25/2/13

El dibujo, el humor y la crítica ácida
Oskar Blotta 

Oskar Blotta
Oskar Blotta nació en Buenos Aires en 1941. Es dibujante, historietista y empresario, hijo del dibujante, historietista y publicista argentino Oscar Blotta (1918-2007). Terminó sus estudios primarios en el Departamento de Aplicación de la Escuela Normal de Quilmes el año 1953, en 6º B, el mismo curso en que estaba Julia Agustina Fuentes, muchos años más tarde maestra y luego Directora del mismo establecimiento.

Blotta padre
Su padre era hijo de inmigrantes procedentes de la Toscana. Había nacido en el interior de la provincia de Buenos Aires y falleció en la localidad de Don Bosco, el 6 de mayo de 2007, donde estaba radicado desde hacía décadas. Está considerado como un dibujante excepcional. A los quince años se conocieron sus primeros dibujos en una serie de avisos publicitarios para envases de productos. Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes pero no ejerció el profesorado. Utilizaba el seudónimo “Eduardo Uliano” y entre sus obras más notables destacan los personajes “Gnomo Pimentón” (1) y “Ventajita”. Trabajó en Patoruzú y Patoruzito, y también ilustró cuentos infantiles. Además, participó en la primera película de dibujos animados argentina, “Upa en apuros” (1942). Se casó con Herminia Zelis (fallecida en 2004), con quien tuvo tres hijos: Carlos Horacio (2), Lucía y Oscar Eduardo (alias Oskar), que es de quien aquí nos ocupamos. En 2005, en su ciudad natal Veinticinco de Mayo, se fundó el Museo del Dibujo «Oscar Blotta», donde se exponen trabajos de historieta, ilustración y caricaturas de diferentes artistas. Colaboró así mismo con su hijo en Satiricón

Anuncio de 1942
Oskar Blotta fundó la revista Satiricón, junto a Andrés Cascioli y otros publicistas. Estuvo casado veintisiete años con la periodista y escritora Viviana Gómez Thorpe (3) (quien había entrado como secretaria a la revista Satiricón), con quien tuvo un hijo, Luciano (4).

Satiricón fue una revista tan original como exitosa: llegó a vender 350.000 ejemplares. Acordes con el espíritu crispado de su época, sus creadores no dejaban títere con cabeza. "Se reía de todo y a veces hacía un ejercicio ilegal de la crueldad a través de colaboradores que luego se harían célebres". Si bien sigue influyendo en los humoristas de hoy, muchos de los que estaban en su staff se preguntan si estuvo bien haber sido tan malos y tan ácidos.

Tapa del Nº 1
Dice Mara Burkart: “El nombre de la flamante publicación condensaba una doble deuda, por un lado, era tributario de la película homónima de Federico Fellini, que a su vez era una libre adaptación de El Satyricón de Petronio, obra clásica de humor antiguo. Y por otro, hacía honor a la revista rusa Satirikón de Arkadi Averchenko que había sido perseguida por la policía zarista y luego, por la bolchevique a principios del siglo XX. Satiricón era “un gajo de aquel Satirikón (…), que no fue ni blanco ni rojo, sino de libre cabeza y de corazón abierto a la gracia de la vida” (S. Nº 1, nov. 1972:12).” 

El martes 10 de noviembre de 1972, aparece un aviso apaisado en el que se ve una larga fila ante un quiosco - encabezada por el propio Perón -, quien exclama: "Satiricón, Satiricón, que grande sos! ¡Sos el primer gran revistón!". Allí se anuncia que 'Satiricón', Revista Show de la actualidad argentina y otras yerbas, ya explotó en todos los kioscos". Con esta frase estruendosa se anuncia al público, desenfadadamente la revista show, la revista "que muestra". 

Satiricón salió a la calle en la primavera del año 1972, primero editada por Aurea Editora, luego por Editores Asociados. Era de tirada mensual y propuso una mezcla atractiva de humor, información y pensamiento. Un humor al estilo estadounidense con pinceladas autóctonas, con notas adultas al modo de las que salían publicadas en Penthouse y Playboy

Oskar Blotta (h) había pergeñado la publicación como un híbrido entre un nuevo lenguaje (más zafado) y un humor renovado que remplazara el humor gastado de las revistas tradicionales del género. Con esta idea, Blotta recurrió a su padre, Carlos Blotta, alias "Blotitta ", amigo de Dante Quinterno, con quién anualmente trabajaban sobre el Libro de Oro de Patoruzú. Dante Quinterno observó el trabajo de estos creativos, pero lo consideró demasiado audaz para la época y arriesgado para invertir. 

