3/12/13

¡QUÉ BUENA IDEA!
En más de un millón de registros, el Archivo de Bogotá conserva el patrimonio documental


Para Gustavo Ramírez, director del Archivo de Bogotá, esta historia tiene un solo comienzo: el 20 de mayo de 1900, a las 11 de la noche, las Galerías donde se conservaban los archivos de la vida republicana y la historia colonial de la capital ardieron en manos de Emilio Streicher, un alemán que, para cobrar un seguro, incendió, como si se creyera un Julio César o un Nerón, la mayoría de los documentos que conservaban la memoria histórica de la ciudad.

Solo en 2003 se inauguró el Archivo de Bogotá con el fin de recuperar nuestro patrimonio documental, el día en que se celebraba un nuevo aniversario de su fundación. “El esfuerzo más significativo ha sido romper el prejuicio de que los archivos son instituciones caducas, atiborradas de anaqueles con documentos y legajos empolvados y que pocos consultan”, dice Gustavo. Ha sido concebido como centro para la conservación de la memoria de la ciudad, garante de la transparencia y de los derechos ciudadanos y ente rector del Sistema Distrital de Archivos. El proyecto se planteó en 1997, durante la primera administración del alcalde Antanas Mockus y fue continuado por el alcalde  Enrique Peñalosa, hasta su realización en la administración de Luis Eduardo Garzón. El Archivo funciona en un edificio grande y moderno y ha sido dotado de los recursos técnicos y humanos adecuados para llevar adelante su misión de conservación, investigación y divulgación del patrimonio documental de la ciudad.

Aunque Bogotá tuvo el infortunio de perder casi todo su acervo documental a causa de los incendios de 1786 y 1900, a lo que se sumó el descuido y las eliminaciones indiscriminadas, existe una memoria documental centrada en el siglo XX, que ha sido considerada digna de recuperarse, conservarse, divulgarse y servir, con el propósito de promover el conocimiento y la imagen colectiva.

Para borrar esa estampa academicista de los documentos históricos, el archivo ha incorporado a sus estrategias de difusión otros medios alternativos.

Una fototeca con imágenes impresionantes sobre una Bogotá en formación. Las necropsias escritas a mano de la época. Mapas. Grabaciones contundentes de nuestros personajes más sobresalientes: los discursos a viva voz de Galán, los poemas cadenciosos de Eduardo Carranza. Se trata de una iniciativa que busca rescatarnos de la amnesia histórica que duerme sobre los eventos cotidianos. En una ciudad que parece de todos y de nadie, la única forma de despertar el sentido de pertenencia es a través de su pasado, de su memoria.

Pero no solo de su historia oficial, piensa Gustavo, sino también de la no contada. Por eso, hace un año, se propuso crear la primera hemeroteca distrital de medios comunitarios. La hemeroteca recopila los diarios de cada localidad, de cada barrio, para mostrar la contracara de un pasado que solo cuenta los eventos extraordinarios.

Fue allí donde Lucho Garzón no pudo contener las lágrimas al lado de los padres de familia que sufrieron la trágica muerte de sus hijos en el accidente del bus del colegio Agustiniano, en el 2004.

La nueva hemeroteca

Gustavo nunca sospechó que la revista Macondo, por la que fue expulsado de la Universidad del Rosario, reposaría 20 años después sobre los anaqueles de la nueva hemeroteca que él dirige.

Apenas lleva un año en funcionamiento y ya el edificio cuenta con al menos un registro escrito de cada localidad del Distrito. La mayoría de estos diarios son pasquines sobre temas variados: quejas, peticiones, celebraciones dentro de las comunidades.

Los nombres de estos periódicos no dejan de ser pintorescos. Bosavoz, por ejemplo, se titula el diario de Bosa. Esta construcción monumental no puede convertirse, como suele pasar con todo lo que no entendemos, en una ruina olvidada por sus ciudadanos.

Datos sobre el lugar

- Cuenta con 56 depósitos con capacidad para 1.250 metros lineales de documentos.
- Tiene un área de 21.841 metros cuadrados construidos.
- Hay siete pisos, uno subterráneo.
- A 15 y 17 grados centígrados se conservan los documentos en las aulas.
- Un millón de registros documentales se guardan en total en el Archivo.
- 120 personas, en promedio, visitan el lugar.
- Todos los días hay eventos culturales en el sitio.

Servicios

Auditorio y aulas: espacios aptos para eventos organizados directamente por el Archivo de Bogotá o por entidades del Distrito. El auditorio está dotado con un moderno y completo sistema de video y audio, tiene un aforo de 190 personas, y a él pueden concurrir funcionarios de todas las entidades del Distrito, y ciudadanos en general, a actividades académicas, culturales y administrativas. Las aulas tienen capacidad para 30 personas y están conectadas mediante un circuito cerrado de televisión con el auditorio.

Sala de exposiciones: allí se exhiben piezas, textos, imágenes y toda clase de objetos que forman parte de la historia y del desarrollo de la ciudad.

Consulta en sala: acceso libre y gratuito a la consulta de todos los documentos de los fondos, material bibliográfico, cartográfico, etc., que custodia el Archivo de Bogotá, siempre y cuando no pese sobre ellos alguna restricción legal o solicitada por sus donantes.

Referencia general y especializada: asistencia personalizada en la búsqueda de información dentro de los fondos y colecciones del Archivo de Bogotá o en fuentes externas al mismo, incluyendo las bases de datos a las cuales el Archivo de Bogotá tiene acceso.

Servicio de digitalización: digitalización de documentos con las limitaciones previstas en la normatividad colombiana vigente o por sus donantes.


Servicio de reserva: vía telefónica o presencial, los usuarios pueden reservar documentos en la sala de consulta para que estén disponibles en la fecha que los requieran.

Expedición de constancias de inhumación: basado en los "libros de cementerios" que reposan en sus depósitos, se certifica la información contenida en ellos.

Visitas guiadas: Recorridos a grupos de entre 15 y 30 personas (estudiantes, profesionales y público en general) que deseen conocer las instalaciones y los procesos técnicos y archivísticos que se llevan a cabo en el Archivo de Bogotá.

Publicado por Prensa Archiveros el diciembre 1, 2013 

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