó a sus hombres en dos grupos para dar oportunidad a los enfermos de que avanzaran. Alberto Fernández Montes de Oca permaneció en el grupo que intentó confrontar con las tropas bolivianas, siendo gravemente herido en combate, y muriendo desangrado al día siguiente sin haber recibido atención médica. El Che Guevara fue herido en ese combate y asesinado al día siguiente. Los cinco hombres que integraban el otro grupo finalmente pudieron escapar. El cuerpo de Fernández Montes de Oca fue exhibido al público en vallegrande y luego enterrado clandestinamente. En 1997 se encontraron sus restos enterrados en la misma fosa común con el Che Guevara y otros cinco guerrilleros: Alberto Fernández Montes de Oca (Pacho), René Martínez Tamayo (Arturo), Aniceto Reinaga (Aniceto), Simeón Cuba (Willy) y  Juan Pablo Chang (El Chino). Actualmente reposan en el Memorial al Che Guevara en Santa Clara.

[8] Rubén Bravo Álvarez fue un destacado revolucionario miembro y organizador del Movimiento 26 de Julio en Holguín. Incansable luchador contra la tiranía de Fulgencio Batista. Fue salvajemente torturado y asesinado en Holguín en el año 1957.
Nació el 2 de setiembre de 1918, en la ciudad de Santiago de Cuba. Realiza sus primeros estudios en una escuela pública, ingresando más tarde en la Escuela Normal de Maestros de oriente, donde se gradúa en 1940, a los 22 años. Ya maestro, Rubén Bravo trabajó en La Guira, Báguano, Holguín, San Juan de las Puercas, y luego en Alcalá, donde establece contactos con los elementos más progresistas de la zona.
Radicado en Holguín, labora como director y maestro en una escuela rural y también en la escuela "Julio Grave de Peralta", en esta ciudad. Fue director de la escuela Intermedia de la localidad, impartiendo clases a los alumnos de 6º grado.
Formaba a sus educandos en el más justo sentido del deber y en el análisis consecuente de la situación que reinaba en el país, no escondiéndose para condenar al gobierno por sus desmanes, la corrupción imperante y sus atropellos. Por su resuelta y valiente actitud fue elegido Presidente del Colegio de Maestros de Holguín, desde cuya responsabilidad fustigó a la dictadura, y convocaba a la lucha por los derechos de los maestros así como de las masas populares.
Al reorganizarse el Movimiento 26 de Julio en Holguín a mediados de 1957, integra su dirección, desempeñando importantes tareas. Desde sus filas atendía el trabajo de la organización en el movimiento estudiantil, dado sus nexos directos con este sector.
Su atinada labor en el trabajo juvenil llevó a los jóvenes estudiantes holguineros a una posición de principios firmes, intransigente, valiente y revolucionaria, lo cual fue reconocido en más de una oportunidad por el Movimiento y la fuerzas de dirección de la actividad clandestina e insurreccional.
Su casa, radicada en Cervantes 192 y 194, entre Frexes y Martí, se convirtió en un verdadero cuartel para la proyección y ejecución del trabajo clandestino. Al sucederse la ola de crímenes y terror que el pueblo denominó con toda justicia la Pascuas Sangrientas, en diciembre de 1956, se realiza la reorganización del  M-26-7 en Holguín, reunión que se lleva a efecto en su casa. Autorizado el Movimiento en esta localidad para ejecutar el plan propuesto de vengar el asesinato de aquellos 23 hombres del pueblo, se proyectan, precisan y determinan misiones, actividades a las que se encuentra íntimamente vinculado desde que se gesta la idea. El 23 de noviembre se cumple la sentencia. Muere el jefe del Regimiento, Fermín Cwley Gallegos, en un atentado justiciero de los revolucionarios holguineros. Muere el ejecutor no sólo del horrendo crimen de la Pascuas Sangrientas, sino también el asesino de los 16 expedicionarios del Corynthia, autor de la muerte de varios jóvenes más, de ahí que fuera denominado despectivamente como “La hiena”. La represión que desatan las fuerzas de la tiranía es inmediata. Allanamientos, detenciones, torturas y crímenes matizan este período. Rubén Bravo, maestro de dignidad y decoro, verdadero seguidor de la prédica martiana es hecho prisionero en su casa. Remitido al Regimiento es sometido a un cruento régimen de interrogatorios en vano intento de hacerle hablar para delatar a los ejecutores de la acción popular. Uno de los detenidos informa a los esbirros los nombres de los integrantes de la dirección del M-26-7, motivo por el cual son separados del resto del grupo; les plantean que van a ser trasladados, pero en realidad han sido condenados a muerte. Saben que ninguno de los seis van a decir una palabra que comprometa a sus compañeros.
Su cuerpo destrozado por la tortura, ya casi muerto, ensangrentado, es baleado en el cruce de Güirabo y Carretera Central, en el amanecer del 9 de diciembre de 1957 junto al de sus cinco compañeros de luchas. 
Un amigo al enterarse de la injusta y dolorosa muerte dijo: "Porque sólo esta muerte nacida de la justicia de la guerra puede durar en vida el largo tiempo que los siglos exponen. Siempre Rubén, tendrás un niño liberado de tu tierra, para escribir tu nombre sobre la sombra de los pizarrones."