Satiricón fue una genial revista argentina considerada como la publicación que revolucionó el humor gráfico del país. Su mejor época, la que hizo historia y permitió entre otras cosas debatir temas como el divorcio o el aborto o servir como base para lo que después despegaría como Hum® —Humor Registrado- va de noviembre de 1972 a septiembre de 1974.

Tapa de Humor
El Proyecto

La idea de Blotta era hacer una sátira de la realidad. Cuando apareció Satiricón había otras publicaciones humoristas en el mercado: Patoruzú y Tía Vicenta, y en Córdoba deslumbraba Hortensia, dirigida por Alberto Cognini. A la manera de algunas publicaciones extranjeras como National LampoonBangPardon o Mad, la revista criticaba la realidad desde el humor. 

Si bien los deseos de hacer una revista por parte de Oskar Blotta eran muy firmes e intensos, no era la seguridad lo que caracterizó al emprendimiento. La conformación de la revista tuvo un origen bastante insólito: para comenzar, la redacción funcionaba en una agencia de publicidad ya que sus editores, Oskar Blotta y Andrés Cascioli, eran creativos publicitarios. Los asesores de la dirección y la redacción -Carlos Ulanovsky y Mario Mactas-, no provenían del humor sino del periodismo en general. Por otra parte, Ulanovsky y Mactas no sólo fueron una pareja creativa más, sino que fueron los mentores de la revista Satiricón junto a Oskar Blotta, Pedro Ferranteli y Andrés Cascioli. Ulanovsky y Mactas encarnaron el espíritu rebelde, renovador y creativo, que Oskar Blotta supo dirigir con destino de éxito.

Así lo cuenta Andrés Cascioli: "El primer número fue una especie de Patoruzú mejorado. No teníamos idea de lo que íbamos a hacer. Descubrimos a Ulanovsky a través de sus notas en La Opinión. Él acercó a Mario Mactas. Así se fue armando el equipo." 

Carlos Ulanovsky (“Ulita”), viejo amigo de Mario Mactas (“el pollo”), - compañeros del secundario en el Colegio Nacional Buenos Aires-, cuando comenzó en Satiricón, se desempeñaba en La Opinión, el diario de Jacobo Timerman, que había impuesto un nuevo estilo en el periodismo. Este diario hacía periodismo a la manera de Le Monde. Los periodistas de este diario escribían bien y no caían en frivolidades ni lugares comunes. 

El otro mentor de Satiricón, Mario Mactas, trabajaba por esa época en Gente, una revista de actualidad que cultivaba un estilo frívolo, con muchas fotos y chismes de la farándula. En Gente los temas políticos no se tocaban, excepto si era necesario, y de manera superficial. El lenguaje era fresco e informal, proponía una lectura rápida y no sesuda. 

También integraron la redacción de Satiricón dos muchachas que pronto se convertirían en personajes de la publicación: Viviana Gómez y Alicia Gallotti. Ellas se habían acercado a la revista, respondiendo a una solicitud de secretaria, pero en la lectura de sus currículos Oskar Blotta advirtió que tenían condiciones para otras tareas como el periodismo, y el tiempo le demostró que tuvo razón. Viviana Gómez manejaba con talento las cartas de lectores, mientras Gallotti se dedicaba a la búsqueda periodística, y crecía como símbolo de periodista agresiva y desprejuiciada. 

Tiempo después integraron la redacción Carlos Abrevaya y Jorge Guinzburg, quienes habían producido materiales periodísticos que oportunamente habían enviado al director de la revista satírica de España: La Codorniz, Álvaro de la Iglesia. Ese material era como el que hacían ambos en 1971 para "Pinocheando", programa que se emitía por radio Rivadavia, donde se desempeñaban como libretistas y autores de frases como: "La diferencia entre el hombre y los objetos es una cuestión de perspectivas. Mientras los objetos se destacan de lejos, los hombres se empequeñecen vistos de cerca". 

Satiricón estuvo compuesta por importantes dibujantes y redactores, Carlos Duelo Cavero, Landrú, José Miguel Meredia, Flax (Lino Palacio), Leopoldo Durañona, Oski, Calol, Bróccoli, Miguel Brascó, Julio Lagos, Kalondi, Siulnas, Amengual, Sanzol, Fontanarrosa, Limura, Grondona White, Viuti, Tomás Sanz, Aldo Rivero, Perez D'Elías, Oscar Fernández, Koblo, Daniel Branca, Faruk, Oskar Blotta, Crist, César Bruto, Carlos Trillo, Dante Panzeri, Garaycochea -quien realizará en esta revista "El señor Cienfuegos"-, Jaime Poniachik, Walter Canevaro, y Carlos Blotta (Blottita). Prácticamente lo mejor del humorismo nacional. 

Más tarde se incorporarían: Izquierdo Brown, Ricardo Parrota, Alejandro Dolina, Killian, Napoleón, Rafael Martínez, Ernesto Guelperín, Jorge Guinzburg, Carlos Abrevaya, Iván Cosentino, Pancho (Francisco Graells), Querol, Damonte y José Gómez Fuentes. 

Decía la nota editorial del primer número: "Esta salida de Satiricón es decididamente absurda, como todo el mundo sabe. Porque -dicen- las cuestiones del país parecen estar impregnadas de una jalea de tristeza, de una pasta pegajosa, y la falta de ganas de sol o de risa se ha convertido casi en el pan de cada día. Y ése, tal vez, sea el motivo básico de que tengas en tus manos, lectora, lector, niño, anciano, cocker spaniel, el primer número de este delicioso mamotreto: las ganas de recuperar alegría o, en todo caso, las ganas de empezar a descubrir que, además de ser los mejores del mundo y los ganadores morales de todos los deportes, somos bastantes graciosos, bastantes grotescos. La cuestión sería un poco mirarse en el espejo y reírnos. Un ejercicio saludable, practicado muchas veces por los pueblos sabios." 

Entre las característica gráficas más llamativas de la revistas se pueden nombrar las tapas, los pies de páginas y los dibujos.

Leopoldo Durañona (5) era el caricaturista oficial de la revista, el hacedor de las tapas, pero en el número 7, Andrés Cascioli se hizo cargo de ellas a raíz de la ausencia de Durañona. Esa tapa fue diseñada de un modo especial puesto que Cascioli, acostumbrado a la publicidad, diagramaba cada página como si fuera un aviso publicitario y los artículos se hacían muy aireados y por cierto, muy llamativos. Esa tapa tan especial fue "El sol del 25 viene asomando". El sol era Perón y unas olas muy "setentistas" tapaban a un Lanusse con paraguas haciendo la V con los dedos. Desde este número, el nuevo caricaturista fue el encargado de todas las tapas de todas las revistas de las que formó parte.

 

Los pies de página fueron un detalle distintivo de la revista. En la última etapa de la misma, la mayoría de ellos pertenecían a la dupla: Guinzburg - Abrevaya (Laurel & Hardy).

Los dibujantes se expresaron con libertad y por cierto con mucha creatividad, las historias podían ser a color o en blanco y negro, ocupaban dobles páginas y página entera. Entre las más célebres historias se pueden destacar: "Momo story" por Fontanarrosa; "El Marqués de Sade" por Izquierdo Brown y Blotta; "Los viajes de Gulliverti" por Alfredo Grondona White; "Manualidades" por Aldo Rivero. Más todos los dibujos humorísticos que ilustraban las notas periodísticas, realizados por dibujantes de la talla de Lino Palacio, Oski, Landrú, Caloi, Siulnas, José Miguel Heredia y Garaycochea entre otros ya mencionados.

Ilustración de Izquierdo Brown y Cascioli
"La democracia que les dejamos"
Un párrafo especial merece Sati, el dibujo que creó Oskar Blotta, como isologo de la revista y que aparecía en todas las tapas de la revista y en su interior. Sati era una especie de cerdito con cuernos, trompa de elefante (corta) y cola de diablo.

SATI
Además de las notas que buceaban en los temas marginales como la homosexualidad o los escabrosos como la censura, se daba una especial importancia a la política y al sexo. Estos temas obedecían a los dictados de lo que Oskar Blotta y Mario Mactas denominaron "El círculo hermético". El círculo hermético tenía como misión desalmidonar el humor y comulgar con la libertad a ultranza, aún a costa de pagar cuentas por excesos. Esta élite superaba el hecho periodístico y encarnaba la idea "de ser la conjunción de los mejores cerebros y las almas más refinadas para crear cosas y defenderse del resto del mundo"

Este grupo de pertenencia era muy selecto, e incluía a los nombrados y a Pedro Ferrantelli, Andrés Cascioli y Carlos Ulavnosky. Con esta concepción mística de la revista, Mactas y Ulavnosky abordaban todos los temas, sin restricciones: 
- Dejar que los hijos escriban en las paredes de la casa. 
- Hacer fumar a la madre marihuana. 
- Caminar desnudo por la casa y recibir de ese modo a los amigos. 
- No decir salud cuando alguien estornuda. 
- Conseguir Satiricón un día antes de que salga. 