[9] Huber Matos Benítez nació el 26 de noviembre de 1918 en el poblado de Yara, en la antigua provincia de Oriente. Era el hijo mayor de un agricultor y la maestra del pueblo, lo que le permitió educarse. Desde niño ayudó a su padre en las tareas del campo y para escapar a ese destino estudió Magisterio, graduándose en la Escuela Normal para Maestros de Santiago de Cuba en 1940. Cuatro años más tarde obtuvo un doctorado en Pedagogía en la Universidad de La Habana.
Durante algún tiempo trabajó en varias escuelas rurales del oriente cubano, donde comenzó a adquirir conciencia política. A los 18 años entró en el Partido Revolucionario Auténtico y en 1947, luego de que fue fundado el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) por Eddy Chibás, entró a militar en esta organización, a la cual perteneció también Fidel Castro. En 1950 fue nombrado vicedecano del Magisterio Nacional.
La vida de Cuba y de Huber Matos cambiaron radicalmente con el golpe de Estado que dio Fulgencio Batista el 13 de marzo de 1952, a pocos meses de unas elecciones generales en las que Castro se presentaba como candidato al Congreso por el Partido Ortodoxo. En ese momento Matos trabajaba como profesor de la Escuela Normal para Maestros de Manzanillo, una de las principales ciudades de la provincia de Oriente, donde enseñaba Cívica e Historia.
Su oposición a la dictadura batistiana le llevó a exiliarse en Costa Rica en 1956, donde entabló amistad con el presidente José Figueres. Cuando Castro organizó la expedición del yate Granma y se hizo fuerte en la Sierra Maestra, Matos consiguió preparar una expedición con armas y voluntarios y aterrizó con una avioneta en las montañas de Cuba, uniéndose a los barbudos. Terminó la guerra con el grado de comandante, el más alto de la guerrilla, al frente de la columna 9ª Antonio Guiteras.
Tras tomar Santiago de Cuba y entrar triunfalmente en La Habana en el mismo jeep de Castro y Cienfuegos, ocupó diversas responsabilidades hasta que fue designado jefe del Ejército Rebelde en la provincia de Camagüey.
Desde muy pronto Matos se opuso al giro radical de la revolución, y cuando percibió que esta se inclinaba hacia el socialismo y entraban en las instituciones del Gobierno miembros del antiguo partido comunista (el Partido Socialista Popular) escribió una carta personal a Castro renunciando a su cargo. “No deseo convertirme en un obstáculo para la revolución y creo que, teniendo que escoger entre acomodarme a las circunstancias o hacerme a un lado para no causar ningún daño, lo más revolucionario para mí es irme…”, decía en la misiva, enviada al líder cubano el 19 de octubre de 1959.Matos agregaba: “Si se quiere que la revolución triunfe, dígase a dónde vamos y cómo vamos, óiganse menos los chismes y las intrigas, y no se trate de conjurado o de reaccionario al que con criterio honrado plantee estas cosas”. Aunque Matos siempre aseguró que esta carta fue la verdadera causa de su encarcelamiento, Fidel Castro y sus seguidores dijeron que en realidad preparaba un levantamiento en Camagüey y Camilo Cienfuegos fue enviado a detenerle allí. Huber Matos se entregó sin oponer resistencia, y Cienfuegos, al regresar a La Habana, se estrelló en una avioneta debido al mal tiempo. El juicio a Matos se celebró el 11 de diciembre en el antiguo campamento militar de Columbia y allí intervino Castro durante varias horas seguidas para acusar a su antiguo comandante de traición. El Che Guevara y Rául Castro eran partidarios de la pena de muerte, pero Fidel Castro dijo que si se hacía eso se le convertiría en un “mártir”. Finalmente el tribunal lo condenó a 20 años de prisión, de los que no se le perdonó ni una hora.
En presidio realizó varias huelgas de hambre y denunció que estuvo años aislado en una celda, convirtiéndose en uno de los famosos presos “plantados”, denominados así por negarse a vestir el uniforme de reo común. Al salir de la cárcel en 1979 se instaló en Costa Rica y posteriormente se trasladó a Miami, donde fundó la organización Cuba Independiente y Democrática, uno de los grupos anticastristas que con más beligerancia atacó al régimen de Fidel Castro en las últimas décadas y que apoyó la ley Helms-Burton, que hizo extraterritorial el embargo norteamericano, cuando fue promulgada en 1996. En 2001 ganó en España el XIV Premio Comillas por su libro de memorias Cómo llegó la noche. Falleció en febrero de 2014, a la edad de 94 años, exiliado en Miami.

Fuentes: http://www.sierramaestra.cu/index.php/aniversario-500-santiago-de-cuba/5364-escuela-normal-para-maestros-de-oriente-100-anos-de-una-joya-historica-y-arquitectonica
http://www.ecured.cu/Escuela_Normal_para_Maestros_de_Oriente
Leopoldo García: Boletín Acción Ciudadana Nº 84 de octubre de 1947
https://santiagoenmi.wordpress.com/2011/04/01/la-normal-a-pesar-de-los-pesares/
https://sites.google.com/site/escueladehoy/historia-de-la-ensenanza-en-cuba
http://www.hubermatos.org/nuestro-fundador.html
https://es.wikipedia.org/
http://www.ecured.cu/

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