También se ocupaban de otros temas como la cultura popular, con un abordaje más ensayístico. Por supuesto, con la acidez que caracterizaba a sus textos, despedazaban las verdades de la sabiduría popular: "Curiosamente, la forma en que funcionaba la sabiduría popular es con toda transparencia antipueblo, conservadora y para colmo tonta. Afirma cosas como las que siguen, todas ellas (está comprobado) falacias absolutas: si comes sandía con vino se te endurece en el estómago y te morís; todos los gordos son buenos; la mujer puede vivir perfectamente sin el sexo, pero el hombre no; para la sed no hay nada mejor que el agua con limón; el vino con soda se sube más rápido a la cabeza, una separación a tiempo salva el amor…" etc. 

El costumbrismo era la materia predilecta de Carlos Trillo y Alejandro Dolina. Se ocupaban de temas como "Las razas malditas": los colectiveros, taxistas, guardas de tren, vendedores, enfermeras, encargados de hoteles alojamiento, porteros y mozos que en algún momento de la vida ejercen un poder tiránico y tienen en sus manos nuestra suerte. 

Y por último, los temas sexo - sociológicos de los cuáles se ocupaban Abrevaya y Guinzburg (Masters & Jonhson) "Mano a mano con la masturbación" y "La menstruación que confirma la regla", entre otros textos memorables.

Detalle de una página de El Sátiro Virgen, con guión de Oskar Blotta 
y dibujos de Fernández-Branca,  Satiricón , 1972
Otras secciones que tuvieron éxito y fueron estables en la revista eran "Piolas & Pioladas (Empresariales)", "El último cola de perro" y "Estamos podridos de..., " donde "caen" sobre "personas, historias demasiado conocidas, frases hechas, mitos y mititos". 

Desde el comienzo, Satiricón se ocupa en sus páginas de la política nacional, y dado el momento, Perón es el gran caricaturizado. Desacartonar la política no era una tarea fácil por aquella época, sin embargo Satiricón, a través de estos creativos tratamientos lo lograba. 

Las cartas de los lectores: "El correo umbilical de lectores", ocupaban siempre las primeras páginas de la revista. Una sección sadomasoquista donde el lector que escribía a la revista sabía que podía ser tratado mal. La idea inicial de los dos publicitarios, Blotta y Cascioli, era hacer un Club de lectores que convocara a un grupo de pertenencia virtual, informal y exclusivo a la vez. Estas cartas muchas veces destilaban violencia y por supuesto, nada de respeto. Era el espacio en que la revista se comunicaba cara a cara con el lector. Estas cartas eran manejadas por Viviana Gómez – Viviana Gómez Torpe o Thorpe -, para la revista.

Las sucesivas etapas de la revista posibilitaron también la vinculación entre guionistas y dibujantes, algunos de los cuales adquirirían renombre internacional, como la dupla Carlos Trillo-Horacio Altuna, que se conocieron en 1974 cuando Altuna fue convocado por Cascioli para ilustrar un guion de Trillo. De esa asociación nacería entre muchas otras, la historieta que los haría definitivamente famosos en el género: "El Loco Chávez". Satiricón representó también el despegue periodístico para Alejandro Dolina, que en los años 70 trabajaba en publicidad, y en 1972 comenzó a escribir colaboraciones en la publicación. Otro excelente dibujante que ilustró sus páginas fue Daniel Branca, fallecido en enero del 2005, que aportó las ilustraciones al desopilante guión de Oskar Blotta "El Sátiro virgen".

Satiricon fue la primera publicación que se animó a tratar abiertamente el tema de la homosexualidad masculina en clave de humor. Tenía la sección PAN CON PAN donde se desarrollaban graciosas situaciones. En esa sección aparecia el Instituto Linus Hojeter de la calle Zelátraga 69 promocionando el Emoliente Kelorten a un precio accesible. Claro está, nada existía.

Tiempos oscuros

La revista sufrió numerosos cierres, censuras y secuestros. Por ejemplo el número 2 (diciembre de 1972) se censuró, pidiendo su exhibición limitada; el número 6 fue secuestrado en la Capital Federal y se prohibió la publicación en septiembre de 1974, durante la presidencia de María Estela Martínez de Perón (Decreto 866/74). (6)

Satiricón Nº 6, secuestrada
"El ánimo en las oficinas de Blotta y Asociados era de desazón. El decreto no discriminaba que la clausura corría solamente para la redacción. Sólo después de una ardua lucha judicial se había logrado que se clausuraran sólo las instalaciones de la revista, salvando así las oficinas de la agencia de publicidad. Eso fue bastante fácil, teniendo en cuenta que entre las empresas que usaban los servicios de la agencia estaba Ferrocarriles Argentinos." (7)

"En tanto, los abogados de Editores Asociados, el doctor Rodolfo Terragno y su socio el doctor Eduardo Miranda, llevaban adelante un juicio contra el Estado."

"El decreto 866/74 por el cual se ordenaba la clausura de la publicación, estaba plagado de errores. La causa, había caído en el Juzgado del juez Jorge E. Cermesoni, juzgado que previamente había dictado fallos muy valientes, lo que aseguraba que el tratamiento judicial sería justo. En primera instancia el juez resolvió a favor de la revista, por lo cual la clausura quedaba sin efecto. Este fallo fue apelado por el Poder Ejecutivo, quien habilitó la Cámara en plena feria judicial (enero de 1975). La Cámara confirmó la sentencia a partir de lo cual se exigió el cumplimiento de la misma. Cuando todo parecía concluir, el ministro del Interior, Alberto Rocamora dio a conocer el decreto 763/75 confirmatorio del decreto anterior. Por lo tanto la revista seguía sin salir. Este decreto confirmatorio generó un incidente en la causa en donde se explicaba largamente lo erróneo del decreto que significaba un levantamiento del Poder Ejecutivo en contra del Poder Judicial dado que el decreto se dio a conocer una vez dictada la sentencia favorable. Por si fuera poco, se violaba el principio de "cosa juzgada" y el Poder Ejecutivo asumía actitudes que le estaban expresamente vedadas por la Constitución Nacional."

"La prohibición fue levantada el 13 de junio de 1975 y Satiricón apareció desde diciembre de ese año hasta marzo del 76. Satiricón volvió para algunos gloriosamente. Para otros la nueva etapa tenía un cierto sabor a...¿claudicación? Algunos lectores de la vieja época protestaban, "modosita", "defensora del sistema"..."

"En la redacción la tensión se notaba puertas adentro pero, en cuanto alguien osaba atacarlos, el grupo con Blotta a la cabeza, se defendía: `nos profesionalizamos´, `crecimos´, `maduramos´, `¿qué esperaban? ¿que siguiéramos siempre igual?´."

Como producto seguramente era mejor. Más acabado, con buenas ideas y una factura superior, pero en el camino se había perdido cierta frescura y entre ellos ya no había tanto amor. Los reportajes en esta segunda época se hacían en base a una batería de preguntas preparadas por la plana mayor de la revista (Blotta, Mactas, Abrevaya, Guinzburg y Hanglin). En el número del regreso el "Satiricón Interviú" les deparó a los lectores una sorpresa: estaba dedicado al ingeniero Alvaro Alsogaray.

"Lejos habían quedado los días en que alegremente y en montón se armaba cada número. Ahora Oskar arriesgaba nuevas fórmulas, como la participación de famosos firmando columnas. Así apareció Bonavena (como un guiño a los lectores de siempre), Pepe Peña, Lois Blue y en la última página, para escándalo de muchos, Bernardo Neustadt."

Agonía y muerte de la revista

Tras la primera clausura de Satiricón a mediados de 1974, sus dos cocreadores toman rumbos diferentes. Blotta edita El Ratón de Occidente- revista que sale a la calle (al igual que Chaupinela y Mengano) para reemplazar a Satiricón; en medio de la dictadura militar intenta hacer humor de la realidad.-, insiste con Satiricón y lanza la revista Emanuelle, lo que le vale en 1976 una amenaza de muerte y la imposición de abandonar el país en cuestión de horas. 

En tanto Andrés Cascioli y parte del equipo de Satiricón dan vida en septiembre de 1974 a Chaupinela, que será clausurada un año después pero que marca el inicio de Ediciones de la Urraca, a la que debe reconocerse el gran papel que cumplió para que los temas con connotaciones sexuales fueran tratados con audacia e inteligencia a través de Hum®, Superhumor, Sex Humor Ilustrado (“Mensuario de sexo gráfico y humor explicito” rezaba su slogan) y Fierro. A las ya nombradas publicaciones Ediciones de la Urraca sumó también El Péndulo (ciencia ficción), Humi (revista para escolares), Hurra (para jóvenes) y el semanario político El Periodista de Buenos Aires, entre otros títulos, redondeando una notable tarea editorial que se vio truncada en 1999 por la quiebra de la empresa.

Como se dijo, Blotta insiste con editar Satiricón. "Pero en marzo del 76,  al presentar una tapa que decía "El demonio nos gobierna", el gobierno de facto la prohíbe definitivamente." 


"Un monstruo diabólico (¿Isabel?) de ojos rojos miraba a los lectores. Detrás de él, montones de cuerpos desnudos caían desordenadamente (¿hacia el Infierno?). El titulo era "El demonio nos gobierna". En el sumario de este número ("este número no se lo dedicamos a nadie porque estamos con la pálida") se anuncia la ausencia de la nota de Bonavena. El columnista había viajado a Estados Unidos, más exactamente a Reno, una pequeña ciudad en el estado de Nevada... Rolando Hanglin y Oskar Blotta firmaban la nota de tapa `...Viene a nuestra mente la imagen de los individuos liquidados en un potrero, rematados de un disparo a los sesos cuando se desangraban en la vereda, los que han caído con sus hijos y sus mujeres sin comerla ni beberla. Sus nombres salen en los diarios -miles de nombres desconocidos que resuenan con el mismo eco lúgubre de la sirena que congela nuestra sangre a cualquier hora- y no sabemos quiénes son, por qué se matan, qué hacen, qué buscan. ¿Quién puede hablar de política ante semejante espectáculo? ¿Quién puede suponer que alguien tiene razón cuando todo indica que lo que hay es un desborde de maldad sin precedentes, abotagando nuestra conciencia y acostumbrándonos a la idea de que algún sobrino nuestro que también está en la pesada, mata y muere por ciertas ideas que... ¿se fijaron? ¡no sabemos cuáles son esas ideas! ¿dónde están escritas? ¿quién nos ayudará a entender cuando sólo sentimos miedo, un miedo intenso y persistente y deseos irresistibles de gritar BASTA POR DIOS, NO MATEN MÁS A NADIE´."

"Habían pasado cuarenta y cinco días del golpe. Días durante los cuales la redacción de Satiricón trabajó a pleno para hacer la revista adecuada. Dos reuniones en el Comando en Jefe del Ejército tratando de ponerse de acuerdo con los capitanes Corti y Carpintero. A la primera reunión fue Andrés Cascioli. A la segunda, Pedro Ferrantelli. A la tercera (¿la vencida?) se hizo presente el grupo. En ella el capitán Corti llevó la voz cantante: -Este número no está mal. Sin embargo, entendemos que en este momento de reconstrucción que vive la Patria, no es conveniente que se editen este tipo de revistas. Les advierto que hay una bala para cada uno de ustedes en la recámara de mi revolver si es que insisten en editar esto."

Satiricón, abril ’76 (Inédita)
“Ésta era la tapa del número de Satiricón que iba a aparecer después del golpe militar. Era un reportaje al gremialista peronista Casildo Herrera. La ilustración la hicimos siguiendo el estilo de Molina Campos porque Casildo Herrera tenía una cara de gaucho terrible. Pero la Junta Militar prohibió la revista. Sólo llegamos a cuatro números. Después del golpe, nos pidieron que les lleváramos los originales y nos prohibieron la publicación. Un tal Corti, responsable de la censura militar, llegó a decir que si seguíamos haciendo la revista nos iban a matar a todos.” Herrera decía su célebre frase "yo me borro". Lo obligaron a modificar la revista y entonces Blotta decidió cerrarla. En su lugar editó -como se ha señalado más arriba- El ratón de Occidente (1974) y más tarde la revista Eroticón (1985).

El ratón de Occidente y Eroticón
Los censores golpistas consideraban subversivos muchos asuntos: el cuestionamiento del orden familiar, la sindicalización, el aborto, la libertad sexual, la teología de la liberación, el marxismo. Casi todas eran categorías que cabían en las páginas de Satiricón(8)

Si la detención de Blotta sucedió como se cuenta en el libro de Bernárdez y Rottman o fue de otro modo, las consecuencias fueron que, de todas formas, Satiricón no sobrevivió a esas primeras semanas posteriores al golpe de Estado. Y su creador, Blotta, como ocurre con la mayoría de las personas que se empeñan en hacer algo fuera de lo común, ha suscitado opiniones extremas, tanto en su favor como en su detrimento. El equipo de notables periodistas y dibujantes se disgregó, algunos se fueron en bloque para desarrollar otras revistas y otros individualmente. Al parecer, Oskar se refugió durante un tiempo en la redacción de la revista "Emanuelle" -cuyo Nº 2 también fue prohibido el 27 de diciembre de 1976 en la Ciudad de Buenos Aires (Resolución Nº 579)-  y "una vez liberado viajó con su familia rumbo a Estados Unidos, nación en la que había vivido durante su juventud. Allí podría hacer los que quisiera, viviría vendiendo sus chistes a distintas publicaciones. Allí podría dar rienda suelta a su capacidad como humorista que era, en suma, lo único que le importaba. Ya lo había dicho alguna vez escudándose en el anonimato de los pies de página: el no era ni yanqui ni marxista, el era humorista y de eso pensaba vivir." Pero volvió.

REAPARECIERON DOS PERIODISTAS

En el juzgado de instrucción del doctor José María Orgeira, secretaría del doctor Alejandro Sañudo, se presentó el hermano de Mario Mactas, directivo de la revista "Emanuelle", para informar -en el hábeas corpus deducido en favor del nombrado con motivo de haber desaparecido- que aquél había regresado a su domicilio. Por su parte, el hermano de Oskar Blotta -también directivo de Emanuelle, sacado de la oficina de la revista el lunes de la semana última juntamente con Mactas-, hizo saber al Juzgado de Instrucción del doctor Carlos A. Tavares, secretaría del doctor Luis Alberto Macchi -donde se había radicado un hábeas corpus en favor de aquél- que desistía de la presentación, por cuanto Blotta había reaparecido.

La Nación, 9 de marzo de 1977 (9)

Satiricón, heredera de Patoruzú y de Rico Tipo, venía a extender el certificado de defunción de aquéllas. Terminaba la época de un humor donde la mayor audacia eran las curvas dibujadas por Divito. Satiricón molestaba en serio. A la moral y a la política, sobre todo.

Luego de su regreso al país, Blotta editó en 1980 la revista de historietas ¡Bang! (que no pasó de unos pocos números) (10) para posteriormente volver a publicar Satiricón desde 1983 hasta octubre de 1986 (su tercera etapa) y  en diciembre de 2004 se produce el cuarto y último retorno, que duró hasta el 2005, con la publicación de un Anuario Satiricón. La revista estaba lejos en ese momento del éxito de lectores que la había acompañado en sus dos primeras etapas editoriales. También creó nuevos títulos como Eroticón  y Politicón,  pero éstos tampoco alcanzaron la popularidad de las revistas de Ediciones de La Urraca, de Andrés Cascioli, ya instaladas en el mercado de las producciones humorísticas impresas.

Anuario 2005
SIC

'Cualquier consecuencia política y social de la revista... fue no deseada'

'Satiricón es un ente con vida propia, era nuestra forma de vida... comíamos, tomábamos bastante. Hoy estamos casados, tenemos hijos y queremos cambiar el auto.'


`La revista tiene coherencia e incoherencia, grandeza, bajeza, risas y lágrimas, de todo un estilo de vida como el argentino. Nosotros siempre pensamos que era una revista que comenzaba donde las otras terminaban.´ (Paren las rotativas, 1997)

                                                                                                                                            Oskar Blotta 



Notas 

(1) La serie "EL GNOMO PIMENTÓN" fue publicada desde el número 1 de la revista semanal “Patoruzito” (11 de Octubre de 1945), a dos colores hasta el número 593; luego en blanco y negro hasta su final en el número 707. La serie se había iniciado años antes en la revista semanal “Patoruzú”, también de Editorial Dante Quinterno.

El Gnomo Pimentón
(2) Carlos Blotta se desempeña actualmente como Director de XYZ Editores que publica entre otras revistas Buena Salud, Salud Alternativa, Predicciones y Mentes Brillantes

(3) Desde el 2001 la actriz Linda Peretz protagoniza con gran éxito el unipersonal “No seré feliz pero tengo marido”. La obra se basa en el libro, que lleva el mismo nombre, que Viviana Gómez Thorpe escribió después de terminar con su matrimonio con Oskar Blotta (a quien llama, para abreviar, O.B.). El libro cuenta la reflexión que hace una mujer de su vida conyugal, después de veintisiete años de casados, algunas con humoradas y otras en tono nostálgico. 

(4) Fragmento del programa de radio de Rolando Hanglin del 2 de junio de 2008. El conductor entrevista a Luciano Blotta (hijo de Oskar Blotta y Viviana Gómez Thorpe) quien participó en la producción cinematográfica de Steven Spielberg y George Lucas Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, en calidad de “video assist technician”. Luciano también participó en otras películas de Hollywood como Constantine, Hostage, Intriga en Berlín y Rápido y furioso: reto Tokio. Nacido en Argentina, recibió una beca para estudiar producción de cine en la Universidad de Miami, donde su cortometraje documental Mi abuelo, el pintor se ganó el respeto de sus mentores, quienes lo animaron a mudarse a Los Ángeles. 

(5) Dibujante argentino nacido en 1938 que se encuentra radicado en la ciudad de Los Angeles en Estados Unidos. Cursó estudios de dibujo y pintura en la Academia Superior de Bellas Artes y de estética y dibujo en la Facultad de Arquitectura (UBA). Sus trabajos fueron publicados en las revistas Frontera y Hora Cero, como así también en publicaciones de las Editoriales Abril y Columba, incluso también publicó para la británica Fleetway. A principio de la década del 70 emigró a los Estados Unidos, realizando historietas para las revistas Creepy, Eerie y Vampirella de la Warren Publishing. Adicionalmente realiza algunos trabajos para Marvel, DC y otros para Dark Horse, en esta última publica con gran éxito Raza de Escorpiones. Su cercanía con Hollywood lo lleva a dibujar historietas para las series de Viaje a las estrellas, Depredador e Indiana Jones. Actualmente, ayudado por la cibernética, hace diseños y storyboards para el cine. Según su propio testimonio, antes de abandonar el país: “Militaba desde el tablero de dibujo, pensaba, tener una opinión era entonces peligroso, aunque no se agarrara un arma. De todas maneras, cuando me fui del país nunca imaginé lo que se iba a desencadenar. No puedo negar que tuve mucha suerte.” 

(6) Decreto Nº 866/74:
"Considerando que la suspensión de las garantías constitucionales existentes en razón del estado de sitio declarado y en consecuencia las facultades excepcionales que durante el mismo posee el Poder Ejecutivo constituyen suficiente fundamento para todas aquellas medidas represivas y preventivas que hagan cesar la conducta indicada en el mencionado decreto.
Por ello
LA PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA DECRETA:
Art 1º: La prohibición de la impresión, edición, publicación, distribución y circulación de la revista titulada "Satiricón", de todos sus suplementos y de toda otra publicación que pretenda sustituirla en violación del presente decreto.
Art 2º: Se decreta la clausura de las oficinas de redacción de la citada publicación .
Art 3º: La Policía Federal adoptará las medidas necesarias para dar cumplimiento a lo dispuesto en el presente decreto.
Art 4º: Comuníquese, publíquese y archívese."
Firman: María Estela Martínez de Perón, Antonio J. Benítez, Alberto L. Rocamora.

 

(7) La novela de Bernárdez y Rottman "Ni yanquis ni marxistas, humoristas" confiesa haber recurrido a fuentes orales: Andrés Cascioli y Oskar Blotta, Carlos Ulanovsky, Carlos Abrevaya, Jorge Guinzburg, Alicia Galotti, Mario Mactas, Alejandro Dolina, Carlos Trillo, Anibal Litvin, Carlos Marcucci, Daniel Ripoll, Eduardo Maicas, Mario Sábato, Doctor Eduardo Miranda, Enrique Pavón Pereyra, "Garganta Profunda", "La Abogada" y "Pis & Caca no se rinde". Se la puede encontrar publicada en Internet.

(8) Invernizzi, Hernán y Gociol, Judith (2002). Un golpe a los libros. Represión de la cultura durante la última dictadura militar. Buenos Aires, Eudeba. Pág. 90.

(9) Bernárdez, Jorge y Rottman, Diego (1997). Ni yanquis, ni Marxistas, Humoristas. Buenos Aires, Editorial de Belgrano. Reproducido en http://www.vidadeaverchenko.com.ar/sati23.htm

(10) Bang! fue también, como indicaba su propio subtítulo, una revista española de "información y estudios sobre la historieta", lanzada en 1968 por el Grupo de Estudios de las Literaturas Populares y de la Imagen (GELPI). Estuvo dirigida, en sus inicios, por Antonio Martín y Antonio Lara, quienes contaron con la ayuda, en la producción, de Mariano Ayuso, Estrella Espada y Perich. Duró hasta 1977, con 15 números. Además de estos números normales, editó "cincuenta boletines informativos, una antología del comic de ciencia ficción y tres cuadernos de reediciones".

Autorretrato de Oscar Blotta con sus dos hijos
Advertencia: Esta entrada se basa principalmente en el artículo de Ricardo Páramos y en el libro de Bernárdez y Rottman, citados más abajo.

Burkart, Mara (UBA - CONICET). “Caricaturas de Perón en Satiricón (1972-1974)”. Papeles de Trabajo, Año 4, N° 7, abril 2011, pp. 44-73. Revista electrónica del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de General San Martín. 
Bernárdez, Jorge y Rottman, Diego (1997). Ni yanquis, ni Marxistas, Humoristas. Buenos Aires, Editorial de Belgrano.
Invernizzi, Hernán y Gociol, Judith (2002). Un golpe a los libros. Represión de la cultura durante la última dictadura militar. Buenos Aires, Eudeba.
Diccionario de los argentinos. Hombres y mujeres del siglo XX. (2001) Buenos Aires, editorial la Página S. A.

2 comentarios:

  1. https://youtu.be/DBVinIi8840

    Trabajo realizado por alumnos del Peñaloza de Berazategui, utilizando la metodologia de la historia oral, sobre la censura a la revista Satiricón
    LA CENSURA MADRE QUE NOS CENSURÓ

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  2. Felicitaciones a los alumnos que hicieron la investigación y produjeron el video. Y también a su profesor, que supo guiarlos por ese camino. Gracias por enviarnos el dato que complementa nuestra nota.

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